Harry Potter No me pertenece.

Este es el tercer libro de la saga de "Draco Malfoy y el misterio de Orion Blake", donde podemos ver el punto de vista de Draco Malfoy a lo largo de los años en Hogwarts, pero a diferencia de la historia original, aquí recuerda su vida anterior; en esa vida anterior vivía en nuestro mundo y por eso tiene una idea de la historia general en el mundo de la magia.

La idea de Draco es cambiar la historia para que su familia se aleje del lado oscuro, pero se ve envuelto en los eventos de la historia de formas que no puede ignorar; además de todo eso termino en la casa de Ravenclaw y desde entonces ha estado luchando para evitar cuanto puede la historia principal.

Sin mucho éxito algunas veces.

En este tercer año vamos a ver como se enfrenta Draco a su primo segundo una vez removido y los misterios del libro de Orion Blake; además de un adorable Harry que está obsesionado con él, como siempre.

Draco Malfoy y el relicario Maldito

Capítulo 1: Sanhausu

Dumbledore recuerda mucho la sensación que tiene cuando ve a Draco Malfoy por primera vez, es la misma sensación que tuvo cuando conoció a Tom Ryddle y a Gellert Grindelwald; era la sensación de conocer a alguien extraordinario, para bien o para mal, algo fuera de su control, lo cual había estado esperando. Recuerda también sobre la primera vez que escucho del niño, fue poco antes de su nacimiento y había sido en el ministerio; las profecías no eran algo anormal, pero pocas veces eran otorgadas en épocas de guerra. No sabe que dice la profecía, pero recuerda haber escuchado que Narcisa Malfoy obtuvo la profecía de un oráculo en Francia y esta debe estar ubicada en la cámara de las profecías dentro del ministerio.

No tenía grandes expectativas del niño, Lucius Malfoy había sido un claro mortifago que termino mintiendo para salvarse de azkaban; Dumbledore no podría importarle menos, porque Voldemort había sido derrotado momentáneamente.

Aunque volvería.

Claramente volvería.

Tenía cuidado de todos sus posibles seguidores, pero entre ellos Lucius no era alguien que destacaba por magia y era más bien un aliado político para Voldemort en su momento.

Pero no era su deber enfrentarlo esta vez, la profecía había sido clara y aunque limpiara el tablero de guerra frente a él; Harry Potter era el destinado a derrotarlo esta vez y para siempre. Había mucho que hacer para llegar a la guerra, pero Dumbledore quisiera poder darle las mejores oportunidades a Harry para que cuando fuera el momento saliera victorioso.

La profecía fue vaga en esa área.

Pero Dumbledore sabe mover las cartas, era doloroso pensar que el hijo de los Potter tendría que enfrentar este destino, pero el mundo está preparado para estas situaciones; momentos difíciles vendrían de ahora en adelante, pero algunos eran necesarios para hacer que el niño pudiera luchar.

La imagen de Ariana era casi constante cuando pensaba en Harry, sus acciones navegando en su mente junto con la culpa; la idea de un mundo donde los niños no sufrieran las consecuencias de los adultos, era una fantasía con la cual Albus había dejado de soñar.

A veces pensaba en Gellert, en sus ideales, en su forma de pensar y como se mofaría de que haga exactamente lo que él hizo hace tanto tiempo atrás; utilizar a otros para la conveniencia de un bien mayor, al final del día ambos no eran diferentes.

Nunca lo fueron, eran demasiado similares, pero Albus estaba libre.

Gellert no.

Los pensamientos de Gellert se hicieron más constantes la primera vez que vio a Draco Malfoy, especialmente cuando el sombrero grito Ravenclaw en lugar de Slytherin y Albus fue consciente que el niño de hecho era alguien singular; el pequeño niño con apariencia de Lucius, pero actitud de su madre, que tenía un encanto natural que no tiene nada que envidiarle a Tom. Rodeado de personas, magos de sangre pura, Mestizos e hijos de muggles; era casi aterrador ver lo bien que podía convivir con ellos.

Porque Tom y Gellert no tuvieron eso, no vieron a todos los demás como iguales y mucho menos pudieron actuar entre estos de la forma que hizo Draco Malfoy.

Aterrador.

Tenía los dones de un líder natural, las personas iban por él para buscar consejos y se reunían de forma que el niño tal vez no era consciente; algunos niños lo odiaban por eso, pero Draco Malfoy solamente seguiría adelante. Claro que no era tan inesperadamente manipulador, en los ojos del niño aun buscaba la aprobación de su padre de manera desesperada; pero no lo suficiente para actuar como este espero.

Albus tenía un poco de inquietud por lo que el niño podría hacer si caía del lado de la oscuridad como su padre, la inquietud que solo crecía al pensar que Voldemort se hiciera con el niño; porque estaba claro que una vez que Voldemort lo viera, rápidamente lo iba querer para él.

Tom amaba acaparar personas con talento, sangre pura que eran mejor que la regla y que podrían servirle; Draco como el mejor de su generación, talento innato en la magia y un carisma como ninguno, era algo que Tom iba a desear de forma desesperada.

Lo pensó todo el primer año, intentando convencerse de que no debe actuar de forma impulsiva (tristemente un Gryffindor en sus venas) sobre el niño, tenía todo un camino por delante y era su deber darle la oportunidad de elegir su camino; aunque Draco Malfoy parecía convencido en alejarse de Harry Potter, todo lo contrario, pasaba con el hijo de James Potter.

Como volver en el tiempo, años atrás, donde un joven James Potter pasaría gran parte de sus años escolares corriendo detrás de Lily Evans; ambos brillantes, encantadores y con una historia de amor trágica que termino con la muerte de ambos.

La historia se repite.

Un ciclo sin fin.

Draco Malfoy no se quiere acercar a Harry Potter, así que Albus debe prepararse para que el niño decida elegir el camino opuesto al salvador del mundo mágico; preocupado de que alguien con tanto potencial termine del lado equivocado de una posible futura guerra.

Gratamente es sorprendido cuando no sucede.

Si bien la manera en que el espejo de Oesed reacciona a Draco, de una manera que nunca ha visto en todos sus años en Hogwarts (donde el espejo estaba desde antes que fuera a clases en el colegio) y eso pudiera significar una advertencia para la anormalidad que representaba el niño.

Un espejo que te muestra tu más grande deseo, que ha sido motivo de tortura constante para Albus y que no es hasta muchos años después que comprende que su creación fue para mucho más allá; un almacenamiento al cual es difícil acceder, una bóveda solo para mantener aquello que te permite y retirarlo con un costo si es necesario. Se pregunto sobre el creador del espejo por mucho tiempo, Gellert había hablado del creador del espejo en su juventud; conociendo tanto como hacía, adquiriendo conocimiento y mencionando a un mago famoso de su tierra natal.

Un nombre perdido en el tiempo, un nombre peligroso y un mago oscuro como pocos en el mundo.

Un mago que había existido antes que el propio Merlín y que era un nombre maldito para quienes lo conocían.

Sería imposible pensar que Draco Malfoy tendría un destino similar a ese hombre, pero Albus se había sentido inquieto cuando el propio Harry le comento claramente impresionado como Draco había sido quien tuvo principal mérito en la derrota del joven Tom. Podría haber sido suerte, la suerte siempre tenía mucho peso en algunos eventos, especialmente con niños; pero los hechizos que describía Harry, eran hechizos que podrían haber estado perdidos en el tiempo y no cualquiera podría crear.

No de esa forma.

Un hechizo que te drena la magia y la dispersa a tu alrededor, como si tu cuerpo no pudiera contenerla y creara cadenas de plata; hechizos que logran encantar a un basilisco, hechizos en idiomas que Harry no conocía o que nunca había escuchado.

A diferencia del niño que estaba encantado con la fuerza de Malfoy, Albus sintió un escalofrió de terrible anticipación ante el posible futuro del niño.

Ese día había decidido estar del lado de Harry.

¿Pero qué pasaría cuando no decidiera eso?

Lucius claramente no estaba feliz con el camino que su hijo había tomado, cuando llego con el rostro vagamente preocupado y más que todo frustrado, Albus entendió que el hombre no era consciente del poder que tenía sobre su hijo; o al menos no sabría cómo utilizarlo correctamente. Narcisa su madre por otro lado, estaba totalmente encadenada a su hijo, el amor de una madre siempre sería un misterio y una gran fuerza de la naturaleza; de algo estuvo seguro este tiempo que Draco estuvo inconsciente, al borde de una muerte lenta por desgaste mágico, es que Narcisa lo ama demasiado.

