N/A: Mil gracias por vuestros comentarios y vuestra paciencia. El siguiente capítulo 5x11 "Represalias". Me he saltado el funeral de Haley porque era demasiado dramático, aunque hay un par de momentos a los que podría haber hecho mención como el discurso de Hotch y la mirada de Emily... Os dejo con el capítulo. Y sí, lo sé, me quedó un poco corto, pero lo compensaré con los dos siguientes.


Capítulo 8: Crash

¿Sabéis eso que dicen de que cuando crees que estás a punto de morir ves pasar tu vida ante ti? Era mentira. Emily podía dar fe de ello. Lo único que había sentido tras el brutal choque en la carretera era un fuerte golpe, dolor y confusión. No había visto nada, ni imágenes de su infancia, ni a sus padres, ni a Matthew, ni su vida universitaria, ni sus años en la Interpol, ni a su actual equipo. Nada, nada,… salvo unos ojos castaños y una sutil sonrisa.

Tras el funeral de Haley se enteraron de la decisión que Hotch había tomado. Por lo visto le habían ofrecido la jubilación anticipada. Por primera vez, Emily no tuvo ganas de acribillar con su arma a Strauss. Lo entendía, le estaba ofreciendo una alternativa. Le molestaba esa opción, pero no era ella quien tenía que sopesarla. No podía ser egoísta, claro que quería que Hotch siguiera en el equipo, pero lo más importante ahora no era lo que ella deseaba, sino el bienestar de Jack. Pero Hotch decidió quedarse. Porque su hijo sabía que era él quien atrapaba a los malos y si dejaba de hacerlo esa imagen cambiaría.

Y ahora estaba ahí, discutiendo con los médicos en el hospital tras haber presenciado como Dale Schrader había asesinado al Detective Bunting y había escapado.

-Solo son unos golpes. Créame que he estado peor.

-No se puede ir hasta que le hagamos al menos una tomografía.

-Doctor, tengo cosas más importantes que hacer, como atrapar a un asesino.

-Emily, tienes una conmoción.

-He sufrido ya unas cuantas, no se preocupe, soy inmune. –"Empiezo a estar harta de tantos golpes en la cabeza… Ni que les dieran dinero cada vez que me atizan…"

-Lo siento Agente, es mi última palabra.

-Estas sí que van a ser sus últimas palabras como tardéis en sacarme de aquí. –El doctor negó con la cabeza e ignoró su amenaza. Emily respiró resignada y se limitó a esperar a que le dieran el alta.

-No debería de darle el alta aún, pero usted es terriblemente agotadora. –Emily sonrió como si se tratara de un piropo. –¿Promete que estará relajada las próximas horas, que no llevará a cabo actividades que requieran concentración y no se expondrá a ruidos fuertes o luces molestas?

-Lo prometo. –Dijo con la más inocente de sus sonrisas.

Tras tranquilizar a Morgan, diciéndole que no era nada aunque confesando que le dolía todo el cuerpo, se pusieron de nuevo con el caso para tratar de atrapar a Schrader. Evidentemente, se saltó todas y cada una de las advertencias del médico. "Al menos no he estado expuesta a luces molestas, creo…" Rió para sus adentros.

No obstante, gracias a su intervención, mataron a Schrader y salvaron la vida de la familia de Joe Muller, el cómplice a quien chantajeaba Schrader.

-¿Qué haces todavía aquí? –Hotch apareció junto a su escritorio. Era ya tarde pero tenía que acabar su informe personal, dado que había recibido daños físicos durante el caso.

-Tenía que acabar mi parte del informe.

-Eso puedes hacerlo en cualquier momento, vete a casa. –Emily suspiró.

-Estoy bien.

-Llevas demasiado tiempo sin descansar y te atropelló un camión. –Dijo alzando una ceja percatándose de que tenía mala cara. Se había saltado todas las recomendaciones del médico. –Cojo mis cosas y te acerco a casa.

-No hace falta, Hotch.

-No era una sugerencia. –Dijo tajante. Una vez en el coche Hotch la analizó. -¿Cómo te encuentras?

-Bien. –Hizo una pausa. –Salvo porque me duele todo el cuerpo. –Confesó acomodándose en su asiento mientras él arrancaba.

-Morgan me dijo que sufrías una conmoción cerebral. –Emily sonrió ante su preocupación.

-No es peor que la vez que Mandel me golpeó. –Dijo para restarle importancia. Ahora que lo pensaba, hacía casi un año de eso y apenas faltaban diez días para Navidad. "Qué rápido pasa el tiempo…"

-Tómate mañana el día libre y descansa. –Emily le miró confundida y entonces entendió que había vuelto a su puesto como líder del equipo. Era algo que todos esperaban tras su vuelta. Volvió a acomodarse y cerró los ojos. Estaba agotada.

-Te echaba de menos, jefe. –Una sonrisa casi imperceptible se formó en el rostro de Hotch.

