Vida, todo aquello que conformaba el universo estaba constituido por una forma de vida alguna creada por aquellos seres mayores llamados Kaioshin, desde un pináculo mas haya del universo ellos lo veían todo admirando de sus creaciones como los creadores y dadores de vida que ellos eran. Sin embargo hubo parasitos que malograron esa creación y ensuciaron su misma creación a la que un Kaioshin en especial creció con especial afecto hacia ello.

Millones de años han pasado desde el relevo de Shin como compañero del actual hakaishin que se supone tuvo que haber dejado su puesto hace dos generaciones mas sin embargo los eones en el cargo han dicho lo contrario. Rumores de su descenso hacia un abismo oscuro en sus propios pensamientos fueron lo que se llego a escuchar en platicas de aquellos Kaio's en los puntos cardinales. Ahora solo aquella joven Kaioshin detallaba con profundo cariño sus creaciones y fruncía su seño como madre que reprendía las acciones de sus hijos. Un mundo en especial cruzo la linea como muchos otros y el descanso del Hakaishin al que fue obligado por el angel Whiss y ella pronto vendría a su fin. Recordó su visita a aquel mundo ingenuo con los parasitos que osaban cruzar la linea de lo blasfemo y ensuciar lo que mas atesoraba, sus creaciones.

Frente a todos una niña de aspecto inocente se mostró molesta, sus ojos furiosos mirando directamente al dios del olimpo y con un dedo acusador apunto a muchos otros en la sala que suponían ser dioses y autoproclamados creadores de lo existentes y como tanto a su molestia muchos dioses como estos existían o se hacían llamar divinidades. En sus ojos eran simples mortales robando poder que se le otorgo al único Kami-sama de cada planeta para observar sobre un planeta creación de la suprema creadora. En cambio aquí estaban todos levantados de pie no mostrándole respeto alguno y hablándole con una filosa lengua que solo encendió las llamas del castigo que se merecían.

—Ustedes son unos impostores, falsos dioses, parasitos inmundos robando un poder dado a un único Kami-sama que no se encuentra ejerciendo su labor en este planeta. Ustedes serán juzgados junto a todo el planeta ustedes llamados dioses y su reunion llamada cumbre de todas las facciones.—

Miro directo a los ojos a cada líder, cada dios griego, nórdico, Sintoísta e incluso a aquellos seres llamados Angeles que osaron ofender el nombre de los verdaderos seres astrales creaciones de Daishinkan-sama. Cada llamado demonio y cada ser anti-natural le miro con ojo de hierro ante lo que parecía descontento, enojo y por sobre todo confusion. Así como llego así fue como desapareció en un parpadeo que no dejo lugar a la interrogación.

—¿Quien era esa niña?—

Un dios de entre todos se levanto descontento, sus manos fuertemente azotadas en la mesa y mirando a todos lados por un respuesta.

—Tranquilo hijo mio esto de seguro tiene una explicación quiero suponer……— Miro a todos con su ojo fríamente calculador y su larga barba siendo acariciada por su mano mas sin embargo el lider de los demonios alzo su voz en son de razón.

—Eh de suponer que nadie de los que estamos aquí sabe algo sobre que es o que es lo que quería esa niña juzgando las reacciones de todos pero mi facción se tomara muy enserio este altercado.—

—Espero lo hagas Lucifer-dono porque ser llamado parasito y falso dios por una niña es la mayor ofensa que eh recibido en mi vida.—

—Se lo aseguro Zeus-dono que este altercado sera investigado por mi facción.—

—Espero lo sea, tu facción junto con los angeles y los angeles caídos fueron quienes propusieron este tratado entre todas las facciones para un acuerdo de paz formal.—

Los murmullos pronto habrían muerto y el silencio pronto llego a la sala mas sin embargo alguien de entre todos estaba pensativo en extremo, Miguel y Gabriel se miraron mutuamente en consternación no pudiendo quitar el rostro de esa mujer y en especial aquellos zarcillos en sus puntiagudas orejas. Azasel solo les miro y no hizo nada mas, por primera vez se noto serio ante las expresiones de quienes deben de ser sus hermanos no caídos de una gracia bendita.

