Trent: ¿em? ¿Alguien sabe que dice ese letrero de ahí? –dice rascándose la cabeza.

Gwen: es letra Tesálica –explica gwen.

Geoff: ¿y qué dice? –geoff es genial y gracioso pero es un poco tonto algunas veces.

Gwen: no se –dice.

Geoff: ¿entonces? ¿Cómo sabes? –el cerebro de geoff está trabajando, no debería esforzarse.

Bridgette: explícate quieres –sonríe al ver la cara que pone geoff.

Gwen: mi maestra Casandra me enviaba a comprar pócimas con inscripciones Tesálicas –dice.

Geoff: ¿inscripciones? –se rasca la cabeza.

Gwen: letras –dice.

Geoff: así, ya lo sabía –mentira.

Duncan: como sea ya cállense –interrumpe -. Nadie sabe leer lo que pone ahí –dice serio.

Courtney: yo si –digo.

Todos al unísono: ¿así? –dicen desde sus caballos.

Courtney: si –les digo.

Gwen: ¿y bien que dice? –me mira.

Courtney: "cuidado con los Centauros salvajes" –leo.

Todos al unísono: Centauros! –abren bien los ojos sorprendidos.

Courtney: si Centauros –digo -. Este debe de ser el bosque Kentauros –digo.

Duncan: hogar de lindos Centauros –dice serio mirando alrededor como si alguien estuviera a punto de salir a atacarnos.

Courtney: también hogar de las famosas variedades de flores que solo se encuentran aquí –digo emocionada.

Trent: ¿y cómo sabes todo eso? –me mira.

Gwen: por los libros –dice.

Courtney: si –sonrió.

Duncan: bien andando hay que salir de aquí, no quisiera encontrarme con un Centauro –Rayo su caballo se mueve al igual que los demás.

Courtney: ¿Duncan podríamos parar a ver las flores? –digo con entusiasmo.

Duncan: no –dice sin más.

Courtney: ¿porque no? –digo seria.

Duncan: porque hay Centauros salvajes y si nos detenemos es posible que nos topemos con uno y eso no sería divertido créeme –dice mientras nos adentramos en el bosque Kentauros.

Courtney: ¿acaso tú te has topado o enfrentado con un Centauro? –pregunto.

Duncan: yo los cazaba –responde.

Courtney: oh eso es horrible –digo.

Duncan: tener hambre si es horrible –dice.

Courtney: ¿te los comías? –digo alarmada.

Duncan: no, los vendía y con eso ganaba dinero para comer –dice cambiando de humor con un tono burlón.

Courtney: a bueno ¿y a quien se los vendías? Y ¿qué hacían con ellos? ¿Cuánto te pagaban? –hoy estoy muy charlatana desde que nos levantamos.

Duncan: ¿de verdad quieres saberlo? –su humor cambia de nuevo, pero a serio.

Courtney: ¿de vería? –digo.

Duncan: ¿tú que crees? –dice.

Me callo, tal vez no debería saber, por la forma en que lo dice intuyo que no debe de ser nada bueno. Pero lo que realmente me gustaría saber es de qué forma y colores son las flores de este bosque, en los libros que he leído sobre este sitio dice que hay un rincón de Kentauros en donde se encuentra una gran variedad de flores silvestres impresionantes de grandes tamaños y de olores esquicitos incluso se dice que cuando llega la noche algunas flores tienden a alumbrar con colores vivos y vistosos y de otras que cantan cuando el viento sopla. ¿! No es impresionante!? Claro que lo es o lo seria, pero no tendré la suerte de verlo ya que Duncan no quiere y ni tiene la intención de detenerse. Los Centauros Vivian en las montañas de Tesalia, pero al parecer se vieron obligados a cambiar de habita, al menos eso es lo que decía el libro que me leí años atrás. Y otra cosa aún más impresionante es que son criaturas inconstantes, que miran con frecuencia al cielo para ver sus destinos, se podría decir que son grandes astrólogos. Pero para mí son más que aficionados a la adivinación.

