N/A: Gracias como siempre por leer y por vuestros comentarios. Anderson y Rossi le darán el punto de humor a esta primera mitad de la historia así que me alegran las reacciones positivas ante el asunto. Me salto el episodio de la mafia y el cumple de Jack y pasamos directamente al final de 5x04 "Sin remedio". Y por primera vez desde el ataque de Foyet vamos a descubrir lo que siente Hotch.
Capítulo 4: Por un puñado de dólares
DESPACHO DE AARON HOTCHNER.
UNIDAD DE ANÁLISIS DE CONDUCTA, QUANTICO, VIRGINIA.
Tras resolver el caso del grupo que mataba a palizas a familias de la zona, Hotch volvió al único lugar donde se sentía seguro, su despacho, pensando en cómo alguien podía hacer eso por simple diversión. Le daba asco. No solo la naturaleza violenta de los crímenes lo había convertido en un caso complicado, además el jefe de policía había estado más pendiente de sí mismo que de atrapar a los verdaderos asesinos. Y luego estaba Morgan, que por lo visto, se había involucrado con la hermana de una de las víctimas.
En circunstancias normales habría hablado con él, pero ahora mismo estaba saturado de papeleo. No se podía quitar de la cabeza a Foyet y a su familia, le atormentaba la idea de que le estuviera vigilando y cada vez que miraba a Prentiss se sentía culpable por haber sido tan imprudente. ¿Y si Foyet les hubiera visto juntos las veces en las que Emily visitó su apartamento? ¿Qué hubiera pasado entonces? Eso sí que le hubiera gustado a Foyet… Por eso la había mantenido apartada durante su recuperación, por eso le dijo a Dave que no quería verle nada más que a él.
Para colmo, Strauss estaba encima suya y cuestionaba su liderazgo en el equipo. Eso le fastidiaba, pero necesitaba una estrategia. Quizás lo más conveniente sería delegar el liderazgo del equipo en Morgan, así conseguiría mantener unido al grupo, calmar a los jefes y hacer creer a Foyet que se estaba derrumbando, porque tenía claro que le estaba vigilando.
Sabía que su conducta en el equipo había cambiado y que sus subordinados lo habían notado. Mientras los demás parecían que miraban a otro lado, era evidente que Morgan no estaba de acuerdo con sus decisiones y buscaba a Dave para hacérselo saber. Durante el caso de Call, Prentiss tampoco parecía aprobar su manera de actuar, pero se había mantenido a su lado en todo momento. Los dos estaban preocupados por él, pero sus formas de afrontarlo eran claramente distintas: Morgan parecía enfadado por no poder ayudarle y Prentiss intentaba ser paciente. Era natural, un carácter impulsivo frente a uno más calmado. Pero ahí estaba Dave para guiarles a todos. Agradecía tenerle consigo. Era el único que nunca había flaqueado y siempre se ponía de su parte, diciéndole las cosas tal y como eran.
Al girarse en su asiento vio como Rossi y Prentiss entraban en su despacho con una botella de Whiskey y tres vasos. Dave le ofreció uno y lo aceptó. Tomar un Whiskey mientras su viejo amigo le ofrecía una buena conversación era uno de sus placeres culpables. Casualmente, su otro placer culpable también se encontraba en su despacho.
-Es de mi cosecha personal. –Anunció Dave mientras tomaban asiento.
-Vaya… Por fin puedo probar el Whiskey de la cosecha personal de David Rossi… -Comentó Prentiss.
-Eres afortunada, niña. Esto no lo prueba cualquiera. –Dijo con una mirada llena de picardía. El doble sentido de la frase hizo que Prentiss alzara las cejas y negara divertida.
-He de decir que lo echaba de menos. –Confesó Hotch. Normalmente esos momentos los tenía a solas con Dave, pero tampoco le extrañaba que invitara a Prentiss. Había notado que últimamente habían estado muy unidos. Ya podía asegurar que Prentiss se había convertido en un soporte emocional bastante importante para su viejo amigo. La morena le dio un sorbo a la bebida y admitió que era el mejor que había probado.
-¿Crees que mandarán testificar a Morgan por este caso? –Preguntó Dave.
-No lo creo. Si mandan testificar a alguien seguramente sea a mí y si solicitan a alguien del equipo mandaré a Prentiss, que descubrió junto a Morgan el cadáver emparedado. –La aludida asintió estando de acuerdo.
