Naruto no me pertenece.

La línea del tiempo es después de la guerra.

Tsunade sigue siendo hokage, Neji no murió, Las edades de los 12 de konoha van desde los 19 hasta los 20.

Corregí algunos detalles en los anteriores capítulos, disfruten la lectura y disculpen si mi redacción no es tan buena.


Miedo


Por qué me dices todo esto. – indago ella, la actitud del joven realmente la hacía sentirse confundida.

Se lo que sientes, yo también estuve allí. - El Joven se sorprendió así mismo descubriendo lo que sentía, entendió por qué se preocupaba por ella. No solo era pena, lastima, o por que estuviera conmovido. Ella estaba en el infierno donde él estuvo y solo él se sabía el camino de regreso. – Déjame sacarte de allí.-

La pelirosa ante aquella propuesta no hizo más que esbozar una sonrisa falsa – yo estoy bien.-

No es verdad. – Él no estaba dispuesto a dar su brazo a torcer, no quería dejar que otra persona viviera en aquella oscuridad donde él estuvo, mucho menos ella quien le había dado una nueva oportunidad para vivir.

La pelirosa en tono hostil pero calmado respondió- Tú qué sabes… puedes retirarte. – aunque no lo demostraba se sentía verdaderamente incomoda, angustiada y desesperada, aquella conversación solo confirmaba y fortalecía lo que ella quería negar, ella deseaba realmente terminar con aquella conversación que internamente la torturaba.

El joven mantuvo silencio y permaneció hermético ante lo dicho por lo pelirosa.

Ella ante su silencio hablo nuevamente –Sabes – la joven hizo una pequeña pausa antes de continuar- si estás haciendo esto solo porque te salve la vida en la guerra- La voz de la chica tuvo un atisbo de alegría al recordar aquella escena, donde ella lo había salvado de los brazos de la muerte, ni tsunade lo hubiera podido salvar. - No es necesario, yo solo hice lo que hubiera hecho cualquier médico.- de inmediato después de recordar aquello la amargura se impregno en su rostro y su voz, ella también recordó que ya no podía salvar más vidas.

El joven contemplo todos los cambios que hubieron en el rostro de la pelirosa desde aquel atisbo de tal vez felicidad, hasta aquella inmensa amargura, él quiso saber a qué se debía tal cambio, pero sabía que no era prudente preguntar.– Haruno te estaré agradecido toda la vida por permitirme vivir, pero no es solo por eso-

Entonces por qué? Acaso me tienes lástima porque si es así no la necesito. – Manifestó la joven a la defensiva, le molesto el hecho de que sintiera lastima por ella. Realmente no entendía por qué estaba teniendo esa conversación con él.

No te niego que en gran parte es gratitud pero también es porque no puede dejar que te hundas en la oscuridad yo estuve allí y eso yo no se lo deseo nadie- Él estaba siendo sincero aquello que la chica le provocaba era lastima, era un deseo inmenso por protegerla y salvarla de aquel abismo donde él también había estado.

La pelirosa de forma suave y serena le respondió -Crees que eres el único que ha tocado fondo-

Esa última frase la pronunció de forma tan delicada que provoco en el joven una rara sensación de desazón en su interior -Lo sé, pero a ti estas personas solo te han hundido más en la oscuridad con sus acciones –

De que hablas- La joven lo miro extrañada, no entendía como él se atrevía a decir que las personas que la querían le estaban haciendo daño.

A veces tener un hombro sobre el cual llorar no es suficiente. – Él nunca había tenido un hombro en el cual llorar, por eso pensaba que aquella forma lastimera en la que trataban a la pelirosa no era la correcta, ella tenía que enfrentar lo sucedido y que seguir con su vida por eso aconsejo- Vuelve al hospital.

Ya he dejado que esta visita se extienda mucho, puedes retirarte.- Esta vez quien hablo fue tsunade, la cual había permanecido hermética a la conversación. No obstante de las buenas intenciones del joven este había tocado un punto muy sensible.

Por qué dices que las acciones de las personas cercanas a mí solo me hunden más en la oscuridad. – pregunto la joven ignorando la petición que su maestra le había hecho al joven, le había confundido la respuesta que él le había dado anteriormente y quería indagar más.