Su despertar causo el estremecimiento del universo y sus aledaños vecinos que abriendo sus ojos lo sintieron, sus orbes rojizos siendo observados ansiosamente por su compañera sentada en la cama que se suponía era para su propio uso personal. Whiss su asistente y maestro solo le miro con un ojo abierto y contemplativo.

—Es un gusto verlo despertar nuevamente Señor, ha estado durmiendo alrededor de diez años, un tiempo terriblemente corto para su volumen de trabajo y tomando en cuenta todo lo que ah hecho en el universo siete.—

—Ya sabes lo que tengo que hacer Whiss, no puedo descansar del todo bien aun.—

—Es una pena escuchar eso aunque alguien mas lo ah estado esperando con muchas ansias.—

Viendo a un lado le vio, su piel rosada clara y ojos saltones le vieron con impaciencia tal de una niña pequeña, inmediatamente se dejo ir encima de el como nadie mas se ah atrevido hacerlo sin embargo su rechazo fue evidente tan pronto puso su brazo frente a el para evitar el contacto.

—¿Que es lo que quieres?—

—Unos falsos han ensuciado mi creación me gustaría que te hicieses cargo de ellos ademas eh revisado el estado de ese planeta y de todos modos es apto para ser juzgado por ti su desarrollo no ah sido el esperado.— Un tono triste se vio percibió al final de sus palabras no contenta con el destino que supondría de esa creación suyo que aun sabiendo el destino le dolía lo que pasaría.

—¿Que planeta es?—

—Esta en el sector Sur del universo en la galaxia numero cinco mil trescientos, sistema solar cinco así que debería ser rápido llegar.—

—¿Por que tanta impaciencia?—

—Los confronte y tan solo se burlaron de mi y me vieron como una molestia.—

Los orbes rojizos del hakaishin finalmente le vieron incluso a ella le hicieron estremecerse ese brillo tan apagado en ellos, no sabia mucho de su compañero, su contraparte desde que lo conoció fue así y siempre seria así ella creyó y solo le vio levantarse de la cama y con un chasquido de dedos aparecer en sus ropas de Hakaishin. No pudo ver su rostro bien tan pronto su gabardina le cubrió el cuerpo bajo aquellas ropas insignias de un ser en su pináculo.

—¿No va a comer nada Señor?—

—No, tenemos trabajo que hacer Whiss.—

—Usted aun no descansa lo suficiente y aunque lo haga no parara hasta hacerlo ¿verdad?—

No respondió, tan solo camino a la salida dejando atrás a la Kaioshin que ignorante del significado de esas palabras solo les siguió.

Los colores del cosmos viajaban por sus ojos, reflejando todo lo que lo conformaba y queriendo ver su evolución en diez años que para la vida de un universo era in tiempo sin significado y efímero mas sus intenciones iban mas haya. La kaioshin le miro consternada y aun así no pudo encontrar nada aunque Whiss por su retina del ojo miro levemente nostálgico a su discípulo.

—Hemos llegado.— La velocidad se detuvo abruptamente dejando a las deidades ver el planeta azul bajo de ellos, un planeta pequeño con sin fin de flora y fauna diversa como mucha otra y para el Hakaishin un planeta muy similar a otros visitados.

—¿Como deberíamos proceder? no venimos a examinar el planeta o tampoco a obsérvalos como otros en esta ocasión me temo que su juicio caerá sobre ellos.—

—Déjales saber de mi presencia, quiero hacer esto rápido hay otros planetas que visitar.—

—Entendido Señor.— Su báculo brillo por un momento y la onda expansiva ocurrió, todo el planeta lo sintió y en especial unos seres en particular que se creyeron únicos y soberanos del universo que no hubiesen si quiera visto mas haya de su propio planeta hogar. La mano del Hakaishin toco el hombre de Whiss y el de la Kaioshin sintiendo las energías reunidas por Whiss en un punto en especifico, todos los seres sobresalientes estaban en ese lugar y con solo el pensamiento sus cuerpos se desvanecieron en la nada misma.

Confusion, todo lo que se sentía en el enorme palacio fue confusion y en el punto mas alto de la tierra donde las nubes se sentían y los seres anormales para estándares locales se encontraban revueltos, completamente confundidos. Aun mas cuando el enorme dragon de dimensiones absurdas paso volando por sobre ellos y con ello el pánico nació en corazones debido a la presencia del ser supremo de todos ellos, el gran rojo.

