Capítulo 4: "Las reglas de Dash"

―Es sensacional, les digo. ―Scootaloo hablaba mientras empujaba su pequeño scooter― Platicamos horas enteras de cualquier cosa, desayunamos juntas… ¡Nos bañamos juntas! ¡En una cascada!

Sweetie Bell y Applebloom seguían la incesante cháchara de su amiga sonriendo y asintiendo de tanto en tanto la cabeza en lo que ellas llamaban "La defensa Pinkie" para no quedar atontadas por el incesante afluir de palabras de la ahora hiper-felíz pegaso.

― ¿Me están aplicando la "defensa Pinkie"' ―Scootaloo de repente lo notó.

― ¡No, no es eso! ―Se apresuró a decir Applebloom― Solo que…. Bueno es muy común que te lleves bien con tu mamá o con tu hermana mayor.

―Rarity y yo vamos con Fluttershy al Spa del pueblo una vez a la semana. ―Dijo Sweetie Bell― Y a veces nos quedamos hasta que se hace de noche.

―Bueno… ―Scootaloo tosió un poco incomoda― Pues perdonen por aburrirlas con mi genial vida.

―No nos aburres. ―Dijo Sweetie― Solo que verte tan contenta por algo es… Bueno nuevo.

―Y lo nuevo es bueno… ¿Verdad? ―Dijo Scootaloo algo dudosa.

―Lo bueno es genial. ―Applebloom sonrió y tuvo una idea― Ya que no estamos castigadas vayamos a comer algo.

―Yo creí que iríamos a buscar alguna forma de obtener nuestras cutie marks. ―Dijo Sweetie mientras sacaba una libreta de su mochila― Tengo como cien ideas nuevas apuntadas.

Scootaloo tomó la libreta y la revisó. Efectivamente eran cien sugerencias y algunas incluso con incisos y detalles.

―Tuviste mucho tiempo para pensarlo. ―Dijo honestamente impresionada.

―Pasar todo el día en tu habitación te permite explorar un mundo de posibilidades. ―Sweetie Bell sonrió un poco apenada.

―Pues probemos algunas después de comer. ―Sugirió Applebloom― Pidamos permiso y después nos veremos en la entrada de Sugarcube corner.

Las tres pequeñas salieron corriendo a sus casas. Scootaloo aprovecho la capacidad de su scooter para llegar primero. Con rapidez activo la "nube elevador" y subió solo lo suficiente para lanzar su mochila a la sala y gritar:

― ¡Voy a Sugarcube corner, regreso más tarde!

Rainbow Dash se asomó rápidamente desde su habitación pero solo alcanzó a ver la melena de la pequeña desaparecer en el hueco del ascensor. Tuvo el impulso de volar y detenerla pero se contuvo, necesitaba darle una oportunidad a la pequeña.

"Respira hondo, Rainbow…" se dijo a sí misma "Piensa en que hubiera hecho mamá en esta situación" Aunque eso ultimo no era necesario. Ella sabía lo que tenía que hacer, pero detestaba la idea…

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―De verdad tenemos que irnos. ―Sweetie Bell trataba de recuperar el aliento― Le dije a mis papás que estaría ahí antes de que se pusiera el sol.

―Yo no quiero hacer enojar a mi hermana de nuevo. ―Agregó Applebloom― Con una semana de castigo tuve más que suficiente.

―Oh vamos chicas, es muy pronto para rendirse. ―Scootaloo salió del interior de la "cosa que construían" imagínense ¡Cutie mark crusaders: Espaciologas!

― ¿No debería de ser: astrónomas? ―Preguntó Sweetie

―Yo pensé que hacíamos una máquina del tiempo. ―Applebloom volvió a mirar los complicados planos que tenían delante y la más extraña máquina que pretendían hacer funcionar.

―No sabremos que va a pasar hasta que sea de noche. ―Scootaloo se cruzó de patas.

―Lo siento de verdad Scootaloo. ―Sweetie Bell dio dos pasos atrás― Pero mis papás fueron muy claros: Antes de que anochezca.

―En mi caso también. ―Applebloom hizo un mohín de fastidio― Pero podemos pedir permiso para hacerlo mañana en la noche.

―Está bien―Scootaloo parecía resignada― Sólo recogeré estas herramientas y las guardaré para otro día.

Las otras dos potrillas se fueron del lugar y Scootaloo permaneció quieta hasta que estas ya no eran visibles.