-Si descubren que Morgan se ha involucrado personalmente con un familiar de una de las víctimas podría tener problemas. –Volvió a decir.
-Démosle margen, no creo que vaya a más.
-García no piensa lo mismo. –Comentó Prentiss. –Estaba visiblemente preocupada.
-Yo diría más bien celosa. –Opinó Dave. –Nunca entenderé la relación que tienen esos dos...
El Agente Anderson llamó a la puerta pidiendo permiso y al ver la escena paró en seco.
-Lo siento, Señor. –Hotch notó como Dave y Prentiss compartían una mirada cómplice.
-Pasa, Anderson. –El hombre parecía incómodo.
-Tengo el informe del caso que me pidió. –Hotch le hizo un gesto para que se lo entregara y el Agente se puso visiblemente nervioso. Se acercó y se lo entregó.
-Gracias. –Rossi se volvió para mirarle.
-¿Te apetece una copa, Grant? –Preguntó Rossi con cierta maldad en la voz a la vez que jugaba con su vaso. La cara de Anderson tomó un ligero matiz rojizo al reparar en Prentiss.
-N-No bebo, Señor. Pero gracias. –El Agente salió precipitadamente del despacho mientras Dave reía y Prentiss le miraba seria.
-¡Dave! –Le dio un golpecito en el brazo. –Deja de torturarle.
-¿Se puede saber qué le has hecho? –Preguntó curioso.
-¿Yo? Nada…
-Hace días que te evita y cuando oye tu nombre se pone nervioso. –Explicó Hotch. Rossi volvió a mirar a Prentiss, que reprimió una sonrisa.
-¿Si te lo cuento me prometes que no te pondrás celoso? –Frunció el ceño sin entender a qué se refería mientras Prentiss miraba a Dave como si quisiera matarle. Hotch arqueó las cejas. –Resulta que corren ciertos rumores por la oficina… -Dejó la frase ahí, tomando un sorbo de su bebida. A Dave le encantaba hacerse el interesante.
-Está bien, voy a picar. ¿Qué rumores? –Preguntó para que continuara. Prentiss apoyaba el codo en el brazo de la silla mientras se tapaba la boca con la mano sutilmente, intentando ocultar una sonrisa.
-Bueno, recordarás que hace años causaba cierto revuelo entre el sector femenino del FBI…
-Sí, JJ dice que todas las reglas de confraternización fueron puestas por tu culpa. –Se burló Prentiss ganándose una mirada reprobatoria de Dave. Hotch intentó disimular una sonrisa ante su comentario.
-¿Me vas a dejar terminar?
-Perdona, galán. –Se burló. A veces parecían un matrimonio. A Hotch le gustaba verles así, le hacía olvidarse por un momento de todo lo malo que estaba sucediendo a su alrededor.
-¿Qué rumores son esos, Dave? –Volvió a preguntar para que no se desviara más del tema.
-Corre el rumor de que tengo una relación sentimental con una compañera de trabajo… -Por el comportamiento de Grant era evidente la identidad de la otra persona, pero Hotch no iba a dejar pasar la oportunidad de molestar a Rossi, no después de enterarse de que torturaba psicológicamente al pobre Anderson.
-¿Con Strauss? –Sugirió sacándole una carcajada a Emily. Había olvidado lo mucho que le gustaba ese sonido.
-¿Cómo que con Strauss? –Preguntó molesto.
-¿Con quién si no iban a pensar que mantienes una relación? –Preguntó Hotch intentando reprimir la risa que le causaba la expresión de su amigo y la carcajada de su compañera. Dave alzó las cejas y miró a Emily.
-Adivina… -Hotch la miró y vio como ella hacía una mueca de incomodidad.
-¿Contigo? –Preguntó ligeramente divertido. -¿Y por qué piensan que tenéis un lío? –Prentiss pensó su respuesta, pero Dave la interrumpió.
-A la gente, que le gusta hablar…
-¿A la gente? ¡Fuiste tú quien prácticamente corroboró el rumor! –Replicó molesta.
-Es que no pude evitarlo. –Hotch le cuestionó con la mirada. –Digamos que he alimentado un poco los rumores con el fin de torturar un poco a Anderson cuando le pillé comentándole a Gina lo mucho que permanecía la guapísima Agente Prentiss en mi despacho.
