N/A: Siento la tardanza pero septiembre es un mes duro y la semana pasada fue terrible para una servidora. Afortunadamente las cosas empiezan a ir mejor y os compenso con un capítulo más largo que estoy segura no os dejará indiferentes. Como siempre, gracias por leer y por sacarme una sonrisa con vuestros comentarios.
El capítulo transcurre durante el 5x21: "Herida Abierta". ¿Por cierto, recordáis la deuda que Reid tenía con Hotch por salvarle de que sus compañeras le patearan el trasero cuando el joven genio se burló de su edad? Si no os acordáis releer el Capítulo 6: Los mejores años de nuestras vidas.
Capítulo 18: Sucedió una noche
Sábado por la noche y ahí estaba con su amiga JJ comprando café para pasar un buen rato con unas buenas amigas. Lo cierto es que lo necesitaba y más desde su fin de semana frustrado.
-Y dime, ¿Con quién ibas a ir a Atlantic City? –Preguntó la rubia mientras salían de la cafetería.
-Me iba a reunir con John.
-¿John? ¿Tu amigo de la infancia?
-De la adolescencia más bien.
-Creía que no os veíais.
-Recuperamos el contacto hace unos meses y de vez en cuando hablamos. Además, necesitaba salir de esta ciudad para otra cosa que no fuera trabajo. –Explicó con normalidad.
-¿Hay algo entre vosotros?
-¿Entre John y yo? –Preguntó sorprendida. –¡Diablos, no! Solo es un viejo amigo. Además no es mi tipo. –"O al menos no lo es ahora".
-Entiendo... Al contrario que Mick Rawson... –Dejó caer la rubia con picardía.
-Ya empezamos…
-Todos vimos la química que teníais, y la atracción era evidente.
-No, no se trata de eso. –"Se trata de que estoy enamorada de tu jefe. ¡Sorpresa!"
-Bah ¿Pero le vas a llamar?
-Puede. –En realidad no era una locura, pero no tenía muchas ganas.
-Agh Emily… -Se quejó.
-Mick Rawson es un arrogante, un mujeriego… Además de un egocéntrico.
-Inglés, guapo, con acento sexy, con placa y pistola. Tu tipo. –Emily suspiró. "Si tuviera que enumerar todas las cualidades de Hotch te darías cuenta de por qué no le quiero llamar". –Oye a veces no logro entenderte.
-No llegaríamos a nada.
-¡No lo sabes! –Exclamó exasperada.
-Lo que sí sé son las horas que trabajo.
-De acuerdo, llámale y yo te ayudo con eso. –Emily soltó un gemido de cansancio. A veces JJ era más testaruda que ella. –Oh, no… -Murmuró al ver a García cargada de bolsas.
-Sí, lo sé, lo sé, no digáis nada. Cuando veáis lo que llevo… Además no es culpa mía, me pedían que lo comprase, de verdad… ¡Y todo rebajado! Y si lo pensáis bien estoy ayudando a la economía del país más que vosotras porque no lleváis bolsas.
-Por favor, dime que todo eso no es para mi hijo.
-No.
-Genial.
-Esto es para Kevin. –Dijo mostrando la bolsita más pequeña que cargaba. Ambas rieron. -¿Qué ocurre? Es mi deber como hada madrina mimar un poco al niño. Henry ya tiene edad para divertirse abriendo regalos, no voy a devolverlos. Dame mi café y acabemos con esto.
-Oh. Un cortado en vaso grande, descafeinado, con dos gotas de leche desnatada y sin espuma. –Dijo Emily entregándole su café.
-Ajá. Y ahora vamos a Xanadú. –Dijo la pelirroja brindado con ella. El teléfono móvil de JJ sonó.
-Pues Xanadú tendrá que esperar. Hay que ir a la Unidad, chicas. –Las dos se quejaron.
-¿Qué tal si adopto un gato?
