N/A: Gracias como siempre por seguir ahí, tras la pantalla, leyendo cada capítulo y dejándome vuestras opiniones. El próximo capi transcurre durante el episodio 5x19 "Rito iniciático". Espero que os guste.


Capítulo 16: Hombre de honor

A veces es complicado hacer lo correcto. Hotch lo sabía de sobra. Era un hombre fiel a su principio de hacer lo correcto. En su infancia visitó el despacho del director varias veces por meterse en peleas defendiendo a compañeros que estaban siendo agredidos por los matones del colegio o el instituto. Si algo no le parecía justo se rebelaba y aunque le costara un par de costillas rotas, hacía lo que consideraba correcto.

-¿Por qué lo has hecho? –Le preguntó en una ocasión un muchacho de un curso inferior, ayudándole a levantarse. El joven Aaron estaba sangrando por la nariz y sentía el sabor de la sangre en la boca y el dolor en el abdomen por una patada recibida. Ni siquiera conocía a aquel chico y se había metido en una pelea por defenderle cuando sus propios compañeros se habían quedado mirando cómo unos chicos de último grado se metían con él por su forma de andar. Como si ellos no pudieran quedarse cojos a lo largo de su vida…

-Porque era lo correcto. –Dijo aceptando su mano.

Al crecer esas peleas se acabaron, pero hacer lo correcto se convirtió en una tarea cada vez más difícil. A veces le costaba hasta discernir entre lo que era correcto y lo que no. "¿Debería dejar este trabajo para pasar más tiempo con mi mujer y mi hijo? No puedo… Mi trabajo es cazar a las mentes criminales más perversas del país y salvar vidas. Eso es lo correcto."

Intentó hacer lo correcto incluso cuando la vida de otros se encontraba comprometida; le costó investigar a Elle Greenaway y tener que echarla del equipo, porque además la consideraba una amiga; le costaba no tener que avisar a su familia cuando había una amenaza terrorista; y le había costado no aceptar el trato de George Foyet para que dejara de matar.

Siempre intentaba ser justo: como hijo, como hermano, como estudiante, como fiscal, como marido, como padre, como amigo y como jefe. Hotch siempre hacía lo correcto porque era su deber. "No siempre." Había fallado en el último punto de manera estrepitosa. Había antepuesto el deseo al deber; se había acostado con una subordinada cuando era algo que estaba prohibido, y lo habían llevado más allá… Era algo más que físico. Le gustaba su compañía y la confianza que tenían.

Aun echaba de menos a Haley, aun la quería y a veces lloraba por ella en la intimidad de su habitación, cuando nadie le podía ver. Pero también era cierto que pensaba en Emily y que sentirla cerca le daba fuerzas. Durante la tortura de Foyet ella siempre estuvo con él, cerca, protegiéndole y preocupándose por él. Su determinación le había ayudado a mantenerse firme y a no derrumbarse. Aunque apenas lo mostrara, le animaba verla bromear y sonreír. Sintió una fuerte presión en el pecho cuando se enteró de lo cerca que había estado de morir en el último caso. Y aunque se sintió agradecido con Mick Rawson, también se sintió molesto al ver cómo interactuaban. "Celos…"

Y por eso la había observado atentamente desde su asiento en el jet mientras intentaba conciliar el sueño y los demás dormían. Habían vuelto a flirtear y se había sentido como hacía un año, cuando su mundo todavía seguía en pie. Se sintió realmente bien por un momento, podría decirse que un poquito más feliz… ¿Pero en realidad que era la felicidad? ¿Satisfacer los deseos? ¿Disfrutar lo que tenemos? ¿Un estado emocional totalmente efímero y circunstancial? ¿Una prueba de integridad moral como resultado de la fidelidad a tus valores?

-Hotch. –La voz de JJ le sacó de sus pensamientos. Le miraba con preocupación. -¿Estás bien?

-Sí. Solo pensaba. –La rubia se acercó para comentarle un caso que había surgido en Nuevo Méjico. –Está bien, vamos, pero antes tengo que negociar con Strauss un par de asuntos, así que mejor os veo en el avión.

-¿Pero se puede negociar con esa mujer? –Preguntó en broma haciendo que sus labios se curvaran ligeramente.

-Dave me dio un par de consejos. –JJ le devolvió la sonrisa.

-Eso puede ser útil, aunque creo que la próxima vez deberías mandarle a él a negociar.

-Lo tendré en cuenta.

Ver a Strauss era lo último que necesitaba en ese momento, aunque para ser justos parecía más dócil desde lo del Informe Rossi. "A lo mejor ha empezado a tomar fibra..." Tras una charla en la que defendió los recursos que necesitaba la Unidad se dirigió al aeropuerto y entró al jet chocándose de lleno con Dave.

-Ten más cuidado Aaron. –Se quejó.

