Courtney: bien ya llegamos –digo.
Geoff: no veo ninguna aldea y tampoco un castillo –dice.
Courtney: mira allá –apunto con mi dedo.
Nuestra última parada, Lurendor. Se encuentra en la cima de una montaña. Fue construida ahí por estrategia militar y por qué las rocas de ese sitio son sagradas y la aldea se encuentra ahí misma también. Es como una muralla que envuelve todo el lugar y dentro viven los aldeanos y los reyes. El camino es largo empinado, rocoso y difícil, pero conseguimos llegar. Hay una enorme puerta en medio de la pared rocosa y en la puerta hay una cabeza metálica de un león, es un timbre. Desmontamos y hay un silencio absoluto. Sabemos que al otro lado debe de haber personas, pero no se oye nada. Estoy a punto de tocar la puerta con el timbre con forma de león y de pronto parpadea y toma vida la cabeza del león.
León: ¿quiénes sois viajeros? –nos dice.
Recuerdo que nana me dijo que cuando viniera a Lurendor enseñara el brazalete de mi madre, así que lo hago. La cabeza metálica pronuncia unas palabras, pero me son desconocidas, pues es porque es otra lengua, quizás una muy antigua. Las puertas empiezan abrirse sin más. Y lo que hay adentro nos deja a todos de piedra. Nos reciben tropas y tropas de caballeros con armaduras y armas, otros sobre caballos y otros a pie, parecen que estuvieran a punto de ir a una guerra, todos están en fila a los lados, como si fuera un recibimiento, pero un recibimiento ¿a nosotros? En eso suenan unas trompetas y un carro de la realeza aparece frente a nosotros que aún estamos en shock por la presencia de tantos caballeros. Del carro salen la reina Vatel y el rey Tokur, de quienes había oído hablar por parte de mi nana. Pero con ellos baja un tercero. Los reyes van vestidos con sus atuendos finos y llamativos como es normal en la realeza, pero el tercer personaje va distinto.
Vatel: os estábamos esperando –dice.
¿Que nos esperaban? ¿Cómo sabían que vendríamos? Echo un vistazo a quienes tengo delante. La reina es una mujer ya adulta, tiene el pelo corto negro y ondulado que le llega hasta el cuello, la piel tersa y rosada, tiene una mirada dulce y cálida y el rey Tokur es robusto y corpulento tiene el pelo rubio ceniza, los ojos marrones muy intensos y la piel blanca como la de su reina. En cuanto al tercer personaje va vestido como si fuera un monje, pero es tan joven, que no creo que sea eso, tiene el pelo castaño y unos ojos celestes y la piel clara.
Tokur: es un honor conocer a la heredera de la luz –dice.
Courtney: creo que no hace falta que me presente –les digo -. Pues creo que ya sabéis quienes somos ¿verdad? –digo.
Vatel: sois Krafbrin como vuestra madre –dice.
No sé qué es lo que me acaba de decir, pero supongo que debe de ser algo bueno ya que al decir eso, es como si estuviese viendo a alguien que aprecia. Sin perder tiempo nos dirigimos a su palacio. Por lo visto no tengo que explicarles nada, pues ya saben todo lo que hay que saber. Les pregunto cómo es que saben tanto, pero solo me sonríen y no dicen nada. Mis amigos y yo nos asombramos cuando entramos a la habitación Gearks que significa guerra. Y sin perder tiempo redactamos una carta oficial dirigida a mi hermana Heather, es una carta de Gearks. En la carta junto con el sello oficial de Lurendor va escrito la palabra Declaramos. La carta es una declaración de guerra. Será enviada hoy y la llevara un soldado del reino. Ya es oficial. También se es enviada a nuestros aliados.
Tokur: decidme ¿ya habéis conseguido controlar vuestro poder? –dice.
Courtney: en cierta forma si –digo.
Vatel: Theo te ayudara con tu entrenamiento –dice sin más y el nombrado se acerca a mí, Duncan de pronto se pone tenso.