-Dudo que lo dijera con esas palabras. –Comentó Emily mirándole con recelo.
-En realidad dijo algo como "No sé qué puede ver una mujer como ella en el viejo Rossi"
-¡No me lo puedo creer! ¡No es solo que te divierta la situación, es que te estás vengando! –Exclamó Prentiss divertida.
-¡Me llamó viejo! –Esta vez sí, Hotch no pudo evitar reír.
-¡Si vince, imbroglione! –Hotch no entendió que quiso decir su compañera, pero seguro que no era nada bueno. Dave sonrió satisfecho, como si no se tratara de un insulto.
-Además, ¿Por qué no se iba a fijar una mujer como tú en un hombre como yo? -No había nada peor que el orgullo herido de David Rossi.
-No vayas por ahí David, todavía no estoy lista para convertirme en la señora Emily Rossi. –Comentó con gracia antes de acabarse su bebida.
-Tú lo has dicho: todavía. –Dijo haciendo hincapié en la última palabra.
-Pues yo creo que deberíais mantener los rumores. –Hotch también se acabó su bebida. Los dos le miraron confundidos. –Eso podría distraer a Strauss y me la quitaríais de encima. –Ambos sonrieron divertidos.
-Ya, imagínate la gracia que le va a hacer enterarse de que su querido David Rossi mantiene una relación sentimental conmigo. Con suerte, acabaré vendiendo helados en el zoológico después de esto… –Hotch volvió a sonreír.
-Gracias. –Apreciaba lo que estaban haciendo, al menos se había distraído durante un momento. Los dos le devolvieron la sonrisa.
-Por nada. –Dijo Dave guiñándole un ojo, y a la vez que salía del despacho con su botella de Whiskey bajo el brazo murmuró: –Además, gracias a ti soy veinte dólares más rico.
-¿Veinte dólares más rico? –Repitió sin entender. A saber lo que habría apostado…
-No le hagas caso, se hace mayor. –Le dijo Emily, tomando el vaso de Hotch.
-Te he oído. –Dijo una voz desde fuera, provocando una mueca de dolor en la morena, que salió del despacho después de compartir una mirada cómplice y una dulce sonrisa con él.
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MOMENTOS ANTES.
DESPACHO DE DAVID ROSSI, UAC, QUANTICO, VIRGINIA.
Emily se asomó al despacho de Dave.
-¡Dave! –Exclamó haciendo que el mayor se girará sobresaltado. –Ya puedes acabar con los rumores sobre lo nuestro, Anderson ha preferido bajar por las escaleras antes que montar conmigo en el ascensor. –Rossi sonrió triunfal. –Vas a conseguir que me odie.
-No te preocupes, ya se le pasará. ¿Sabes si Hotch sigue en su despacho?
-Sí, le he visto hace un minuto.
-Bien… ¿Te apetece tomar una copa? –Dijo sacando una botella de Whiskey escocés con pinta de ser bastante cara.
-¿Eso está permitido? –Preguntó escéptica.
-A mí sí, además ya hemos acabado nuestro turno. –Emily asintió. –Venga, hace mucho que no tomo una copa con un viejo amigo… y creo que estaría bien que nos acompañaras. Ese honor no lo tiene cualquiera.
-¿Crees que le animará?
-Es más, te apuesto veinte dólares a que le hago reír.
-¿Reír o sonreír?
-Reír. –"¡Ja! Cómo si eso fuera tan fácil…"
-¡Acepto tu apuesta! –Dijo dándole la mano para después coger un vaso y dirigirse al despacho de Hotch. Emily sonrió, esa era la primera vez que deseaba con todas sus fuerzas perder una apuesta.
N/A: Este episodio no es solo uno de los casos más desagradables para mi gusto, además tiene esos momentos Emily/Hotch/Dave que tanto me inspiran y en su día me sorprendió que Emily se uniera a esa copa en el despacho de Hotch, con lo que tenía que dedicarle un capi. Por cierto, lo que dice en italiano viene a ser un "Tú ganas, tramposo" o al menos eso dice el traductor de Google. ¿Qué os ha parecido? Se admiten Reviews, declaraciones de amor y tomatazos.
Gracias por leer y hasta la semana que viene. Saludos!
