N/A: Como siempre, gracias por vuestros comentarios y os pido disculpas por el retraso, pero tengo un mes ocupadísimo y me está costando la vida encontrar tiempo para escribir. Sé que tengo abandonados mis otros fics pero trabajo en ellos cuando encuentro tiempo. Este capítulo se sitúa durante el 5x06 "Ojos que te ven"


Capítulo 5: Viento de cambio

-¡Emily! –García la llamó para que la esperara en el ascensor.

-Buenos días, García. –La rubia le devolvió enérgica el saludo. –Deberías de llevar menos cosas a la vez. –Entre el bolso, las carpetas y el café apenas podía con todo. Emily la ayudó sosteniéndole el café y le dio un sorbo ante la sorpresa de su amiga.

-¡Eh! –Se quejó. -¡No te bebas mi café! –Emily hizo una mueca de disgusto al probarlo. –Suficiente tengo con que Reid me robe los chupachups.

-Demasiado dulce.

-Claro, como yo. –Comentó como si fuera evidente. -No haberlo probado.

-No imaginaba que iba a estar tan malo.

-¿Malo? Lo siento "Miss Amargor"…

-¿"Miss Amargor"? –Preguntó ligeramente divertida.

-Una vez probé tu café y eso sí que no hay quien se lo beba.

-Bueno, supongo que lo compenso con mi carácter dócil y tierno. -García rió ante su sarcasmo. –Y dime ¿Le gustaron las galletas a Hotch?

-Oh, sí. Parece que al menos le saqué un amago de un amago de una sonrisa. –Emily rió. Pese a que Hotch no estaba para sonreír, estaba segura de que había apreciado el detalle de la analista. Además, García era de esas personas que sacaban lo mejor de cada persona y sabía que Hotch valoraba mucho eso.

-¿Y qué tal la compañía de Reid? –Preguntó sabiendo la respuesta. Al resto del equipo les había hecho gracia ver como interactuaban en la cueva de García.

-Mira Em, quiero mucho al lindo doctor, pero como no vuelva a volar con vosotros ya, creo que va a acabar tragándose todos mis bolígrafos de colores. –Emily puso cara de asco.

-Seguro que sus deposiciones serían como una obra de arte moderna de las que cuestan 50 mil dólares.

-Ugh… Prefiero no imaginarlo.

-Ni yo. –Ambas rieron saliendo del ascensor.

Al llegar a la oficina, se toparon con JJ, que parecía preocupada.

-¿Qué hay JJ? –Saludó Prentiss sosteniendo todavía el empalagoso café de García.

-¡Buenos días! –Saludó efusivamente la analista.

-De buenos tienen poco. ¿No os habéis enterado? –Emily y García se miraron sin comprender.

-¿Qué sucede? –Preguntó García adelantándose. El móvil de JJ las interrumpió.

-Pasad, no tardaréis mucho en enteraros. –Dijo para atender su llamada. Ambas se miraron con preocupación.

-García. –Anderson la llamó y miró con cautela a Emily. –Necesito que me recuperes cierta información para un caso, es urgente.

-Claro. Luego hablamos, Em. –Dijo despidiéndose mientras iba junto a Grant en dirección a su sala. Emily se adentró en el bullpen y se acercó a Reid.

-¿Qué se supone que está pasando?

-No tengo ni idea. –Contestó mirando el despacho de su jefe.

-¿Tiene que ver con Hotch?

-Eso creo, pero de momento no sé mucho. Morgan solo me dijo que fuéramos a la sala de conferencias cuando llegara Rossi. Hotch no ha salido de su despacho todavía y JJ estaba liada buscando a Strauss.

A Emily todo el asunto no le daba buena espina.

-No entiendo por qué tanto misterio. –Comentó mientras veía como Rossi llegaba.

-Buenos días. –Saludó el mayor. Los demás no le devolvieron el saludo, simplemente miraban en dirección al despacho de Hotch. –Buenos días, Dave. Te queremos y eres el perfilador más encantador de la Unidad. –Bromeó al darse cuenta de que estaba siendo ignorado.

