Contestando reviews:

SpyTaku299. Bueno Titanic es mi película de romance preferida, también está Ghost pero no vamos a discutir por esto. Lo de las fuentes fue para lo que no entendieron. Bueno ese enojo no sabría explicarlo, solo Baylong. Blu ya sospechaba desde que Blaze hirió a Martha.

Recinos LTD. La fuerza es porque los fénix levantan 10 veces su propio peso. Bueno ponlo a tu manera si quieres.

Dark-kazoo. Gracias, bueno la idea es contar nuestras vidas.

Megaleo444. Bueno si quieres saber sigue leyendo el fic. Baylong quiso que Blaze fuera así.


Capítulo 5: invierno y verano

POV Mario/Pyro

Ha sido una buena vida si me dejan decirlo. Tengo buenos amigos y una familia amorosa de la cual puedo depender si estoy en aprietos, desde niño siempre supe que era diferente, pero igual me aceptan como otro más de ellos. He descubierto ciertas habilidades a lo largo de mi vida, y las uso para ayudar a las demás aves; por decirlo así, me volví el doctor de esos pobres desamparados de la reserva que lleva el nombre del tío Blu mientras que los demás eran atendidos por el hombre que atendió a mamá el día en que Blaze… mejor no digo, lo que digo es que mi vida es genial, tengo tantos amigos, alivio enfermos y mi familia me quiere, podría decirse que soy el ave más querida de ahí.

Si era un poco diferente, mamá me dijo que cuando Blaze y yo nacimos, nacimos con plumas mientras que las demás aves nacen calvas y éramos un poquito más grandes de lo normal, de hecho a esta edad estando erguidos soy unos 10 cm mayor que el tío Blu.

De esta hermosa vida lo único que me partía el corazón era ver a mi dolido hermano ser evitado por los demás, lo llaman fenómeno, lo ignoran, le temen, nadie más que yo, nuestros padres y los tíos lo visitamos y lo peor es que al parecer alguien corre el chisme de mi hermano porque hasta los nuevos y los visitantes le temen.

Ha pasado poco más de un año desde lo que pasó con mamá y por un momento creí que él lograría vivir una vida normal después de superarlo, pero después de la fiesta del tío Trevor, después de herir a esa niña y ser maltratado por todos los demás él nunca pudo vivir una vida normal.

Al parecer no solo eran sus patas, tanto su pico como las plumas de sus alas, cola, las 3 plumas de su cabeza… bueno todas se afilaron a modo de navajas, pero por alguna extraña razón a mí no me afecta el filo de su cuerpo, para los demás son navajas, pero para mí son simples garras, un pico cualquiera y plumas normales. Una vez que iba a verlo vi que un loro creo que el mismo de esa fiesta lo estaba molestando, él lo ignoraba, pero en un momento en que empezó a insultarnos a mí y a mis padres se enojó e intentó atacarlo pero falló y le dio a una roca que le dejó un corte profundo.

Por un momento los amigos con quien antes jugábamos no les importaba lo que decían de mi hermano, pero después de ver eso con sus propios ojos él ya no los ha visto, yo sí pero él no, incluso mis primos hijos de Rafael ya no lo ven.

Pero él no es el único que tiene defectos. Yo también he presentado algunos defectos. Un ejemplo es que cuando veo una planta marchita y la toco con las patas esta vuelve a florecer. Otro ejemplo es que al parecer puedo curar heridas solo tocándolas con una especie de pequeño fuego que sale de mis plumas, aunque es curioso que no queme. También tanto como Blaze y yo desarrollamos una fuerza sobre aviar, al parecer podemos levantar mucho más de lo que pueden los demás.

Un día paseaba con Troy, mi amigo de la fiesta del tío Trevor, cuando pasó el tío Blu con un libro.

"Hola tío." –lo saludé.

"Hola Pyro, Troy ¿qué cuentan?" –preguntó él.

"Yo nada ¿y tú?" –pregunté.

"Tampoco, oye ¿y eso?" –preguntó viendo el collar que tenía puesto.

Hace poco mis padres me dieron el collar y la manta con las que nos encontraron, me puse el collar y la manta en la que estábamos envueltos la guardé en mi nido, y en algunas ocasiones la usaba como cama.

"Ah pues cambio de imagen." -dije yo- "¿Qué haces con ese libro?"

"Es un regalo para tu hermano." –dijo el tío Blu.

"Ah bueno, mándale mis saludos." -dije yo- "¿Cómo está la tía Perla?"

