…..

Cruela: al fin nos vemos cara a cara niña –dice acechando de cerca.

Gwen: brujas! –las fulmina con la mirada.

Malala: como tu cielo –sonríe con maldad.

Cruela: sabes porque estamos aquí ¿cierto? –las dos brujas vuelan a su alrededor como carroñeras.

Gwen: no me uniré a ustedes –dice en guardia.

Malala: oh sí que lo harás -dice esta con tono burlón.

Cruela: nadie escapa a su destino tontita –dice.

Gwen: puede que no, pero al menos lo intentare –les dice.

Malala: vamos no seas tonta! Acaso la oscuridad no está en ¿ti? Somos brujas –dice.

Gwen: eso no quiere decir que utilice mis poderes para el mal –dice.

Cruela: tu maestra Casandra debió enseñarte mal –esto llama la atención de gwen.

Gwen: ¿qué sabes tú de mi maestra? –dice impaciente y molesta.

Cruela: somos muy buenas amigas –le sonríe.

Gwen: no tengo tiempo que perder con ustedes así que –exhibe su poder -. O lo hacemos por las buenas o por las malas –les reta.

Las brujas sonríen ante la amenaza, vuelan alrededor de ella, pero esta vez más cerca, gwen solo espera el momento oportuno en atacar, sabe que ellas son más fuertes y son dos y se ve claramente en desventaja.

Cruela: ¿no deseas poder? –le susurra.

Malala: ¿la gloria? –susurra.

Cruela: ¿tener al mundo a tus pies? –susurra.

Malala: ¿gobernar sobre los más débiles? –dice.

Las brujas empiezan a llenar a gwen de promesas tentadoras si se une a ellas. Pero en lo que no se fija es que en cada susurro es en realidad un chorro de maldad que lentamente van llenando su corazón y mente, las brujas están estimulando a que el lado oscuro eh inexistente de gwen salga, es como un jarrón al que están llenando lentamente de maldad.

Cruela: ¿sentirte poderosa sobre los demás?

Malala: ¿la satisfacción de tenerlo todo en tus manos? –siguen con el susurro.

Cruela: dime ¿acaso la reina heather no merece un castigo? –esto empieza a ceder.

Gwen: sí, sí que se lo merece –dice fríamente.

Malala: ¿no dijiste prometiste dejarla calva? –sonríe al ver que está dando resultado.

Gwen: si –dice pensativa, pues va surgiendo algo de mal en ella.

Cruela: únete y podrás hacer eso y más –dice.

Malala: solo hay una regla –dice.

Gwen: ¿regla? –las observa.

Malala: si al mal quieres ingresar solo maldad has de pronunciar –dice.

Cruela: lo nuestro es engañar y matar –dice -. Robar, si mal quieres ser pues mala has de ser –dice.

Gwen: eso suena…-las brujas la miran con atención ya que lo que ahora diga será la clave para saber que su corazón ya está lleno del todo de maldad -. Suena….-piensa.

Malala y cruela: ¿sí? –dicen impacientes por saber el que dirá.

Gwen: suena fenomenal –una sonrisa siniestra le acompaña.

Ya está hecho. El cometido de las brujas ya está cumplido. Sonríen victoriosas por la nueva integrante.

Cruela: ahora te otorgaremos parte de nuestra magia –dice -. Al igual que tu harás lo mismo –dice -. Así la unión será más fuerte –dice.

Gwen: está bien –dice sin más.

Malala: pero aquí no –abre un vórtice en medio del bosque de donde se encuentran -. En nuestra casa por así decirlo –dice -. Pasa –gwen mira inquietante y duda.

Cruela: pasa si al mal quieres recibir –le susurra -. Hay algo que queremos enseñarte –dice.

Malala: si, hay algo que tienes que ver –dice -. Y cuando lo veas la misión que te encomendaremos te resultara fácil de hacer –dice.

Gwen: ¿misión? –dice.

Malala: será la prueba definitiva para saber que estas de nuestro lado –dice.

Cruela: y bien ¿entras? –dice a la espera.

Gwen: entro –la decisión ya está tomada.

Gwen entra por el vórtice sellando con eso su destino. Las brujas entran últimas con una maliciosa sonrisa ya que ahora tienen a una nueva integrante. El vórtice desaparece en medio de la oscura y estrellada noche.

