N/A: Mil gracias como siempre por leer y por vuestros comentarios. La semana pasada fue complicada pero vosotras hicisteis que sonriera. Aquí va otro capítulo que transcurre durante el episodio 5x02: Atormentado, el que a mi juicio es el capítulo con más Hotch/Prentiss de la serie. Recuerdo que cuando lo vi pensé "No son cosas mías, los guionistas les van a acercar más..." Luego me decepcioné un poco, todo hay que decirlo. Espero que os guste.
Capítulo 3: Recuerda
-¡Hotch! –Salió corriendo tras él. Era su primer caso tras su reincorporación y no iba nada bien. Darrin Call era el sujeto que había matado a tres personas y había herido a dos personas de gravedad en una farmacia. Acababan de descubrir otras dos víctimas.
-Debí advertir que parpadeaba en el vídeo. –Dijo cuando ella se acercó.
-Podía haber sido un tic.
-No lo era. Era un síntoma del uso de antipsicóticos y se me pasó. –Se culpó. Eso no era justo, simplemente no se habían dado cuenta.
-Se nos pasó a todos.
-Y ahora han muerto varias personas. –Se lo estaba echando en cara. Emily se sintió mal por la dureza de su mirada. Rossi llegó, percatándose de su molestia y les avisó de que García había encontrado algo importante.
Todos se habían dado cuenta del cambio en el comportamiento de Hotch. Nunca había culpado a alguien de un error y mucho menos a una víctima, estaba enfadado y se culpaba a sí mismo injustamente. Podía ser un hombre serio, pero siempre se ganaba la confianza de las víctimas, nunca era desagradable con ellas. Y esa mirada… No era la mirada severa de Hotch, en sus ojos había odio. Emily suspiró siguiendo a Rossi.
-¿Estás bien? –Le preguntó Dave cuando se quedaron a solas.
-Yo sí. –Contestó haciéndole ver lo que pensaba, aunque no hacía falta.
-Tenemos que tener paciencia.
-Probablemente sea el miembro del equipo con más paciencia…
-Pero no aguantas verle así, lo sé. –Emily resopló.
-¿Has visto su casa? Está obsesionado con Foyet y no ha compartido nada. Es quien mejor le conoce pero no ha contado con nosotros para nada.
-Estás frustrada porque no confía en ti. –Emily negó incrédula pensando en que eso sería algo egoísta por su parte…
-No, David. –Le dijo sin darse cuenta de que había subido el tono. –Estoy preocupada porque se está encerrando en sí mismo. Si no confía en nosotros ¿Qué le queda? ¿Torturarse hasta dar con Foyet? Ambos sabemos que eso no acabará bien. –Dijo alejándose enfadada. Tenía tantas ganas de golpear algo…
-¿Estás bien? –Morgan había presenciado el final de su discusión. Emily asintió recuperando la calma. –Tenemos que irnos, Call ha atacado un centro de acogida y se ha llevado a un niño.
Mientras Morgan interrogaba a los testigos, Rossi y ella presenciaban como Hotch discutía con el jefe de policía. Rossi apoyó su decisión de seguir investigándole pero ella no estaba tan de acuerdo.
-Se ha llevado a un chico. –Dijo recordándole lo que acababa de pasar. Con un rehén de por medio todo se complicaba más.
-No necesitan a más hombres.
-¿Desde cuándo?
-Si hubiéramos estudiado los primeros crímenes de Foyet, habríamos sabido que no dejaba supervivientes. –Prentiss y Rossi compartieron una mirada.
-¿Y eso qué tiene que ver con esto? –Preguntó a punto de perder la paciencia.
-Solo teníamos que pararnos a estudiar la historia de Foyet y no lo hicimos, perdimos a dos parejas y a la gente de un autobús. No volveré a cometer el mismo error. –Dijo con dureza. Emily empezaba a odiar esa mirada.
La investigación les llevó a conectar al sujeto con un asesino en serie de hacía décadas y junto a Hotch interrogó al único niño que había logrado escapar. Tras interrogar a Tommy Phillips descubrieron que Darrin Call era el hijo del "asesino de Hollow Creek" y que solo él podía darle respuestas. Los equipos tácticos estaban preparados para intervenir en el exterior de la casa donde vivía el padre de Call. Emily intentaba razonar con el jefe de policía cuando vio como Hotch pasaba por su lado con decisión y se dirigía desarmado a la casa.
-¡Hotch! ¡Hotch! –Le llamó. -¡Hotch! –Morgan intentó ir hacia él pero Rossi le detuvo. Les miró sin entender. Hotch entró en la casa. No podía creer que estuviera cometiendo tal imprudencia. Preguntó a Rossi que qué estaba haciendo.
-Le está distrayendo. –Respondió por el intercomunicador. La puerta se abrió y el rehén salió. Ahora lo primordial era sacar de ahí a su jefe.
