Contestando reviews:

Megaleo444. Podría ser que sí, podría ser que no, deberás seguir leyendo.

SpyTaku299. Tal vez a ti no, pero hay a otros que si les gustan las peleas narradas.

BlueSkyLine. Aquí tienes el siguiente cap. para que sigas leyendo.

DarkKong. Ok tu tranquilo. Aquí tienes el siguiente cap.

Bia –C. no sé qué es eso.

GermanTheWriter. Gracias por el alago.


Capítulo 8: tiempos antiguos

POV Kryeguer

"Bueno, comencemos algunos siglos atrás cuando…"- pude decir antes de ser interrumpido por el príncipe Pyro.

"Woa woa woa, espérate ¡¿qué está pasando aquí, primero quieres matarnos junto a otra ave y luego te inclinas y nos dices majestades?! Preguntare de nuevo ¿qué está pasando aquí?"- dijo el príncipe.

"Tal como dije con anterioridad, lamento mi comportamiento previo y les ofrezco mis más sinceras disculpas; además es mi intención explicarles la situación."- respondí.

"Pero espera, ¿por qué nos dices "majestades" y "príncipes"?- preguntó el príncipe Baylong.

"Eso es debido a que ustedes pertenecen a la realeza, hijos de reyes y reinas. El príncipe Pyro"- dije haciendo una pequeña reverencia- "y el príncipe Baylong."- dije haciendo otra pequeña reverencia.

"¿Baylong?"- preguntó el príncipe.

"Así es su majestad, ese es su nombre. Cuando sus padres los enviaron a este mundo, los envolvieron en una manta con sus nombres bordados."- dije tratando de explicar un poco las cosas al príncipe Baylong quien al parecer en ese momento desconocía su verdadero nombre.

"Pero yo vi esa manta y decía Blaze, no Baylong."- me dijo un ave azul macho de ojos cafés con cierta inseguridad y temor en su voz.

"Nuestro idioma es distinto al de ustedes."- respondí.

"Haber, somos príncipes, creo que eso ya lo entendí. ¿Cómo explicas esto?"- me preguntó el príncipe Pyro encendiendo un pequeño fuego en las plumas de su ala.

"Eso es una marca distintiva de los fénix su majestad, y permítame decirle que aún no descubre su verdadero potencial."- respondí al príncipe.

"¿Fénix? ¿Te refieres a las míticas aves de fuego?"- preguntó el príncipe Baylong.

"Pero los fénix son solo un mito."- dijo un ave verde macho.

"Les garantizo que no somos un mito, somos muy reales."- dije.

"Se los dije, les dije que ellos… no importa."- dijo el ave azul macho antes de guardar silencio cuando todos voltearon a verlo.

"Oye, ¿y qué le pasó a nuestros padres? ¿Por qué nos dejaron aquí?"- preguntó el príncipe Pyro.

"Cálmese un poco su majestad. Sé que todos tienen muchas preguntas y desean tener respuestas, pero estoy seguro que muchas de sus preguntas serán respondidas después de que les haya contado una historia de sus padres, su reino, y lo que pasó después."- dije con un poco de tristeza al recordar esos tiempos.

"Comencemos de nuevo."- dije.- "Hace algunos siglos…"


El mundo estaba dividido en cinco reinos, los cuales se encontraban en una guerra mutua que parecía no tener fin. Pero dos reinos destacaban de los demás por su poder, el reino de Ghold y el reino de Zilber.

Cada uno de esos reinos tenía en su control un cristal que era el centro de su poder. El reino Ghold con su Cristal Hitseh, y el reino Zilber con su Cristal Lycht.

La guerra ya se había extendido por décadas, con estos dos reinos usando su poder sin comparación con los demás reinos para tratar de dominar al otro.

Pero justo cuando la guerra parecía estar llegando a su punto de mayor intensidad, algo extraño sucedió; tanto el Cristal Hitseh como el Cristal Lycht se apagaron prácticamente al mismo tiempo.

Los ataques entre ambos reinos se detuvieron de manera inmediata, sin que ninguno de los dos reinos conociera la razón del otro para cesar los ataques.