No hubo nada mas en sus mentes que lo inexplicable de la situación aun mas cuando aquel imponente dragon dejo de aletear sus alas deteniendo las ráfagas que azotaron a los incautos seres y solo procedió a posar su enorme cuerpo sobre el pico de una montaña de alrededor aun viendo a todos aquellos pertenecientes a distintas facciones.

—¿Que estamos haciendo aquí?—

—¿Que esta sucediendo?—

Las tensiones se sintieron al instante y sin embargo cesaron, una voz molesta se pronuncio por sobre todas con regaño hacia ellos.

—Les dije que se les juzgaría a la peste que son, su juicio les ah llegado a todos ustedes y conmigo eh traído al verdugo de su planeta.— De inmediato se vio y muchos de aquellos reunidos reconocieron esa piel rosada y extravagante voz. Esa niña una vez mas regreso con voz de mando parada al frente de todos una vez mas apuntándoles con un dedo acusador sin embargo quien venia tras de ella era quien verdaderamente les intimido y les despertó curiosidad.

—¡Otra vez tu maldita moco……— Su boca fue cerrada, no termino de hablar pues la mirada del Hakaishin le basto para ponerlo de rodillas, nadie reacciono al instante mas al ver al padre del Olimpo, Zeus completamente contra el suelo respirando con desesperación ante la presión sobre el, en ese preciso momento se reacciono en las demás mitologías terrestres. Un solo responsable fue dado a conocer cuando con sus lentos pero poderosos pasos hizo retumbar todo a su alrededor. Su rostro no era conocido mas su imponente aura que de repente apareció les intimido con eso no lo pensaron mas antes de la masacre.

Si Sirzechs tendría que describir algo sobre la batalla que se llevo a cabo fue simplemente una masacre inminente, considerarla una batalla seria inapropiado mas fue un genocidio en masa ante las cumbres de los seres que estaban en lo alto de su mitología ahora ni si quiera la mitad quedaba en pie y el polvo de sus siluetas pinto aquel paisaje montañoso y por sobre todos ellos un ser quien no necesitó moverse en lo mínimo. Todos quienes no atacaron se encontraban arrodillados en el suelo, mitología nórdica, parte de la griega y las principales facciones se mantenían junto la Yokai sin embargo las demás fueron borradas. El gran rojo incluso debido a su colosal tamaño opto por una forma humanoide mas propia de respeto hacia el desconocido de poder monstruoso.

—No quería que terminaran así pero creo que lo hecho esta hecho.— La kaioshin se pronuncio caminando justo a lado de su contraparte quien miraba a quienes se encontraban frente a el con lujo de detalle.

—Tu, quien esta escondida puedo sentirte.— Sus palabras fueron estoicas pero no menos atemorizantes y al instante siguiente un circulo mágico se materializo frente de el y de este una pequeña niña le miro con grandes ojos violetas llenos de intriga y temor perceptible.

Su cabeza agachada levemente, no le podia ver aquel rostro que en todo el tiempo que llevaba con vida juraría que seria lo mas espantoso que vería en su larga vida. El brillo de aquellos orbes resplandeció ante los ojos de todos mas sin embargo su cara permaneció tan oculta como cuando llego.

—Todos ustedes para mi no son mas que una subespecie de humanos que se alimentan del poder que se les dio a unas razas especificas, ustedes amasaron el poder para si mismos y se creyeron dioses, no nacieron siendo dioses o acaso creen que debido a su longevidad o su poder estaban por encima. Veo que el Kami de este mundo esta presente y veo que a pesar de que este planeta tiene un desarrollo un poco bajo no es lo suficiente para destruirlo bajo condiciones normales. Sin embargo……..—

Volteo a su lado donde la Kaioshin sentada miraba con ojos fruncidos a quienes estaban arrodillados ante ellos, posturas completamente diferentes y asustados hasta la medula incluso aquel conocido como Zeus aun en el suelo no reúno del valor suficiente para alzarse una vez vio a su hermano Poseidón ser destruido en nada mas que polvo.