"Bien, fue con Eva a pasar un tiempo de chicas." –dijo Blu.

"Que bien." –dijo Troy.

"Y ¿de qué es el libro?" –pregunté.

"Míralo tú mismo." –dijo el tío dándome el libro.

Yo había leído unos pocos libros a lo largo de mi vida, pero este era diferente, era de criaturas mitológicas, pero este trataba específicamente de los fénix. Hace un tiempo él supuso que éramos fénix por las cosas que podíamos hacer Blaze y yo, pero claro nadie le creyó, pero siéndoles sincero estoy empezando a creer que tal vez lo somos.

Desde que tengo memoria supe que mamá y papá no eran nuestros padres biológicos, pero ya lo dice el tío Rafael, los padres no son los que te traen al mundo, son los que se preocupan por ti y te cuidan dándote amor, por lo tanto para mí… mis padres son ellos. Pero a veces me pregunto quiénes son nuestros padres o siquiera si Blaze es mi hermano de sangre, pero soy feliz y eso importa, tal vez Blaze se lo ha preguntado también.

"Oye me gustaría hacer algo por mi hermano a ver si se consigue alguien, un amigo, una novia, una mascota lo que sea." –dije yo.

"Todos queremos, hasta tus padres." –dijo Troy.

"Oye ahora que me acuerdo los tíos Nico y Pedro darán una fiesta esta noche." -dije yo- "Tío cuando vayas ¿podrías decirle que vaya con nosotros? Si dice algo dile que no irán muchos que al menos lo intente." –dije dándole el libro.

"Pues veré que hago pero no prometo nada." –dijo él y se va a donde mi hermano.

Llegando la noche vi que mi hermano si vino. En la fiesta vi que todo era como siempre, todos se alejaban y lo evitaban así que decidí pasar la fiesta con él, fui con mis amigos para presentarlos, pero ellos ya sabían de él y se alejaron sin siquiera decir algo. Yo había venido a la fiesta con Vanesa.

Desde la fiesta del tío Trevor nos hemos visto para jugar y salir juntos, la hemos pasado muy bien, podría decirse que ya somos novios, bueno, casi. Convivía con muchas aves, pero el simple hecho de que mi hermano no pueda me entristece. Se notaba que Vane le incomodaba estar junto a Blaze por todo lo que dijo ese loro. Bueno a ella le incomodaba, pero yo la tranquilizaba diciendo que no había nada que temer que yo estaba con ella.

Mi hermano se fue temprano y yo seguí en la fiesta bailando con Vane y 3 horas después me fui a casa a dormir, pero minutos después sentía que alguien me tocaba. Abrí los ojos y vi a una guacamaya militar que se veía apurada y llorando.

"¿Qué pasa, por qué me despierta a media noche?" –pregunté adormilado.

"¿Usted es el doctor?" –preguntó ella entre sollozos y jadeando del cansancio.

"Si soy yo, ¿qué pasa?" –dije levantándome.

"Venga conmigo." –dijo alzando vuelo y alejándose.

La seguí por 5 minutos hasta que llegamos con un guacamayo macho que estaba muy mal herido, cortes profundos y huesos rotos, se notaba que se estaba muriendo.

"¿Qué le pasó?" –pregunté.

"Un águila estaba acosándome y él me defendió, pero él lo dejó así" –dijo llorando temiendo que muriera.- "Por favor salve a mi esposo."

Sin replicar fui a atenderlo.

"Señora necesito que me traiga algo hundido como tazón lleno con agua y algunas ramas." -dije yo y ella salió volando buscando lo que le pedí- "Descuide señor una vez que ella regrese estará curado."

5 minutos después la señora regresó con lo que pedí: unas ramas y una concha de mar hundida como tazón llena de agua.

"¿Ahora qué?" –preguntó ella.

"Solo espere, yo me encargo." –dije mientras juntaba las ramas con las cuales encendí fuego.

"Aquí está el agua" –dijo ella dándome la concha.

Tomé la concha y revolví el agua con una pluma de mi ala y seguí hasta que el agua se puso verde cristalina.

"Ahora señora, incline a su esposo para darle el agua." –le pedí.

Ella se acercó a su esposo y lo levantó dejándolo inclinado. Yo me acerqué al señor.

"Muy bien señor le voy a pedir que beba esto." –dije yo.

El señor no replicó y se tomó el agua hasta no dejar nada. Cuando terminó de beber, comenzó a respirar con normalidad, pero aún tenía heridas en su cuerpo.

"Ahora recuéstelo voy a curar los golpes." –le dije a la señora.

