Capitulo 2 Ocho Años después, La fuga.
Han pasado ocho años desde el ataque del Kyubi a Konoha, todo el mundo o mejor dicho casi todo el mundo en Konoha reconstruyeron sus vidas todo era felicidad para casi todo el pueblo, excepto para un humilde muchacho de pelo rubio y ojos azules como un cielo despejado, cada día que pasaba era una tortura para el pequeño, nadie lo veía como persona, en el mejor de los casos era visto como un estorbo, por casi todo su pueblo, todas las semanas desde que cumplió cuatro años y fue echado de su casa por sus propios padres, no es que el pobre chico hubiera hecho algo malo como para que lo echaran, al contrario el chico era amable y muy comedido, simplemente sus padres no toleraron mas, como ellos le decía al demonio, viviendo bajo su mismo techo, y simplemente lo echaron de la casa, con lo puro puesto, cada semana los habitantes del pueblo lo perseguían con las ansias de asesinarlo, lo más horrible de todo era que su propio padre el Yondaime Hokage, no hacía nada para protegerlo, es mas cuando llegaban las denuncias de los maltratos al pequeño el simplemente contestaba que pena que no murió.
Konoha odiaba al pequeño de nombre Naruto, pero el chico aun no alcanzaba a odiar a Konoha, a su corta edad no tenía amigos, los únicos que hablaban con él era Jiraiya cuando aparecía por la aldea, lo que no era muy frecuente, además para el pobre chico el Sannin era lo más parecido a un padre, también hablaba con Anko una Kunoichi que también era una paria dentro de la aldea por haber sido alumna de Orochimaru y todo el mundo la culpaba por las cosas que había hecho el Sannin, y su tercer vinculo y a la vez el más fuerte era el que tenia con Kurama, o más conocido como Kyubi, la primera vez que vio al enorme zorro fue cuando cumplió cinco años y estuvo en las puertas de la muerte si no hubiera sido por el Biju que lo salvo.
Desde entonces la relación Jinchuriki-Biju fue creciendo, aun cuando Naruto tenía ocho años su relación con Kurama era muy buena, el zorro no era tan malo como lo pintaban todos en Konoha, también el chico debido a los constantes intentos de asesinato tuvo que madurar aceleradamente, mientras los chicos de su edad deseaban ser poderosos ninjas, ser Hokage, líderes de clanes, Naruto solo deseaba una vida tranquila donde pudiera ser feliz, que la gente de Konoha, no lo quisiera pero que si lo dejaran vivir en paz, el chico tenia sueños modestos, no deseaba poder ni reconocimiento, deseaba que lo dejaran tranquilo, las conversaciones que tenía el chico con Kurama eran largas y profundas, analizaban cosas que la mayoría de los chicos no pensarían sino en el mejor de los casos cuando fueran mayores. Esa madurez obtenida a la fuerza le dio al chico una mirada seria, lo que provocaba mayor recelo en los adultos, también para su propio bien era demasiado inteligente, a Naruto le bastaba mirar a una persona para darse cuenta de sus intenciones, incluso algunos llegaron a decir que el chico podía leer la mente, incluso los fríos Hyuga y los soberbios Uchiha retrocedían cuando el chico se les quedaba viendo fijo con su mirada ya carente de inocencia, pero no por eso maligna, simplemente era una mirada franca que no tenia ningún problema en descubrir los más oscuros propósitos con una sola mirada.
Sin embargo bajo esa mirada seria, ese rostro sin emociones, se escondía un chico amable y sensible que solo conocían Anko y Jiraiya, además de Kurama obviamente.
Habían pasado unos días desde que Naruto había cumplido ocho años, ese año había sido especial dado que por casualidades del destino Jiraiya había estado ese día en Konoha y eso lo había protegido de ser el blanco de todos los ninjas y civiles de Konoha, Minato en tanto cada vez más le molestaba la presencia del chico. Una vez más Jiraiya se oponía a la expulsión del chico de Konoha.
-¡Ya basta Minato! ¡Con un demonio, es tu hijo!-decía molesto el Sannin.
-Ese monstruo no es mi hijo, mi único hijo es Menma, que te quede claro Sensei-dijo serio el Hokage.
-¡Te recuerdo que tu ofreciste a Naruto como Jinchuriki, tu y nadie más que tu le dio una carga que él no pidió, tu le diste esa carga a un niño inocente!-dijo mas molesto el Sannin.
-Te recuerdo yo sensei que ese monstruo debió morir poco después de ser sellado el Kyubi y si sobrevivió fue únicamente por la influencia del Kyubi, por lo tanto es un monstruo, ese mocoso está corrompido por el Kyubi-contesto Minato.
-Minato entiende Naruto es tu hijo, sangre de tu sangre, carne de tu carne-dijo casi desesperado el Sannin.
-No sensei, ese mocoso no es nada mío, el es solamente un demonio, dime cuantas veces lo has visto comportarse como un niño normal de ocho años-replico Minato.
-Es difícil comportarse normalmente cuando te acercas a un niño de tu edad aparecen los padres del niño y te echan a patadas, o cuando quieres reír, te arrinconan y te golpean hasta casi morir, Naruto no puede ser normal porque la gente de este pueblo no lo ven como una persona normal, empezando por sus padres y hermano-dijo molesto y triste el Hokage.