—Son unos parasitos, hemos encontrado muchos de ustedes en distintas partes del universo, me gustaría que las razas fuesen igual de pacificas como los Namekianos o tan sabios como ellos pero creo que eso es pedir mucho incluso para nosotros los supremos.—

—Disculpe…— Una mano se alzo entre todas, temblorosa pero con resolución el Hakaishin noto al instante y cuando miro al hombre tan solo vio la firmeza en sus ojos del saber, saber mas haya de su propio entendimiento. Solo le miro su fuerte mirada en aquel hombre que en la mente de todos los demás conocedoras de el le creyeron loco por un instante.

—Si se refiere al Kami de este mundo se refiere al dios guardián de la tierra ¿no es así?— Un asentimiento fue suficiente para que Michael continuara y aun estando de rodillas alzo la cabeza mas firmemente junto a su hermana en un gesto de apoyo.

—Mi padre una vez nos contó de seres mas haya de las estrellas, un ser creador de todo el universo pero no todo puede ser creación y tal como el ciclo de la vida en algún momento debe morir como los humanos, las estrellas y las creatures y por eso como había un creador para todo igualmente lo había un destructor para todo.— El interés se disparo y incluso Whiss volteo a ver a Michael.

—Ustedes son de quienes mi padre y en su momento lo encontré intrigante saber de algo así pero quiero pedir mis mas sinceras disculpas a la Suprema por nuestras ofensas y a usted el suprem…..—

—Yo soy un Dios destructor, un Hakaishin ella es mi contraparte la dios creadora en este universo una Kaioshin.—

—Hakaishin-sama pido disculpas por todos en este lugar y igual a usted Kaioshin-sama por haberla ofendido.— Su cabeza una vez mas se agacho en respeto y disculpas junto con su hermana Gabriel quien debido a su naturaleza despistada y inocente no hablo en lo absoluto siendo conocedora que el abrir la boca podría ser un mal juicio por su parte.

—Veo que al menos alguien en este planeta sabe lo que representamos y como tal sabes lo que el hará.— La Kaioshin no pinto un poco su corazón alguien como ella quien amaba a sus creaciones por sobre todo encontró con gran decepción y enojo que parasitos que alguna vez fueron creaciones suyas asumieran estos roles sin haber sido nombrados formalmente por un Kaio.

—Si, lo entiendo……— Michael no dijo mas, las palabras se quedaron en su garganta y el sudor frió recorrió su cuerpo como no lo hizo en siglos.

—Entonces, Fen puedes volver yo me encargare de esto.—

Inmediatamente volteo a verlo con desanimo y desacuerdo a su contraparte no importándole la cara de miedo que todos pusieron tan pronto esas palabras neutras salieron de su boca y con la duda de si algo como destruir un planeta era tan cotidiano para un ser como el.

—¡No puedes destruir el planeta, solo vinimos a deshacernos de los parasitos, este planeta va bien encaminado en su desarrollo y el nivel mortal del universo va cada vez mas en aumento este planeta aun es muy joven para ser juzgado!— Acercándose al Hakaishin le movió un poco su tunica en su acto infantil mas sin embargo el no titubeo.

—Solo regresa al palacio, tengo que visitar otros planetas y debemos volver a trabajar.— Se alejo de ella muy a pesar de sus protestas y su aura al instante se sintió mas peligrosa en esa única situación los seres restantes de cada mitología alzaron la cabeza y vieron aquel hombre con su aura rodeándole imponente, superior y atemorizante.

—¡Hakaishin-Sama disculpe pero yo Sirzechs-Lucifer le hago una cordial invitación a mi facción en una fiesta en su honor!— El sabia que la fuerza bruta era inútil después de ver lo que era capaz tan solo conllevaría con su pronta destrucción evitar que destruya el mundo era lo único que cruzaba su mente en esos momentos.

—¿Por que debería aceptar esa propuesta? Sirzechs.—

—Porque podríamos demostrarte que somos parte importante aun para el universo en su desarrollo.— Serafall hablo fuerte y claro, dijo lo que dijo tomando en cuenta lo que los seres supremos dijeron y aun no entendiendo la magnitud de lo que sus palabras significaban confiaba en poder hacer algo como Líder de asuntos exteriores del inframundo.