Cuando te consuelan solo te hundes más en tu dolor, tienes que enfrentar lo que paso y tienes que seguir con tu vida. – El joven acorto un poco la distancia entre ambos e hizo una pausa para permitirse llevar su mano hacia el mentón de la pelirosa, quien ante lo último dicho por el bajo su rostro ocultando sus ojos en su flequillo – Pero sobre todo tienes que enfrentar el mundo con la cara en alto.- pronuncio mientras con un suave rose levantaba el rostro de la pelirosa está ante el toque tan repentino tembló un poco.

Tienes razón -La pelirosa se sentía abrumada, su cabeza estaba hecha un lio, tenía que admitir que él decía la verdad. Pero para ella no era fácil, ella sentía como aquella pavorosa sensación que se había instaurado en su vientre crecía y la ahogaba de una forma aterradora.- Pero no es tan fácil y tampoco sé cómo hacerlo.

Déjame ayudarte- Él no tenía claro por qué se había proclamado el salvador de la joven, pero por alguna razón las palabras salían una y otra vez sin haberlas meditado, algo poco usual en él.

La joven guardo silencio ante lo dicho por el joven, ella no sabía a qué se refería con dejar ayudarla y tampoco entendía las razones de este para hacerlo.

Ya has llorado suficiente, ven conmigo- El joven lo sabía, él lo había vivido. Las lágrimas no solucionaban problemas.

Ella lo miro extrañada y ante tal propuesta su corazón comenzó a bombear sangre más rápido y un gran miedo invadió su ser. – Yo no me siento preparada

Tus intenciones son buenas pero no la presiones esto es muy duro para ella. – Esta vez hablo tsunade, pues la joven desde que despertó había tratado de evitar salir, solo había salido aquella noche y las cosas no terminaron muy bien.

Nunca estarás preparada, siempre trataras de huir buscando cualquier excusa. - El joven hizo una pequeña pausa antes de seguir- Es ahora o nunca.

Tienes razón. – dijo mientras empuñaba las manos y se dirigía hacia la puerta, aunque no lo demostraba tan abiertamente en realidad la joven estaba hecha un manojo de nervios, cuando dio el primer paso fuera de la habitación la angustia que tenia se disparó y unas grandes ganas de vomitar se instauraron en su estómago y se sintió mareada por un momento por lo cual se sostuvo en el marco.

La hokage observo como el joven la siguió hasta la puerta y luego juntos se marcharon, un pesado suspiro dio paso a una pequeña sonrisa que se instauro en el rostro de rubia.


Los dos jóvenes caminaban por las calles de Konoha, los aldeanos al verlos juntos se sorprendieron y de inmediato comenzaron los murmullos por esta singular pareja, pues de ella no se sabía hacia 2 meses y él no era del tipo de personas que solía estar acompañados, la joven al ver que solo estaban dando vueltas e incómoda con las miradas que les lanzaban los transeúntes pregunto.

A donde me vamos. – Ella realmente estaba se sentía desesperada, ahora estando afuera sus miedos y su angustia se habían disparado hasta el tope, no sabía ni por qué había aceptado, en ese momento se arrepentía del arranque de valentía que había tenido minutos antes y la había llevado hasta allí.

A ningún lugar en especial solo quiero que veas la aldea- El joven no estaba acostumbrado a tomar acciones sin antes analizarlas, sin embargo en ese momento no sabía muy bien lo que estaba haciendo, cuando le propuso a la joven salir este solo pensó en que salir del encierro era el primer paso pero luego estando afuera en realidad no sabía cuál era el movimiento.

Para que- Ella no le encontraba lógica aquella situación y con cada paso que daba las ganas de huir y regresar al que ahora era su refugio aumentaban.

Es un comienzo- Respondió el con simpleza.

No entiendo tu punto- Aquella respuesta el dejo más confundida-definitivamente salir no fue buena idea- pensó la joven

Quieres ir a algún lugar en especial- El joven pensó que tal vez ir a un lugar escogido por ella sería mejor idea.

La joven como respuesta simplemente negó con la cabeza.