Ninguno de los dos reinos tenía conocimiento de que su reino rival sufría los mismos problemas. Ya tenían suficientes problemas dentro de su propio reino y no necesitaban que sus problemas fueran conocidos por el reino rival.

Pasaron los años sin que el problema de los Cristales se divulgara, incluso los ataques habían cesado no solo entre los reinos de Ghold y Zilber sino que también entre los otros tres reinos llegando a una aparente paz, pero eso no significaba que las cosas hubieran mejorado.

Tanto en el reino Ghold como en el reino Zilber, la situación era difícil. La vida se estaba apagando poco a poco e incluso la tierra parecía estar muriendo.

Los problemas eran menores en los otros tres reinos, pero el efecto también comenzaba a notarse.

Luego de que hubiera pasado otro año, se comenzaron a escuchar rumores entre algunos capitanes, los generales, el comandante y finalmente los rumores llegaron a oídos de los reyes de Zilber.

El rey Moon y la reina Lúa, al enterarse de que el reino Ghold también sufría el mismo problema que ellos, decidieron hacer un llamado al rey Aramís y la reina Quetzaly para reunirse lo antes posible en el palacio real de Zilber.

Tres días después, los reyes de Ghold llegaron escoltados por un ejército compuesto por doscientos escuadrones y mil guerreros de elite al castillo real de Zilber.

El castillo estaba custodiado por trescientas tropas y novecientos guerreros de excelencia.

El ejército y los reyes de Ghold aterrizaron en frente del palacio, donde los estaban esperando los reyes de Zilber.

Un fénix albino con armadura dorada se colocó en frente del ejército Ghold y presentó a los reyes Aramís y Quetzaly, quienes salieron de entre el ejército vestidos con una armadura real de combate y se acercaron a los reyes de Zilber. Un general del reino Zilber presentó a los reyes Moon y Lúa.

Una vez se hubieron presentado, los dos reyes y las dos reinas entraron al palacio mientras ambos ejércitos esperaban afuera.

Los dos reyes y las dos reinas entraron en el Gran Salón para conversar sobre el enorme problema que tenían ante sí.

Pasaron los días y nadie parecía tener alguna respuesta para tal situación.

Un día, en lugar de tener su reunión en el Gran Salón, los cuatro monarcas se encontraban caminando por el palacio cuando pasaron por las afueras del salón de los tronos.

Fue en ese momento en que los dos fragmentos de Cristal que se encontraban en las pecheras de las armaduras del rey Aramís y la reina Quetzaly brillaron tenuemente y una luz salió del salón de los tronos.

El rey y reina de Zilber abrieron la puerta y en la parte superior del salón se encontraba el Cristal Lycht suspendido en el aire brillando por primera vez en años.

Los reyes Moon y Lúa permitieron acercarse a los reyes Aramís y Quetzaly al Cristal Lycht.

Cuando se hubieron acercado a solo unos pasos del Cristal, los fragmentos en las armaduras de los reyes de Ghold comenzaron a desintegrarse y caer hacia el Cristal Lycht, el cual brilló intensamente mientras los dos fragmentos seguían cayendo en su interior.

Después de que los dos fragmentos hubieran sido devorados, el Cristal dejó de brillar y se volvió a opacar; pero esta vez el Cristal emanaba pulsos de luz a su alrededor.

Con esto después de una larga discusión y analizar lo ocurrido, se determinó que era posible que los dos Cristales pudieran unirse en uno solo y recobrar el poder que se había perdido.

No solo se unirían los dos Cristales, sino también los dos reinos. Esto creó muchos problemas al tratar de determinar quién gobernaría el nuevo reino. Al final se tomó la decisión de que el nuevo reino sería gobernado por el hijo mayor de los reyes Moon y Lúa el príncipe Lishiwa, y la hija de los reyes Aramís y Quetzaly la princesa Vesta, a través de su matrimonio.

Al día siguiente de que se hubiera tomado la decisión, los reyes de Ghold junto con su ejército dejaron el palacio de Zilber y regresaron a su reino para informar del acuerdo a su hija.

Los reyes de Zilber llamaron a sus dos hijos Lishiwa y Agni para informarles de igual manera acerca del acuerdo que se había tomado.