La magia de Draco era algo cálido, brillante, no parecía desviarse a la oscuridad y en general los restos que quedaron en el ambiente y buscaban regresar al niño de forma desesperada, indicaban que este no estaba buscando la magia negra; su magia era tan brillante como la de un niño de su edad.

Pero era fuerte, demasiado, había algo dentro de ese niño que le hizo temblar.

Algo en sus ojos le hizo temer que este sabe más de lo que muestra, sus paredes mentales mucho más altas que cualquier otro heredero de casa y ese aire a su alrededor le hicieron ver muchas cosas a Albus.

Especialmente que ese niño jugaría un papel importante en la historia de Harry y, por ende, en la historia de Tom; Albus solo podía pedir porque el niño tomara una décima parte del cariño de Harry y quisiera regresarlo.

Después de todo el amor era el lazo más fuerte y útil que había conocido.

—Es curioso como la historia se repite—musita por bajo cerrando los ojos, viendo en sus recuerdos al niño Potter sonriendo en dirección de Malfoy, al tiempo que este solamente suspira y aparta su mirada; como los padres de Potter hicieron tanto tiempo después.

Se pregunto si Severus encontraría eso tan aterrador y esperanzador como el mismo Albus, pero el hombre era un sello al vacío en lo que su ahijado se trataba.

Un año más dentro del tablero de juegos y Albus se preguntó, que tan lejos llegaría este año; pero si el diario era un indicativo de que sus peores temores fueron confirmados, todo solamente iría empeorando poco a poco.

La vida parece nunca ser tranquila.

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Draco sueña con un recuerdo nuevo, uno que había olvidado y que era con su vida como Orion Blake. Era de la época antes que Selena, lo cual hace un cambio bastante drástico de los sueños de su último año donde su hermana estaba dentro de un lago y una mujer zombi quería ahogarlo; no sabe si eso es un cambio positivo o negativo. Porque incluso si su madre muere poco después de tener a Selena, no significa que antes de eso su padre no fue un padre de mierda; la vida había sido un poco más fácil al lado de su madre, pero muchas veces se había preguntado como una mujer como ella termino con un imbécil como su padre.

El hombre que literalmente parece odiarlo, pero del cual Orion nunca pudo deshacerse.

—Eres un niño maldito sin amor—había dicho el día que su madre había caído enferma, como si fuera culpa de Orion y no recordaba más que desear llorar.

Pero no lo hace, porque los hombres no lloran y su madre se pone triste cuando lo hace.

El rostro de su padre había sido como una roca, convencido de que Orion era el principal motivo de todos los males en su vida.

Draco puede ver casi como si fuera una neblina cuando su anterior cuerpo se va a esconder aquella vieja habitación, como el cuerpo que se parece tanto al actual Draco se encoge sobre una caja de cartón donde saca un pequeño colgante; ahora parece tener sentido, pero Draco no recordaba ese colgante de ninguna forma y fue extraño verlo dentro del sueño.

Ver como en su anterior vida, el niño se colocaría el colgante, sujetándolo con fuerza y susurrando algo.

Se acerca, al menos lo que puede dentro del sueño, corriendo con el cuerpo de Draco e intentando alcanzar a quien fue en su anterior vida sin éxito.

—Esmeralda—es lo que escucha a su anterior cuerpo susurrar, pero sin lograr llegar a él para tocarle el hombro.

Porque todo a su alrededor se vuelve negro y Draco siente que comienza a caer en el vacío, mientras una nana terriblemente familiar suena en su cabeza.

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Cuando Draco despierta no lo hace sobresaltado, ese sueño lo ha estado atormentando desde que sucedió los eventos de su segundo año con el basilisco y se han vuelto cada vez más fáciles de recordar; pero no por eso mucho más agradables. Cualquier sueño como Orion es un constante recordatorio de una vida que dejo atrás, pero tal vez no tan atrás si esos sueños significaran algo; pero ahora está en vacaciones de verano y espera poder avanzar un poco más en el libro de Orion Blake. El libro era uno que había encontrado en su primer año luego de un incidente con el espejo de Oesed, pero lejos de que el libro respondiera sus preguntas, parecía que solamente agregaba más y más a las que ya tenía.

Como ejemplo, una gran cantidad de hechizos poco comunes y desde hace algunas semanas el nombre de Esmeralda Black.

La supuesta fundadora de la familia Black.

Como Draco Malfoy tenía parte de la herencia Black en su sangre, técnicamente por sus padres y debido a sus familiares (la mayoría encarcelados o rechazados) era el heredero de la familia Black; aunque con el conocimiento de su vida previa, sabe que era cuestión de tiempo para que Sirus Black entrara en escena. Entonces se podría desligar de ser un posible heredero Black y conservar solamente el título de heredero de la mansión Malfoy, lo cual tristemente estaba en duda, especialmente desde que el año pasado termino ayudando a Harry Potter para derrotar a Tom Ryddle.

Voldemort.

Su padre no había estado muy feliz por su clara intervención, también Dobby había sido liberado (mientras estaba inconsciente) y desde entonces no había podido hablar con este; para terminar el colmo de sus males, este verano parecía estar teniendo un crecimiento acelerado que hizo que toda su ropa quedara corta y sus huesos dolieran constantemente.

Narcisa su madre estaba encantada, llevándolo de compras constantemente y alabando que sería un hombre alto; parecía dispuesta a mantenerlo lo más posible fuera de casa y Draco se encontró agradeciendo el tema. El año pasado por muchos motivos creo una relación algo incomoda con su padre, aunque originalmente todo empezó bien, luego de defender a Hermione Granger en público todo había caído en picada.

La relación de ambos era tensa.

Si bien Draco usualmente bajaría la cabeza y aceptaría cualquier reprendían de su padre, las hormonas de este cuerpo adolescente le hicieron el trabajo difícil; las palabras en forma de reto salían antes que pudiera contenerlas y su padre no parecía impresionado por la manera en que Draco bufaba ahora constantemente a sus palabras.

Pero era difícil contenerse.

Su padre había sido una de las personas que más había admirado todos estos años, pero cada momento ahora con él, era a veces tan similar a como fue con el padre de Orion; quitando la parte de alcohólico, Lucius tampoco parecía satisfecho con nada de lo que hizo y también le había llegado a golpear para "educarlo" en diferentes ocasiones. Además, todo el año pasado realmente intento hacerlo bien para que este lo reconociera, pero no lo hizo y apenas si le prestó atención; dolía como una perra, pero Draco tenía demasiado orgullo para someterse por demasiado tiempo.

Culpo al adolescente que era, a las hormonas y al resentimiento de una vida pasada.

A veces pensaba que sería mejor sin tener recuerdos de una vida pasada, pero luego recordaría como termino el Draco original en la historia y se le pasaría. Su meta de hacer que su padre cambiara de bando y no fuera un completo gilipollas era cada vez más difícil, ahora estaba más inclinado a convencer a su madre de marcharse con él algún lado; lejos de su padre, como tantas veces soñó hacer con Selena.

Selena, la hermana de Orion quien fue en su vida pasada.

Otro Orion, no el Orion que escribió el libro que tanto lo obsesiona y parece escrito solamente en códigos; otro Orion Blake, que tengan el mismo nombre no es más que una extraña casualidad en este mundo lleno de magia.

—Amo Draco la cena ya está lista—hablo Twinky, un elfo domestico casi tan joven como lo fue Dobby, pero mucho más apegado a las reglas.

Nunca lo dejaba limpiar cuando quería ayudarle, así que Draco había dejado de insistir; Twinky tenía la mala costumbre de golpearse en terrible silencio y fue más traumático que ver a Dobby.

Otra cena familiar.

Se pregunto cuanto duraría esta vez.

Dejo los libros de la biblioteca, que a estas alturas ya habían sido leídos casi en su mayoría; suena ridículo al ver la cantidad de libros que había en la mansión, pero Draco realmente no tiene mucho que hacer en vacaciones, y antes de todo el asunto de Orion Blake ya había leído dos buenos tercios de la biblioteca entera. Viéndolo de manera objetiva, se preguntó porque su padre se sorprendió cuando entro a Ravenclaw, con sus recuerdos de la vida pasada y como actuaba no podría haber esperado quedar en otra casa.