Theo: es un honor ayudarte princesa –hace reverencia y al levantarse sonríe.
Duncan: ¿y quien es el para entrenar a la princesa? –dice con brusquedad.
Vatel: un maestro espiritual –dice cortes.
Theo: si me acompañáis princesa –me ofrece su mano.
Miro a Duncan que parece estar molesto de pronto y como si esperara su aprobación dudo en dar mi mano al sujeto.
Theo: hay alguien que desea veros –dice llamando nuevamente mi atención -. Y creo que ya la conocéis –me sonríe.
Courtney: está bien –le doy mi mano.
Tokur: los demás si queréis podéis descansar –dice.
Duncan: yo voy con la princesa –mira a Theo y este suelta mi mano al instante -. Para asegurarme de que no corra peligro –me sonríe.
Theo: por mi bien –dice.
Salimos de la habitación Gearks y delante dirigiéndonos va theo y Duncan y yo atrás. Se acerca a mi oído y dice.
Duncan: no me gusta cómo te mira –dice casi molesto.
Me encojo de hombros sin saber que responderle. En eso llegamos a una habitación oscura y Theo da dos palmadas y se encienden unas antorchas que hay colgadas en la habitación. Es grande, el suelo es de tierra y hay rocas enormes, pero hay dos que parecen importantes y que llevan escrito algo. Más adelante hay una tienda cerrada. Él va hacia la tienda y nos hace señas para que entremos y al entrar nos encontramos con alguien que jamás habría podido imaginar.
Dawn: ola princesa –me sonríe.
Es ella en carne y hueso y no una especie de cosa mágica fantasmal levitando, sino una persona de carne y hueso. Es mucho más bonita en persona y algo más bajita y joven.
Courtney: que haces tú aquí –digo sorprendida.
Dawn: vivo aquí –dice -. Theo sabía que vendrías, es una especie de vidente –le sonríe a theo -. Los reyes organizaron una bienvenida digna de una princesa no crees –dice.
Duncan: casi nos da un infarto ver a todos esos caballeros –dice gracioso.
Dawn: ahora que nos hemos visto en persona podemos ayudarte princesa –dice.
Courtney: tú y el –digo. Ella asiente.
Dawn: ven te eh preparado un baño ceremonial –dice -. Es para purificar tu cuerpo –dice -. Ayudará a tu entrenamiento y a lo sucedido en Aqua –dice.
Lo sucedido en Aqua…. Eso me recuerda que tengo que hablar con trent sobre gwen, aún no hemos hablado y Duncan parece querer matar a alguien por lo sucedido, eso también me recuerda que tengo que hablar con él.
Theo: por aquí –señala el.
Duncan: un momento! –miramos a Duncan -. Tú no estarás ahí ¿no? –dice serio.
Theo: tranquilo hombre no la veré desnuda si es lo que piensas –me ruborizo -. Solo dawn –sonríe.
Duncan: bien –dice -. Me quedo hasta que se bañe –dice y se apoya en una roca.
Dawn me lleva con ella y bueno. Después del baño me da una especie de vestido muy ligero, pero que me cubre por completo de color blanco. Pido a Theo y a dawn que me dejen a solas con Duncan.
Courtney: ¿y ahora que pasara? –dejo salir el miedo que iba creciendo y ocultando en mí.
Duncan de abraza con fuerza. Siento la calidez de su abrazo y ahuyenta solo un poco el miedo que siento. Pues cerca de la guerra estoy y ya mi miedo empieza a ser mayor.
Duncan: yo me encargare de todo, tú no tendrás que luchar –dice autoritariamente.
Courtney: pero ese es mi cometido, tu no lo puedes hacer por mí –me separo levemente para mirarlo.
Duncan: las princesas no van a la guerra –dice con una sonrisa.
Courtney: pues ya es hora de que esta princesa deje su corona y envaine una espada –digo seria.
Duncan: no pienso permitir perderte otra vez –dice con preocupación.