Las tres fueron a la Unidad en el coche de Penélope.
-Ves, a esto me refiero. ¿Cómo voy a mantener una relación con un hombre si el trabajo no me deja respirar?
-Oye ni que fueras la única que trabaja sin descanso… -Comentó JJ.
-Nosotras también trabajamos y mantenemos una relación desde hace más de dos años. –Dijo García.
-Y además yo tengo un bebé. Créeme, eso no da mucho tiempo para el romanticismo.
-Vale, tenéis razón. Quizá le dé una oportunidad a Mick Rawson.
-¿El Inglés sexy? –Preguntó García interesada.
-Te lo dije. –Emily no pudo evitar reír con ganas. Ese par hacían que se le olvidara casi todo.
Al llegar a la central fueron directos a la sala de juntas. Allí les esperaban Hotch, Morgan y Reid.
-Uuuuhhh… Vaya tres preciosidades. –Comentó Morgan coqueto al verlas entrar.
-Oh. Me halagas bombón. –Respondió García acariciándole la mejilla y sentándose junto a él.
-Lo siento chicas. –Se disculpó Hotch.
-No hay nada más estimulante que atrapar asesinos en serie un sábado. –Comentó Emily sarcásticamente.
Poco después llegó Dave muy elegante. Estaba claro que le habían estropeado los planes. Antes de despegar todos se cambiaron de ropa, dado que iban a Alaska y haría bastante frío. Además esta vez García les acompañaba.
Franklin era lugar precioso: las montañas nevadas, el inmenso lago, los bosques,… Parecía un pueblecito de postal. Era tan pequeño que tenían que compartir habitación en la posada donde se alojaban. Emily sonrió al ver como García se pedía compartir habitación con Morgan. Evidentemente ella quedó con JJ. La habitación individual se sorteó y fue para Hotch, con lo cual Dave y Reid tendrían que dormir juntos, situación que propició los comentarios burlones de Morgan.
-Genial, una cama para dos. –Dijo JJ al entrar en la habitación.
-Seguro que a Morgan le agradaría la idea de poner una cámara.
-¿Te imaginas a Reid y Rossi durmiendo juntos? –Preguntó en medio de un bostezo.
-Eso sí sería digno de ser grabado.
-Voy a llamar a Will, a ver si ya ha llevado a Henry al cole. Maldita cobertura. –Se quejó moviéndose por la habitación con uno de los teléfonos que había conseguido García. Luego se disculpó saliendo para ver si la señal era mejor.
-No salgas de la casa. –La avisó desde la puerta. Vio como JJ bajaba las escaleras. El pasillo era oscuro y solo estaba iluminado por un aplique que parpadeaba. Sintió una mirada clavada en ella y un escalofrío recorrió su cuerpo. Se llevó la mano a la pistola, casi instintivamente, pero al darse la vuelta vio que se trataba de Hotch. Al moverse la puerta se había cerrado tras ella, intentó abrirla pero nada.
-¿Qué ocurre? –Preguntó Hotch desde el final del pasillo.
-Se cerró la puerta y JJ tiene la llave. Ha salido a buscar cobertura para hablar con Will.
-Puedes esperarla en mi habitación. –Sugirió. Emily agradeció que el pasillo estuviera prácticamente en penumbra, porque la cara de tonta que se le quedó debió ser épica. Hotch, con su jersey marrón para no pasar frío, sus vaqueros y su camiseta gris debajo le estaba proponiendo entrar en su habitación. Con él. Claro que su intención era totalmente inocente y solo estaba siendo amable… Aunque ella deseaba que no fuera así…
-Vale. –Dijo caminando hasta él. Hotch abrió amablemente la puerta para que pasara delante. –Gracias. Tratándose de JJ a saber cuánto tiempo puede estar al teléfono. –Dijo quedándose de pie en medio de la habitación.
-¿Se te fastidiaron los planes del fin de semana? –Preguntó Hotch jugando con la llave.
