N/A: Hola queridos lectores, aquí va un nuevo capítulo que se ambienta en el 5x18 "El luchador"; es decir, el crossover entre CM y Suspect Behavior. De nuevo, muchas gracias por todos vuestros comentarios. Espero que os guste.
Capítulo 15: Cuando menos te lo esperas
-En serio JJ, tienes que verla. –García insistía sobre algo a JJ mientras tomaban un café. –Kevin no sabe apreciar ese tipo de cine, pero seguro que Will sí. –La rubia se rió ante el comentario de la ahora pelirroja.
-¿Ya estás hablando otra vez de esa pastelada? –Cuestionó Kevin mientras comía un donut. –JJ ahórratelo, es muy probable que te dé una subida de azúcar con semejante película.
-A quien le va a subir el azúcar es a ti como sigas comiendo tanta bollería. –Le espetó García.
-Seguro que no me sube tanto como con esa basura. –Se burló. –Si hasta con el título dan ganas de vomitar… "Postdata: Te quiero". –El analista hizo un gesto llevándose los dedos a la boca.
-¡Eres un insensible, Kevin Lynch! –Dijo la pelirroja arrebatándole el donut y tirándolo a la basura como venganza. Kevin se quedó con la boca abierta y miró con cara de pena su desayuno perdido.
-¿Sabes? No me imagino peor tortura que ver esa película, "El diario de Noah" y "Noviembre dulce" seguidas. –Emily se rió ante su comentario.
-No le rías las gracias, Emily. –Se quejó García. –Aunque bueno… conociéndote seguro que prefieres la última de Stallone a un buen drama romántico.
-No te metas con Stallone… -Empezó Kevin.
-Parad ya, chicos. –JJ y Prentiss se divertían viéndoles discutir.
-El amor en el cine está sobrevalorado. –Confesó Emily. Le encantaba ver cómo García ponía caras de disgusto por sus comentarios. –Las películas románticas simplemente son una retahíla de clichés con protagonistas guapos.
-Eso es una hipocresía. Seguro que si un hombre se planta en tu puerta y se declara con pancartas en silencio, como en "Love Actually", te parecería el gesto más romántico del mundo y caerías rendida en sus brazos.
-Pen tiene razón. –Intervino JJ. –A todas nos gusta que los hombres tengan gestos románticos, aunque digamos lo contrario.
-Tal vez, pero no me creo que en un día se enamoren como locos y en tan solo unos pocos meses puedan decir que se trata del amor de su vida. –Dijo antes de darle un sorbo a su café. –Además, y eso no quiere decir que no haya películas románticas que me gusten, el amor está claramente idealizado en el cine. No se corresponde para nada con la realidad. –Kevin asintió estando de acuerdo.
-Necesita un novio urgentemente. –Murmuró García a JJ haciendo que Emily suspirara resignada.
-Tenemos un caso. –Anunció Hotch que prácticamente acababa de llegar.
-Nos vemos a la vuelta Penélope. –Se despidió JJ.
-Mira a ver si le encuentras un novio a nuestra amiga, que le va haciendo falta. –Dijo en voz alta para que Emily la oyera. Ella se giró y les hizo un gesto con el dedo provocándoles una carcajada. Cuando Hotch se giró ella intentó disimular haciendo que sus amigas rieran aún más.
-¿Dónde se supone que vamos, Hotch? -Preguntó intentando sonar inocente.
-San Francisco. –"Genial…"
-Uy Emily, así podrás ver a cierto Agente sexy…
-Dudo que haya tiempo para eso. –Emily sonrió internamente ante la contestación de Hotch. –Trabajaremos con la Unidad de Cooper.
-¿Cooper? ¿Sam Cooper? –Cuestionó la morena.
-El mismo. –Las chicas compartieron una mirada interesada.
Poco después se enteraron de lo que sucedía y de que colaborarían estrechamente con la Unidad de Cooper, ya que el perfil del SUDES era más complejo. Sam era un buen hombre, todos le conocían al menos de oídas, y tanto Hotch como Rossi hablaban muy bien de él. De los demás solo habían oído rumores: un ex-convicto, una joven criminalista y un experto francotirador inglés. Con este último le había tocado formar tándem a Emily: Mick Rawson un arrogante pero capaz Agente Especial. Y guapo... Muy guapo. Ya había coqueteado con ella varias veces y sinceramente, le gustaba. Tenían química y JJ fue la primera en notarlo, ya que no tardó mucho en comentarle lo atractivo que le parecía con una mirada llena de picardía.