—Disculpe Señor pero debería aceptar después de todo encuentro esto la oportunidad perfecta para probar las deliciosas locales luego de eso haga lo que le guste.— Whiss aporto pensando mas en la comida servida que en otra cosa. Mientras tante Fen solo le miraba, podia sentir su penetrante mirada en su persona y luego de un poco mas supo lo que haría suspiro y caminando a su lado le miro molesta.

—Hmmm espero no olvides lo que vinimos a hacer pero el planeta y sus demás habitantes no tienen la culpa de que estos parasitos hayan retrasado su evolución debido a sus conflictos, no debemos involúcranos directamente pero no soporto la idea de ver a mis creaciones en este estado.— Una mirada feroz les fue dada a cada uno de los presentes sin excepción y alzando su mano pronuncio las tan conocidas palabras para el angel y su discípulo.

—Kai-Kai.— No dejo rastro alguno, su cuerpo se desvaneció y con ello el aura del Hakaishin también ceso.

—Muchas gracias Hakaishin-sama tendremos todo listo lo mas pronto posible.— Sin mucha vacilación los cuatro grande Mau desaparecieron dejando atrás a los demás quienes vieron al destructor caminar en dirección opuesta dándoles la espalda para tan solo sentarse en silencio. El otro ser alto y extraño en apariencia se paro justo a su lado y cuando sintió sus miradas solo rio por sus expresiones tan característico de el. Aun no podían ver el rostro de quien desprendía tal aura y tal poder o quien era tan estoico en desaparecer a todo un planeta sin vacilación en sus palabras. Su capucha fue removida y dejo a la vista su cabello rojizo puntiagudo único como ninguno mas su rostro aun oculto para todos.

—Deberían valorar mas este tiempo, vean este paisaje puede ser que sea de las ultimas cosas que vayan a ver.— Whiss les hablo con una alegría y risa peculiar, no era burla mas sonaba como un consejo que a pesar de ello no dejo de ser atemorizante. Aun así entre todos ellos Artemis, diosa de la luna admiro a un aparente hombre con otros ojos distintos aun en su renuencia por los mismos y por primera vez quizo conocer a tal personaje.

El tiempo poco se sintió, los cuatro grande Mau's del inframundo hicieron lo necesario para que todo fuese rápido y por supuesto delicioso aun así no pudieron dejar de lado a las demás facciones presentes, hacerlo seria una falta de respeto hacia el Hakaishin y por ello mismos todos frente a la gran mess con la comida mas gourmet que podría habérsele ofrecido a alguien como el. Whiss encantado comía llevando mas de la mitad de la mesa por el mismo en cambio el destructor parecía mas interesado en jugar con un anillo en su dedo aparentemente abstracto en el pues su rostro nuevamente no era visible a los demás dejándole sin un rostro al cual dirigir mas el resplandor abrazador de sus orbes.

—¿Algo no es de su gusto, Hakaishin-sama?— Sirzechs trato de hacer todo lo posible para una instancia cómoda aun con los demás lideres tras de el y los guardias del palacio sudando ante el aura de tal ser.

—Estoy bien………— Seco y directo, no gasto palabras innecesarios mas esperaba paciente a que su mentor terminase su desayuno del día que pronto el mismo acabo con todo con una expresión satisfecha.

—¡Mis felicitaciones a los chef, esto ah sido uno de los mejores banquetes que eh comido!— Se inclino levemente en agradecimiento y con ello una vez mas la presión volvió y por ende parándose de la mesa era tiempo de hacer ejercer su juicio.

Su aura rojiza poco a poco se extendió desde su cuerpo y mirando hacia el frente les vio directo a los ojos a todos, sus orbes rojizos resplandecieron sin igual y aun así un color mas oscuro tomo forma. El color purpura pronto comenzó a consumir las llamas rojas y por ende sus ojos se tornaron purpura disparando brillos de energía de los mismos cegando a los presentes así como aterrándolos.

—¿Por que?— Finalmente y luego después de tantas dudas internas Azasel also su voz siendo apoyada por la vieja figura de odin quien se paro justo a lado del angel caído.