-Un poco. –Confesó con un suspiro. –Van dos seguidos.
-Lo siento.
-No es culpa tuya que haya asesinos en serie sueltos por el país. Además, hay que ver el lado bueno. –Hotch la miró a la expectativa.
-¿Qué le atraparemos?
-A parte. –Dijo ladeando la cabeza.
-¿Qué Morgan y García pasarán la noche juntos? –La insinuación le sacó una sonrisa.
-No, aunque seguro que ellos están encantados.
-Ya sé. ¿El viaje en hidroavión?
-Eso estuvo bien. –Admitió. –Aunque yo pensaba en las vistas.
-Sí, las vistas no están nada mal. –Dijo acercándose un poco más sin quitarla ojo. –Me gusta estar contigo sin miradas curiosas encima… -Confesó sonriendo. Por un momento se perdió en esa sonrisa, tan inusual como bonita. No. No era bonita. Era mágica.
-A mí también. –Admitió ella con cierto nerviosismo.
-Emily… -Hizo una pausa mirándola tentativamente. –Yo… -Parecía estar teniendo una lucha interna. Emily suspiró resignada.
-Creo que no me va a gustar lo que vas a decir ahora, así que será mejor que me vaya. –Dijo yendo hasta la puerta. Pero cuando iba a abrirla Hotch puso la mano encima para evitar que la abriera y se marchara. Emily se sobresaltó y al girarse, él estaba tan cerca que no pudo evitar mirarle los labios y guardar el aliento.
-Me apetece besarte. –Emily abrió mucho los ojos, sorprendida por su declaración y contuvo como pudo sus propias ganas.
-Si lo deseas hazlo. –Hotch parecía hipnotizado. Tras dos segundos de duda la sujetó de la cara y la atrajo hacia él con firmeza, para que no escapara, y luego la besó efusivamente, como si se hubiera estado conteniendo por tanto tiempo que al final casi explota.
Era un beso maravilloso, exigente a la vez que seguro. Emily le agarró del cuello para disfrutarlo más y Hotch no tardó en atraerla por la cintura para sentir mejor su cuerpo. Definitivamente eso era una locura, la locura más estimulante y satisfactoria que había cometido en su vida. Sus compañeros estaban a unos metros sin saber nada y ellos ahí, besándose apasionadamente. Al separarse para tomar aire Hotch la miró, todavía abrazándola.
-No podemos hacer esto, no aquí, durante un caso. –Y tenía razón, pero al menos esa frase dejaba entrever que si quería hacerlo en otras circunstancias, con lo que alimentó su esperanza. Y eso la dio fuerzas para decir lo que se había guardado durante tanto tiempo.
-Aaron… -Un grito interrumpió su declaración haciendo que ambos se separaran inmediatamente. -¿García? –Dijo al reconocer la voz de la persona que gritaba para que la ayudaran.
-¡Mierda! –Exclamó él alcanzando su abrigo y saliendo rápidamente por la puerta. Emily salió tras él poco después, chocándose de frente con Morgan, que pareció sorprendido al verla.
-¿Qué ha pasado? –Preguntó Emily.
-No lo sé. –Dijo adelantándose rápidamente y esquivando a JJ que salía de la habitación.
-¿Dónde estabas? –Preguntó la rubia con cara de preocupación.
-Dios, menos mal que estás bien. –Por un momento se le había pasado lo peor por la cabeza. Dave y Reid se asomaron.
-¿Qué sucede?
-Es García. –Dijo Emily cogiendo el abrigo. Todos se apresuraron a salir en su busca, esperando que nada malo le hubiese sucedido a su querida amiga.
Por suerte ella estaba bien, al menos físicamente. El lado malo es que acababa de presenciar como el SUDES asesinaba a un vecino de la zona. Morgan se la llevó, abrazándola con fuerza, parecía devastada.