-¿Sacamos de ahí a Hotch?
-Lo decidirá él. –Respondió Rossi. Estaba inquieta, si algo le pasaba a Hotch… Tenían que sacarle de ahí ya. Tres disparos se oyeron en el interior de la casa provocándole un nudo en el estómago. Se precipitó detrás de sus compañeros rogando en silencio que no le hubiera pasado nada.
Al entrar vieron como Hotch esposaba a Darrin Call y el cuerpo sin vida de su padre en un sillón. Suspiró aliviada al verle ileso.
-No pude detenerle. –Dijo Hotch saliendo por la puerta sin mirar a nadie. Emily le siguió. De buena gana le hubiera pateado su trajeado trasero por el susto que acababa de darle, pero no quería perder su trabajo ni mucho menos su amistad. Le quiso preguntar por qué había cometido esa imprudencia, pero no quería cuestionarle.
-¿Estás bien?
-Sí. –Contestó él mientras se volvía a poner la americana.
Segundos después, un oficial se acercó a Emily para decirle que alguien preguntaba por ella: Tommy, el niño que escapó del pederasta y dejó atrás a Darrin. Emily le miró con un halo de ternura. A veces los casos eran demasiado complejos y entendían a los SUDES, Darrin había pasado un infierno de niño y Tommy había vivido atormentado todos estos años pensando en el niño que había dejado atrás. Observó cómo hablaban y como Tommy le acariciaba en un gesto amistoso.
Al llegar a Quantico, insistió en acercar a Hotch a su apartamento. No soportaba verle así. Estaba enfadada y sabía que su jefe lo notaba, por algo era el mejor perfilador que conocía. La tensión se mascaba en el automóvil, pero ella no quería decir nada así que se centró en la carretera y sostuvo el volante con firmeza.
-Lo siento. –La voz ronca de Hotch retumbó en sus oídos, pero sonaba fría.
-¿Qué? –Al llegar al semáforo se atrevió a mirarle. Estaba serio, con la mirada perdida en el infinito y las manos cruzadas sobre su regazo. Su expresión era el reflejo del cansancio y las preocupaciones.
-Por lo de hoy. –Emily contuvo las ganas de sostener su mano.
-Está bien.
-No seas condescendiente conmigo. –Emily resopló.
-Vale. No estuvo bien, fue una imprudencia, pero ya está hecho, así que déjalo estar. –Volvió la vista al frente.
-En casa de Jarvis creía que estabas a punto de darme una bofetada.
-Nunca te daría una bofetada. –Declaró frunciendo ligeramente el ceño. Se hizo una pausa. –Pero si vuelves a hacer algo así tal vez lo haga. –Dijo en un tono más desenfadado, pero dejando ver que iba totalmente en serio.
Hotch asintió. No habló en todo el camino y apenas la miró.
-No tenías que acompañarme hasta aquí. –Dijo mientras desconectaba la alarma.
-Lo sé. –Se sentía incómoda, sabía que Hotch no hablaría y temía que si intentaba decirle que estaba preocupada, él la alejaría más. Además, él no estaba de ánimo como para mantener una conversación larga y honestamente, ella tampoco. Así que Emily cambió de táctica. -¿Crees que a Call le va a ir bien?
-No lo sé.
-Consiguió respuestas. Y mató al hombre que le atormentaba. –Añadió agachando la cabeza.
-¿Qué le queda entonces?
-Los años de tortura. –Hotch por fin la miró.
-¿Eso se puede superar?
-No sé cómo… Pero por lo menos ya no volverá a sentirse solo…
-No tiene a nadie.
-Tiene a Tommy. No está solo. –Hotch desvió su mirada y asintió levemente. Parecía que al fin había entendido lo que le quería decir. –Que descanses. –Dijo despidiéndose.
-Y tú.
Y ahí le dejó, solo en su frío apartamento. Le hubiera gustado permanecer con él en todo momento, pero era complicado. Todo se había complicado tanto en el último año…
Al parecer Hotch había recapacitado y sus palabras hicieron mella en su comportamiento. Seguía serio pero al menos no se escudaba tras su despacho con la puerta cerrada. Todos sabían que estaba obsesionado con Foyet y que seguía trabajando en el caso, pero al menos compartía algo con los demás y no se aislaba.
Rossi salió de su despacho y le hizo una señal para que fuera con él. Desde su pequeña discusión durante el caso anterior no habían vuelto a hablar en privado, cosa que últimamente hacían con bastante frecuencia. Y es que Dave era lo más parecido a un confidente que tenía en mucho tiempo…
-¿Qué ocurre? –Preguntó extrañada de que la llamara al despacho.
-¿Tiene que pasar algo para que quiera tener una conversación con mi Agente favorita? –Emily arqueó las cejas.
-¿Yo soy tu Agente favorita?