Mientras caminaba al comedor hizo un repaso mental de las cartas de sus amigos que tendría que contestar, la mayoría eran de Padma y Anthony deseosos de más información sobre "Esmeralda" lo cual tristemente nadie tenía; Luna había enviado una suscripción del quisquilloso que había aceptado solo para ver el rostro de su padre contorsionarse en una mueca de molestia.

Molestarlo era tan fácil y al menos obtenía una emoción de su parte, no pueden culparlo por hacerlo en ocasión solo para ver si este reconocía al menos su existencia.

Dentro de estas semanas también practico algunos hechizos, su patronus luego de todo un año de entrenamiento parecía a un solo recuerdo feliz de tener por fin una forma de animal; su madre había estado sorprendida cuando Draco admitió haber aprendido a realizar el hechizo, si bien esta no conjuraba un animal completo, le ayudo a practicarlo.

Era necesario, porque Sirus Black se había escapado la tarde anterior y no tenía ganas de jugar con dementores en su tercer año; ya tendría suficiente con sus materias optativas y tenía todo su interés en entrar al quidditch este año. Si bien inicialmente el quidditch era por su padre, ahora era por su madre, quien parecía radiante y recordaba con mucho cariño aquella época donde ella había sido golpeadora como lo era ahora Draco. No dudaba que podría ser buscador si quisiera, pero por ahora la posición de golpeador era algo que le atraía más; Eliza había dejado a Roger como su sucesor y este parecía igual de loco que su antecesora para entrenar.

Lejos de eso no había hecho algún otro avance, Esmeralda Black parecía tan perdida en el mundo como lo era Orion Blake; su madre una Black de nacimiento no tenía idea de quien era Esmeralda y conforme los días pasaban una loca idea nacía con fuerza.

¿Sirus Black sabría algo más?

Como legitimo heredero y primogénito de la familia principal, era probable que su padre le pasara conocimiento que no fue otorgado a sus primas; pero para hablar con su primo segundo removido, tendría que involucrarse en la historia principal y eso era algo que había querido evitar por todos los medios. Cada que se involucraba en la historia original, algo mal salía por otro lado y Draco no quería más problemas.

Pero conforme los días pasaban, la opción era más tentadora.

Tal vez incluso no tendría que ir a la historia principal, si tan solo pudiera hablar con Sirus Black unos pequeños minutos; no es como si fuera la primera vez que habla con alguien expulsado del árbol genealógico, el año pasado había pasado la navidad con su prima Dora y sus tíos a escondidas de sus padres. No era algo de conocimiento público por el momento y Draco estaba dispuesto arrojarse de la torre de astronomía antes de que sus padres se dieran cuenta.

Con un suspiro entro al enorme comedor, demasiado grande para tres personas, caminando de forma algo torpe por su nueva estatura; no por eso menos elegante, años de etiqueta no eran tirados por la borda y Draco logro llegar a su asiento sin tropezar esta vez.

Su madre asintió y su padre lo ignoro.

Una gran familia feliz, piensa con sarcasmo.

En años pasados pudo conocer a algunas familias de sus amigos, tan llenas de cariño y amor, o al menos una especie de calidez que lo hizo sentir algo envidioso; no cambiaría a su madre por nada en el mundo, pero eso no quitaba que el aire frio a su alrededor no fuera incomodo y un motivo para sentirse algo desmotivado. Prefirió pensar en todas las tareas que dejaron en Hogwarts, las cuales ya había terminado porque no tenía permitido salir de casa; excepto las dos semanas que fue a la casa de Pansy para aparentar que todo estaba bien.

Siempre apariencias.

Pansy no había logrado sacar toda la historia, pero con Blaise que se había inmiscuido en la casa Parkinson, pudieron averiguar sobre la relación tensa que tenía con su padre; ambos intentaron animarlo, pero no fue con mucho éxito. Los tres de alguna forma tenían algunas similitudes, Blaise amaba demasiado a su madre para comprender que era sentirse tan en contra de uno de sus padres; por otro lado, Pansy, aunque no de acuerdo del todo con sus padres, no era alguien que fuera a hacer lo que Draco estaba creando en su hogar.

Ambos lo apoyaron, pero al mismo tiempo estaba seguro que pensaban que era un idiota.

Tanto por sus amigos más longevos.

Tal vez Theo habría dicho algo, pero había ido a América con su padre y realmente le hizo falta un poco. Sus amigos Ravenclaw no habían sido permitidos en casa y Draco tampoco tuvo permiso para visitarlos, era una forma en que su padre quería demostrar que estaba a cargo; pero con ayuda de su madre al menos pudo hablar con Flu con estos y enviarles cartas. Su padre podría intentar controlarlo todo lo que quisiera, pero no podría ser eterno y todo esto comenzaba a fastidiar a Draco.

Sus clases como heredero se habían estancado, no es que fuera un mal estudiante, pero cada tutor que llegaba terminaba renunciando luego de pocos días ante la actitud acida de su persona; lo cual hizo con una clara revuelta a su padre por no dejarle ir a casa de sus amigos estas vacaciones.

Lo que empeoro la ya muy tensa situación entre ambos, su madre era una santa por no comentarlo o hechizarlos hasta la muerte.

Draco lo hubiera hecho en su lugar.

— Et les cours d'aujourd'hui ? (Que tal las clases del día de hoy) —no era común hablar en la cena en la familia Malfoy, pero que su madre iniciara una charla era un indicio de que estaba sintiendo la tensión entre ambos varones.

Su padre apenas si abrió la boca, lo que hizo que Draco rodara los ojos antes de ver a su madre; fue su muda suplica lo único que lo mantuvo en silencio.

—Omnia Duis congue meo fiebant, in bibliotheca legebam et cum materia arithmancia me parabam (Todas mis tareas fueron terminadas, estaba leyendo en la biblioteca y preparándome con material de aritmancia) —contesta en latín, porque su madre había querido que aprendiera el idioma y aunque un poco más lento que otros idiomas, ya estaba tomando el ritmo.

Su madre sonríe con una pizca de orgullo, que hace que el interior de Draco rebose de emociones alegres; su madre es la mejor para tranquilizarlo.

Es lo único que vale en este hogar.

En su vida pasada donde la necesidad económica y familiar fue un factor crítico, le hizo pensar que vivir en una familia con dinero pudo haber cambiado las cosas muchas veces; ahora que vivía en una mansión llena de dinero, pensaba que su vida no era tan diferente a su primera vida. En lugar de Selena tenía a su madre, ahora con ropas de dormir más costosas, pero en general tenía problemas con su padre y eso era algo tan irónico que le hizo querer llorar muchas veces.

Pero no lo hizo, porque los hombres no lloran.

Un pensamiento machista, pero uno de los pensamientos que lo mantuvieron a flote por tantos años en su primera vida.

La cena no pasa sin ningún otro comentario, pero cuando su padre se levanta y se marcha sin voltear a verlo, Draco solo sonríe de forma amarga.

—Feliz cumpleaños para mi—susurra recordando que día era este, su madre le había colmado de afecto en la mañana y obtuvo regalo de sus amigos; pero su padre no le dirigió la palabra en todo el día.

Tal vez ese fue su regalo de cumpleaños.

Los hombres no lloran.

Pero Draco pasa el resto de la tarde en el sofá con su madre, está dejando que duerma con la cabeza sobre su regazo mientras le da suaves caricias en la cabeza; tiene el amor de su madre y amigos, pero de alguna forma no es suficiente sin el amor de su padre.

Un amor que había tenido hasta el año pasado.

Los hombres no lloran, pero los hombres pueden estar con sus madres y mostrar por un momento bajo la máscara de indiferencia lo aterrados que están; porque su madre lo comprende y dice las palabras que lo tranquilizan.

Este verano parecía demasiado largo.

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Draco obtiene permiso para ir al callejón Diagon con sus amigos Slytherin, su padre no lo dice de forma directa, pero su madre le asegura que tiene permiso y que si alguien quiere discutir puede ir contra ella; lo cual le tranquiliza, porque está claro que su padre sigua amando a su madre, así que estará bien. Va un poco más temprano de lo que Pansy cito, sorprendido de toparse con Theo saliendo de una librería y que este camine hacía él casi tropezando con sus pies; su amigo sigue siendo unas pulgadas más bajo que él, pero ha crecido este verano y su rostro comienza a verse menos como un bebé. Su amigo parece emocionando de verlo y pregunta sobre el regalo de cumpleaños que le envió, Draco habla interesado con este acerca de las teorías del espacio tiempo y Theo parece radiante de hablar de algo que conoce.

Faltan algunas horas para ver a Blaise y a Pansy, pero Draco no había querido estar en su casa ni un minuto más.

