N/A: Lo sé... Tenéis derecho a odiarme (pero solo un poquito). Siento la larga espera pero mayo y junio son meses difíciles y tengo mucho trabajo con lo que seguramente empiece a publicar cada dos semanas hasta que tenga tiempo de escribir (que será en julio o agosto). Os dejo con un nuevo capi que disfruté mucho escribiendo, el buen rollo antes de la tragedia... Se ambienta justo después de 5x07: "El Intérprete". Mil gracias por leer y por vuestros comentarios.


Capítulo 6: Los mejores años de nuestras vidas

-No me puedo creer que no hayas visto La Naranja mecánica. –Rió Morgan. –Es una jodidamente buena…

-Tampoco sabe lo que es Crepúsculo. –Recordó JJ.

-¿Crepúsculo? –Preguntó Dave. Las chicas y Morgan rieron.

-¿En serio? –JJ parecía perpleja. Rossi miró a Hotch sin entender. –Es cultura popular.

-Hombre, llamarlo cultura es exagerar. –Ironizó Morgan.

-Es una historia de vampiros... –Explicaba la rubia sujetando el hielo para aliviar el dolor del golpe recibido por la SUDES.

-Que brillan. –Apuntó Prentiss compartiendo una mirada cómplice con Morgan.

-¿Vampiros que brillan? –Intervino Reid confundido.

-Y adolescentes musculados y depilados que se convierten en lobos enormes. –Continuó Emily con expresión aburrida.

-Dicho así, suena peor de lo que realmente es…

-Es peor de cómo suena, JJ. –Admitió Morgan.

-Espera… -Emily pareció caer en la cuenta de algo. -¿No me digas que Derek Morgan ha visto o leído Crepúsculo? –Todas las miradas se desviaron hacia el moreno.

-Mis hermanas la pusieron en Navidad, ¿Vale? –Se quejó. –Yo no tengo la culpa de que sus gustos cinéfilos sean tan malos. Además yo prefería ver La jungla de cristal.

-¡Oh, La jungla de Cristal! –Exclamó Prentiss entusiasmada. –"Me pides un milagro y te doy al FBI" –Parafraseó cambiando su voz, mirando a su compañero con complicidad.

-"Yipee-kay-yai… Hijopu…"

-Está bien Morgan, esa nos la sabemos. –Le cortó Rossi, provocándoles una risa a los demás.

-¿Yipee-kay-yai? –Preguntó Reid. Emily volvió a mirar a sus compañeros.

-Está claro, le tenemos que hacer una lista. –Comentó negando con la cabeza. Los demás estuvieron de acuerdo.

-Oye Emily, ¿Qué tal con la estrella? ¿Te dio su autógrafo? –Preguntó JJ con un brillo travieso en la mirada.

-Lo único que me dio fue pena. Al final acabó siendo un esclavo de su personaje…

-¿Sabes a quien me recordaba? –Cortó Morgan pensativo captando las miradas de todos. –Al Cuervo.

-Me encanta El Cuervo… -Volvió a decir Emily.

-Claro, te vestías como él en el instituto. –Comentó Rossi en tono jocoso causando las risas de los demás. Hotch recordó que habían hecho alusiones al aspecto de Prentiss en el instituto en varias ocasiones y que ella siempre desviaba el tema.

-Creo que soy el único que no ha visto esa famosa instantánea. –Comentó Hotch mirando a su compañera. Emily abrió los ojos.

-Y espero que no la veas. –Una cosa era que Reid y García se cachondearan del tema, que JJ criticara su pésimo sentido de la moda o que Rossi hiciera gala de sus jocosos comentarios. Incluso había soportado las odiosas bromas de Morgan cuando se enteró por un descuido de García, pese a que le había prometido que jamás, ni bajo amenaza de pistola le revelaría a Derek ese bochornoso secreto. Pero García con dos copas de más era doce veces menos discreta que estando sobria. Otra cosa muy distinta era Hotch… No soportaba la idea de que su jefe viera ESA fotografía. Con lo profesional que era…

-¡Qué casualidad! Porque yo tengo esa imagen en mi móvil… -Dijo Reid agarrando su teléfono.

-¡Ni se te ocurra! –Le avisó mientras el joven genio trasteaba en su teléfono. –Reid…

-¡Aquí está! –Emily se precipitó intentando agarrar su móvil antes de que enseñara su oscuro y humillante secreto. Aunque en realidad solo era un secreto para Hotchner… Reid no vio venir a su compañera y al verla casi encima suya agarró su muleta, pero se apoyó mal y se precipitó contra el suelo, tirando a Prentiss con él, que cayó encima suya.

-¡Dame eso o te arrepentirás! –Dijo intentando arrebatarle el móvil mientras sus compañeros les miraban divertidos. Era como ver a dos niños peleándose por un juguete. Hotch estiró la mano como pudo y alcanzó el móvil antes que Prentiss. Desde el suelo Emily le miró como si su vida dependiera de ese objeto, mientras Reid debajo de ella se quejaba de que le estaba aplastando. –Hotch… Dame ese teléfono…

-Vamos, no puede ser para tanto. –Dijo sonriendo. La morena desistió y se hizo la muerta encima de Reid. Incluso Rossi estaba encima de su asiento para ver la escena.

-Emily, no puedo respirar. –Se quejó Spencer.

-Te aguantas. –Le espetó apoyando su cabeza en el pecho del joven doctor, como si hubiera sido derrotada. Hotch miró la imagen del móvil y vio la foto de graduación de Emily Prentiss. No pudo evitar abrir los ojos sorprendido. El maquillaje gótico, la ropa y especialmente el pelo. Con razón Emily no había querido que él contemplara esa imagen.

-Es… -No encontraba palabras.