-Una de mis tres Agentes favoritas, al menos. –Dijo con picardía sacándola una sonrisa. -¿Estás más tranquila?
-Lo estoy. Agradezco que seas tú quien mantenga la cordura del equipo en estos momentos. El otro día me pudo la situación. –Rossi esbozó media sonrisa.
-Si te molestó lo que dije, te pido disculpas.
-No estoy molesta contigo. –Declaró con sinceridad.
-Cualquiera lo diría… Antes te pasabas el día en mi despacho mientras la gente de la oficina cotilleaba acerca de nuestro posible romance y ahora ni me visitas. –Dijo llevándose la mano al corazón, fingiendo dolor.
-¿Eso dicen? –Preguntó divertida.
-Eso le oí a Anderson el otro día. Desde que le pillé no me mira a la cara. A veces le incomodo por mera diversión. –Emily se rió imaginándose a David "torturando" al pobre Anderson.
-¿Y me llamas a tu despacho para que sigan hablando?
-¿Sabes? Yo antes estaba considerado un galán en el FBI, algo así como tu amiguito Reiner pero con rollo italiano. Supongo que con la edad esa fama va desapareciendo, así que no me molesta que de vez en cuando piensen que tengo algún tipo de relación romántica con una atractiva Agente.
-No sé si sentirme halagada, utilizada o acosada… -Bromeó con picardía.
-Deberías aprovecharlo. Verás... –Dijo guiñándole un ojo y conduciéndola a la pasarela. Rossi buscó algo en la oficina y sonrió al ver a su objetivo para luego lanzarle a Emily una mirada traviesa.
-¡Anderson! –El Agente les miró y se acercó visiblemente nervioso.
-¿Si, Agente Rossi?
-¿Cómo es eso de que esta mañana has invitado a un café a la Agente Prentiss? –En efecto les había visto anteriormente hablando mientras tomaban un café.
-¿Señor? –El pobre Agente la miró y se puso pálido. Dave alzó las cejas. –No creo que haya ningún problema con ello… -Dave entrecerró los ojos.
-Eso espero… -Dijo ligeramente amenazante. A Emily le recordó a un capo de la mafia. –Vuelve al trabajo. –Ordenó con un gesto airado de su mano. Anderson se alejó temeroso.
-Perfecto. Ahora no solo se cree que tenemos un lío sino que además no se va a querer acercar a mí. –Comentó en voz baja.
-¿Pero a que es divertido? –Dijo provocándole una risa.
-No te lo voy a negar. Ahora que cómo esto llegue a oídos de Strauss, prepárate. –La sonrisa de Dave se borró de un plumazo.
-¡Oh, venga! Es solo una broma. Además, si le llega el rumor yo me encargo.
-Entre todos vais a conseguir que me odie todavía más.
-¿Quién te odia? –Dio un respingo al oír la voz de Hotch detrás de ella.
-¡Nadie! –Se apresuró a decir. Rossi notó su nerviosismo.
-Solo bromeaba con su buen amigo, Dave. –Contestó guiñándola un ojo.
-¿Qué le has dicho a Anderson? Parece que le hayas amenazado de muerte.
-Le tuve que llamar al orden por comportamiento inapropiado con una de tus subordinadas. –Los ojos de Emily se abrieron. –Nada que te deba preocupar.
-¿Por qué no se me ha informado de la situación? –Preguntó escrutando a Prentiss.
-Te estoy informando ahora, pero ya te digo que no tiene importancia. –Respondió rápido. Hotch les miró intentando adivinar qué tramaban. Debió de no darle importancia porque simplemente asintió y volvió en dirección a su despacho. Rossi recibió un leve codazo en las costillas.
-Como sigas con la broma te llevaré hasta Italia a patadas y plantaré tu culo en la Plaza de San Pedro. –Le susurró provocándole la risa. Hotch se giró e intentaron disimular, negó con la cabeza y se metió en su despacho.
Emily volvió a su escritorio. Desde allí observó a Hotch caminando en su despacho y sus miradas se cruzaron hasta que Emily desvió la suya. Era extraño, a lo mejor Rossi si tenía su parte de razón y le molestaba que Hotch no confiara en ella. Pero eso sería tan egoísta por su parte… Lo único que quería era verle feliz, eso era prioritario a estar con él. Porque Emily sabía que era una situación complicada y su único consuelo era la posibilidad de volver a verle sonreír, aunque no fuera a su lado.
N/A: Definitivamente nuestra Emily se ha enamorado... Siempre me llamó la atención como se mantuvo al lado de Hotch con esa entereza, creo que le dio fuerzas. ¿Qué os ha parecido? ¿Cambiará Prentiss de opinión? ¿Se volverá a encerrar Hotch en sí mismo? Y lo que es más importante... ¿Seguirá Rossi fastidiando al pobre Anderson? Todo esto y mucho más en el próximo capítulo. Saludos.