Duncan: aumentemos el paso chicos! –ordena en voz alta.

Los caballos se mueven a gran velocidad. Después de horas y horas de cabalgar el sol se pone más radiante y con lo cual más caluroso. Teniendo a Duncan detrás traspasándome su calor sumado al mío es insoportable. ¡Que calor!

Courtney: Duncan…-intento sonar agobiada cosa que estoy por el calor abrazador del sol.

Duncan: disminuir la velocidad! –les grita a los demás.

Poco a poco el caballo de Duncan va disminuyendo la velocidad hasta quedarse quieto. Los demás también.

Duncan: ¿está bien? –siento su cálido aliento en la oreja.

Courtney: tengo mucho calor –digo sin ánimos.

Gwen: opto por descansar hasta que el sol sea soportable –la miro y veo como una gota de sudor le cae por la frente.

Trent: la apoyo –dice este quitándose el sudor de la frente.

Geoff: hace un calor de demonios –está sudando.

Bridgette: un descanso nos vendría bien a todos –esta agobiada igual que yo solo hay que verla.

Duncan: bien, de acuerdo –dice -. Solo media hora y continuamos –dice.

Duncan baja primero y me ayuda a bajar de Rayo. Ya en el suelo veo su pecho empapado de sudor. No puedo evitar imaginar lo fuerte que es tras esa camiseta empapada de su propio sudor. Aquel olor llega a mi nariz y no puedo evitar respirar hondo y embriagarme con él su fragancia sudorosa. Me levanta la cara tomando mi barbilla.

Duncan: ¿estás bien? –me sonríe.

Courtney: tengo sed –me limito a decir. Se queda un instante mirándome y acariciando mi rostro fatigado por el calor.

Duncan: de acuerdo –se gira cara a los demás -. Nece.. –le interrumpen.

Goeff: no hay agua viejo –levanta la bolsa de cuero en donde siempre llevamos agua.

Duncan: ¿y en las otras? –mira a trent y a gwen.

Trent: nada –dice.

Gwen: ni una sola gota –dice.

Duncan: de acuerdo -dice -. Pues hay que ir a buscar –dice -. Trent y gwen vayan juntos por aquel lado, geoff y bridgette por aquel otro yo y courtney iremos por este otro –ordena. -. Tengan cuidado con los Centauros –dice.

Cada uno se va por donde Duncan les dijo. Me gusta estar a solas con Duncan porque cuando estamos solos se muestra más cercano a mí y deja su coraza de tipo rudo eh intimidador. Ahí es donde puedo ver como es en realidad. Un hombre agradable.

Courtney: ¿dime como te ganabas la vida? –digo mientras caminamos.

Duncan: ¿qué? –dice mirando al frente.

Courtney: en Wawanakwa –digo.

Duncan: ah, bueno, la verdad no me estaba mucho tiempo ahí –dice.

Courtney: ¿porque? –a veces Duncan me parece tan misterioso y tengo que aprovechar momentos como este para saber más de él.

Duncan: no había trabajo, nada en realidad –dice.

Courtney: ¿y a dónde ibas? –insisto.

Duncan: por donde quería –dice. Lo ven, no da mucha información. Siempre intento sacarle algo aunque sea poca cosa.

Courtney: ¿y ganabas mucho? –digo.

Duncan: ¿dinero? –encarna una ceja y sonríe.

Courtney: claro –digo.

Duncan: lo suficiente para poder vivir –dice.

Courtney: ¿pasabas mucha hambre? –suelto sin más intentando sonar despreocupada.

Duncan: constantemente –dice como si nada.

Me paro y veo que Duncan sigue adelante hasta que se da cuenta de que no estoy a su lado. Se detiene y se gira para mirarme. Le miro y no puedo evitar sentirme mal. Imaginármelo pasando hambre me pone triste. Mientras él se ganaba la vida o más bien intentaba sobrevivir en ella yo vivía sin preocupaciones en mi castillo. Y no solo el, también los demás habitantes de Wawanakwa. ¿Heather porque? Estuve tan ciega. Veo como Duncan se acerca a mí.