Así que, con una bolsa de dinero y algunas horas, Draco le pregunta a Theo si quiere acompañarlo a lo que este se ve demasiado feliz; sus mejillas parecen algo sonrojadas y el viento es tan fuerte que Draco no le da un segundo pensamiento al respecto.

Aunque lo hace cuando las mejillas de Theo se vuelven pálidas de repente.

—Esto es ridículo Draco, no deberíamos hacer esto, mi padre me asesinara—Theo está claramente al borde de un colapso nervioso cuando Draco los escabulle a Londres muggle.

Fue una lucha de casi veinte minutos convencer a Theo, ir a Gringotts a cambiar dinero y llevar unas capas que los hicieran pasar desapercibidos. Puede que todo esto fuera una idea ridícula, pero era su plan inicial cuando apareció aquí y ahora Theo estaba involucrado; su amigo parecía saltar nervioso ante cualquier acercamiento de muggles, pero Draco camino con tranquilidad.

Su vida pasada había sido una persona común en un mundo sin magia, además el año pasado había pasado la mayor parte de las vacaciones navideñas en la casa Goldstein que estaba en una comunidad muggle; había ansiado el anonimato y alejarse de todo un rato. Una parte estúpida de él tiene un poco de miedo que Theo salga corriendo y alerte a sus padres al respecto, pero contra todo pronóstico el niño permanece prácticamente sujetado a su espalda casi clavando sus dedos en sus pulmones; nunca había estado en el mundo muggle y su rostro demuestra el horror que representa.

—Ya has estado aquí, esto es ridículo Draco, deberíamos irnos ahora—usualmente no es tan expresivo, pero su rostro ahora parece al borde de la locura.

Draco solamente bufa, con dolor, porque le cuesta respirar antes de sujetarlo de la muñeca para que este a su lado y poder respirar; Theo se sujeta a su brazo mientras caminan por Londres, ganando algunas miradas disgustadas de las personas que deben estar pensando que son pareja o algo.

La homofobia era muy común en esta época, pero Draco solamente los ignora para caminar a un puesto de helado para aplacar un poco a Theo.

Funciona vagamente, el niño parece en contra de aceptar cualquier cosa que provenga de muggles, pero luego de unos minutos de chantaje este acepta a probarlo y después pudo seguir comiendo por su cuenta. Draco quisiera pensar que sería así de fácil con los adultos, llevarlos al mundo muggle y mostrarle algunas cosas, para que estos acepten dar un paso adelante y dejar de odiarlos.

Theo funciona porque lo conoce de toda la vida, porque confía en él y nunca había odiado realmente a los muggles; solamente repite lo que su padre le dice una y otra vez, esperando satisfacerlo, pero sin sentirlo realmente.

Eso no significa que los vaya abrazar abiertamente o que los respete, simplemente para él son personas indiferentes siempre que estén lejos al parecer.

—Deberíamos ver una película—tal vez es demasiado temprano para eso, Theo le da una mirada fulminante y gruñe que no entrara al lugar después de explicarle que es.

Aburrido.

Hay una pequeña feria cerca de un parque donde hay diferentes puestos de comida, Draco realmente quería una hamburguesa de algún McDonald, pero arrastro a Theo para probar algunas manzanas de caramelo que por suerte tenía un puesto de esos. Theo lo ve con asco, pero termina comiéndolo cuando Draco literalmente lo arroja sobre su boca; su amigo le da una mirada de odio por eso, pero eso solo lo hace reír y parece ser suficiente para aplacarlo.

Dejando de lado que son dos amigos, esto casi podría considerarse una cita; Draco piensa con diversión y fascinación como este año estará cargado de hormonas y sus amigos le preocupan un poco.

Ya no son tan niños, pero tampoco tan adultos.

Esta época podría apestar mucho.

—Sabes Theo nunca hablamos de las personas que te gustan—comento Draco sin saber si era un tema sensible o no, Theo casi se ahoga con su propia saliva y lo ve incrédulo; pero Draco solo se encoge de hombros—sé que es probable que todos tengamos un matrimonio arreglado, pero deberías aprovechar para disfrutar estos años—Draco no quiere un matrimonio arreglado, pero es mejor no discutir eso por ahora con su padre.

Ya todo es demasiado complicado, aunque si este lo mencionara, Draco dejaría muy claro que esa costumbre se la puede pasar por el trasero.

Con palabras mucho menos vulgares, por supuesto.

—No es que importe en realidad, padre ha estado comentando sobre la familia Greengrass—hay amargura en su voz, Draco piensa que de todas las chicas Slytherin Daphne es alguien bastante decente.

¿O hablaba de su hermana?

Una diferencia de edad de casi 3 años, pero cuando fueran adultos no se pensaría tanto.

—Creo que son una buena familia, mis padres no han comentado nada al respecto, aunque creo que piensan que aceptare a Pansy tarde o temprano—

—Pero no lo harás—

—No lo sé, es mi amiga, no la veo de esa forma… ¿Sabes que soy bisexual? —había planeado salir del closet con sus amigos Slytherin este año.

Los Ravenclaw lo sabían desde primer año, algo que no iba admitir, pero sería importante que los niños con los que creció se dieran cuenta que le gustaban ambos géneros; dudaba que Blaise o Theo hicieran un escándalo, motivo por el cual se lo dice primero a Theo, pero tiene miedo de que podría hacer Pansy cuando se diera cuenta.

La manzana cae de las manos de Theo, que tiene expresión incrédula y Draco maldice el desperdicio; queriendo dejar de lado el temor de ser rechazado. Ya ha recibido muchas miradas de asco el día de hoy, algo normal cuando admites que te gustan ambos géneros, pero eso no significa que quiera el mismo trato de sus amigos más cercanos.

Theo se recompone, tosiendo un poco incomodo.

—Solamente tu hablarías de eso tan casualmente, Pansy va a matarte—no hay asco y resentimiento, de hecho, Draco podría jurar que Theo está sonriendo de medio lado al verlo, casi emocionado.

Lo empuja de forma burlona.

—Probablemente y por eso vas a protegerme, pero no te preocupes por eso, no me gustas ni nada…solo pensé que debería decirlo—

—Draco, eres un idiota—

—¿Por qué? —

—Olvidadlo, ¿te gusta alguien en Hogwarts? —

—Veo a Cedric Diggory atractivo, pero no, nadie me gusta particularmente—

Theo le da una mirada larga, antes de suspirar y parecer entre resignado, pero algo más tranquilo; la conversación cambia drásticamente, pero el chico parece mucho más tranquilo al respecto. Mientras ve a Theo caminar entre muggles, luciendo casi asustado cuando un niño casi choca con él, Draco se estalla de risa antes de obligarlo a ir a un McDonald con él.

Su amigo señala que es un establecimiento de clase baja, pero acepta la hamburguesa cuando se la da; aunque no le gusta.

Idiota malagradecido.

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Draco debe correr con Theo para regresar a Hosgmeade quince minutos después de la hora acordada con Pansy, el niño no deja de quejarse por haber alimentado un perro de la calle, lo cual es ridículo; cuando tenían 7 años Draco había terminado alimentando un Augurey que no dejo de chillar antes de una fuerte tormenta. Theo, Blaise y Pansy saben que Draco solía alimentar cualquier criatura que se encontraran con apariencia de hambre, aunque alimentar un enorme perro negro desnutrido no debería importar tanto. Cada que algún Kneazle llegara cerca de la propiedad Malfoy, Draco correría para alimentarlo y amaba ir a la casa de Pansy porque tenían uno bastante arisco que era el reto personal de Draco para que lo aceptara. Durante esa mañana Draco termino alimentando dos gatos callejeros y un enorme perro negro, así que por eso iban tarde y por ese mismo motivo el rostro de Pansy casi estallo en llamas cuando cayeron en la cafetería que la niña selecciono.

Sabiamente no le dijo esa tarde que le gustaban tanto chicos como chicas, porque no era estúpido y menos suicida.

Por la mirada que le da a Theo, parece que este se intenta controlar a duras penas de lanzar la bomba a la habitación.

—Lo siento tesoro, me retrase alimentando un animal de la calle—en Londres muggle, lo cual solo agrega en su mente.

Pero es suficiente, el rostro de Pansy se abre en entendimiento antes de compartir una mirada con Blaise, que parece asentir.

—Es como Aquiles el mapache nuevamente—acepto Blaise provocando que el rostro de Draco se volviera rojo de la vergüenza.