Entonces vamos allí- dijo el joven mientras señalaba un pequeño parque.

La joven solo asintió

Se sentaron en una banca que daba directamente a un par de juegos para niños, la joven se quedó mirando como un niño de cabello rubio jugaba con un pelinegro, de inmediato recordó a sus compañeros de equipo.

Te gustan- Él no era bueno conversando pero al ver como esta no despego sus ojos de los dos pequeños pensó de inmediato en que tal vez si había sido buena idea sacarla de ese encierro en estos momentos ella no pensaba en aquello que le había sucedido.

El que – pregunto ella extrañada mientras giraba su rostro para encontrarse con su mirada, la había tomado desprevenida, por un momento había olvidado su presencia.

Los niños – respondió el desviando su mirada de los ojos de la joven para posarla en los niños.

La joven no pudo responder pues un llanto lleno sus oídos y de inmediato volteo su rostro en busca del dueño de aquel lloriqueo pudo observar que provenía de una pequeña de cabello rubio la cual de inmediato fue consolada por el rubio que jugaba con el pelinegro anteriormente. Su cuerpo reacciono al llanto de la niña y casi de forma mecánica la joven se levantó de la pequeña banca y se encamino hacia los niños para luego acuclillarse y posar su mano sobre la rodilla de la pequeña, en la cual se encontraba una pequeña raspadura, tardo un poco en curarla pero cuando termino con voz suave le dijo- ya estás bien-.

La pequeña no lo podía creer y daba ligeros golpes en su rodilla recién sanada – muchas gracias!

La joven dio la vuelta para regresar hacia donde se encontraba el muchacho, pero se encontró con este mirándola sorprendido, de inmediato la adrenalina se disparó en su torrente sanguíneo y el miedo se apodero de ella –lo ha descubierto- pensó aterrorizada.

El joven contemplo la escena protagonizada por la pelirosa y los niños, pensó en que él estaba en lo correcto al suponer que sanar era su pasión y ella tenía que volver al hospital, pero también noto que algo no andaba bien, con el nivel de ella en ninjutso médico no tendría por qué estar demorado tanto, entonces fue cuando observo como al esta aplicar chakra en la herida este parecía temblar y su flujo no parecía constante. Fue en ese preciso momento que entendió por qué ella se sentía acabada, le habían arrebatado en un instante a sus padres, su inocencia y su vocación. Visualizo el miedo y la angustia en sus ojos cuando se vio descubierta. De inmediato se acercó hasta ella y le dijo- tranquila.

Yo …. No … se… -La pelirosa con voz temblorosa trataba de decir algo que fue incompresible para el joven.

Él se había sentido desencajado al verla la primera vez en la playa de esa forma tan frágil, pero ahora verla al borde de una crisis nerviosa, temblando y balbuceando cosas incomprensibles mientras de sus jades se impregnaban de lágrimas le producía una inexplicable sensación; como una rara desazón. Pensó que esta persona que tenía enfrente no era para nada la pelirosa que él había conocido alguna vez, la mente del joven no lograba encajar aquella actitud asustadiza con la pelirosa.

Ella había entrado en pánico y su mente la única salida que razono fue huir, así sus piernas se movieron solas y corrió como si su vida dependiera de ello sin rumbo fijo. El joven no dudo en seguirla él sabía que en ese estado podría terminar igual que el día en el rio.

La pelirosa estaba en tal estado de pánico que no notaba hacia donde se dirigía, por lo cual termino cayendo al rio por un barranco que tomo desprevenida a la joven.

El joven que estaba a pocos metros tras ella no tuvo más opción que saltar para salvarla y luego cuando estaban en la orilla con voz fría y dura pregunto- Que pretendes – al ver el rostro de la joven se arrepintió de haber pronunciado aquellas palabras en ese tono.

La joven respiraba de forma pesada y sollozaba de forma incesante. Se llevó sus manos hacia su rostro tapándolo por casi por completo luego se las llevó a su cabello para después de unos segundos regresarlas hacia su cara. Sin tener más fuerzas se dejó caer sobre sus rodillas y lloro mientras sus pequeñas manos aun tapaban su rostro.