POV'S COURTNEY

Curtney: ha sido una velada encantadora –abro la puerta de mi recamara entro y me volteo frente a él -. Gracias -le sonrió.

Duncan apoya un brazo sobre la puerta. Ha sido una noche realmente encantadora y me gustaría que no acabase nunca, pero tiene que acabar.

Duncan: ha sido un placer princesa –dice -. Buenas noches –se aproxima.

Courtney: buenas noches –retrocedo -. Adiós Duncan –digo.

Duncan: adiós –parece decepcionado.

Me dispongo a cerrar la puerta cuando a medio cerrar tiran de ella y tengo que apartarme. Es Duncan.

Duncan: tengo que decirte algo –parece nervioso eh inquieto.

Courtney: que es –no es una pregunta y debería reclamarle que no está bien que entre así en la habitación de una princesa o de una mujer.

Duncan: esto!

No me da tiempo a reaccionar porque tengo los labios de Duncan sobre los míos. El beso es brusco y me lastima un poco, pero no tardo ni un segundo en corresponderlo. Abro la boca para que su lengua se regocije con la mía, es un beso obsceno y debería escandalizarme, pero no lo hago. Detiene el beso.

Duncan: debo detenerme…. –dice apartándose levemente de mí.

Courtney: no lo hagas, vuelve a besarme –suplico sorprendida de mi misma.

Duncan: si lo hago no podre contenerme –una mirada salvaje basta para que mi corazón desate y explote.

Courtney: no te contengas –imploro.

Duncan: eso es lo que quieres –no es una pregunta.

Courtney: te quiero a ti….

Abre muchos los ojos por mi respuesta pero no tarda en tomar mis labios y entrar del todo en mi habitación. Duncan presiono su cuerpo contra el mío, tal acto me escandaliza, pero no me importaba, de hecho ahora mismo no sabía muy bien lo que estaba pasando o lo que iba a pasar, pero ya era demasiado tarde para volver atrás. El beso era lento y me fundía con él, pero lentamente aquel beso iba siendo más intenso, más ardiente y apasionado, un beso muy obsceno.

He estado hambriento de ti desde que te vi –su voz era gruesa y profunda.

Me tomo de la cintura de una manera muy posesiva, sentía como sus manos buscaban el cordón de mi vestido, se separó levemente de mí, el cordón del vestido estaba delante y no atrás de mi espalda. Empezó a descordar lentamente mi vestido como si ya lo hubiera hecho otras veces. Debía de estar muy sonrojada ya que me sonreía de una manera muy picara y descarada, debía saber que el hecho de que estuviera desvistiéndome me ponía avergonzada. Tenía los ojos puestos en mi todo momento. Desato el último cordón y el vestido cayó al suelo con mucha rapidez dejándome expuesta. Duncan abrió mucho los ojos y aspiro con brusquedad.

Eres un ángel muy hermoso….-la manera en la que me miraba era muy ardiente y sentía como aquel ardor me llegaba.

Me llevo a la cama y me tumbe. Me sentía completamente indefensa eh incomoda. Duncan estaba de pie junto a la cama mirándome. Con impaciencia empezó a desvestirse y no pude contener una risa, pero la risa fue sustituida por un "OH DIOS MIO!" la boca se me seco y tuve que tragar saliva,mis ojos se posaron en su torso desnudo, duros y bien musculados de una forma muy perfecta, mis ojos siguieron más abajo y tuve que aparatarlos rápidamente porque más abajo tenía un enorme pecado, Duncan era realmente un pecado. Me puse nerviosa. Duncan subió a la cama y el peso de su cuerpo hundió la cama, me tomo de la barbilla.

Si tienes miedo, dímelo y parare –dijo con paciencia.

Negué con la cabeza pues no podía articular ninguna palabra ahora mismo. Empezó a besarme y un deseo enorme empezó a salir de mí, le bese con unas ganas que no llegaba a entender, me sentía deseosa, era como un instinto que no comprendía como llegaba a surgir de mí o de cómo es que lo sentía, pero salió sin más. Sentí como Duncan se ponía encima de mí, dejo mis labios para besar mi cuello, sus besos eran tiernos y húmedos, gemí cuando lamio mi cuello, volvió a hacerlo otra vez al notar que aquello me gustaba y lo hizo solo por el placer de oír otra vez mi gemido.