Y no fue la única. Cuando estaba trabajando con Cooper y éste le pidió a Hotch que llamara a su analista para darle instrucciones, su jefe se acercó a ella.
-¿Qué tal con Rawson? –Dejó caer la pregunta.
-Bien. –Dijo aguantando las ganas de sonreír sabiendo que la analizaba. –Es un poco arrogante, pero muy competente.
Y menos mal que lo era porque por un descuido Emily estuvo a punto de morir a manos del SUDES. Afortunadamente, Mick dio en la diana y salvó su vida, cosa que agradeció internamente. Eso era lo que estaban celebrando, que todo había salido bien y entre los dos equipos habían logrado atrapar a un prolífico y escurridizo asesino en serie.
-¡Por nosotros! –Brindó Cooper con su cerveza. Los demás le siguieron.
-¿Erin estaba muy enfadada? –Preguntó Rossi al llegar al lado de Cooper. Este hizo una mueca.
-Bueno… No tanto como cuando leyó el "Expediente Rossi". –Emily se atragantó con la cerveza y compartió una mirada cómplice con Reid.
-¡Oh venga! ¿Os habéis enterado de eso?
-Todo el FBI se ha enterado. –Dijo el Profeta riendo.
-¿Lo dudabas caradura? –Se burló Gina haciendo que Morgan riera con ganas.
-¡Maldita sea! ¡Creía que ibas a interceder para que no se distribuyera vuestra bromita! –Dijo con rencor a Prentiss.
-¡Lo intenté! Es solo que cuando lo conseguí ya se había enterado todo el mundo. –Se excusó alzando las manos.
-Un momento, ¿Tú fuiste la autora de la broma? –Preguntó Mick impresionado.
-No. –Dijo antes de beber de su cerveza. –Al menos no oficialmente.
-Tendré que andarme con ojo entonces… Al menos en lo que se refiere a Emily Prentiss -Dijo coqueto.
-Y a Spencer Reid. –Apuntó ella señalando a su compañero que se comía en ese momento una nuez.
-Créeme Rawson, todos nos andamos con ojo desde entonces. –Comentó Morgan dándole un sorbo a su cerveza.
-¿Cómo se supone que vais a volver a Quantico? –Preguntó JJ.
-Pues teniendo en cuenta todo el material que tenemos que recoger, seguramente volvamos mañana temprano. –Admitió Cooper con algo de pereza.
-No me hables de recoger ahora… -Se quejó Gina. –¿El jet cuando sale?
-En un par de horas. –Respondió mirando el reloj.
-En dos horas da tiempo a muchas cosas… -Volvió a decir Mick en tono juguetón sin apartar la mirada de Prentiss.
-Habla por ti. –Contraatacó ella provocando la risa de todos.
-Nos toca viajar de noche y dormir en el vuelo… -Explicó JJ. –Lo cual me recuerda a que… ¡me pido sofá!
-¡Para mí el otro! –Exclamó Reid.
-¡Ey, eso no vale! –Exclamó Rossi. –Habría que sortearlo.
Cerveza tras cerveza conversaron de multitud de casos y anécdotas del trabajo. Incluso picaron a Rossi con el tema del supuesto pasado que tenía con Strauss.
-Voy a por la última. –Anunció Emily a Gina mientras Hotch, Simms y Mick hablaban del buen liderazgo de Cooper al frente de la Unidad.
-Perdonadme un minuto. –Hotch vio como Mick se alejaba de ellos y se acercaba a Prentiss.
-¿Bueno qué? ¿Al final te he acabado gustando o no? –Emily arqueó las cejas.
-Me has salvado la vida, no me puedo quejar.
-Eso no es una respuesta concreta.
-Está bien. ¿En una escala del 1 al 10? –Mick sonrió con un brillo travieso. –Un 6.
-¿Te salvo la vida y solo me das un seis? Qué dura… -Emily negó divertida. –Y dime Agente Prentiss, ¿Estarías interesada en llamarme alguna vez? –Dijo ofreciéndola su tarjeta con dos dedos.
-¿Y para qué iba a llamar a alguien como el perfecto Mick Rawson? –Preguntó fingiendo desinterés.
-Ya sabes, por si tienes alguna duda sobre un caso y ese tipo de cosas. –Contestó con galantería.
-Tú sí que eres un caso. –Rió mientras cogía su tarjeta y se daba la vuelta con gracia.
Una hora más tarde todos se despidieron de sus colegas y se subieron al avión.
-¿Al final no llamaste a Reiner? –Preguntó Rossi sentándose frente a ella.
-No, apenas tuve tiempo.