Como parte del acuerdo, se comenzó en los límites de ambos reinos la construcción conjunta de una nueva ciudad con un palacio en el centro de ella, que funcionaría como la nueva capital del futuro reino, además de ser el lugar donde se llevaría a cabo la boda.

Trece días después, cuando se hubo terminado la construcción del palacio, las dos familias reales, cada una junto con un ejército de ciento cincuenta guerreros, se volvieron a reunir. Los monarcas Moon y Lúa junto con sus dos hijos el príncipe Lishiwa y el príncipe Agni. Los monarcas Aramís y Quetzaly junto con su hija la princesa Vesta.

Durante los siguientes cuarenta y dos días, los reyes y reinas de Ghold y Zilber permitieron que sus hijos convivieran en los límites del palacio dándoles oportunidad de conocerse.

Los tres príncipes se encontraban bajo vigilancia constante por parte de guardias de ambos reinos para cuidar su seguridad. El príncipe Lishiwa, el príncipe Agni y la princesa Vesta pasaron todos esos días juntos, conociéndose, hablando sobre lo que sucedería durante y después de la boda.

Al final de los cuarenta y dos días, los príncipes habían llegado a conocerse bastante bien, e incluso habían comenzado a emerger algunos sentimientos auténticos entre dos de ellos: llegando a convertirse en algo más que una simple formalidad.

Una vez terminado el plazo de los cuarenta y dos días, se había terminado la construcción de la nueva ciudad, faltando solo cuatro días para la boda.

Seis días antes de la boda, se había procedido a movilizar los dos Cristales desde los palacios que los albergaban hasta el nuevo palacio real en la nueva ciudad de Aurentum. Dos días antes de la boda llegaron a la ciudad ambos Cristales, cada uno siendo colocado en los extremos opuestos del palacio. Aun estando tan alejados uno del otro, ambos Cristales brillaban intensamente e incluso se había formado un arco de luz que los unía.

La misma noche en que llegaron los Cristales a la ciudad, el príncipe Lishiwa, el príncipe Agni y la princesa Vesta se reunieron en privado mientras los cuatro monarcas se encontraban en una reunión importante.

Fue en esa noche en que, al ver tan cerca la fecha del gran acontecimiento, los príncipes expresaron sus verdaderos sentimientos y pensamientos acerca de los planes que se habían realizado, acordando hablarlo con sus respectivos progenitores.

La mañana siguiente, a solo un día de la boda, los príncipes sostuvieron una conversación con sus padres, explicándoles lo que había ocurrido durante los anteriores cuarenta y cinco días y por qué no estaban dispuestos a continuar con la boda. El príncipe Agni y la princesa Vesta habían formado lazos sentimentales entre sí, pero no así el príncipe Lishiwa.

Después de una reunión urgente entre los cuatro monarcas y sus hijos, se logró un acuerdo que fue del agrado de todos. El príncipe Lishiwa renunció a su legítimo derecho como futuro rey para que el príncipe Agni fuera el futuro rey del nuevo reino mediante el matrimonio entre él y la princesa Vesta.

El día de la boda, se unieron en matrimonio el nuevo rey Agni y la nueva reina Vesta, monarcas del reino de Ghold un Zilber. El príncipe Lishiwa ocupó un cargo distinto, convirtiéndose en el comandante del nuevo ejecito y formando parte del consejo.

Una vez terminada la boda, se comenzó el proceso que uniría ambos Cristales y crearía oficialmente el nuevo reino.

Ejércitos movilizaron ambos Cristales acercándolos cada vez más, haciéndose cada vez más intenso su brillo y la intensidad del puente de luz que los unía. Una vez se acercaron a la mitad de la distancia inicial, los Cristales se fragmentaron. Los fragmentos colapsaron hacia el centro generando grandes explosiones de luz.

Cuando los fragmentos terminaron de colapsar, hubo una gran explosión de luz. Al apagarse la explosión, quedó un solo Cristal con un intenso brillo que emanaba arcos de fuego a su alrededor.

Con el paso del tiempo y los años, la vida y la tierra se habían recuperado.

La guerra también terminó en su totalidad al cabo de algunos años más, creando una paz en los cuatro reinos. Esa situación continúo por doscientos años, hasta que ocurrió la desgracia.