Tardaron más de media hora en llegar a Washington. Emily se había pasado todo el trayecto durmiendo. Hotch la observó un minuto. Se había asustado cuando JJ había dicho que estaba en el hospital, aunque luego se enteró de que el choque había sido bastante más aparatoso de lo que se pensaban. Eran gajes del oficio, pero nunca se acostumbraba a que sus agentes salieran heridos en un caso.

-Ya hemos llegado. –Le dio un par de toques pero ella no reaccionó. Frunció el ceño, una conmoción cerebral podía tener repercusiones horas después de haberla sufrido. –Prentiss, despierta. –De nuevo nada. Se soltó el cinturón para moverse y darle un par de palmaditas en la cara. –¡Ey, Emily! –Por fin abrió los ojos y Hotch suspiró aliviado.

-¿Qué? –Dijo con pereza.

-Ya hemos llegado. –Repitió ocultando la preocupación que había sentido. Emily frunció el ceño y miró por la ventana para comprobarlo.

-¿Ya? ¿He venido todo el camino dormida? –Hotch asintió con expresión suave mientras ella se desperezaba. –Vaya… Espero no haber roncado.

-Me ha tocado compartir habitación con Dave más de una vez. Tus ronquidos a su lado son como una brisa frente a un huracán. –Emily rió divertida.

-Está bien saberlo. Gracias por traerme.

-Descansa. –Dijo a modo de despedida.

-Tú también. –Contestó mientras salía del auto.

Emily vio alejarse el coche y suspiró mirando al cielo. Al entrar en su piso se sirvió un vaso de leche caliente para acompañar a su aspirina. Las luces de Navidad ya adornaban la ciudad desde hacía semanas. Contempló la bonita vista desde la ventana.

-FLASHBACK-

-¿Qué hacemos aquí? –Quiso saber una vez había bajado del coche.

-Me apetecía ver el Capitolio cubierto de nieve. –Confesó apoyándose en el coche. Lo cierto es que la estampa era preciosa: Washington DC cubierto de nieve con las luces artificiales iluminando la ciudad, la nieve cubriendo las calles y los jardines, todavía intacta. Ni siquiera en Navidad lo había visto tan bonito.

Emily se quedó unos minutos contemplando el paisaje, el frío le daba igual, solo quería dejar la mente en blanco y la nieve ayudaba a eso. Y mientras ella cerraba los ojos intentando no pensar en nada, Hotch no dejaba de observarla en silencio.

-Emily. –Se puso delante de ella y vio como abría los ojos con calma. –Si quieres contarme tu versión de la historia… aquí estoy. –Ella le miró conmovida y no pudo evitar dejar escapar una lágrima, sonriendo ante ese gesto tierno, aunque era una sonrisa triste.

-Lo sé. –Dijo mientras se acercaba y apoyaba la cabeza en su pecho, haciendo que Hotch la abrazara y acariciara su espalda. Se quedaron así por un minuto. –Si nos quedamos así nos congelaremos. –Hotch sonrió ante su comentario.

-¿Has decidido dónde quieres ir? –Le preguntó rodeándola todavía con sus brazos.

-Al pasado… -Susurró nostálgica mirando el Capitolio cubierto de nieve.

-Ahí no puedo acompañarte. –Dijo acariciando su mejilla para secar su lágrima.

-Entonces llévame a casa.

Emily sonrió con tristeza al recordar ese momento. Ahora era un momento perdido en el tiempo, como cuando una gota de lluvia cae en un charco. "¿Por qué hiciste eso, Hotch?" A lo mejor si no lo hubiese hecho y se hubieran distanciado ahora no sentiría esa sensación de profunda tristeza. Pero tampoco habría vivido momentos tan personales con él… No se arrepentía, simplemente se preguntaba cómo serían las cosas si todo hubiera sucedido de otra manera. "¿Y qué me queda ahora? ¿Los recuerdos? ¿Esperar? ¿O simplemente dejarlo estar?"

"Tienes que ser paciente" Ese era el consejo de Dave, el hombre más intuitivo y sabio que conocía. Y eso haría, esperar. Porque Hotch necesitaba tiempo para reconstruir su corazón y para centrarse en Jack. Pero ella empezaba a impacientarse, le dolían los recuerdos. Cada vez que miraba esas vistas volvía atrás en el tiempo, pensando en lo que había sucedido un año atrás y en lo que podría haber sido si las cosas hubiesen pasado de otra manera… O no… porque con Hotch nunca se sabía… Tan pronto podía ser el hombre más encantador del mundo, como podía tener un momento de "lucidez profesional" y alejarla de él. Lo que no podía hacer era revivir una y otra vez ese recuerdo que, honestamente, empezaba a doler.

-Creo que una mudanza me vendría bien…

Y como si Matthew Benton le hablara, como si estuviera ahí con ella sosteniendo con cariño su mano, en su mente pudo oír "En menudos líos te metes, Em"


N/A: Cuando salió el apartamento de Emily en la sexta temporada me pregunté por qué se habría mudado, con lo chulo que era el que vimos en "En nombre y sangre". ¿Qué os ha parecido? ¿Cómo creéis que van a ir las cosas ante la complicada situación?