Theo y Pansy se reían de forma poco discreta ahora, les dio una mirada de muerte antes de aclararse la garganta, esperando que su desliz no fuera tan grave; ellos eran como buitres, si veían el miedo o intimidación atacarían sin piedad.

Menos piedad de la que usualmente le tenían.

—En mi defensa el mapache fue atrapado del tobillo por una trampa mágica, no podría haber tenido otro mejor nombre—ahora sus amigos no disimulaban sus sonrisas burlonas—solamente había tenido mascotas de pavos reales, que claramente no me querían, pensé que Aquiles podría ser una gran mascota—

—Te mordió la Nariz—

—Gracias Pans por recordarlo, Aquiles el mapache vivirá en nuestros corazones—

—Lo tuviste 15 minutos—

Le da una patada a Blaise por el comentario, pero este solo le sonríe brillantemente antes de comenzar a charlar con Theo sobre otro tema; lo cual es bastante amable de su parte, Pansy simplemente se abraza a Draco comentando sobre sus vacaciones en Venecia. Draco mira de reojo a Blaise quien se ríe de algo que dice Theo, provocando que se sienta incomodo, en el pasado antes de ser elegido como Ravenclaw, Blaise había sido su mejor amigo de todos.

Pero ahora no lo era, no lo habían comentado realmente, pero era algo inherente en el aire.

Era un gran amigo, los tres chicos en el lugar, eran sus amigos más longevos.

Pero no eran sus mejores amigos ahora.

Dos años de aventuras con sus Ravenclaw hicieron una división, que si bien esta seguro que estos Slytherin podrían ayudarlo (con la cantidad necesaria de chantaje), ya no era lo mismo que antes de entrar a Hogwarts. Había visto a Blaise rodearse más de los Slytherin y en general pasaba tiempo con Theo o Pansy, pero Draco siempre parecía ocupado en Hogwarts con sus propios problemas; así que la etiqueta de mejores amigos había caído sobre Anthony y Padma.

Estas vacaciones donde había pasado más tiempo con los Slytherin, solo era para recordarle que Draco había elegido un bando y que ahora era casi un intruso entre ellos; quienes se estaban riendo de algún chiste privado que Draco no entendía, por lo cual solo sonrió amablemente y no quiso ahondar en el tema.

Theo quien pareció captar su incomodidad primero, cambio el tema por las tareas y para su alivio todos ya habían terminado; faltaba poco para entrar a clases y Draco no podía esperar por estar nuevamente en la torre Ravenclaw. Se pregunto ociosamente cuando ese lugar se comenzó a sentir mejor que su propia casa, sus planes para este año ya eran bastante confusos, pero esperaba poder volver a pasar la navidad con Dora o alguno de sus amigos.

Lejos de su padre.

—Escuche que los Weasley se fueron a Egipto, un premio del diario el profeta, sin duda la única forma de que viajen—la burla fue implícita en los labios de Pansy, lo cual hizo que Draco suspirara sin comentar nada a favor o en contra.

Blaise y Theo intercambiaron una mirada, antes de continuar la charla de Pansy, pero alejándola del tema de los Weasley. No es que fueran sus amigos, los gemelos solían hacerle bromas y aunque podría sentarse a hablar con Ron o Ginny, Draco tenía claro que lo mejor sería alejarse de los personajes principales.

Ese había sido su plan inicialmente.

Pero luego asesino a un Basilisco y derroto a Tom Ridley con Harry Potter, suponía que de alguna forma eso los hizo amigos ahora; pero con suerte podría mantener esa amistad a la distancia, desde que salieron a vacaciones de verano no habían intercambiado cartas. Draco le había escrito como a todos sus amigos cuando despertó, pero no obtuvo alguna respuesta y pudo imaginarse que era debido a su familia; lo mejor para ambos era mantener la distancia en verano.

¿Qué pasara cuando regresen a Hogwarts?

Dado que la idea de ser amigos ahora era difícil de esquivar, ya que incluso su madre se encontró preguntando por Harry en ocasiones debido a la situación que vivieron; su padre como temía no parecía en contra de la amistad del todo, si bien no hablo al respecto, Draco podía ver que este solamente quería que su hijo fuera amigo de Potter para sacar algún provecho a futuro.

Uno de los motivos por lo cual no quería ser amigo de Potter, eso y que el niño era un imán para los problemas.

Draco comenzó a llegar a una especie de acuerdo interno, en que tal vez podría ser amigo este año de Potter, de la misma forma que lo hizo con los otros Gryffindor que no eran Ron o Hermione, simplemente alguien que saludas en los pasillos y tienes una charla casual en ocasiones; eso debería suponer una especie de amistad que tranquilice a Potter, pero que no lo coloque en una posición demasiado comprometedora a futuro.

Será el futuro salvador del mundo mágico, su padre está cada vez más enojado con él, Draco odia la idea en tener que elegir entre ambos; uno era una persona importante y el otro era su familia, pero Draco quería salvar a su familia y ser amigo de Potter podría ser la mejor opción ahora.

Además, una parte de Draco que no podía negar, le agradaba el niño; era un acosador y tenía problemas de espacio, pero parecía querer ser su amigo realmente.

Era divertido, tanto como un niño de 13 años podría ser.

Llevaba dos años siguiéndolo para ser su amigo, así que suponía que ahora que las cartas estaban sobre la mesa y las jugadas de Draco con su padre no estaban funcionando; tendría que mudarse a un nuevo plan. Le gustaba más la idea de ser alguien alejado del conflicto como Blaise y su familia, pero estaba temiendo que si jugaba la carta de no tomar bandos podría ser perjudicial. Para salvar a su padre del lado oscuro, tendría que dejar una buena impresión en la sociedad mágica, lo que significaba ser parte del lado de la luz.

Llevar a su madre a la luz, ambos intentar llevar fuera a su padre.

Tiene un año antes del posible regreso de Voldemort, así que tendrá que tomar la mano que Harry le ha estado tendiendo por dos años.

Ser su amigo y rezar porque fuera la elección correcta.

—Escuche que irías una semana a Japón—comenta Pansy volteando a verlo con curiosidad y Draco sonríe antes de tomar un poco de su té.

—Me iré mañana con mi madre, tiene algunos socios que visitar y pensó que sería buena idea que me involucrara en los temas de la familia—lo cual es una mentira a medias.

Su madre parecía notar que su padre no había insistido más en entrenarlo como heredero, los Malfoy eran una familia antigua y tradicionalista, pero tenían varios negocios con personas de todo el mundo; Draco no estaba interesado en aumentar el número de negocios de la familia, pero dado que era el heredero, cuando tomara el papel sería imposible no tener que hacer esta clase de eventos sociales. Lucius era el principal rostro para su familia, pero la familia Black conocía más socios en Asia y por eso su madre iría para mantener bien las relaciones con estos.

Draco había pasado toda su vida visitando otros países con sus padres, pero esta vez iría solo con su madre.

Había esperado que el viaje pudiera brindar alguna otra pista sobre el autor de su libro.

Un mago del este según comento Binns.

—Bueno te tuve bastante estas vacaciones, espero que este año no me ignores o seré una prometida enojada—habla Pansy de manera mordaz y Draco solamente suspira.

Si, había pensado en mantener mejor la relación con sus Slytherin, pero la realidad es que se había dejado llevar por tantas otras cosas en el último año; este tercer año el mantener una buena relación con las tres personas a su alrededor, estaba muy alto en la lista.

Incluso si no era como mejores amigos como antes, eran sus amigos cercanos.

Tal vez si los involucrara un poco en su investigación sobre Orion, podría hacerlos entender que estaba sucediendo en su vida; pero le era difícil, Padma y Anthony se habían agregado a su investigación casi de forma natural sin forzarlo, lo de Luna fue algo similar.

Tampoco quería agregar más personas a su pequeño grupo de investigación, no al menos hasta descubrir que tan peligroso podría ser esta información en manos equivocadas; amaba a los Slytherin, pero no quería ponerles una carga tan pesada sobre sus hombros.

—Eres la razón de mi vida Pansy, no podría ignorar a la niña más hermosa del mundo—Draco dice eso de forma carismática, provocando que Pansy se pavonee un poco ella misma y los otros dos niños rueden los ojos.

—Lame culos—dijo Blaise entre una tos bastante falsa, provocando la mala mirada de parte de Draco.