El príncipe y comandante del ejército Lishiwa comenzó a realizar las acciones que le correspondían al rey Agni, actuando bajo sin su consentimiento, adjudicándose más poder del que correspondió.

Se intentó que el príncipe y comandante del ejército Lishiwa dejara de actuar de tal manera, pero él se negaba a detenerse. Al final intentó usurpar el trono con un golpe de estado que terminó en fracaso.

El rey Agni trató de ayudar a su hermano, pero Lishiwa se negó a aceptar su ayuda. Pese a los intentos del rey Agni, la ley mandaba la ejecución del príncipe Lishiwa por traición.

La noche antes de ser ejecutado, el príncipe Lishiwa escapó de la celda donde se encontraba sin que se tuviera conocimiento alguno de a donde se dirigió. No se le volvió a ver por más de trescientos años.

Durante los más de trescientos años posteriores los cuatro reinos siguieron prosperando y creciendo.

Un día, el ex príncipe Lishiwa regresó y comenzó un ataque hacia el reino de Ghold un Zilber, destruyendo ciudades enteras a su paso, forzando a los caídos a pelear en su nombre y eliminando a cualquiera que interfiriera en su objetivo.

Luego de seis días, Lishiwa y su nuevo ejército llegaron a la ciudad capital de Aurentum.

En vista de que la caida del reino parecía inevitable, el rey Agni y la reina Vesta tomaron la decisión de enviarlos a este mundo para evitar que fueran eliminados.

Los dos monarcas usaron el Cristal de Sol para abrir un portal a otro mundo y los colocaron dentro junto con objetos del reino para que recordaran su hogar y pudieran volver al reino.

Una vez estuvieron a salvo, los monarcas se colocaron sus armaduras reales de combate y junto con los últimos generales que quedaban en el reino, comenzaron una última batalla para tratar de detenerlo.


N/A (MoonTrekerAF): Quizás tardó mucho más de lo esperado pero creo quedó bastante bien. Traté de que el relato no fuera muy extenso intentando abarcar mucho con pocas palabras y en realidad este fue un remake del capítulo que hizo Marito. Si quieren leer lo que hizo Marito quizás algún día puedan, quizás se anime a publicarlo en algún momento.

Por cierto, si no vieron venir mínimo la parte de quien es el villano, no están prestando la atención suficiente a este fic. Eso se podía predecir desde el primer capítulo.

Eso es todo por el momento y nos leeremos en el siguiente capítulo. Platiquen lo que creen que sucederá después, al menos a mí me gusta saber todas sus opiniones.

N/A (Phoenix-bird-blu): lamentamos la tardanza, es que yo hice una historia larga llena de amor y drama, pero decidimos resumirla en eso. A partir de aquí inicia la aventura de Mario/Pyro y Blaze/Baylong.

Respecto al villano, bueno queríamos hacer un villano diferente a los otros, un villano que no tuviera lo que llamamos Bay y yo "Sellos de villano". Los sellos de villano son las cosas que generalmente tienen los villanos ya existentes, un ejemplo, deformidades (Freddy Krueger, Jason Vorhees, Metalbeack de los guardianes de Gahoole, Ransik de los power rangers time forcé, etc…), transformaciones (Davy Jones de piratas del Caribe, el hombre de arena de spiderman, etc…), el deseo de venganza (Ben Willis de sé lo que hiciste el verano pasado), un pasado que los marcó (Nigel quien al ser reemplazado por un loro en su carrera de actor se volvió así, Lotso de Toy story 3, etc…), la clásica risa diabólica, querer probar su poder, un traje extravagante, etc… Baylong y yo hicimos un villano diferente, 1 que no tiene ninguna de esas cosas.

Quiero hacer un juego con los lectores. El cap. 5 de este fic se llama "invierno y verano", deben leer muy bien ese cap y el que descifre de que trata el título con el contenido del cap. será recompensado, puede elegir: 1. Hacer una participación en el fic, pedir ser mencionado, un fic hecho para él o ella, una dedicatoria o lo que quiera. Sin más que decir me despido. Phoenix-bird-blu, cambio y fuera.