Duncan: ¿acaso dije algo malo? –lo tengo delante.

Courtney: no –digo en voz baja.

Duncan: ey, estoy bien, mírame –me toma de la barbilla -. Si es por lo de pasar hambre, mira eso no ha sido nada para mí, eh pasado por cosas peores y aún sigo aquí, estoy bien de verdad –me sonríe.

Courtney: lo sé, pero –digo.

Duncan: pero nada –dice -. ¿Acaso crees que soy débil? –dice.

Courtney: para nada, todo lo contrario, eres muy rudo –sonrió. Ya lo ha demostrado antes y siempre lo demuestra.

Duncan: bien –me sonríe -. Sigamos me muero de sed y de calor –dice.

A medida que vamos avanzando Duncan me cuenta pequeñas anécdotas de sus viajes, algunas son muy divertidas y otras no tanto. Parece disfrutar de mi compañía y yo de la suya también. Me gusta esto. Pero a medida que vamos avanzando también el calor se hace más presente. No hay rastro de agua por este bosque. Cielos que calor tan abrazador! Me muero de sed, espero que los demás hayan tenido más suerte encontrado agua.

Duncan: ya no aguanto más! –se detiene.

Duncan tira al suelo su arco y la mochila de flechas que siempre lleva consigo en la espalda la bolsa de cuero también y los tira al suelo. Seguidamente veo como empieza a quitarse su camiseta negra sudada por encima de su cabeza. Madre de dios…..el pulso se me acelera! Su torso desnudo y sudoroso está al alcance de mi vista. Tiene los hombros y la espalda ancha, cuando respira su pecho se infla haciendo ver lo majestuoso que es su torso y lo fuerte que es. Sus pectorales tanto como sus bíceps son musculosos y perfectos, pero no de manera exagerada si no de un equilibrio asombroso. Veo como una gota de sudor le cae por la frente y se le desliza hacia abajo por todo su torso desnudo. La gota se pasea por sus abdominales firmes y duros. ¿Porque estoy de repente tan y más caliente? De pronto me doy cuenta de que Duncan me está observando con una sonrisa y una mirada burlona.

Courtney: Duncan tapate! –me giro rápidamente dándole la espalda y tapándome la cara muy avergonzada. Aunque el debería estarlo!

Duncan: no –dice riéndose.

Courtney: no te rías de mí! –le digo molesta.

Escucho como se ríe de mí mientras le digo que se ponga de nuevo la camiseta. De pronto deja de reírse. Escucho como se acerca, lo siento detrás de mí. Su respiración y su aliento me golpean la nuca. Un escalofrió sube desde mi espalda hasta mi cabeza. Su cuerpo desprende mucho calor al igual que el mío.

Duncan: gírate –ordena.

Courtney: ponte la camiseta –digo.

Duncan: ¿acaso te pongo nervioso? –dice con un humor casi sensual.

Courtney: no –mentira sí!

Duncan: gírate –vuelve a decir pero esta vez en voz baja.

Courtney: no –digo con la boca seca.

Duncan: gírate –dice impaciente -. No me obligues hacer malo princesa –susurra a mi oído.

Por alguna extraña razón no me parece buena idea desobedecerle y como siempre le obedezco. Me giro pero con la cara tapada. Pero Duncan me las quita de la cara. Pero mantengo los ojos cerrados. Qué vergüenza ¿qué está haciendo?

Duncan: abre los ojos –su masculino aliento me da en toda la cara.

Los abro y le miro. De pronto una gran sonrisa se le dibuja en los labios y en los ojos. Y no sé porque yo le correspondo con otra sonrisa.

Duncan: bien, andando tengo sed –dice divertido.