-¿Horrible? –Cuestionó Morgan.

-Vergonzoso –Sugirió Dave.

-Espeluznante. –Declaró Hotch encontrando la palabra que más se asemejaba

-Te odio Doctor Reid. –Dijo Emily contra el pecho de éste.

-¡Venga Emily! No es tan horrible… -Intentó animarle JJ. –Es decir, todos hemos hecho alguna locura en nuestra juventud. –Eso pareció captar la atención de la morena, que alzó el rostro mientras aceptaba la mano de Hotch para incorporarse. Hacía tanto que no sentía su tacto que estuvo a punto de estremecerse por el contacto.

-Eso no va a hacer que me sienta mejor.

-Yo tuve un lío con la madre de mi mejor amigo. -Confesó Dave captando las miradas atónitas de todos.

-Vale, eso sí que hace que me sienta mejor. –Admitió riendo y volviendo a su asiento.

-¿En serio? ¿Cuántos años tenías? –Preguntó Morgan curioso.

-17 y ella tendría la edad de Prentiss ahora mismo. ¿Cuántos son?

-No te pases. –Advirtió amenazante. Hotch ayudó a Reid a incorporarse y le devolvió el móvil.

-Treinta y… -Empezó Reid.

-¿Quieres morir? –Le cortó la morena con una mirada que bien le podía haber matado en ese mismo momento. Reid tragó saliva y se quedó callado.

-Yo me fui a vivir con mi novio a los 19 cuando solo llevábamos dos meses. –Recordó JJ. –No llegamos a cumplir el tercero.

-Típico. –Admitió Emily con complicidad.

-Pues yo tendría unos 14 años cuando me colé en casa de una vecina que me gustaba por una apuesta. –Empezó Morgan. –Tenía que conseguir su sujetador. –Todos le escuchaban con interés. –El caso es que entré por la ventana del segundo piso y conseguí la prenda. Creíamos que estaban fuera por vacaciones de Pascua así que se me ocurrió la gran idea de salir por la puerta principal. Cuando pasé por el salón me encontré con la familia viendo la televisión y se me quedaron mirando como si fuera un fantasma.

-¿Saliste corriendo? –Preguntó Reid.

-Qué va… Les di las buenas noches con educación y salí por la puerta con la cabeza bien alta. –Todos sonrieron divertidos. –Creo que no he pasado más vergüenza en mi vida. Cuando se enteró mi madre casi me mata.

-¿Y qué pasó con el sujetador? –Quiso saber Dave.

-Me deshice de las pruebas y convencí a mis amigos para que no dijeran nada.

Emily miró a Hotch con una sonrisa traviesa.

-¿Y tú Hotch, qué locura has hecho en tu juventud?

-Ni lo pienses.

-Oh vamos, me lo debes. Miraste esa horrenda foto pese a mis súplicas. –Hotch se lo pensó. No sería justo callarse esa información cuando todos habían compartido algo de sus vidas y lo cierto es que se sentía culpable por haber invadido la privacidad de su Agente cuando ella no quería que viera la fotografía.

-Está bien. Iba a la Universidad y perdí una apuesta. Tuve que sacar mi trasero por la ventanilla en un coche en marcha durante 5 kilómetros en pleno mes de enero. –Un silencio se hizo en el jet.

-¿En serio? –Preguntó JJ.

-¿Sacaste tu culo por la ventanilla? –Preguntó Prentiss con recelo. Hotch asintió.

-¿Desnudo? –Cuestionó Morgan estudiándole.

-Desnudo. –Admitió con seriedad.

Una carcajada común estalló en el avión. Morgan, Prentiss y JJ no podían parar de reír, Dave intentaba ocultar su risa sin mucho éxito y Reid sonreía como si tratara de imaginarse la escena.

-Es difícil de imaginar. –Comentó el genio. En ese punto Morgan se sujetaba la tripa de la risa, Emily estaba a punto de llorar y JJ había olvidado su dolor de cabeza. Tardaron unos minutos en recuperar la compostura. No es que fuera una locura impensable o rara, pero que la hubiese hecho Hotch era inimaginable.

-Esperad, Reid no ha dicho ninguna locura. –Todos se volvieron hacia el aludido.

-Yo no hago locuras. –Dijo con una sonrisa de orgullo.

-¿Ah, no? –Comentó Morgan. -¿Y qué me dices del baño en la piscina con cierta actriz de Los Ángeles a quien protegías de un acosador? –La sonrisa de Reid desapareció. Hotch le miró con dureza.

-Eres un bocazas, Morgan.

-¿De eso hay fotos? –Preguntó Emily riendo.

-Lo cierto es que sí, pero me parece que se las quedó Spencer. –Dijo Morgan recordando que Elle se las acabó dando para que no se metiera en ningún lío.

-¿Te bañaste con una víctima en una piscina cuando la estabas protegiendo? –Preguntó Hotch sin poder creérselo.

-Ella me tiró. ¡No fue mi culpa!

-Pues yo diría que disfrutaste el chapuzón. –Rió Morgan guiñándole un ojo.

-¡Déjale en paz! –Le defendió JJ. –Spence también es un rompecorazones.

-¡Sois odiosos!

-¿Acaso te fastidia que Hotch se entere de lo que hiciste en tu juventud? –Preguntó Emily sarcásticamente.

-Ya, pero es que al contrario que vosotros, yo sigo estando en mi etapa de juventud. –Sonrió satisfecho.

-Ahora sí que estás muerto. –Murmuró Rossi al ver las expresiones de JJ y Prentiss.

-Enciérrate en el baño, yo intentaré retenerlas. –Dijo Hotch antes de que se abalanzaran sobre Reid y se interpusiera para darle tiempo a escapar.

Ese iba a ser un vuelo muy largo para el Doctor Reid…