Al verla de nuevo tan frágil algo en su interior se removió incomodándolo en sobremanera, el joven se bajó hasta ponerse a su altura - Tranquila- Susurro esta vez de forma suave. En un impulso que no pudo controlar ni razonar rozo el cabello de la joven en una repetitiva caricia consoladora.

La joven de poco a poco se fue tranquilizando y cuando su llanto ceso musito frágilmente para el joven. – Lo siento.

Tienes que cambiarte, si no lo haces te resfriaras – Propuso el joven mientras se incorporaba, para luego tenderle su mano.

Ella lo miro por unos instantes y como apoyo tomo su mano, cuando ya se encontraban frente a frente musito un suave-Gracias

El joven la miro por un instante y luego con voz firme dijo- Esto aún no ha acabado.

Ante esta declaración la joven solo atino a abrir sus ojos con gran sorpresa.


Los dos jóvenes caminaban con sus ropas empapadas por las calles de la aldea. Nuevamente los murmullos sobre ellos comenzaron entre los transeúntes.

Esta vez a la joven pelirosa no le incomodaron los murmullos, estaba hundida en sus pensamientos que no los noto. Ella reflexionaba en como por alguna extraña razón ahora se sentía más tranquila y hasta un poco aliviada. Sin embargo estos pensamientos se vieron interrumpidos.

Nada salió como lo esperaba- Confeso el joven, aunque él no tenía muy claro cómo ayudarla, tampoco se esperaba tal desastre en su primer intento, él no estaba acostumbrado a fracasar.

Aunque no lo creas hoy he dado un paso gigantesco – Expreso la joven de forma suave, esta al no escuchar respuesta continuo- El solo hecho de haber salido para mí ha sido un paso enorme, te lo agradezco.

En ese caso mañana pasare por ti – En ese instante una idea surco en su mente y sin dudarlo propuso a la joven.

La joven lo miro extrañada, para luego bajar su rostro y esconderlo en su flequillo.

El joven no pudo evitar comparar aquellos pequeños gestos con los que solía ver en la heredera del clan Hyuga-Te dije que aún no había acabado. – Hizo una pausa al ver como la joven alzaba su rostro, aún tenía una mueca de desconcierto en su rostro- mañana saldremos a entrenar.

La joven lo miro extrañada – a entrenar?

Creo que es mejor forma de sacar todo eso que tienes dentro es entrenando – El joven recordó como en algún momento de su vida entrenar se había convertido en la única forma de descargar su cólera.

La joven lo miro sorprendida, pero luego asintió en forma de respuesta.

Sakura-chan!

Los dos jóvenes se detuvieron para luego voltear ver al dueño de aquella voz que perfectamente conocían los dos.

Naruto- Susurro un poco sobresaltada la pelirosa, no se esperaba encontrarse a su amigo. Sintió un poco de temor; si bien no era lógico ya que en realidad con su mejor amigo no tenía nada que temer, no lo podía evitar. Sintió como una mano se posó en su hombro miro al dueño de esta y se fijó como este le daba fuerzas de forma muda, aquella acción tuvo un efecto positivo ya que la joven se sintió un poco más tranquila.

El rubio la vio en la distancia y no dudo en llamarla, cuando estuvo más cerca pudo notar que la pelirosa estaba acompañada de inmediato berrincho -Sakura- chan como es que no quisiste salir conmigo pero si – El rubio detuvo sus quejas al ver a su amiga empapada- Sakura- chan pero que te sucedió- soltó en tono preocupado.

Me caí -respondió con simpleza la joven.

El rubio conocía a su amiga y sabía que algo ocultaba, por lo cual en tono incrédulo y sarcástico expreso – En el mar-

Me caí en el rió- explico suavemente la joven

El rubio se percató de que el acompañante de la joven también estaba empapado así entrecerró un poco sus ojos y receloso pregunto – Sakura- Chan y por qué están mojados los dos.

Por qué el me ayudo cuando caí- Expreso la joven en forma calmada.

Y por qué esta aquí ahora – El pelirrubio no entendía el por qué aquel joven aun permanecía al lado de la pelirosa, después de todo él no era conocido por ser una persona sociable.