-Sí, ya no está para esos trotes. –Comentó Morgan detrás.

-¿Tú es que no aprendes la lección nunca? –Dijo Rossi de nuevo mientras el moreno reía.

-Dejadlo ya. –Medió Emily en tono cansado desde su asiento.

-¿Qué tal las negociaciones? –Preguntó JJ mirándole.

-Como siempre. Hay problemas de presupuesto e intentan recortar de donde pueden. ¿Os podéis creer que me preguntaron si el jet era estrictamente necesario? –Todos negaron con la cabeza.

-¿Qué les contestaste?

-Que a menos que inventen un método por el cual nos teletransportemos, si es necesario. –Dijo antes de que Reid pusiera su cara de ilusión y empezara a disertar sobre cómo sería posible la teletransportación mientras el resto le escuchaban al principio con interés y tras unos minutos con expresiones aburridas.


El caso fue complicado, no solo porque las víctimas eran inmigrantes ilegales sino porque la Sheriff fue brutalmente asesinada durante el transcurso de éste. Eva Ruiz. La había conocido hace un par de días y le parecía una mujer realmente admirable, valiente y fiel a sus principios. Siempre era duro perder a un compañero, especialmente si era tan noble.

Miró por la ventana con tristeza. Una de las ventajas que tenía ese trabajo era sobrevolar el país y ver la puesta de sol desde el cielo. Era una maravilla.

-Creo que esto es lo que más echaría de menos si nos quitaran el jet. –Comentó Emily que se acababa de sentar frente a él.

-Es una de las pocas ventajas que tiene este trabajo. –Contestó estando de acuerdo. -¿Qué tal tu oído? –Morgan se vio obligado a disparar dentro del SUV cuando el SUDES les acribilló a balazos.

-Bien. –Dijo sin más.

-Quizá deberías ir al médico.

-No te preocupes, ya apenas me duele. Creo que me molesta más que Morgan no se haya disculpado.

-Yo también habría disparado.

-Tú te habrías disculpado. –Dijo con media sonrisa.

Hotch la observó mientras ella miraba por la ventana. Si había algo más hermoso que contemplar el atardecer desde un avión era ver a Emily Prentiss disfrutando de la puesta de sol. La luz se reflejaba en sus grandes ojos y una bonita sonrisa se dibujaba en su pálido rostro. Era como ver lo que quedaba del día en su serena expresión. Al ponerse el sol el brillo en sus ojos se apagó, al menos en parte, porque seguía teniendo ese destello vivaz que tanto la caracterizaba.

-García encontró a los dos hermanos de Ruiz. –Dijo Emily de repente cambiando su expresión. –No tenía padres ni hijos, pero por lo visto era muy apreciada en Nueva York.

-Era una de las mujeres más admirables que he conocido. Siempre fue fiel a sus principios. –Dijo sin mirarla directamente. Prentiss pareció incómoda por un momento.

-Sin duda. –Admitió e hizo una pausa. -¿Crees que es lo más importante? –Hotch la analizó por un momento. Su semblante ahora era frío pero por como movía las manos supo que estaba ansiosa por oír una respuesta.

-Hellen Keller dijo que la verdadera felicidad se conseguía siendo fiel a un cometido que merezca la pena…

-En vez de satisfaciendo los deseos propios. –Completó ella.

-Eso es. –Se hizo una pausa tensa hasta que ella volvió a hablar tras unos segundos.

-No estoy de acuerdo. –Sabía que no lo estaba pero Hotch creyó que no lo manifestaría. Se sorprendió al ver un atisbo de rabia en su mirada. –Puedes ser fiel a tu cometido, leal a tus principios, pero si no haces lo que deseas no serás feliz. –Dijo contundente, luego se levantó y se cambió de asiento.

Hotch se quedó contemplando el cielo, tratando de no pensar en sus palabras, pero le fue imposible. A veces se sentía tan solo que no podía evitar pensar en ella, y no precisamente como una compañera de trabajo o una simple amiga. Quizá no tenía claro lo que sentía por Emily Prentiss, pero lo que sí sabía era que pensar en ella de la manera en que lo hacía no era lo correcto.

"Mucha gente se hace una idea equivocada sobre la verdadera felicidad: no se consigue satisfaciendo los propios deseos sino siendo fieles a un cometido que merezca la pena." Helen Keller.


N/A: Sí, lo sé, es corto, pero narrativamente me gusta cómo ha quedado y creo que era importante volver al punto de vista de Hotch. Esa batalla interna que está librando es parte del jugo de esta historia y además la frase que cita de Helen Keller en ese capítulo le viene que ni al pelo. ¿Creéis que empezará a tener en cuenta sus propios deseos? ¿Seguirá manteniendo alejada a Prentiss? Veremos que sucede el próximo martes... No olvidéis dejar un review.

Saludos!