Ella recostó a su esposo en el suelo para que prosiguiera. Puse mi ala en el fuego y logré capturar la parte azul en la base del fuego la cual no quemaba mis plumas, no mucho, tomé la llama con ambas alas y fui frotándola en el cuerpo del señor. *

"¿QUÉ HACE?" –se asustó la señora.

"Descuide, esto lo sanará." –dije mientras frotaba la llama en el cuerpo del señor y las heridas se cerraban.

Luego de un largo tratamiento terminé y agité las alas desapareciendo la llama.

"Es todo." –dije.

El señor se levantó sin dificultad, sus heridas se cerraron sin dejar rastro y sus moretones desaparecieron.

La señora abrazó a su esposo y le dio de besos en toda la cara mientras lloraba.

"Gracias, por salvar a mi esposo." –dijo ella.

"No hay de qué." –dije yo.

"Si hay algo que podamos hacer por usted solo pídalo y ya." –dijo el señor.

"No, con saber que mis pacientes están bien eso me basta" –dije, abrí las alas y regresé a casa.

Así era mi vida, buenos amigos, mi familia, Vane que me quiere y yo la quiero. Pero sigo preguntándome de dónde vengo porque ninguna otra ave que conozco hace lo que hago, pero me da igual, mi vida es aquí y soy feliz.

POV Blaze

Desde qué puedo recordar, mi infancia siempre fue difícil, no importaba en donde estuviera, siempre me sentía fuera de lugar; siempre era yo el diferente, el raro, aquel con quien nadie quería estar.

Incluso era diferente en como vivía. Mientras todos los demás que conocía, incluso mi hermano, vivían en nidos cerca de los demás, yo tenía que vivir en una cueva a lo lejos, era demasiado grande como para vivir en un nido.

Mi hermano y yo teníamos poco más de un año de edad, y mientras que él crecía casi como cualquier otro guacamayo, yo crecía muy rápido y mucho, en ese punto era apenas un poco más pequeño que una espátula rosada adulta.

Cuando era un polluelo, todos creían que no era más que una extraña y rara paloma; y mientras seguía creciendo, sólo comenzaron a evitarme cada vez más, como si fuera una especie de engendro anormal con alguna enfermedad contagiosa.

Desde el incidente con mamá, todo fue haciéndose más complicado; por un momento creí que todo había pasado y que podría seguir con mi vida, pero el incidente en la fiesta de Trevor me dejó claro que nunca podría tener una vida normal.

Incluso los hijos de Eva y Rafael, con quienes una vez jugaba y pasaba el tiempo, ahora no se acercaban mucho a mí, más que cuando su familia venía a visitar a la mía o nos encontrábamos por casualidad.

La gota que derramó el vaso fue cuando, una tarde en la que estaba comiendo en una roca, llegó un ave y me empezó a molestar, insultándome y criticándome por ser diferente. Creo que era el mismo loro de la fiesta de Trevor.

Trataba de ignorarlo, pero llegó un punto en que comenzó a insultar a mi familia, en el que simplemente no podía soportarlo más y lo ataqué; él esquivó el golpe, pero golpeé la roca detrás de él. Podían verse los profundos cortes en la piedra que casi se partía.

No volví a verlo otra vez, creo que no tenía el valor para acercarse a mí de nuevo después de ver lo que había hecho, pero estoy seguro de que debió de haberlo comentado a varias aves, pues desde ese día comenzaron a alejarse de mí las aves que antes conocía, y también las que no.

Primero, fueron las garras, que después de un tiempo podían incluso cortar metal. Después fue el pico, con los mismos resultados. Y ahora, eran las plumas; no eran tan filosas como las garras, pero podían cortar fácilmente un árbol, o incluso a un ave si no tenía cuidado.

Mis anteriores amigos no les importaba mucho lo que decían de mí, pero comenzaron a alejarse cuando vieron cómo, sin siquiera intentarlo, mis garras cortaban cosas que no debía ser posible. No les solía importar antes, pero eso cambió cuando, por accidente, lastimé a uno de ellos solo saludándolo.

Podría decir que ahora sólo mi familia se atrevía a visitarme, o a pasar algún tiempo conmigo. La mayoría se alejaba por temor de que los lastimara, aunque no fuera mi intención, tal como había sucedido varias veces en el pasado.

Rara vez salía por el día, prefería salir por la noche, cuando todo era más calmado y la mayoría estaba durmiendo. Durante la noche salía a volar, comer, lo que tuviera que hacer.