-Perdona Rossi. –Se disculpó Reid. –Nos han comentado que algo raro está pasando y no sabemos de qué se trata. –Morgan les hizo un gesto para que entraran a la reunión.

-Pues vamos a averiguarlo. –Dijo Emily adelantándose para entrar.

Todos tomaron asiento mientras Morgan permanecía estático frente a ellos.

-¿Qué sucede? –Rossi se atrevió a preguntar. Todos notaron que tanto JJ como Hotch no estaban presentes.

-Os he convocado para anunciaros la dimisión de Hotch como jefe del equipo. –Todos compartieron una mirada de incredulidad, aunque Rossi no parecía sorprendido.

-¿Cómo que dimisión? –Preguntó Prentiss. Eso era precisamente lo que se temía y ni siquiera estaba ahí para decírselo.

-Hotch seguirá formando parte del equipo, pero vio conveniente dimitir de su puesto como jefe de la Unidad y me ha delegado el mando provisionalmente. –Todos asintieron seriamente. Al menos seguiría con ellos. –Si me disculpáis, tengo una reunión pendiente. –Dijo saliendo de la sala.

-Vaya… Eso no me lo esperaba… -Confesó Reid.

Todos salieron de la sala y Rossi se encerró inmediatamente en su despacho, mientras todos iban a sus puestos para trabajar. A lo largo de la mañana todo el mundo esquivó el tema y no hablaron de ello. A Emily empezaba a molestarle la situación: ni Hotch se lo había dicho, ni Rossi había comentado nada y Morgan parecía distante. No podía imaginarse a Hotch en el equipo como subordinado de Morgan. Él era el jefe, el líder indiscutible de la UAC. Vieron como Morgan y Strauss se sentaban en una mesa y comentaban un caso.

-¿Os han explicado ya la causa de la dimisión de Hotch? –Preguntó García, que se acababa de enterar.

-Morgan solamente nos ha dicho eso esta mañana. –Explicó JJ. –Y que lo demás sigue igual.

-¿Y se supone que debemos seguir sin mencionar el asunto? –Parecía que todo el mundo quería evitar el tema.

-Después de lo de Foyet tenemos que esperar cualquier cosa. –Respondió Reid desde su asiento.

-¿Crees que lo habrá hecho por eso? –García parecía preocupada.

-¿Por qué si no? –Se preguntó Emily.

-Además, Strauss y los jefes le han presionado mucho desde lo de Foyet. –Intervino JJ. –Seguro que lo ha hecho para desviar la atención de los de arriba.

-A ver cuánto tiempo tarda Strauss en intentar quitarse a Hotch de encima… -Comentó sabiendo las artimañas que se gastaba esa mujer.

Morgan no tardó en llamarles para un nuevo caso de un enucleador. En el avión se evidenció la incomodidad de todos. No es que Morgan no valiera como líder, era un hombre confiable, brillante y capaz, pero la situación era delicada.

Emily no se atrevía a preguntarle a Hotch. Se sentía traicionada. No era justo, pero no podía evitarlo. Ahora, cuando su jefe más les necesitaba, él dimitía y Morgan ocupaba su lugar. Vale que se trataba de algo temporal y de que en realidad Derek era leal a Hotch, pero Emily no creía que esa fuera la forma apropiada. Reunió valor e interceptó a Hotch en la cocina del jet.

-¿Estás seguro de esto? –Necesitaba oírlo de él, estaba harta de que todo el mundo actuara como si no pasara nada. Hotch la interrogó con la mirada.

-Lo hago para mantener unido al equipo. –Explicó impasible.

-Si eres nuestro líder el equipo se mantendrá unido.

-Si lo es Morgan también, es un líder nato, hará un buen trabajo. Emily suspiró desviando su mirada y ante eso, la expresión de Hotch se suavizó. -Yo también odio la política, pero es necesaria. –Dijo justo antes de volver a su asiento. Una suave sonrisa se dibujó en su rostro al oír esas palabras, sin embargo tenía el presentimiento de que había algo que le ocultaba.