Sabéis muy bien princesa –susurro -. Dulce y tierna….

Sus besos fueron más abajo, hacia mis senos, lamio cada uno de mis pechos, sentía como un ardor me quemaba por dentro y crecía con las atenciones que Duncan provocaba con sus labios y su lengua, estaba embriagada por el deseo, por su deseo, por el deseo que Duncan tenia de mí, arquee la espalda instintivamente cuando Duncan me atrapo una teta con su boca, sus besos lo decían todo, beso cada parte de mi cuerpo con adoración y una ternura que me hacía sentir especial, sentí como sus manos empezaban a tocarme por todas partes, curiosas y ansiosas por sentir y palpar todo de mi cuerpo. Bajo las manos por mi cintura para poder quitarme la última prenda de ropa que me quedaba, los calzones, me sentí muy avergonzada y deseosa ala la vez. Duncan acaricio mi sexo como para comprobar que ya estuviera lista y preparada, lo estaba, estaba más que lista.

No sabes la de noches que eh soñado con tenerte en mi cama así….-aquello me escandalizo, pensar en que Duncan había estado pensado en mí de esa forma.

Tenía los ojos abiertos y cegados por el deseo cuando me abrió las piernas, se colocó sobre mí y sentí como el ancho capullo de su pene entraba en los labios de mi sexo y entonces embistió entrando hasta el fondo de mí con un gemido animal.

Ah! –grite sorprendida por su agresividad.

Desde ahora me pertenecéis en cuerpo y alma -gruño.

Me agarro de la cadera elevándola, inclinándome hasta el Angulo que el buscaba. Balanceo su cadera moviendo su grueso pene dentro de mí, empujándome contra él hasta que yo ahogue un grito de dolor por lo profundo que había entrado. Abrí más las piernas para que entrara y saliera la gruesa raíz. Me lo metió todo, cada centímetro y yo me sentía llena y encantada.

Courtney….-gimió mi nombre.

Sentí como un chorro caliente y denso me llenaba dentro. Empezó a embestir con fuerza, cada vez más fuerte, rudo, sus embestidas eran salvajes eh incesantes. Cada embestida parecía una posesión, Duncan estaba poseyéndome, me poseía tras cada embiste, y yo dejaba que lo hiciera, dejaba que me poseyera, deseaba que lo hiciera. No sabía cuánto más podía soportar mi inexperto cuerpo ante tal ferocidad. Un último enviste y salió de mí y con delicadeza me puso de espaldas, beso con ternura mis hombros y siguió bajando. Tomo mi cintura elevando mis posaderas traseras a su poder, supe que con aquello que Duncan aún no había acabado. Se hundió lentamente en mí, hasta la mitad y salió y volvió a hundirse más adentro. Empezó lento y pausado, pero a medida los embistes se volvieron más rápidos y enérgicos, empezó a embestir con ferocidad y sin piedad.

Mi señor piedad! Duncan! –suplique.

Os deseo! –embistió.

No hizo caso a mis suplicas y arremetió contra mi sin piedad. Tuve que aferrarme a la cabecera con fuerza para poder aguantar sus incesantes y salvajes embestidas. Gemía y gritaba con fuerza y oía como Duncan gruñía al entrar y salir de mí, oírle me provocaba un placer enorme, el placer era embriagador, los gemidos que salían de mi eran de puro placer. Sentí el peso de su cuerpo caer sobre mí, la respiración me iba con rapidez, abrí la boca para tomar aire, Duncan me giro y vi que a el también le costaba respirar, empezó a besarme por toda la cara, parecía arrepentido y preocupado. Los parpados empezaban a pesar y el sueño me podía, lo último que recuerdo antes de caer dormida fue haber dicho….

Te amo Duncan….

POV'S DUNCAN

Me gustaría haberle dicho lo mismo, pero la deje realmente cansada, creo que se me fue un poco el descontrol con ella. Deiby tenía razón hacerlo con ella, fue como hacerlo con un ángel, pero mi ángel me había dicho que me amaba, mi ángel aguanto mis incesantes embestidas, no tuve piedad con mi ángel, mi ángel dormía placenteramente después de haberse entregado a mí por primera vez, mi ángel ahora me pertenecía solo a mí y a nadie más, mi ángel es una princesa, prometo cuidar a este ángel con mi vida si es posible, amo a mi ángel, amo a mi princesa.

