Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.

Capítulo 1: De vuelta en el tiempo.

Cuando Sakura pudo ver algo, su corazón se encogió y sus pupilas se contrajeron, al encontrarse en una Konoha (nuevamente) hecha escombros.

Sakura miró de un lado a otro y escuchó un grito de dolor. Se giró y encontró al heredero Uchiha, atravesado por una viga de madera. ― ¡SASUKE! ―se lanzó contra él y el golpe que ella lanzó, solo con la punta de su dedo índice, destruyó la viga de madera. Justo después, comenzó a curarlo. Sasuke comenzó a reírse ―No hables. Aún no.

―Per... perdón... ―gruñó él, mientras dejaba que Sakura lo curara y evitaba emplear Chakra, por mucho que deseara. Quería saber si alguien seguía vivo o por lo menos, ese maldito Ōtsutsuki. Cerró sus ojos. Podrían haber pasado dos segundos, tres, seis segundo o incluso seis horas y él no lo sabría, hasta que se sintió mucho mejor. Abrió los ojos ―Maldita sea. Ya es de noche ―miró hacía su derecha a Sakura, quien le ofreció una manzana. Él la tomó y el pelinegro le ofreció una sonrisa ―gracias por seguir curándome, incluso cuando seguramente podrías haber pensado que estaba muerto.

―El deber de un Iryōnnin, es curar hasta que el corazón del paciente, deje de latir ―dijo Sakura, suspirando, abrazando sus rodillas. ―Creo que... somos los dos últimos habitantes de Konoha.

Sasuke asintió y se sentó, mientras comía la manzana que Sakura le llevó, haciéndolo abrir sus ojos, antes de entrecerrarlos con enfado. ―Todo esto... por unos malditos frutos que contenían Chakra. ―Sakura no contestó. ―Si... si existiera la posibilidad de regresar en el tiempo, ―planteó el pelinegro, sin esperar realmente una respuesta de la chica de cabello rosado― ¿Qué harías con tu vida?

Sakura se quedó en silencio, por unos cuantos minutos. ― ¿Sinceramente? Viajaría hasta la época de la Academia y me metería semejante puñetazo en la cara, que saldría volando, atravesando la Montaña Hokage y me gritaría a mí misma, por no apreciar a Naruto.

―Yo por mi parte: le enseñaría a ese maldito mocoso hambriento de poder, lo que realmente le ocurrió al Clan y el PORQUÉ le ocurrió. ―dijo Sasuke, mirando hacia el cielo, refiriéndose a sí mismo, con las palabras "maldito mocoso hambriento de poder" ―Debería... DESEARÍA... haberme quedado en Konoha. Si pudiera hacerlo... con todos mis recuerdos de la actualidad, iría hacía Naruto, le enseñaría uno y mil trucos de Control de Chakra, hasta pulirlo y entonces, le metería un golpe a Kakashi, ordenándole ―sonrió ―ordenándole entrenar a Naruto o que yo lo entrenaría y que nos presentara dentro de un año, al Examen Chūnnin. El padre de Naruto, fue el Jōnnin Sensei de Kakashi ¿y cómo se lo pagó él?

―Entrenándote solo a ti ―gruñó Sakura, todavía recordando eso.

―Entrenándose a SÍ mismo ―puntualizó Sasuke. ―Kakashi y yo... éramos los que teníamos... éramos los genios del equipo. Los del talento desde la cuna, aquellos que tenían el amor de la chica médica, de quien el perdedor estaba enamorado. ―Sasuke gruñó y miró hacía la estatua del Monte Hokage, Sakura gritó y se levantó de su lugar, cuando un rayo surcó el camino, hasta destruir el rostro de Kakashi del Monte Hokage ―No sirvió como maestro, no sirvió como Hokage. Yo entrenaría a Naruto. Él solo necesitaba de UN AÑO, para lograrlo, Sakura. Tengo... ¿sabes cuantos Jutsus tengo en el Sharingan? Podría ofrecerle un entrenamiento, más digno que el de Kakashi: Control de Chakra, Jutsus Fūton, Taijutsu, ayudarlo con eso de ser un Sensor... Bōjutsu. Usó bastones Bō, durante el combate contra Madara y Kaguya, con las Gudōdamas y todo eso. Yo podría entrenarlo... ―entonces, jadeó sorprendido por algo. Y extendió la mano― ¡SAKURA, DAME TU MANO AHORA! ―sobresaltada, ella se la dio y ambos sintieron como algo los empujaba, vieron muchas luces y luego, estaban en una habitación.