El caso era realmente espeluznante. Un hombre que arrancaba los ojos a sus víctimas y los utilizaba en lugar de los ojos de cristal en figuras de taxidermia. Lo cierto es que Emily nunca había visto nada así. "Esto es jodidamente bizarro". El caso se desenvolvió con éxito y Morgan hizo un buen trabajo. Cuando llegaron para detener al SUDES, Hotch ya se había encargado de él.

-Tenías que haber esperado refuerzos. –Dijo Morgan con seriedad.

-¿Tu hubieras esperado? –Cuestionó Hotch, sabiendo la respuesta. Morgan suspiró resignado y se marchó. Hotch la miró rápidamente y ella no pudo evitar sonreír al pensar en que su actitud era más típica de Morgan que de él. -¿Qué? –Preguntó al pasar por su lado. Había algo de chulería en su manera de hablar, como si al no asumir su cargo de jefe tuviera una actitud más despreocupada.

-Nada. –Dijo negando con la cabeza sin ocultar la gracia que le hacía ese momento. Le gustaba esa actitud de Hotch, al menos era mejor que verle encerrado en su despacho torturándose por el caso de Foyet. A lo mejor el cambio no había sido tan malo…

Sin embargo, en los días posteriores pudo comprobar que seguía quedándose hasta tarde, como lo hacía siempre. Se quedó mirando a su despacho como si pudiera leer lo que pasaba por su mente hasta que se percató de que Rossi la observaba apoyado en la barandilla de la pasarela. Al verle volvió la vista a los informes que tenía en la mesa. "Maldito Dave… Parece que lo hueles…" Podía sentir sus ojos clavados en ella y tras unos minutos empezó a sentirse molesta, así que al fin le miró y alzó las cejas ligeramente irritada mientras él la miraba con su enigmática (y odiosa) sonrisa.

-¿Qué te pica? –No lo dijo en alto, simplemente vocalizó. La sonrisa de Rossi se ensanchó y le hizo un gesto para que fuera. Emily negó con la cabeza resignada y se levantó pensando en cómo la molestaría esta vez. "En realidad es mi culpa, estoy siendo demasiado evidente y Rossi es perro viejo". Entró en su despacho y cerró la puerta tras de sí. Dave estaba sentado en su escritorio de manera casual.

-Siéntate. –Sugirió mientras ella le cuestionaba con la mirada.

-¿Qué he hecho? –Se atrevió a preguntar como si estuviese frente al director en la escuela.

-Nada, que yo sepa… -Dijo divertido. –Solo quería saber qué tal te ha ido la semana… -Emily arqueó las cejas, sabía perfectamente a que se refería. Quería que le diera su opinión acerca del nuevo liderazgo de Morgan, ya que aún no habían hablado del tema.

-Bien, salvo porque ayer Anderson me tiró el café encima del pantalón y casi empieza a convulsionar de pánico. –Rossi hizo una mueca de dolor.

-Bueno, es lógico. Cuando Morgan te tiró el café encima el año pasado casi le matas. Yo tuve miedo, Reid tuvo miedo, incluso Hotch tuvo miedo, y por supuesto, Anderson tuvo miedo. –Emily recordó lo sucedido: Morgan le manchó la blusa por bailar una estúpida canción y hacer el payaso, provocándole un ataque de ira o como el moreno lo llamaba "un Prenshit" (*).

-No recuerdo que Hotch estuviera presente… -Objetó confusa.

-Claro que no lo recuerdas, se tuvo que esconder detrás de la fotocopiadora.

-Muy gracioso… -Murmuró sabiendo que estaba exagerando. Se hizo un silencio incómodo.

-Entonces, ¿Qué tal Morgan como jefe? –Preguntó sin andarse por las ramas.

-Bien. –Dijo secamente.

-¿Sin más?

-¿Quieres que me explaye?

-Teniendo en cuenta lo desatendida que te he tenido esta semana, eso me gustaría. –Confesó con una sonrisa avergonzada.