Courtney: no lo harás –digo -. Es solo que esta guerra no es tuya, sino mía –digo -. Y las personas que más amo están implicadas en ella por mi culpa –digo -. Lamento haberte involucrado en todo esto y pedirte que hagas esto por mí sería muy injusto –digo.
Duncan: courtney no lucho porque tú me lo hayas pedido –me toma de la barbilla -. Yo lucho por ti, así lo eh decidido –sus palabras son tan sinceras.
Consigue sacarme una sonrisa y lo abrazo. Pasamos la noche en Lurendor y por la mañana al primer rayo de sol salimos de ahí con el ejercito de Lurendor y los reyes. Pues todos nos encaminamos a un punto fijo para la guerra. Los restantes reinos aliados tienen la orden de ir al mismo lugar, armados y listos para la batalla. El entrenamiento con Dawn y Theo tendrá que esperar. Cabalgamos sin parar día y noche. Y mientras más avanzamos me siento vigilada, como si alguien nos estuviera viendo o acechando desde los profundos y oscuros bosques por los cuales avanzamos. En una semana ya hemos trazado buen camino, la hora estimada de llegada al punto acordado aun no es fija. Para ganar tiempo seguimos rutas nuevas, algunas son fáciles de atravesar y otras no tanto. Por las noches dormimos en tiendas cómodas y los caballeros a Razo en la intemperie del bosque. En las pequeñas paradas de descanso, dawn y Theo me entrenan a conciencia y yo me esfuerzo. Kirara también desarrolla algunos cuantos trucos. Duncan y yo no hemos vuelto a estar a solas en ningún momento, pero eh vuelto a ir a lomos de su caballo junto a él. Él dice que si gwen o las brujas o cualquier otra persona que decida atacar en plena luz del día, él lo hará añicos antes de que se le ocurra acercarse a mí. Pero si alguien decidiera atacarnos se lo pensaría dos veces, pues el ejército que nos acompaña no es fácil de esconder. Paso las noches pensando en gwen, nana eh incluso en mi hermana. Ya eh hablado con trent y la decisión que ha tomado es realmente admirable, piensa luchar por Wawanakwa y en cuanto a gwen no me ha dicho nada, pero intuyo que es por eso por lo que en realidad quiere luchar, trent culpa a la Reina y a las brujas, dice que había notado cambios en gwen, pero nunca se los confeso a nadie ni siquiera a la misma gwen. Bridgette y geoff son realmente una buena distracción en momentos como estos. El viaje es realmente agotador, algunos días hace buen tiempo y otros son tan difíciles que tenemos que parar, pero compensa con los lugares y las vistas nuevas que encontramos, es un mundo lleno de novedades y me deleito con ellas en los escasos segundos que me son libres de ver.
POV'S NARRADOR
El ejército descansa en una noche estrellada. Y unos soldados que no son de Lurendor aprovechan y se adentran en el pequeño campamento de estos. Pues al mando de esto esta Sir Alejandro y Sir Tom. Con cautela van en busca de la princesa, Sir Tom con buenas intenciones, pero Sir Alejandro no tanto, pues su misión es otra y Sir Tom las desconoce. Durmiendo en la tienda se encuentra la princesa y fuera de ella se encuentra Duncan asiendo guardia, Sir Tom lo reconoce y se las idea para que este se aleje de ahí. Alejandro ha convencido a Sir Tom de que Lurendor mando a aquellos barbaros a capturar a la princesa y así declarar la guerra a su reino y que la retienen en contra de su voluntad. Distraído por un ruido que provocan los caballeros de Wawanakwa Duncan va en busca de aquel ruido. Sir Alejandro y Sir Tom entran en silencio a la tienda de la princesa que duerme placenteramente ajena a lo que está a punto de pasar.
Olas! Pronto amigos la guerra se desatara! Guerra entre hermanas! Guerra entre amistades! Todo pasara! Pues ya todo está cerca. Si el cap es cortito -_- sorry si les molesta o si les aburro. En fin sin más que decir nos vemos por siempre DxC.