Ahora caigo estaba jugando conmigo, poniéndome nerviosa y avergonzadme, sabe lo inocente que soy y lo que provoca en mi esas cosas que hace cuando estamos solos. Es un grosero y un canalla. Seguimos caminando y mientras lo hacemos intento mirar a otra parte que no sea a él. Aun esta sin camiseta.

Duncan: escucha –se detiene y yo con él.

Courtney: ¿una cascada? –digo.

Duncan: parece, pero de esas pequeñitas –dice.

Courtney: ¿cómo lo sabes? –digo.

Duncan: porque lo sé –me sonríe -. Ven vamos –me toma de la mano.

No sé porque pero mientras avanzamos nos reímos. Duncan va delante guiándome atreves del bosque. Hasta que al fin encontramos una pequeña cascada por donde sale agua. Duncan grita como un loco y se va corriendo para beber. Mete la cabeza en la pequeña lluvia de agua cristalina y luego bebe de ella. Yo le observo embelesada como toda aquella agua le resbala por todo su torso desnudo. Las mejillas me queman con solo mirarlo.

Duncan: ¿no tienes sed princesa? –me sonríe descaradamente porque sabe que lo estaba mirando.

Courtney: si mucha –no pienso dejar que vuelva a ponerme nerviosa. Pero lo estoy.

Me acerco a la pequeña cascada. Pongo las manos juntas en forma de cuenco para que el agua caiga y se llene en mis manos. Ya llena me la llevo a la boca y sorbo. Así hasta saciar mi sed. Con las manos mojadas me las llevo a mi cuello refrescándome. Que bien se siente el agua. Cierro los ojos y dejo escapar un gemido de felicidad.

Duncan: esta deliciosa ¿verdad? –le escucho decir.

Courtney: si –digo.

Cuando los abro lo veo observándome de una forma muy pervertida y depredadora. Me ruborizo, no puedo con esa mirada tan abrasadora. Se va y vuelve con la bolsa de cuero y la llena de agua. Vuelve a meter la cabeza en la cascada y luego la zarandea haciendo que las gotas restantes me salpiquen a mí.

Courtney: oye! –me quejo.

Me sonríe y lo vuelve hacer. Como venganza tomo agua pero con mis poderes, le doy forma de balde y cuando está llena se la lanzo a Duncan empapándole aún más de agua. Me rio por la cara que pone. Serio y molesto.

Duncan: oye eso es juego sucio –dice con una sonrisa pero es falsa ya que su ceño fruncido lo delata.

Courtney: no me importa –le saco la lengua como una niña pequeña.

Duncan: te estas portando mal princesa –su sonrisa peligrosa hace que retroceda.

Courtney: ni se te ocurra –le advierto.

Duncan: ¿que ni se me ocurra qué? –se va acercando lentamente a mí.

Courtney: sea lo que sea –retrocedo.

Duncan sonríe y sin más empiezo a correr a huir de él. El me persigue. Me escabullo por los árboles para que no me atrape. Le sonrió invitándole y desafiándole a que me atrape. Duncan corre a la izquierda y yo a la derecha. Estamos dando vueltas alrededor del árbol. Me estoy divirtiendo con esto.

Duncan: no corras de mi princesa –me advierte.

Courtney: atrápame –sonrió.

Duncan: no juegues conmigo princesita –sé que le esta gustado este juego.

Courtney: atrápame –repito desafiante.

Duncan se mueve tan rápido que casi no me da tiempo a escapar. Pero lo hago. Se resbala y cae al suelo, me detengo para ver si está bien. Se vuelve a levantar rápidamente y echo a correr al ver su mirada de "ya verás cuando te atrape" suelto una risita al oír a Duncan maldecir en voz baja. Me escondo detrás de un árbol grande. Asomo la cabeza para ver si esta. Pero no lo veo. Sonrió a mis adentros victoriosa. Doy un paso hacia atrás y me choco con algo.

Duncan: ya te tengo –me levanta del suelo.