Estaban delante del cuerpo conversando acerca del perfil cuando Morgan regresó de hablar con Penélope.
-¿Te ha dado García más información? –Preguntó Hotch.
-Bueno, todo lo que podía.
-El sujeto se burla, nos lleva ventaja.
-Creo que le atribuís más mérito del que merece. –Empezó a decir Hotch. –Es un tipo desorganizado... –Notó la dura mirada de Morgan sobre ella. -… como dijo Emily. –Una mueca de incomodidad se le escapó. Era el momento menos oportuno para que la llamara por su nombre. –La victimología no es coherente y cambia el método. El primer asesinato ni si quiera lo planeó.
-Fue un accidente y sin embargo desencadenó en él una respuesta sexual. –Intervino Emily evitando mirar directamente a Morgan.
-Entonces supo que tenía que volver a matar y ahora lo hace de forma más eficaz. –Aclaró el moreno.
-Ya, ¿Y lo de los órganos? –Preguntó el Sheriff.
-El consumo indica casi siempre un deseo de conservar a la víctima. –Explicó Reid acercándose. –Le cuesta desprenderse de ella, seguramente se trata de alguien con un trauma grave de abandono.
-Pronto amanecerá. Vamos a reunirnos y repasamos lo que sabemos. –Sentenció Hotch.
La investigación les llevó a detener como sospechoso al hijo de la tabernera: Joshua Beardsley. El chico encajaba en el perfil, pero no estaban seguros de si era él el sujeto.
Emily había estado evitando a Morgan para no tener que dar ninguna explicación, pero llegado el momento tuvo que acompañarle a interrogar a una camarera que estaba a punto de abandonar el pueblo, lo que la convertía en una víctima potencial. Emily notaba la mirada recelosa de Morgan sobre ella. Al volver del interrogatorio se atrevió a hablar en el coche.
-¿Hay algo que quieras contarme? –Preguntó el moreno mirando la carretera.
-¿Hay algo que tú quieras preguntarme? –Contraatacó ella. Prefería que no se fuera por las ramas. Morgan paró el coche y se quitó las gafas de sol.
-¿Qué hacías en la habitación de Hotch ayer por la noche? –Preguntó sin rodeos.
Y ahí fue cuando Emily no supo que contestar. Había pensado multitud de escusas pero estaba tentada de contarle la verdad. Se preguntó cómo reaccionaría. Conociendo a Morgan seguro que se indignaría por semejante comportamiento y en especial por habérselo ocultado.
-¿Qué crees que hacía? –Preguntó en tono neutro.
-Para ya Emily. Esto no es una batalla de preguntas. Si no quieres, no contestes, pero déjalo ya. ¿De verdad quieres que te diga lo que pienso que hacías en la habitación de tu jefe cuando los demás estábamos durmiendo? –Emily había jugado mal sus cartas. Había contestado con preguntas a un hombre muy inteligente que para más inri, hacía perfiles. Claro que se estaba imaginando cosas, pero porque ella no había contestado como debía.
-Tengo una aventura con Hotch. Llevamos un año, pero hemos preferido mantenerlo en secreto. Estaba en su habitación solo para darle un beso de buenas noches. –La cara de Morgan era un poema. En serio. Si Emily tuviera que escoger un momento de su vida para grabarlo en vídeo, hubiera escogido ese sin dudarlo.
-¿Estás de coña? –No sabía si era una pregunta o una afirmación pero la expresión de Derek estaba desencajada. Emily se echó a reír con ganas y decidió no seguir por ese camino.
-Estábamos hablando. Me quedé fuera de la habitación y JJ tenía la llave. Como estaba intentando hablar con Will aproveché para hablar con Hotch hasta que llegara. Me llegó una oferta de trabajo y necesitaba hablarlo con alguien. –La expresión confusa de Derek se tornó en preocupación.
-Un momento, ¿Te vas?