-Bueno, por lo que vi hace un rato, tienes un nuevo teléfono al que poder llamar… Y te pilla más cerca... –Comentó Morgan indiscretamente.
-Sí, parece que Mick y tú habéis congeniado. –Dijo JJ.
-Yo no diría tanto, rubita. –Respondió para molestarla ganándose un leve codazo como reprimenda por el apelativo.
Era un vuelo de algo más de seis horas y tras haber dormido tan poco a lo largo de esos tres días, todos cayeron rendidos. O casi todos, porque Emily notaba que alguien la miraba desde su asiento. Al abrir los ojos comprobó que se trataba de Hotch. Todos permanecían dormidos e incluso se oían los ronquidos de Dave y Morgan. Ella le sostuvo la mirada hasta que él la apartó y desapareció tras la cortina de la pequeña cocina.
Pensándolo bien, la actitud de Hotch con ella durante esos días había sido extraña. Primero el comentario acerca de Reiner y más tarde su conversación respecto a Mick. Emily solía coquetear con Morgan o incluso con Dave de vez en cuando, pero con ellos tenía confianza, con Mick era otro tema bien distinto. Las miradas y la actitud callada que había mantenido gran parte del día la hacían pensar que Aaron Hotchner estaba celoso. Al menos un poquitín, y eso le gustaba. Mucho. Si Hotch estaba celoso significaba que le importaba como algo más que una compañera o una amiga. Se levantó sigilosamente y le siguió tras la cortina.
-¿No duermes? – Le preguntó.
-No tengo ganas. –Contestó mientras se calentaba un té. Hablaban en un susurro para que los demás no les oyeran.
-¿Qué es lo que te quita el sueño? –Hotch la miró. -¿Es por Strauss? –El brillo en sus ojos parecía furioso y eso le delató.
-Pensaba en Mick Rawson. –Emily trató de no parecer sorprendida por su confesión.
-¿En Mick? ¿Por qué?
-Porque si no fuera por él, el SUDES te habría matado. –Dijo jugando con la bolsita del té. Emily sonrió con ternura ante su preocupación.
-Es una suerte que sea un gran francotirador. –Hotch asintió estando de acuerdo y soltando la bolsita.
-Está claro que donde pone la mira pone la bala. –Dijo en un extraño tono.
-Es algo que tenemos en común. –Se atrevió a contestar con una mirada desafiante. Él reaccionó mirándola con la boca levemente abierta que acabó convirtiéndose en una casi imperceptible sonrisa. Parecía sorprendido por su contestación, casi incómodo.
-Será mejor que descansemos, es un viaje largo. –Dijo desviando la mirada y dando un paso hacia la cortina. Emily le agarró del brazo haciendo que se girara. Por un momento se le cortó la respiración, estaba tan cerca de él que le costaba una barbaridad guardar las formas.
-Hotch… -Él también contuvo el aliento. –Olvidas el té. –Le avisó con una bonita sonrisa.
-Claro. –Dijo negando con la cabeza por el descuido para luego coger su taza.
-¿Quieres saber lo que dicen del té? –Hotch se la quedó mirando.
-¿Qué dicen?
-Que es bueno tomarlo cuando una idea inquietante inunda tu mente. –Respondió en voz muy baja con una sonrisa juguetona. Hotch sonrió levemente y le dio un sorbo a su taza sin dejar de mirarla, para luego hacer una mueca.
-¿Caliente? –Le preguntó riendo entre dientes.
-Un poco, pero me gusta. –Dijo antes de salir tras la cortina.
Emily sonrió satisfecha. Hacía tanto que no coqueteaban que prácticamente se le había olvidado la agradable sensación que sentía cuando lo hacían. Era divertido y ciertamente excitante. Volvió a su asiento tapándose con su mantita, pero sin dejar de mirar a Hotch que también la contemplaba con la taza en sus manos. Él bajó la mirada y se acomodó para luego volverla a mirar con una suave sonrisa. Emily se mordió el labio intentando ocultar su diversión, para luego echarse hacia atrás recostándose con el objetivo de dormir un rato.
Al final tendría que llamar a Mick Rawson, pero no para quedar con él o para coquetear, sino para darle las gracias por haber propiciado ese momento que acababa de tener con su querido jefe.
N/A: ¿Qué os ha parecido? ¿Creéis que Rawson puede tener alguna posibilidad con Emily? ¿Tendrá nuestra agente favorita una oportunidad con Hotch a partir de ahora? Dejad vuestros deseos, críticas e hipótesis en forma de review.
Saludos!