Me quede observándola toda la noche, me quede mirándola como dormía, la tocaba y la acariciaba, ella solo gruñía cuando tocaba más allá de lo indebido y lo volvía a hacer porque me causaba gracia. Quizás me quede así hasta que amanezca, no puedo dejar de mirarla.

POV'S COURTNEY

Fui despertando mis pesados parpados, el cabello me cubría toda la cara, estire el cuerpo y note que Duncan no estaba conmigo así que me levante rápidamente y me senté en la cama buscándolo con la mirada. Y lo vi frente a mí observándome, a los pies de la cama, parado, observándome completamente desnudo. Sin pudor mire con detalle cada parte de su cuerpo, parecía un dios griego y me ruborice al notar que yo también estaba igual de expuesta que él.

Courtney: Pensé que os habíais ido –dije con resentimiento.

Duncan: quería verte mejor –respondió.

Courtney: ven conmigo –gatee hasta llegar a él en la cama.

El solo sonrió y volvió a tumbarme en la cama, se puso encima y volví a sentir el ardor que desprendía su cuerpo, el deseo volvía a sus ojos al mirarme. Se sentó y me puso a horcajadas encima de él, aquello me pareció tan íntimo y pecaminoso. Pero algo había cambiado, ya no me parecía malo estar así. No pude evitar mirarlo con ternuras de amor, el me acariciaba la espalda desnuda de arriba abajo y mientras lo hacía me miraba a los ojos con un destello dulce y cálido. Hundió la cara en mis senos y gemí cuando me dio pequeños y ligeros besos.

Mi señor Duncan….-gemí.

Vuestro princesa –respondió con la cara en mis pechos.

Levanto la cara y acaricio mi pelo y mis rojas mejillas, me tomo de la barbilla acercándome a él para que le diese un beso. Fui en busca de aquellos labios tan dulces y tiernos. Nos besamos largo y tendido.

Lamento haber sido tan brusco anoche –dijo. Parecía arrepentido.

Yo no lamento nada –le sonreí.

No te abre asustado verdad –dijo con humor a lo que yo le respondí con una risita tonta.

No os tengo miedo –dije.

Pues que bien –dijo él.

Tomo mis caderas y las levanto, miro hacia abajo y seguí su mirada y vi cómo me deslizaba por su enorme y recta masculinidad, hundiéndome en él y llenándome por dentro. El deslizamiento fue lento y cerré los ojos saboreando como entraba cada vez en mí.

Aaaahhh….-gemí encantada.

Ya lo tenía metido hasta el fondo. Me obligo a balancearme hacia delante y atrás. Mis caderas se movían con un movimiento lento y pausado. Puse las manos en los hombros de Duncan para sujetarme mientras él tomaba nuevamente el control sobre mi cuerpo, balanceándome adelante y atrás.

Te prometo que ahora seré delicado princesa….-su voz estaba teñida de deseo.

Cambio el balanceo al levantarme y hacerme bajar por su largo y grueso pene, ahora los movimientos eran de arriba abajo, pero cuando llegaba a la mitad me soltaba y caía con fuerza, clavándome así con un poco de fuerza, mi cuerpo se arqueo instintivamente hacia atrás y entonces el aprovecho y se puse encima de mí.

Estaremos un buen rato más aquí princesa….-susurro.

Duncan….-gimotee presa de él.

Puede que llegue a descontrolarme -gruño y empujo fuerte dentro de mí.

Ah! –esa fue mi única respuesta.

Yo también te amo Courtney….-gimió.

Tuve que mirarlo a los ojos cuando lo oí, sus celestes ojos lo decían todo. Hicimos el amor y quede nuevamente dormida, pero esta vez oí decir a Duncan que me amaba, lo dijo mientras lo hacíamos y cuando caí en la inconciencia.

Te amo princesa….

Olas! Comunicado de este finc ya llega casi a su fin así que ojo porque ya lo voy a acabar! Aún queda pokito más, pero ya va pal final. Esto es noticia buena o mala? En fin este capi picantito o picantote? (nah ni pa tanto -.- ) espero que guste la verdad. Sin más que decir nos vemos por siempre DxC.