-¡Claro que no! Eso es algo que ni se me pasaría por la cabeza, pero necesitaba contárselo a alguien y decidí que Hotch era la mejor opción. –Se sintió mal por mentir pero bueno, al menos había dicho la verdad al principio, fue la reacción de Morgan lo que hizo que se echara para atrás. –¿En serio pensabas…?
-¡No, por Dios! –Dijo riéndose. –Pero me hiciste dudar.
-Primero Rossi, luego Anderson y ahora Hotch. ¿Quién será el próximo? ¿Reid? –Morgan rió divertido.
-Hey, yo soy mejor opción que Reid.
-Eso te crees tú. –Dijo dándole un golpe juguetón en el brazo.
Desgraciadamente, lo único que podían hacer ahora respecto al caso era esperar. Estaban cenando algo antes de ir a dormir mientras hablaban sobre el perfil. Rossi parecía bastante mosqueado e insistía en que había algo que se les escapaba.
-Está bien, será mejor que descansemos para estar frescos. –Dijo Hotch frotándose el puente de la nariz. Las horas sin dormir ya pesaban, como mucho se habían echado un par de horas.
-Descansarás tú, porque JJ me robó mi cuarto. –Dijo Morgan. Desde el incidente con García, JJ no se había separado de su amiga.
-Pues lo siento pero yo ya tengo suficiente con Reid. –Comentó Dave.
-Puedes dormir conmigo. –Ofreció Hotch con gesto cansado.
-Hombre… Yo preferiría dormir con Prentiss… -Dijo mirándola con una sonrisa traviesa. "Y yo con Hotch, no te jode..."
-Yo también. –Estuvo de acuerdo Dave. Hotch negó con la cabeza.
-Y yo. Seguro que no ronca tanto como Rossi. –Mientras los tres se enfrascaban en una discusión acerca de quién tenía que dormir con quién, JJ y García subieron a su habitación negando como si se tratara de niños pequeños. Emily lo pensó un momento. No había tenido oportunidad de decirle a Hotch lo de su conversación con Morgan y no quería que le pillara por sorpresa, con lo que no le parecía muy buena idea que Derek y su jefe compartieran habitación, por si alguno hablaba de más o Morgan le sonsacaba información comprometida.
-A mí no me importa dormir con Morgan. –Dijo Emily interrumpiendo la tonta discusión haciendo que todos la miraran sorprendidos. Sonrió internamente al notar el descontento de su jefe. –Siempre y cuando García esté de acuerdo.
-Genial, princesa. –Dijo el moreno con una sonrisa flagrante, subiendo con alegría las escaleras. Reid le siguió quejándose.
-Me parece que García no es la única que va a estar celosa hoy… -Comentó Rossi en voz baja al pasar por su lado. Hotch se la quedó mirando un momento y ante todo pronóstico sonrió.
-Si se sobrepasa me lo dices y deseará haber dormido con Reid y Dave. –Emily rió y ambos subieron las escaleras.
-Descuida, sé mantenerle a raya. –Al subir, Morgan la esperaba junto a la puerta para que abriera.
-Buenas noches. –Se despidió Hotch.
-Buenas noches. –Dijeron los dos a la vez.
-Y tranquilo Hotch, que no voy a hacer nada que Prentiss no quiera. –Dijo el moreno antes de ganarse una merecida colleja.–¡Ouch! Oye, que ese rollo no me va…
-Este no llega vivo a mañana. –Murmuró Hotch yendo a su habitación. "¿Qué prefería dormir con Emily? ¡No te fastidia! yo también lo prefiero…" Sonrió al entrar en su cuarto. Con toda probabilidad, Derek Morgan iba a notar un incremento de papeleo extra en las próximas semanas.