-Jiraiya nunca más vuelvas a decir que ese demonio es hermano de mi único hijo Menma, otro comentario como ese y te hare encarcelar-dijo molesto el Hokage.
-Sera mejor que me vaya ya que el honorable Hokage no quiere ver más allá de la punta de su nariz-dijo sarcástico el Sannin antes de salir por la ventana.
El Sannin camino por las calles molesto una vez mas Minato Namikaze no quiso ver mas allá de sus ojos, una vez mas Minato a ojos de Jiraiya condeno a Naruto por algo que él no pudo elegir, estaba molesto, de pronto el Sannin escucho un alboroto, ya se imaginaba que sería se dirigió rápido a donde se escuchaba el alboroto, sin embargo cuando estaba por llegar aparecieron dos ANBUS.
-Jiraiya-sama, Hokage-sama requiere su presencia inmediata en la torre Hokage-dijo uno de los ANBUS.
-Dile que cuando solucione un problema voy de inmediato-contesto ácidamente el Sannin.
-Lo siento Jiraiya-sama pero las ordenes son que vaya inmediatamente sin demora es una cosa de suma urgencia-dijo el otro ANBU.
-Pero…de acuerdo-dijo el Sannin finalmente.
Jiraiya fue con un dolor en el pecho al encuentro con su discípulo.
Al llegar a la torre Hokage se encontró con que en la oficina de Minato estaba también Anko, eso le dio mala espina a Jiraiya.
-Los mande llamar porque tenemos informes que Orochimaru se encuentra en alguna parte de la costa del país del rayo, hemos reducido la búsqueda a dos aldeas espero que ustedes dos vayan y traigan a ese traidor-ordeno el Hokage.
Jiraiya y Anko se miraron unos segundos y comprendieron que algo planeaba el Hokage contra Naruto.
-Disculpa que te lo diga Minato…-comenzó a decir Jiraiya cuando fue interrumpido por Minato.
-Desde ahora en adelante Jiraiya quiero que te dirijas a mí con el respeto que merece mi cargo, hace tiempo deje de ser tu alumno, así que por favor respeta mi rango-dijo serio Minato.
-De acuerdo Hokage-sama-comenzó a decir Jiraiya-para esta misión conmigo basta y sobra, ¿Por qué enviar a Anko?
-Porque yo así lo dispongo y fin de la discusión partirán en media hora-ordeno el Hokage.
Ambos ninjas salieron del despacho del Hokage.
-Jiraiya-sama esto me da mala espina-dijo Anko.
-Tienes razón Anko, desde todo punto de vista nos quieren lejos de la aldea, de seguro planean algo contra Naruto, solo espero que pueda sobrevivir-dijo con pesar Jiraiya.
Anko se detuvo en seco, las implicaciones de lo dicho por el Sannin eran demasiado graves.
-Disculpe Jiraiya-sama pero porque no sacar a Naruto de este infierno, ya que estoy segura que cuando volvamos no lo encontraremos mas-dijo con tristeza la Kunoichi.
Lamentablemente ya era tarde para Naruto, un grupo de cinco ninjas enmascarados habían acorralado a Naruto y se disponían a matarlo.
El rubio miro con rabia a sus atacantes.
-¿Por qué me atacan siempre? Yo no les hecho nada-dijo el chico que a pesar de la situación no tenía miedo.
-Tu sola presencia monstruo es una deshonra para Konoha, pero ahora nos desharemos de ti-contesto uno de los ninjas enmascarados.
Rápidamente los enmascarados se lanzaron contra el chico, lo que no se esperaban era que el chico eludiera el ataque y comenzara a huir.
-¡Detente maldito demonio!-gritaron los enmascarados.
De pronto el chico dio mal una vuelta y quedo atrapado en un callejón sin salida.
-Es tu fin maldito monstruo-dijo uno de los enmascarados.
-Si mi destino es irme al infierno no me iré solo-dijo el rubio.
De pronto el chico se lanzo contra los sujetos y comenzó a atacar, lamentablemente no era oponente para cinco ninjas entrenados, los tipos lo golpearon sin piedad y lo dejaron tirado en el callejón en un charco de su propia sangre.
-"Calma muchacho pronto hare que te recuperes"-le dijo el Kyubi a Naruto.
-"Kurama, ¿Por qué? ¿Por qué no me dejan en paz? Yo solo quiero vivir en paz. ¿Es mucho pedir acaso?"-pregunto el chico al Kyubi.
-"No muchacho no es mucho pedir pero lamentablemente en Konoha nunca podrás vivir en paz, te culpan de algo que tu no decidiste, te culpan por algo que no cometiste, lo mejor será que nos vayamos de este lugar"-recomendó el zorro.
-"Tienes razón Kurama nunca seré feliz aquí, lo mejor es irme, solamente me despediré de Anko-san y de Ero-Sennin, luego nos iremos para siempre de este maldito lugar"-contesto con decisión el chico.
Media hora después el Kyubi había logrado sanar las heridas del chico y este se alejaba del lugar de los hechos para dejarle una nota a Jiraiya y a Anko, el chico les dejo una escueta nota a cada uno lo único que decían las notas era "Me voy, no se preocupen" el chico deslizo el papel bajo las puertas de las casas de Anko y Jiraiya, luego tomo un poco de ropa y sigilosamente salió de la aldea a través de los campos de entrenamiento, nadie se dio cuenta que Naruto había huido de la aldea, nadie en todo caso se preocuparía o lo notaria.