Pansy al ver que habían terminado el té, recorrido los rumores y chismes más candentes, se puso de pie para arrastrarlos de compras; la niña pareció encantada cuando Draco selecciono un delicado abrigo nuevo que tuvo que pagar de su billetera.

Al pasar por un callejón sintió que veía una sombra negra, pero al voltear no había nada.

Solo una extraña sensación de frio algo inquietante.

.

.

El traslador fue bastante fácil para llegar a Japón, la ciudad mágica era bastante amplia en este lado del mundo, aunque Draco no tenía conocimiento real en japones; su madre que era un gran hablante del idioma, lo volteo a ver con firmeza y Draco supo que pronto tendría que agregar ese lenguaje a sus estudios. La vida de Draco se resumía a tener algún libro siempre en sus manos, pero pasar por las calles de la ciudad de mayor tamaño de Japón para magos, le hizo sentir que estaba dentro de un mundo antiguo; el pueblo mágico de Sanhausu[SS1] se encontraba en Shinjuku el barrio más importante de Tokio. Todo era como un Japón antiguo, los magos no vestían siempre con túnicas y algunos tenían vestimentas tradicionales del país; Draco se encontró tan deslumbrado como siempre que hizo al llegar al pueblo de nombre "casa del sol".

Cuando llegaron a la enorme casa de té donde se verían con los socios de la familia Malfoy, Draco tuvo que pasar por la incómoda parte donde era ayudado a cambiarse de ropa; algo que podría hacer por su propia cuenta, pero rápidamente una maga elegida fue quien con su varita lo vistió con ropas tradicionales.

Era seda de alta calidad, pero, aun así, hizo que Draco caminara algo incomodo.

Su madre quien estaba acostumbrada, había sido cubierta de un hermoso kimono negro con patrones verdes; camina con tranquilidad por la casa de té, mientras que Draco la seguía algo perdido en el idioma, con pocas palabras que podría entender y muchas menos que pudiera recrear.

La habitación destinada llego, todo muy antiguo y diferente a la cultura occidental.

¿Eso era hecho de Bambú?

El hombre que estaba dentro era alto y tenía puesto un yukata bastante elegante de colores negros con gris, el cabello del hombre era bastante corto y sus ojos eran rasgados. Le recordaba un poco a su padre en la seriedad que poseía, pero Draco descubre rápidamente que era mucho más intimidante que este; tanto su cabello como sus ojos eran de color negro, lo que hizo que Draco se sintiera algo intimidado cuando le dio una mirada. Como había aprendido por tantos años, hizo una leve reverencia como se le enseño era correcto; su madre hizo una similar antes de entrar a la habitación.

Al lado del hombre había una niña, podría tener casi 10 años y poseía un largo cabello negro con ojos azules; su mirada era seria (como probablemente intentaba imitar a su padre) y no daba miedo en absoluto, parecía tensa al saludarlo y Draco correspondió el saludo.

Hubo algunas palabras en japones de ambos adultos, antes que el hombre carraspeara un poco y el idioma rápidamente cambio al inglés para su alivio.

—Veo que has crecido niño, no te veía desde que tenías 6 años—expreso el hombre que Draco conocía como Ryu Fujiwara, el líder de la cabeza del clan más poderoso de magos en Japón.

Draco no recordaba mucho del hombre o la visita que mencionaba, pero si recordaba que era su tocayo de alguna forma; su madre le había explicado que la palabra "Ryu" que conformaba el nombre del patriarca, podría traducirse como Dragón al idioma inglés.

—Es un honor volver a verlo—habla Draco con tranquilidad porque era su idioma y realmente no recordaba del todo la pronunciación en japones.

Realmente era un honor, la familia Fujiwara había intercambiado objetos mágicos con los Malfoy desde antes que naciera; fue el primer trato comercial que Narcisa hizo dentro de la familia, ya que anteriormente los Fujiwara fueron socios de los Black, pero por obvias razones de que la familia se volvió loca, ahora solo estaban con los Black.

Un socio imponente e importante.

Se pregunto qué habría pasado con ellos en la historia original, ya que nunca fueron mencionados.

Además del lugar tradicional, Draco pudo notar la extraña música oriental de fondo y se preguntó si habría magia involucrada; una parte de él quería investigar un poco sobre las criaturas mágicas que había en el país, pero recordó a su madre reprenderlo por intentar escaparse en sus últimas vacaciones.

—Esta es mi hija y heredera, Fujiwara Megumi—presento el hombre señalando a la niña con kimono azul oscuro, quien hizo una reverencia.

—Es tan encantadora como su madre—habla Narcisa con una leve sonrisa a la niña, que se mantiene firme en su lugar sin mostrar alguna emoción.

—Saco sin duda su belleza, pero estoy seguro que ha sacado mi carácter; va ser la futura heredera y por lo tanto espero que ambos niños puedan tener una relación estable para el futuro de ambas familias—explica el hombre dándole una mirada fija, Draco asiente mordiéndose el interior de su mejilla para señalar que no es un niño exactamente.

Narcisa sonríe antes de comenzar hablar sobre un nuevo trato comercial, uno donde la familia Fujiwara podría exportar parte de sus pociones contra la viruela de dragón a Londres y comerciarlos bajo la familia Malfoy. Era un negocio que había estado en la mente de sus padres desde la muerte de su abuelo paterno, por lo cual Ryu Fujiwara se había mostrado un poco más susceptible para ayudarlos.

Draco hizo el intento de no parecer tan aburrido como lo estaba, cuando hablaron vagamente sobre la elaboración de la pocion fue interesante; pero estaba claro que no había mucha información y que la familia Fujiwara no pensaba rebelar su preparación exacta.

Volteo a ver a la niña, que también estaba haciendo el esfuerzo de no parecer aburrida.

Su madre hablo casi una hora con Ryu, antes que alguien destinado a la preparación del té entrara y la conversación se volviera un poco más amigable para ambos; Draco quiso estirarse, pero no lo hizo.

—En realidad estoy pensando enviar a Megumi al colegio de Hogwarts el siguiente año cuando tenga 11; ha estado en Mahoutokoro desde que tiene 7 años, pero quiero que experimente la inmensidad del mundo como lo hice a su edad—explica el hombre, provocando una ligera sorpresa en Draco al ver a la niña; no podría jurarlo, pero no parece alegre por el tema.

—¿También fue a Hogwarts? —pregunta sorprendido de no saber del tema, pero el hombre niega con la cabeza.

—Durmstrang—

Interesante, su padre quiso enviarlo ahí, algunas veces Draco piensa que tal vez hubiera sido una buena idea; alejado de toda la trama principal, pero le hubiera dolido ahora al alejarse de las personas que ha llegado a considerar como una segunda familia.

El té es delicioso, es un té especial que te hace sentir el sabor de tu comida favorita en todo el mundo; Draco sonrió con nostalgia al sentir la tarta de manzana de la tía Andrómeda en su garganta.

—Se que quieres enseñarle al niño sobre nuestros negocios, pero espero que permitas que Megumi le enseñe el lugar—habla Ryu con tranquilidad, la niña voltea a verlo con ojos emocionados y Draco se da cuenta que lo están convirtiendo en una niñera ambulante para distraer a la niña.

El padre de esta debió notar su aburrimiento, Draco voltea a ver a su madre quien asiente y controla su cara para no verse emocionado al respecto.

—Estaremos algunos días por aquí, así que no veo el problema—

—Además tengo interés de hablar sobre tu primo, Sirus Black—

Draco maldice por bajo en su mente, porque es una conversación que le gustaría tener, pero cuando Megumi se pone de pie no le toca otra más que acompañarla. El rostro de su madre es una máscara perfecta de control, pero está claro que es una conversación que no quiere tener; suspira cuando sale del salón y la magia claramente no le permite escuchar nada.

La niña camina ágilmente por los pasillos, llegando una parte del enorme edificio que tiene un jardín.

Es diferente a casa, los árboles y las flores son algunas que no ha visto anteriormente, pero el árbol lleno de flores rosadas parece algo familiar; hay un pequeño estanque en el medio, donde la niña se acerca y una criatura llena de escamas se asoma levemente. Apenas Draco se acerca al lugar, lo que parece ser un Kappa chilla en forma de gruñido en su dirección, antes de regresar al estanque sin darle una segunda mirada; Megumi gira a verlo sorprendido, pero Draco no se siente en realidad como si fuera una sorpresa.

Al igual que los fantasmas, las criaturas marinas suelen alejarse de él, lo ha sido desde que tiene memoria y la única vez que se acercó realmente al lago en Hogwarts Anthony tuvo que alejarlo del calamar gigante que parecía odiarlo más que cualquier otro estudiante.