Sobre todo, me gusta volar por las noches, en lo más alto, tocando las nubes. A esas alturas había poco ruido y podía apagar mi mente por un momento y disfrutar de la noche.

Algunas noches, cerraba mis ojos, cerraba mis alas, y me dejaba caer desde lo más alto del cielo. Mientras me acercaba más al suelo, sentía el viento recorrer mis plumas, y las nubes que iba dejando atrás formar pequeños remolinos que pronto se disipaban. Unos instantes antes de chocar contra el suelo, abría mis alas y volaba sobre la copa de los árboles antes de volver a las alturas.

No necesitaba abrir mis ojos para ver; aprendí que los murciélagos pueden "ver" con el sonido, y decidí aprender a hacer lo mismo. Me tomo un par de horas lograrlo, y un par de días perfeccionarlo, hasta el punto en que podía ver con mis oídos casi de la misma forma que con los ojos.

Un día, estaba trabajando en una escultura de piedra de la playa de Rio en el fondo de mi cueva, cuando oí a lo lejos como se acercaba Blu. La forma en la que cada ave vuela es única, sólo oyendo como vuelan puedo saber quién es incluso antes de verlo.

"Hola Blaze."- me saludo Blu mientras colocaba un libro junto a una pared de la cueva.

"Hola Blu, ¿cómo estás?"- le respondí mientras dejaba mi escultura y me le acercaba.

"Bien... tus... padres y tu hermano te mandan saludos."- me dijo.

"Gracias."- le respondí.

"... es, una bonita escultura la que hiciste."- me dijo mientras señalaba mi escultura en el fondo.

"Gracias, llevo unas horas trabajando en ella. ¿Cómo está Perla?"- le respondí. Blu es uno de los pocos que me suele visitar, creo que entiende lo que es sentirse fuera de lugar.

"Está bien, fue con Eva a pasar un "tiempo de chicas"- me dijo Blu.

"Que bien."- le dije.

"... mira, te traje un regalo; con cuidado."- dijo Blu mientras agarraba el libro que había traído y me lo daba.

"Cuidado, si, como siempre. Gracias por cierto."- le respondí mientras habría el libro cuidando de no romperlo. Algunas veces me traía libros que él había leído, por lo general eran historias, pero este era diferente, era de criaturas conocidas como mitológicas, más específicamente, era de aves fénix.

Desde hace varios meses Blu había dicho que quizás éramos una de esas aves por las cosas "inusuales" que éramos capaces de hacer mi hermano y yo. Al principio nadie le creía, ni siquiera Perla o nuestros padres, pero al pasar el tiempo, parecía que podía ser verdad porque no había muchas más razones que explicaran lo que podíamos hacer y ahora era un secreto a voces.

Desde el inicio, bueno, quizás no tan pronto, sabíamos que éramos adoptados y que Kodi y Martha no eran nuestros padres reales, pero aun así los queríamos y tratábamos como si lo fueran.

Pero a pesar de que yo los amaba como si fueran nuestros auténticos padres, no podía dejar de pensar cual sería nuestro verdadero origen, porque al parecer nadie lo sabía; no estaba seguro de si a Mario le preocupaba eso también, pero creo que no, él era feliz y punto.

"Creí que te podría interesar."- me dijo Blu.

"Definitivamente lo leeré, se ve interesante."- le respondí.

"Por cierto, Pedro y Nico darán una pequeña fiesta esta noche, ¿te gustaría venir y acompañarnos un momento?"- preguntó Blu.

"... no lo sé, sabes lo que pasa cuando estoy cerca de muchas aves."- le respondí.

"No serán muchos invitados, al menos podrías intentarlo."- me dijo.

"... está bien. Creo que unos minutos estarán bien, espero no pase nada esta vez."- le respondí.

"Bien, así está mejor, entonces nos veremos en la noche. Tu familia también va a ir, pasaremos por aquí para que vayamos juntos."- me dijo Blu mientras nos despedíamos y él salía de la cueva.

"De acuerdo, nos vemos luego Blu."- me despedí mientras él se iba volando.

Después de que se fue, volví al fondo de mi cueva para seguir trabajando con mi escultura antes de que volvieran para ir a la fiesta.

Esa noche, fue como cualquier otro momento en el que me acercaba a cualquier otra ave; me evitaban o los pocos que se acercaban, pronto se alejaban.

Pasé casi toda la noche con mi familia y platiqué un momento con Nico y Pedro; no suelo hablar con ellos, pero son interesantes. También hubo momentos en los que mi hermano intentaba presentarme a otras aves, pero las cosas no salían muy bien.