-Está bien. –Tomó aire y se sujetó las manos con calma. –Al principio no entendí la dimisión de Hotch, pero no es algo que yo deba cuestionar. Además no me gusta la política. –Recordó con media sonrisa. –Morgan es un líder nato y lo hará bien, aunque echo de menos tenerle cerca molestándome cuando se aburre. Y Hotch… -Sonrió internamente al recordar su actitud durante el último arresto que hizo solo. –Está más liberado y no tiene a los jefes encima. Pero si soy honesta, espero que esta situación no se prolongue por mucho tiempo y que todo vuelva a ser como antes. –Emily notó que Rossi no estaba realmente satisfecho con su discurso.

-Ya veo… -"No voy a caer en tu juego, amigo" Un nuevo silencio se hizo en la estancia.

-¿Algo más? –Dijo levantando una ceja. –¿O prefieres que siga en tu despacho mientras afuera especulan sobre nuestra relación sentimental?

-Por favor… -Dijo levantándose y abriendo la puerta galantemente para indicarla que saliera.

-Hasta luego David. –Dijo en tono seductor pasando por su lado mientras sonreía.

-Adiós querida. –Contestó dejando la puerta abierta.

Emily se sentó en su silla y notó como varias miradas se clavaban en su nuca. Al girarse vio a García y Reid estudiándola.

-¿Sucede algo? –Les preguntó con cara de aburrimiento. Ambos se acercaron.

-Oye, Emily… Si algo pasara entre tú y supongamos, Rossi, nos lo dirías, ¿Verdad? –Preguntó García. Reid parecía avergonzado. "¿Por qué me pasa esto a mí?"

-¿Algo como qué? –Preguntó con desinterés. Sus dos amigos se miraron.

-Algo como una discusión o una pelea… o una relación… -Añadió la rubia tosiendo.

-Estupendo… -Murmuró dándose la vuelta e ignorándoles.

-Oh, vamos amiga. –García se asomó por su izquierda.

-Hay un rumor en la oficina. –Dijo Reid haciendo lo mismo por su derecha.

-Últimamente pasas demasiado tiempo en su despacho.

-Al menos 18 minutos al día.

-¿C-como puñetas… -Intentó decir.

-Aunque esta semana parecíais más distanciados. –Le interrumpió García. Se sentía acribillada por ese par.

-Nueve minutos en toda la semana. La mitad de lo que sueles estar en un día. –JJ acababa de llegar por detrás y les miraba divertida.

-¿Estáis juntos? –Le interrogó García.

-¿Lo decís en serio? –Preguntó atónita. Una cosa era que lo pensara el resto de la oficina y otra que lo pensara su equipo.

-Vaya, sabía que Rossi era un conquistador, pero creía que ya no estaba para esos trotes. –Comentó García. JJ rió por detrás.

-¿Así que son ciertos los rumores? –Preguntó la recién llegada, inclinándose junto a Reid. Eso parecía un interrogatorio.

-¿Estáis liados? –García la miraba como si fuera un caramelo.

-¿Lo vuestro va en serio? –Preguntó Reid que parecía más interesado en molestarla que en pensar realmente que hubiera algo. "Voy a matar a Anderson y a Dave"

-¡Sabía que lo del beso a la italiana funcionaría! –Exclamó JJ.

-¿Lo sabe Hotch? –Preguntó García agitando las manos.

-¿Qué? ¡No! –Intentó decir, la estaban atacando los nervios. -¿Podéis parar?

-¿Qué es lo que tengo que saber, García? –Preguntó Hotch con una taza de café en sus manos mirando la escena con su expresión impertérrita. Todos se miraron entre sí y Emily sonrió con malicia.

-Sí, García, ¿Qué es lo que le tienes que decir a Hotch?

-Yo… Es que… Creía… N-nada… No tiene importancia… -Respondió nerviosa.

-No, por favor. –Se apoyó de manera casual en el escritorio de Prentiss. –Insisto. –Dijo mientras le daba un sorbo a su café. Emily pudo ver en sus ojos un atisbo de ese brillo travieso que hacía meses no veía. García vaciló mientras sus compañeros no sabían que decir o hacer. Emily se balanceó en su silla ligeramente divertida, viendo lo que tenía que decir su amiga.

-Señor, no creo que sea apropiado…

-¿Por qué? Soy un compañero más, ya no soy tu jefe. –Comentó dirigiéndole una rápida mirada a Emily, quien sonrió para sus adentros. Eso pareció convencer a García, que miró a Prentiss pidiéndole permiso.