—No te preocupes, la mayoría de criaturas marinas me odian—también los fantasmas, pero no agrega eso porque de alguna forma suena como que todo es mucho peor.

Por el rostro de la niña, supone que sí, no es una buena señal; pero sus padres lo llevaron donde varios magos y todos aseguraron que no estaba maldito.

Sea lo que sea que haga que las criaturas lo odian, es un misterio; así que Draco prefiere mantenerse alejado de cualquier fuente de agua demasiado grande si es necesario.

—Suijin te ha abandonado, en el mejor de los casos, en el peor te ha odiado—el ingles de la niña no es tan bueno y es muy marcado, pero al menos podrán comunicarse y Draco espera que eso sea positivo.

No tanto sus palabras.

—¿Suijin? —

—El Dios del agua—

Si, eso definitivamente no es algo que quiera escuchar. Draco quisiera pensar que las deidades no existen, pero todas las culturas tienen una especie de deidad, además que incluso entre los mismos magos hay historias de leyendas que deben ser respetadas; Draco tiene una leve teoría de que alguna deidad está involucrada en su rencarnación o que alguna magia ancestral fue el causante.

En todo caso, es mejor no tener el pie del lado malo de alguna deidad si llegara a existir.

Lo que parece que Draco ya hizo sin saberlo.

—Eso no suena como algo bueno—añade con amargura en su voz, a lo cual la niña asiente pensativa aun arrodillada cerca del lado.

—Yo fui bendecida por Suijin en mi nacimiento, mi magia más afín es la magia del agua; por eso pude notar al verte que este elemento es el menos afín a tu persona—explica esto y Draco solamente la ve fijamente, antes de voltear a ver a otro lado pensativo.

Nunca ha intentado conjurar un "Aguamenti", pero ahora tiene curiosidad sobre si podría producirlo; nunca pensó que los hechizos con base a los líquidos podrían ser un problema, porque simplemente nunca vio intención de aprender alguno.

—¿Podrías saber cuál es mi elemento afín? —duda que una niña de 10 años pueda ayudarle, pero no tiene nada que perder.

Megumi ladea el rostro pensativa, antes de levantarse del suelo para verlo fijamente.

—Debido a tu gran aberración al dios Suijin, es posible que tu deidad abnegada sea Kagutsuchi, la deidad del fuego; pero es algo que solo un mago especialista podría deducir, solo es ahora una posible teoría—la niña sabe palabras bastante complejas para su edad, pero si eso significa que la magia de fuego es más fuerte para Draco, debería tomar notas para sus estudios.

Hay varios hechizos ofensivos de fuego que podría aprender fácilmente, al igual que tendría que alejarse probablemente de los hechizos de agua; podría saberlos para aprender debilidades, pero a la larga, seguramente el fuego sería más útil durante combates.

—Según la historia la deidad nació de Izanagi e Izanami durante la creación de los dioses. En el momento de su nacimiento le causó quemaduras en los genitales de Izanami, hiriéndola de muerte. Preso de la rabia, Izanagi tomó la espada de diez palmos llamado Ame-no-Ohabari y asesinó a Kagutsuchi. Cualquier mago bajo su tutela está destinado a un camino lleno de sufrimiento—explica Megumi con seriedad en los ojos, lo que hace que Draco solamente ruede los ojos en su mente.

Claro, como si su vida no fuera muy fácil ahora.

Solo es una antigua leyenda, piensa casi con aburrimiento.

Aun así, hay algo que le da curiosidad.

—¿Izanami? —pregunta a nadie en específico, sintiendo que entre los libros que había estudiado el año pasado, ese nombre había aparecido en algún momento.

—Izanami es la diosa de la creación y de la muerte en la mitología japonesa y en el sintoísmo, es una diosa primordial y esposa del dios Izanagi, Junto con él creó el mundo—responde Megumi con seriedad antes de empezar a caminar lejos del estanque y Draco le sigue.

La cultura japonesa era terriblemente confusa, pero por algún motivo, Draco se escalofrió al pensar en ellos.

Casi como un mal presagio del cual no quiere pensar.

.

.

Dormir en el suelo no es agradable, pero la familia Fujiwara les ha dejado las habitaciones para huéspedes de alto prestigio que duermen en el suelo (ellos dicen que tienen cama, pero el futon no parece una cama para él); Draco piensa que es descortés de alguna forma, pero su madre actúa como si hubiera tenido una gran noche, aunque su cuello parece tenso. La estancia en la familia Fujiwara seria de una semana, así que Draco añora el haber traído su libro de Orion, pero su madre le había prohibido traer nada que lo distrajera; estaba guardado en uno de sus baúles con magia y protecciones que le había regalado Severus para su cumpleaños, lejos de las manos de su padre. Hay algunas reuniones importantes que Draco asiste con su madre, donde hay otras familias importantes que deben saludar y con las cuales Narcisa comienza hablar de posibles alianzas; todos son sangre pura, así que parecen complacidos cuando su madre habla de tradiciones.

Sabe mucho de tradiciones en este lado del mundo y Draco absorbe todo con rapidez, no hay niños de su edad; pero una joven que parece mayor a Draco por algunos años fue amable en charlar con este.

Su ingles era un poco más reducido que el de Megumi, pero Hikari Taketori charlo casualmente sobre quidditch y Draco lo agradeció enormemente.

En general su tiempo lo paso al lado de Megumi, quien era una gran enciclopedia humana que explicaba las partes de la cultura que no entendía; Draco hizo la nota mental del próximo año poner un ojo sobre la niña, indiferente de que casa le tocara.

Como pago por su ayuda.

No era alguien que apreciaba a la gente tan rápido, pero hay algo en la niña que le hace sentirse muy cómodo a su lado.

—Bueno no asisten miembros de esas familias porque cuando la familia Fujiwara comenzó a obtener posiciones políticas a mediados del período Asuka en el siglo VII, no obstante en el período Heian los miembros de la familia establecieron un régimen político en el que serían los asistentes más cercanos al Emperador de Japón por casi cuatro siglos, hasta que estalló la rebelión Hōgen en 1156, en donde los clanes Taira y Minamoto se enfrascan en un conflicto civil y agudizándose este en las Guerras Genpei entre 1180 y 1185—Draco no sabía bien de que le hablaban, pero entendió que preguntar por la familia Minamoto no sería buena idea en el futuro.

—¿Hikari no era descendiente de la familia Minamoto? —pregunto algo confundido sin entender los árboles genealógicos de este sector del mundo.

Podría saberse la de los sagrados 28, pero aquí todo era diferente.

Las dinastías y familias, eran parte de la historia de Japón muggle, aunque con algunos cambios. En cambio, las familias sagradas de Europa, no tenían casi nada que ver con el mundo sin magia.

—Hikari es Taketori, un clan pequeño descendiente del Minamoto, pero su madre es una maga del clan Hojo y es por eso que mantenemos relaciones con ellos—

Que dolor de trasero.

Draco bufo mientras el pequeño Demiguise de la familia Fujiwara, el Demiguise es una bestia mágica herbívora y pacífica que puede hacerse invisible y predecir el futuro, lo que hace que sea muy difícil de atrapar. Parecía un pequeño mono de cabellera plateada, que originalmente ve a Draco con curiosidad antes de acercarse; parece tener un aire maternal al lado de Megumi y Draco.

—Realmente quisiera ver al Occamy de tu padre, prometió que lo mostraría antes de irnos a casa—habla Draco disfrutando del jardín del enorme castillo lleno de árboles de sakura por todos lados.

Megumi tararea masticando su melocotón antes de cantar brevemente una canción, es familiar y Draco pregunta curioso el autor a lo cual Megumi se encoge de hombros.

—Es una canción antigua, se dice que es una canción protectora que las madres les cantaban a los niños desde tiempos antiguos—

Draco piensa que se parece demasiado a la nana dentro de sus sueños, pero no puede decir que tan cierto seria.

Desde que llego a Japón no ha tenido ningún sueño extraño, solamente sueña como si estuviera volando entre las nubes; no como si jugara quidditch, es una sensación similar pero diferente.

—¿Es cierto que tu padre enfrento a un Zouwu sin varita? —

Los ojos de Megumi brillaron emocionados, con ese afecto infantil que tenía al hablar de su padre y contar sus historias; Draco se sorprendió al pensar, que no tenía ese afecto al hablar ahora de su padre y eso lo hizo sentir amargado al respecto.