Simplemente me está acompañando naruto – Respondió de forma dócil la kunoichi, aunque aquel interrogatorio por parte del rubio la estaba desesperando había olvidado aquella habilidad que tenía portador del zorro para hacerla enojar.

Ahh! En ese caso Sakura- chan te invito a ichiraku – expreso el rubio restándole importancia al asunto. El no veía a su amiga desde hacía mucho y no iba a desaprovechar la oportunidad de compartir con ella.

Naruto acaso no notas que estoy empapada – La pelirosa por un momento pensó en aceptar, pero había sido un día de muchas emociones para ella y se encontraba algo cansada, además aun no sabía si estaba preparada para las preguntas que estaba segura le haría el rubio

Ahh! Sakura-chan esta mañana te fui a buscar y me rechazaste por él. Eres malvada y cruel Sakura-chan tu no me quieres! – Berrincho de nuevo el rubio mientras hacía pucheros y sus ojos se convertían en cataratas.

La joven al presenciar aquella penosa escena protagonizada por el rubio soltó inconscientemente una pequeña carcajada seguida de una sincera sonrisa, la primera en aquellos dos penosos meses.- Naruto no seas payaso

Aquel acto inconsciente por parte de la joven retumbo en los oídos de los dos ninjas como una melodía, a los dos les alegro volver a verla sonreír; a uno por que era su mejor amigo y haber jurado algún día que protegería su sonrisa y a el otro por que aquella sonrisa sin saber por qué le calentó el alma.

Sakura-chan ven conmigo! Tienes que probar el nuevo plato de ichiraku- Insistió el rubio, él no era del tipo de persona que se rendía fácilmente y no iba a comenzar hacerlo.

La pelirosa medito un poco y recordó las palabras que le había dicho el joven esa misma mañana- "es ahora o nunca" - Mañana, hoy estoy un poco cansada- Cedió la pelirosa conocía muy bien a su amigo y sabía que no se iba a rendir hasta tener un sí.

Sakura!

Esta vez quien llamo a la pelirosa fue la rubia de apellido Yamanaka. Había salido de la floristería por un encargo de su padre, sin embargo en el camino la había visto en la distancia y le sorprendió ver el cambio que había tenido en unas pocas horas. Hasta sonriendo la observo, lo cual causo en la Yamanaka júbilo; ella le tenía mucho aprecio a la pelirosa. Se acercó a ella con el fin de aclarar algunas dudas sobre los comentarios que algunas aldeanas hicieron en su presencia.

Vaya frente de marquesina hasta que te dignaste a salir – la rubia pensaba que aquella actitud tosca haría que su amiga reaccionara por inercia, además ella disfrutaba provocándola.

Cerda – Susurro la pelirosa de forma suave.

Aquel tono desconcertó a la rubia, pero tampoco pasó desapercibido aquel apodo con el que le había llamado. Sonrió y se dispuso a preguntar aquella duda que le carcomía; quería aclarar aquel chisme que había escuchado de las aldeanas aunque cuando se fijó quienes acompañaban a la pelirosa lo confirmo, sin embargo algo no le cuadraba. – Frente es verdad lo que está diciendo toda la aldea.

De que hablas – Soltó la pelirosa con temor que su secreto fuera ahora de interés público.

Sakura te voy a matar como no me contaste- Soltó la rubia de forma violenta. Esta al ver como reacciono la pelirosa hizo sus propias conjeturas y dio por cierto aquel chisme.

Ino cálmate- esta vez quien intervino fue el uzumaki.

Naruto tú lo sabias-la rubia se sintió un poco traicionada al creer que esta le había contado al rubio y no a ella.

Yo no que a que te refieres- soltó naruto con sinceridad y simpleza.

Naruto toda la aldea anda diciendo que Sakura y Neji Hyuga andan saliendo- soltó la rubia de golpe dejando estupefactos a los otros tres presentes.

Ahhh! Sakura- chan eso es cierto- quien reacciono primero fue el uzumaki y de inmediato encaro a la pelirosa.

La pelirosa no hizo más que fijar su vista en el rostro del joven a su lado, si bien este permanecía inmutable sus ojos perla reflejaban gran sorpresa.


Gracias por leer!