El asesino atacó esa misma noche y de nuevo muy cerca de ellos, porque la última víctima había sido la dueña de la posada y a la vez madre del principal sospechoso que permanecía encerrado en el calabozo. Fue un duro golpe para el chico que fue directamente a por el asesino, descubriendo de quién se trataba gracias al perfil que habían cambiado esa misma mañana al darse cuenta de que por la forma de actuar era un adolescente. Por suerte, no tardaron en capturarle y evitar que el resto de los cazadores se tomaran la justicia por su mano.
-Recordadme que nunca me vuelva a quejar por no viajar con vosotros. –Decía García sentándose en el sofá grande del jet.
-Que ganas de llegar a casa y dormir en mi cama. –Empezó Dave para luego matizar. –SOLO.
-Ni que tus ronquidos fueran cantos celestiales... –Murmuró Reid.
-Como si no tuviera suficiente con que arruinéis mi cita del sábado, me toca aguantar las patadas del Doctor Reid. –Volvió a decir. –Chico, Morgan debería estar orgulloso de ti. –Hotch frunció el ceño.
-¿Patadas? –Preguntó sentándose junto a Emily.
-Sí. Creo que me van a salir moratones.
-Exagerado…
-Espera, Dave. ¿Vuestra habitación era de matrimonio? –Preguntó Hotch confuso.
-Hombre, ya te digo yo que si hubiese habido dos camas no hubiera dormido con Rossi roncando en mi oído. –Replicó Reid.
-¿La vuestra también? –Preguntó mirando a Prentiss, que asintió divertida.
-Y la de García. –Añadió JJ. -¿La tuya no? –Hotch se quedó callado sin saber que decir. Emily recordó la inesperada visita a la habitación de Hotch. En ese momento estaba tan centrada en él que apenas se había percatado, pero haciendo memoria recordó que en esa habitación no había una cama de matrimonio sino dos individuales.
-Un momento. –Rossi parecía estar reprimiendo con todas sus fuerzas las ganas de estrangular a su viejo amigo. -¿Me estás diciendo que he dormido en la misma cama que Reid cuando en tu habitación había una cama libre? –Hotch abrió la boca mientras todos le miraban expectantes.
-Estás de broma… -Dijo Reid más quejándose que preguntando.
-Te mato, Aaron. Juro que te mato. –Espetó Dave con cara de pocos amigos.
-Lo siento. –Se disculpó haciendo que los demás reprimieran una carcajada por miedo a salir heridos o muertos.
-No tienes excusa. –Le dijo mirándole con odio. Hotch notaba como Emily intentaba no reírse a su lado.
-Al menos he fomentado la Unidad de Grupo. –Intentó decir con una sonrisa inocente. Las carcajadas de las chicas y de Morgan resonaron por todo el jet. Rossi se levantó haciendo que él le imitara intentando calmarle con las manos en alto. Daba igual. Cosas como "Era una broma", "te juro que no lo sabía" o "somos amigos" no funcionaban. Dave se acercaba amenazante mientras sus compañeros todavía reían. Reid consiguió ponerse entre ambos.
-Enciérrate en el baño, yo intentaré retenerle. –Le dijo a Hotch para darle tiempo a escapar.
Entre las más de diez horas de vuelo y el enfado de Rossi, ESE sí que iba a ser un vuelo MUY largo para Aaron Hotchner.
N/A: Creo que ha llegado un momento en el que me he vuelto una paranoica y cualquier interacción que haya entre Hotch y Emily en la serie la veo con otros ojos, pero lo cierto es que me llamó la atención ese momento en el bosque y a partir de ahí elaboré este capítulo. En serio, vedlo y me decís que os parece. Y en cuanto al fic, dejad vuestra siempre interesante opinión. ¿Que implicará ese beso? ¿Comenzará Hotch a dejarse llevar por sus deseos? ¿Afectarán las mentiras a Emily y confiará en alguno de sus amigos? Y lo que es más importante... ¿Llegará Hotch vivo a Quantico?
Deja un review a ver si llegamos a los 100, que quedan solo dos capítulos. Saludos!