—Que sentido tiene que un dios destruya todo no se supone que los dioses poseen y reinan sobre civilizaciones y territorios enteres extendiendo su propio mito.—

—¿Eso es un dios para ustedes?—

—Naturalmente si Hakaishin-sama, yo puedo dar palabra de eso.— Odin no titubeo en sus palabras, si las puertas de la muerta asechaban su ser entonces las aceptaría para ir al Valhalla y descansar eternamente al menos su orgullo como lo que siempre vivió permanecería intacto.

—Entonces veo que Fen tenia razón, nosotros no necesitamos de seguidores, nuestro poder no es alabado por nadie y tampoco conquistamos. Mi labor como Hakaishin es destruir pues eso le da equilibrio al universo y es parte de un ciclo eso es lo que hacen los verdaderos dioses, ademas de la forma que los destruiré no sera simplemente desaparecerlos los destruiré de la existencia y no conocerán la otra vida o como tu lo llamas el Valhalla.—

"¡Supo mis pensamientos…..!" Odin no sintió tanto miedo e intriga como la vez que el Ragnarok fue profetizado y enfrente de el y de muchos el Hakaishin comenzó a alzarse extendiendo cada vez mas su aura por todos lados aunque aun unos como lo era el caso de Artemis no se rindieron no por temor a la muerto como muchos aquí si no por curiosidad genuina que iba mas haya de un solo planeta.

Arrodillándose frente a el le suplico con voz humilde y con su cabeza completamente pegada en el suelo, los ojos de los demás fueron a ella aun a pesar de que varios aquí pensaban formas en garantizar la supervivencia después de las crudas palabras sobre ser borrados por alguien como el.

—¡¡¡Hakaishin-sama, lléveme con usted deseo aprender mas de este universo que es mi hogar y dejar de ser un parasito se lo pido humildemente yo una simple humana!!!—

El destructor le miro por un segundo, su mirada fue colosal en ella sintiendo todo su duro peso mas su convicción fue notada junto con la honestidad de sus palabras aun así no respondería, no veía la necesidad o el porque si quiera aceptaría a pesar de la honestidad en ella. Sin embargo Whiss pensaba diferente y con una risa miro al destructor.

—Esta petición suya viene como anillo al dedo, justamente necesitamos de alguien que atienda de los deberes en su planeta o ya se le olvido lo que hacia hace millones de años Señor.—

—Protégela con tu báculo nos estamos yendo Whiss.— Por simple respeto no reprocho a Whiss y muy bien sabia a que se refería cuando en un tiempo distante y nostálgico el y Vegeta hacían todos los deberes en el planeta de Bills como pago por sus entrenamientos ademas de la comida.

—¡Excelente!— Su báculo brillo y de un momento a otro el cuerpo de Artemis hizo lo mismo apareciendo a lado suyo y con ello los tres se elevaron hacia el cielo, mas haya del planeta dejando con las palabras en la boca a quienes intentaran sugerir algo similar por su propio deseo de supervivencia. Sus cuerpos desaparecieron y pronto se volvieron a materializar en el frío espacio siendo rodeados por el escudo de Whiss mas para proteger a Artemis quien miro a todos lados tratando de identificar donde se encontraban mas sin embargo cuando vio el planeta azul supo al instante lo que vendría al ver al Hakaishin afuera del escudo de Whiss. Aun esa aura rodeando su cuerpo y con tan solo su mano apuntar al planeta y con ello fue suficiente, una luz etérea apareció antes de que el mismo se volviese polvo cósmico y desaparecer de la existencia como si nada. Todo lo vio Artemis reflejado en sus ojos, la muerte de una estrella y lo serio que fue el Hakaishin ante todo lo que les dijo. Creció mas atemorizada de el no obstante mas intrigada y curiosa por aprender tal y como la cazadora que era, ver nuevos horizontes y darse cuenta que ellos eran un grano de arena en un gran océano.

—Creo que solo destruirá a los humanos no a todo el planeta y sus habitantes como lo pidió la Señorita.—

—Tan solo hice mi trabajo Whiss, ella lo entenderá ahora vamos de regreso.—

—Entendido mi Señor.—

Una luz que recorría los confines del universo fue vista abandonar donde un planeta se encontraba, su luz se extinguió y con ello daría vida a una nueva.

Fin del capitulo.

Escrito por Phantom Fanfics.

Todos los créditos a sus respectivos creadores.