―Tal vez… ―Sonrió un poco con picardía― Tal vez sólo adelante un poco más el trabajo antes de irme a casa.

La primera señal de que ya había pasado tiempo fue que le costaba trabajo ver lo que estaba haciendo, por un momento pensó que una nube había tapado el sol y al levantar la vista se dio cuenta de que este se ocultaba tras las copas de los árboles. Se estiró haciendo que su lomo tronara en una escala musical y después guardo todo su material en el ya casi terminado aparato

―Esperen a que las chicas vean lo que avancé. ―Dijo en voz alta mientras se ponía su casco― Pronto podremos echar a andar esta cosa.

Batió sus alas con fuerza y pronto se volvió un manchón zumbante en el camino.

Al llegar a la casa de Rainbow notó que todas las luces estaban prendidas. Bueno, era lógico ya que estaba bastante oscuro. Había luna nueva, muchas estrellas en el cielo pero poca iluminación en la tierra, subió al elevador de nube y al entrar a la casa, dejó su scooter al lado de la puerta mientras pensaba en que podía cenar. Al legar a la cocina vio a Dash sentada frente a una taza de café, estaba muy seria y no levantó la vista cuando ella entró.

―Hola Rainbow. ―Dijo ella mientras se acercaba al refrigerador― ¿Cómo estuvo tu día?

― ¿Por qué llegas tan tarde?

La pregunta fue directa y ruda. La pequeña no había escuchado ese tono de voz en Rainbow y se asustó momentáneamente sin saber que decir.

―Vi pasar a Applebloom y a Sweetie Bell hace horas ¿Dónde estabas tú?

―Me quede arreglando algunas cosas y no me fije en el tiempo. ―Aquella conversación le estaba provocando una extraña aprensión en el pecho a la pequeña.

― ¿Y no se te ocurrió decirle a ellas que me avisaran que ibas a tardar? No, espera ¡Se supone que tienes que llegar temprano!

―No crei que fuera tan malo…

― ¡Es malísimo! ¡Estaba preocupada!

―Yo… Lo lamento… ―Scootaloo bajó las orejas y tomó una pose sumisa― No vuelve a suceder.

―Claro que no. ―Rainbow aún tenía el ceño fruncido― Estarás castigada toda la semana.

La actitud sumisa y la preocupación desaparecieron por encanto.

― ¡¿Qué?! ¡Pero tenemos un proyecto importante para nuestras cutie marks!

―Debiste pensarlo mejor antes de preocuparme así.

― ¡Pero si ya me disculpe!

―Estas castigada. ―Rainbow se sentó y cruzó las patas delanteras― Un poco de disciplina no hace mal a nadie.

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Rarity tomo un sorbo a su té y depositaba la taza gentilmente en su plato mientras veía a una Rainbow Dash sintiéndose miserable y con la cabeza hundida en la mesa. A su lado Applejack le daba palmaditas en la espalda. La reunión de té en su boutique, parecía haber sido bastante oportuna

― "Un poco de disciplina no hace mal a nadie" ―Dijo Rainbow sin levantar la cabeza― Me convertí en el viejo general…

― ¿El viejo general? ―Applejack ladeo la cabeza.

―Se refiere a su padre. ―Dijo Fluttershy que hasta el momento había permanecido en silencio― Rainbow Blizt sirvió a la armada real de Equestria por varios años. Es un pegaso un poquito estricto.

―Es la razón por la que deje Couldsdale y me vine a vivir a Poniville. ―Yo juré jamás ser como él y…

―La manzana nunca cae lejos del árbol, corazón. ―Applejack empezaba a entender― Sin duda sacaste mucho de tu padre.

―Sólo… Sólo las parte buenas. ―Se apresuró a decir Fluttershy.

― ¿Y ahora que se supone que haga? ―Rainbow se enderezó y permitio que Rarity le sirviera un trozo de pastel― ¿Le levanto el castigo?

Para su sorpresa las tres ponis negaron con la cabeza.

―Ella tiene que entender que no está viviendo sola y que hay reglas. ―Dijo Applejack― Eres la adulta en esto y tienes que darte a respetar.

―Si Sweetie bell hubiera llegado a esa hora a su casa, mis padres la habrían castigado sin parpadear. ―Rarity dijo esto de forma casual, sin ver a nadie en particular― Yo también tuve mis momentos de rebeldía y… Bueno a veces es necesario.

―Oh sea que debo de ser la mala en esta cosa… ―Rainbow bajó las orejas sintiéndose desanimada.