Aun así, Megumi le pareció una niña encantadora.

Casi sintiéndose nostálgico sentarse hablar con ella.

.

.

La semana en Japón fue bastante emocionante, llegaron justo para el Festival de los faroles de Chugen Mantoro.

Este festival de los faroles se lleva a cabo anualmente el 14 y 15 de agosto para celebrar Obon, la temporada japonesa de honrar a los muertos. Más de 3000 faroles iluminan los terrenos del santuario durante este período, incluidos los faroles de piedra colocados a lo largo de los senderos para caminar. En la primera noche se presenta música y danza tradicional de la corte conocida como bugaku, y en la segunda se presenta la antigua danza teatral sintoísta llamada kagura en la sala principal. Pasar por la puerta torii hacia la noche a la luz de las velas es una experiencia mágica. Kasugataisha ha celebrado este festival todos los veranos durante los últimos 800 años.

Si bien era una celebración muggle, los magos también tenían su propio festival dentro de Sanhausu.

Se dice que el mundo de los espíritus se acerca al de los vivos.

Pero Draco no ve nada sobrenatural y en su lugar, observa con maravilla la gran cantidad de luces esa noche en el cielo estrellado.

Una imagen llena de magia por sí misma.

Estaba tan emocionado hablando del tema con su madre, que mientras caminaban de regreso a su habitación, se sorprendieron de que Ryu los detuviera para charlar un poco antes de irse a la cama; el hombre comento nuevamente su agradecimiento por venir en persona y prometió visitar pronto la mansión Malfoy. Megumi había estado lejos esa noche con sus primos y hermanos menores, con los cuales Draco paso un poco de tiempo, pero ellos no hablaban inglés y eso provoco que Draco prefiriera muchísimo más la compañía de su madre.

Megumi se había disculpado, pero Draco le indico que no importaba y que el próximo año la vería más a menudo; su extraña amistad había provocado que la niña no pareciera tan triste de tener que ir a Londres para sus estudios, más bien parecía expectante.

—Muchas gracias también Draco, tu presencia ha ayudado alivianar el corazón de mi hija sobre sus próximos estudios—le agradeció Ryu con la única sonrisa sincera que había tenido desde su estancia, parece ser que el hombre no sonreía mucho desde la muerte de su esposa años atrás.

Eso hizo que Draco se sintiera emocionado de obtener el favor de uno de los hombres más poderosos de Japón mágico, además, de un mago de gran renombre.

—Fue un placer—aseguro queriendo ir a dormir, pronto seria escusado por los adultos, pero en su lugar su madre fue la que se marchó para sorpresa de Draco.

Quedarse solo con el patriarca Fujiwara lo intimido un poco, pero el hombre solamente permaneció en silencio antes de suspirar y verlo a los ojos; no se encogió como los primeros días, pero se sorprendió de ver una cantidad significativa de precaución en sus ojos.

—Tu madre me ha llegado con una petición de información, cuando le pregunte al respecto me señalo que su hijo estaba curioso en saber más sobre un mago antiguo que se rumorea que es del este del mundo—Draco levanto la cabeza instantáneamente, porque no sabía que su madre había estado preguntando por Orion Blake, mago que había señalado en ocasiones a su madre y esta no encontró nada al respecto.

—Es verdad señor—dice intentando controlar la emoción de su voz.

Porque si lo está mencionando, es porque algo debe saber; aunque la expresión severa en el rostro de Ryu le hizo sentir algo contrariado.

Como si no debiera estar feliz por información de Orion Blake.

—No voy a preguntar como conoces ese nombre, muchos otros antes que tú han conocido de este y es un mago que realmente es difícil que la historia ignore—Draco quiso señalar que de hecho era fácil, ya que en todas las bibliotecas que ha buscado no hay nada al respecto—pero es un nombre que hace muchos años se consideró de mala suerte, mucho antes que el que no debe ser nombrado apareciera, existieron otros magos oscuros que la historia tuvo la desgracia de conocer—sonaba cansado al hablar y Draco se sintió incomodo.

—¿Mago oscuro? —musito por bajo como una pregunta, sin haber pensado seriamente las implicaciones al respecto.

Orion Blake podría ser un mago oscuro, uno muy poderoso o uno que hizo cosas que los mismos magos quisieron ocultar a siguientes generaciones.

—No sé su origen, pero el mago con el nombre de la constelación que me ha dicho tu madre, es un mago que muchos quisieran olvidar; antiguo como pocos y poderoso como casi ninguno, el destino para aquellos que quieren averiguar sobre este no es un camino que deba ser tomado a la ligera—

—Señor puedo preguntar, ¿Por qué no dice su nombre? —

—Al igual que nadie reconoce el nombre del que no puede ser nombrado de dónde vienes, el nombre de este mago también trae poder, poder que debe tener cuidado—

Draco comenzó a sentirse enfermo, porque no recordaba el número de veces que en los años pasados pudo pronunciar el nombre de Orion Blake; aunque ninguna de esas tuvo consecuencias, supuso que el señor Fujiwara tendría sus razones para no querer nombrarlo.

—Entonces me está indicando que no debería investigar al respecto—no le gustaba como esa oración sonaba en su boca, porque dudaba que pudiera detenerse a estas alturas; solamente que tendría que tener precaución extra.

E indiferentemente tenía una pista, si Ryu Fujiwara sabía sobre el tema, significaba que la información estaba ahí en alguna parte, solo ocuparía buscar otra fuente.

—El destino de cada hombre es determinado por el mismo, no muchos conocen sobre ese mago en particular y la historia se ha encargado de borrar su rastro; solamente doy una advertencia para un aliado de mi familia, que esta búsqueda estará llena de problemas si no atiendes mi advertencia—maldición, como si hubiera leído su mente.

Draco quiso señalar, que si este le diera la información que quería, no tendría que buscar nada más; pero sería una mentira, con cada pequeña pista de Orion, Draco solamente quería saber más al respecto.

Además, tenía el libro que este había dejado, Draco ya no podría retroceder.

Pero tenía curiosidad.

—¿Qué tan peligroso fue este mago? —cuestiono esperando una respuesta, Ryu tomo su tiempo para meditar al respecto antes de contestar.

—Sabes la historia de Gellert Grindelwald—

—Si—

—Bueno, se podría decir que ese nivel de magia oscura es un pequeño charco de agua comparado al tsunami que causo el mago de la constelación en su momento—

Draco se quedó ahí, procesando lo que le habían dicho, incluso cuando se marchó a su habitación pensó durante mucho tiempo al respecto.

Solo tenía una pregunta que continuamente estaba en su mente.

¿Quién rayos era Orion Blake en realidad?

Pero lejos de la curiosidad que tuvo en su primer año, esta vez la pregunta llego con un poco de temor a su mente.

Continuara…

Hola criaturitas volvimos nuevamente con la historia, listos para un tercer año para nuestros Ravenclaws favoritos de todo el tiempo.

Este capítulo me tomo bastante poder escribirlo, especialmente porque tuve mucho que investigar. Soy amante de la cultura japonesa, pero incluso hay muchas cosas que no entiendo; la historia de Orion Blake está muy relacionada al oriente y por eso tendremos varias partes de eso a lo largo de las historias.

Quiero comentar que Hikari Taketori y Megumi Fujiwara, son dos OC que he tenido en algunas historias de otros fandoms. Claro que el apellido de Megumi y su historia variara en esta saga, había hecho una especie de encuesta en mi página en Facebook, sobre cuál de estas dos quisieran ver en la historia y Megumi fue la ganadora, así que ella es la que aparecerá en la historia mucho más adelante.

El POV de Dumbledore no estaba planeado si no hasta más adelante, pero quise agregarlo a esta historia, porque en el próximo libro por motivos que comprenderán al leerlo.

En la parte donde se comenta que Draco y Theo estuvieron en el Londres muggle, es cuando sucede el interludio que tuvimos en el libro anterior; no quise copiarlo porque ya lo habíamos visto, pero es el lugar donde pasa. Draco usualmente está involucrado con animales salvajes, por eso no relaciono que se trataba de Sirus; es algo torpe de su parte, pero los personajes son diferentes a las películas y más basados en los libros, por eso a veces no relaciona algunos factores obvios.

Por ahora no tenemos muchos personajes en el capítulo, pero en el próximo comenzara el salseo.

Espero me puedan acompañar en esta historia como en las otras, los capítulos serán actualizados por el momento semanalmente, entre los días viernes y sábado para que los estén esperando.