Suelto un chillido y me remuevo para que me suelte. Le escucho reírse lo cual me alegra, es una risa nueva para mí, nunca le había oído reír así. No sé si pierde el equilibrio apropósito o no, pero la cuestión es que ahora lo tengo encima. Nuestro pequeño juego infantil ahora se ha vuelto algo más comprometedor y personal. Noto como el cuerpo se me calienta. Duncan tiene una mirada depredadora y salvaje. El rastro inocente que había antes ha desaparecido de su rostro. Unas gotas de agua de su cara caen por mi cuello y siento que otras gotas más caen y el rastro de las gotas cae bajando entre mis pechos y Duncan las sigue con la mirada. Qué situación más incómoda. Pero esta vez me afecta menos ya que su torso desnudo me distrae por completo. Quiero tocarlo pero es más mi vergüenza que solo me limito a mirar.

Duncan: demonios sabía que acabaríamos así –dice acercándose a mis labios.

Un impulso desconocido me impulsa a corresponderlo. Cierro los ojos y le ofrezco mis labios y el no tarda en sellármelos con los suyos. Su lengua entra en mi boca de manera muy posesiva y autoritaria. Mueve su lengua en círculos con la mía saboreando y absorbiendo. Dios Duncan es una tentación peligrosa. Siento como una mano suya baja y se posa en mi muslo, no debió de costarle llegar ya que por esa parte de mi vestido tiene una obertura que deja ver mi pierna. Solo una. El tacto de su mano sobre mi muslo hace que arda cuando empieza a acariciarme suavemente hacia arriba y abajo. Esto está mal! Debo detenerlo! Pero como!

Duncan: déjame quitar esas gotas –dice en mi boca.

¿Qué gotas? Deja mis labios y los baja hacia mi cuello. Lentamente y a lametazos me quita los restos de agua de mi cuello, pero no se detiene ahí. Baja más abajo. Su lengua roza por encima de las dos montañas que son mis pechos ya que debido a la posición han formado dos bultos muy vistosos y enormes dando forma ovalada.

Courtney: mi señor tenéis que parar –suplico.

Duncan: por favor no supliquéis –dice sin dejar de lamer la parte de arriba de mis pechos.

Courtney: no…por favor –le agarro de la cara con ambas manos -. Por favor….-repito.

Nuestras miradas se cruzan ya que le obligo a mirarme. La mirada de Duncan se suaviza cuando ve la mía. Deja su mano que estaba acariciándome el muslo y la posa en mi mejilla.

Duncan: lo siento –dice arrepentido.

Courtney: no importa –le beso en la mejilla.

Veo un rubor en sus mejillas, pero no sé si es por el beso o porque esta avergonzado. Sea como sea me gusta ese rubor inocente. Se levanta y me ayuda a ponerme en pie. Volvemos a la pequeña cascada. Duncan se pone su camiseta negra sin mangas, seguidamente Duncan se coloca el arco, la mochila de flechas y la bolsa de cuero llena de agua a su espalda. Me tiende su mano acompañado de una sonrisa. Le sonrió y tomo su mano encantada. Duncan tiene ese lado de "te deseo" que yo no sé si podre llegar a corresponderle. No porque no quiera, sino porque no sé si llegare a estar lista para él porque está claro que él está más que listo y dispuesto que yo. Una princesa no debe entregarse a cualquier hombre. Y como tal no pienso entregarme a él si siento que no estoy lista o preparada para él. O al menos sentir que Duncan es el indicado o el correcto para mí. La virginidad de una mujer o de una princesa es sagrado y único que debe de mantenerse guardado como algo muy preciado. Bueno eso es lo que dice nana. Pero Duncan él es, bueno, es el…..

..

Olas! Algo muy largo ¿no? Bueno espero que lo disfruten chicos ^_^ esta claro que sea en cualquier época o mundo Duncan y Courtney son tal para cual. Duncan un pervert y courtney una remilgada xD. Nos vemos por siempre DxC

PD: cuando vean "…." Significa que aun continua osea como la segunda parte del mismo cap ok solo eso.