-Por mí no te cortes.

-Bueno, estábamos preguntándole a Emily si los rumores sobre su relación con Rossi son ciertos. –Hotch alzó las cejas.

-Ah, era eso... –Dijo ladeando la cabeza. -¿Todavía no se lo has contado? –Emily no se esperaba esa pregunta y abrió los ojos sobresaltada a la vez que todos la miraban.

-¿Qué no nos has contado? –Preguntó JJ con cautela.

-En fin, será mejor que me vaya… -Dijo Hotch volviendo a su despacho, dejando a sus compañeros boquiabiertos. "Mereces que pateé tu remilgado culo, Hotchner…"

-¡Entonces es cierto! –Exclamó Reid perplejo.

-No me lo puedo creer. De liarte con alguien del equipo siempre supuse que sería con Morgan. –Confesó JJ.

-¿Con Morgan? ¿Por qué con Morgan? –Preguntó la morena escandalizada.

-Ese no es el tema que estamos tratando. –Se quejó García. -¿Mantienes una relación sentimental con Rossi?

-¡No! ¿Cómo se os ocurre? Son solo rumores infundados que tienen como base nuestras conversaciones amistosas o relacionadas con el trabajo.

-¿Entonces a qué se refería Hotch? –Preguntó JJ alzando una ceja. "A que quiere entretenerse un rato…"

-Os estaba tomando el pelo, no hay nada. –Dijo levantándose de la silla. –Y si me disculpáis voy a tener una charla con cierto individuo trajeado. –Finalizó cogiendo un informe, dirigiéndose al despacho de Hotch.

Emily entró sin permiso en el despacho de Hotch, dejando el informe en su mesa. Él levantó la mirada y la observó frunciendo las cejas. Podía sentir como sus compañeros les miraban por el ventanal.

-Es para disimular. –Dijo refiriéndose al informe. -¿Por qué has hecho eso? –Preguntó en voz baja.

-¿El qué? –Emily vio por el ventanal como les miraban y se cruzó de brazos intentando disimular una sonrisa.

-Decirles que les guardaba un secreto.

-¿Y por qué no? –Preguntó intentando no reírse mientras se distraía con el informe que le había tirado su compañera en la mesa.

-Porque no es verdad… Bueno… Al menos no es verdad que tenga un lío con Rossi… -Trató de decir con cierto nerviosismo.

-Me pareció conveniente. –Sus labios se curvaron ligeramente.

-Ya… Para desviar la atención de Strauss.

-No me culpes, no fue cosa mía. –Emily negó incrédula.

-Eso es más oportunista que las tretas de Morgan. –Hotch amagó una sonrisa.

-Deja de quejarte, no es para tanto. –Emily ladeó la cabeza.

-¿Y yo que gano? –Hotch frunció el ceño.

-Te debería una… -"Muy listo, como si fuera a cobrármela…"

-¿Hablas en serio? Strauss me odia… -Se quejó mirando fuera por si andaba cerca.

-Una muy grande. –Admitió sin poder evitar sonreír.

-Te la guardo. –Dijo devolviéndole la sonrisa mientras le señalaba.

Emily salió del despacho pensando en que al menos le había visto sonreír y volvió a su asiento, con sus tres colegas que cuchicheaban.

-No hay nada entre Rossi y yo. Solo hicimos una broma que se malinterpretó. –Los chicos no parecían muy convencidos. Antes de irse recogió sus cosas y les sonrió triunfal, sabiendo que seguirían interrogándola hasta su automóvil si era necesario. –Y si lo hubiera no os lo diría.


N/A: Me encanta ese momento en el que Hotch sonríe a Emily y ella niega con la cabeza, es lo mejor de ese capítulo. Me hubiera gustado ver más ese lado de Hotch con Emily en la serie pero claro... se acercan tiempos difíciles. Por cierto, este capítulo no tiene nombre de película sino de una de mis canciones favoritas: Wind of change de Scorpions.

*Prenshit= Es un juego de palabras con el apellido de Emily y la palabra shit ("mierda").

Gracias por leer. Saludos!