―Poner reglas y límites no te hace la mala. ―Applejack la miro con cierta dureza― Ahora tienes la responsabilidad de alguien en tu vida…

― ¡Argh! ¡Ya sé, ya sé! ―Rainbow se llevó las patas delanteras a la cabeza y sacudió su melena― ¡Es que no quería que fuera así! ¡Siento que me vuelvo menos genial si pongo reglas!

―Querida no quisiera ser yo la que te lo recuerde… Pero Twilight te advirtió…

―Es lo que me da más coraje. ―Rainbow se alejó un poco la mesa y empezó a dar vueltas alrededor― Casi veo a la cabeza de Huevo diciéndome "Te lo dije"

―Twilight no es así… No creo que lo haga. ―Fluttershy jugaba nerviosa con su taza de té.

―Estoy estresada, eso es todo. ―Miró el reloj empotrado en la pared― Tengo que terminar un par de cosas en la fábrica de nubes y después voy a hablar con el doctor Windhealer.

―Oh es un gran especialista en enfermedades de pegasos. ―Fluttershy parecía interesada― ¿Vas a llevar a Scootaloo con él?

―Una vez en la escuela me eleve tanto que mis alas se congelaron y casi me desmayo. ―Dijo la pegaso azul desde la puerta― Tenía la edad de ella cuando pasó eso. Aunque algunos desarrollan las alas más tarde que otros, lo de Scootaloo me sigue preocupando…

Rainbow Dash cerró la puerta detrás de ella y las otras ponis terminaron su té en silencio.

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Cuando llegó a su casa lo primero que notó fue una pila de trastes sucios apilados en el fregadero, la mesa de la cocina llena de heno y mantequilla de maní… Suspiró profundamente para controlarse y busco un trapo para limpiar la mesa. Entonces escuchó risas infantiles, que venían del cuarto de Scootaloo. Dejó lo que estaba haciendo y caminó por el pasillo. Las nubes de su casa al hacerse más sólidas también tendían a ensuciarse y ahora había huellas de cascos con barro por el lugar, era como seguir el camino de un pequeño tornado.

"tres pequeños tornados" Pensó Rainbow mientras se detenía ante la puerta de Scootaloo. Toco con la pezuña un par de veces pero abrió antes de que pudieran contestar. Como esperaba las "Cutie mark Crusaders" estaban en plena sesión.

―Oh… Buenas tardes Rainbow Dash. ―Applebloom bajó las orejas y sonrió con timidez, Rainbow tenía esa mirada que su hermana solía poner cuando estaba molesta con ella.

―Sólo terminábamos un par de… Cositas. ―Sweetie también se dio cuenta.

―Creí que te había dicho que estabas castigada…

―Yo no salí de casa, ellas vinieron, así que técnicamente no rompí las reglas. ―Scootaloo dio una tímida sonrisa de victoria, pero esta se borró cuando noto que sus dos amigas empacaban sus cosas con rapidez.

―Nunca nos dijiste que estabas castigada. ―Había algo de reproche en la voz de Applebloom y después se dirigió a Rainbow― Lo lamentamos de verdad.

Sweetie Bell se acercó un poco a Scootaloo, como para decirle algo pero lo pensó una segunda vez y siguió a Applebloom a la salida.

Hubo un momento de silencio mientras las potrillas abandonaban la casa con el elevador de nubes. Entonces Scootaloo miró a Rainbow Dash como si nunca la hubiese visto.

―Ve a limpiar la cocina y después termina tu tarea. ―Dijo la pegaso azul escuetamente― Pensaba levantarte el castigo pero veo que era una mala idea.

―De repente te estas portando muy rara…

―No soy rara Scootaloo. Soy la poni que debe de cuidarte…

―Suena a que te obligaron.

Rainbow se envaró como si la hubieran abofeteado. Miró feo a Scootaloo y ella simplemente salió del cuarto. Pasó un momento y escuchó a la potrilla limpiando la cocina, eso le dio la confianza de poder estremecerse y recargar la cabeza contra la pared.

―No es lo que quería… ―Susurró mientras apretaba los ojos. Tenía un nudo en la garganta― No es lo que me imaginaba.

Continuara…

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Notas de autor: Bueno el cuarto capitulo y nos ponemos algo serios, Rainbow se da cuenta de que eso de la "maternidad es algo más que risas y comidas. Pues bien nos leemos en el siguiente episodio: "Diagnostico"