Mario se la pasó bien en la fiesta con su amiga Vane. Ellos dos se llevaban bastante bien y quizás era solo cuestión de tiempo para que los dos se volvieran algo más que solo amigos. Tal vez yo no podía disfrutar mucho de la compañía de otras aves, pero mi hermano si, y me alegraba que se lo pasara bien.

Vanesa y Mario pasaban juntos mucho tiempo, pero cuando yo estaba cerca, podía ver como ella se incomodaba un poco, creo que le preocupaba un poco las cosas que decían de mí por ahí al igual que a todos los demás, pero al menos eso no afectaba la relación que tenía con mi hermano.

Por primera vez en mucho tiempo, pude platicar y pasar un tiempo con uno de mis pocos amigos de la infancia. No fue por mucho tiempo pero al menos tuve la oportunidad de conversar con él como antes.

La noche continuó sin que hubiera nada muy interesante o extraordinario, sólo lo normal que solía pasar cuando estaba con otros. Me fui temprano de la fiesta pues no tenía mucho que hacer ahí.

Una vez estaba de vuelta en casa, pensé en descansar unos minutos antes de salir a volar en las alturas de la noche, pero recordé el libro que había traído Blu, y decidí leerlo un poco antes de continuar.

Mientras lo leía, vi cómo había dibujos de varias aves, todas eran diferentes, algunas grandes, otras no mucho, pero todas tenían grandes y brillantes plumas de varios colores; se veían majestuosas, en comparación conmigo, que soy de un solo y único color.

Ya había anochecido, así que junté un poco de madera en el centro de la cueva y luego la encendí para hacer una fogata y poder seguir leyendo. Podía seguir leyendo con mi visión nocturna, pero prefería leer con una buena luz; no me gustaba usar mi visión nocturna si no era necesario.

Seguí leyendo por un par de minutos más, hasta que llegue a una parte que hablaba acerca de que los fénix eran criaturas de fuego, capaces incluso de crear fuego con sus cuerpos, pero el fuego que creaban siempre era de color dorado, rojo o naranja, pero nunca azul como el mío.

Increíble, incluso comparado con esas aves tan únicas y a las cuales parecía estar relacionado, seguía siendo diferente en todos los sentidos, un extraño a donde sea que fuera.

Cerré el libro y decidí salir a volar un poco en la noche para despejar mi mente antes de dormir.

Mi vida no era fácil, pero así era mi vida y la aceptaba como tal y como era. Sé que debe haber algún lugar al que pertenezca, pero no es aquí y lo sé, sólo espero encontrar ese lugar algún día.


Explicaciones:

* Ese tratamiento que hizo Mario se llama ventosa terapia, un tratamiento chino tradicional. En china primero encienden un algodón, lo meten en una bombilla y te ponen la bombilla en la zona lastimada para luego frotar la llama.


N/A (MoonTrekerAF): Sólo en caso de que no se hayan dado cuenta, este capítulo fue un vistazo a nuestras vidas aquí como adolescentes. ¿Innecesario? No lo creo. ¿Pudo quedar mejor? Definitivamente.

¿Ya pueden ver hacia dónde va esta historia? Espero que no, pero si es así, los animo a comentarlo, me gustaría saber que piensan que sucederá; no importa lo poco que se imaginen o que tan extraño sea, me gustaría saber que piensan que sucederá.

Algunas ideas originales que había tenido han cambiado a lo largo de la historia, pero creo que esto podrá funcionar como va y quedará decente. Pero también debido a que Mario y yo tenemos una gran diferencia de estilos, esta historia será terminada según sus ideas, y luego será publicada por mí de la manera en que yo la había imaginado.

Por cierto, en el capítulo anterior, yo escribí el segundo POV de Mario, díganme, ¿logré mi propósito de hacer que pareciera que Mario lo escribió?

Bueno, eso es todo por ahora y nos leeremos en el próximo capítulo. Que pasen buen día/tarde/noche.

N/A (Phoenix-bird-blu): Bueno este cap. tardó mucho pero aquí lo tienen nuestros queridos lectores y espero que continúen leyendo el fic.

Mi hermano y yo estamos iniciando el cap. 6 tal vez salga más rápido que los otros. Bueno acaban de ver nuestra vida de adolescentes, yo el ave social y querida por todos y Bay el ave temida por todos cuyo único amigo es su hermano, pero quien sabe… puede que las cosas cambien.

Sin más que decir me despido. Phoenix-bird-blu, cambio y fuera.