― ¡Funcionó! ―dijo una voz reconocida por el portador del Sharingan y del Rin'negan, también por la Iryōnnin, quienes volvieron la mirada hacía sus espaldas, desenfundando, una de ellas un Kunai y el otro su espada Chokutō. Allí, ante ellos, estaba Uchiha Sasuke de 13 años de edad. Cabello negro azulado, con la particular forma que recordaba al trasero de un pato, el flequillo ante sus ojos, el cabello a los laterales de su cabeza, ambos ojos ónix, vestido con la camiseta azul de cuello alto y el pantalón corto blanco. Entonces, el Uchiha de 13 años, notó a la mujer a su lado de cabello rosado corto en el frente, pero con el cabello largo y atado atrás, con el extraño rombo en su frente y la camisa sin mangas rosa oscuro. ―Si este pergamino funcionó y eres yo, ¿por qué estás con Sakura? ―preguntó con enfado ― ¿Por qué está ella aquí?

― ¿Tu... nos invocaste aquí? ―preguntó Sakura confundida, registrando la habitación. Nada parecía muy distinto a la habitación de un adolescente ― ¿Cómo logró él, transportarnos al pasado?

―El pergamino, en el suelo ―señaló el Sasuke adulto. Sakura lo miró. ―No lo utilicé en nuestra... línea temporal, pero sí lo adquirí. ―El adulto se arrodilló y le enseñó por detrás el pergamino ―en esta época... estaba obsesionado, con lograr recolectar cualquier posible cosa, que me conectara al Clan. Vi esto, en una tienda de antigüedades en Nami no Kuni ―explicó ―y aunque lo compré y realicé este ritual de Invocación Espacio-Temporal, te aseguro que no ocurrió nada. ―lo leyó con atención, una sección que se le hizo interesante ― "(...) el ojo que permite abrir la cerradura..." ―lo pensó y miró a Sakura, para continuar su teoría y explicación ―quizás, en mi época, mi otro Yo del futuro, carecía del Rin'negan y por eso, mi intento de invocación no funcionó.

― ¡Oye tú, entréname! ―ordenó el Sasuke de 13 años de edad, siendo especialmente borde y grosero, sin poder soportar que estuviera siendo ignorado, por los dos viajeros del tiempo.

El adulto se sorprendió, por el tono de voz del adolescente, haciendo que el Uchiha adulto frunciera el ceño y lo mirara fijamente. ―Si voy a entrenarte, entonces respétame, mocoso del demonio ―gruñó y se tomó el tiempo de mirar a Sakura ― ¿era así de grosero a los trece?

Sakura suspiró. ―Sí y muy a menudo. Solo te interesaba la venganza y el poder, ¿recuerdas? ―preguntó ella, siendo amable ―decías que los lazos te hacían débil, eras el lobo solitario, que buscaba poder a cualquier costo y que no quería distracciones ante nada, ni nadie. ―un segundo después, Sakura solo negó con la cabeza, mientras veía a su Sasuke contemporáneo, golpearse contra una pared varias veces.

Finalmente, el Uchiha adulto dejó de golpearse contra la pared y miró a su yo más joven. ―Muy bien, entonces...

― ¿Vas a entrenarme o no? ―gruñó el Sasuke de 13 años, haciendo que el adulto también gruñera, ante la falta de respeto del Gennin.

―Antes de comenzar el entrenamiento, necesitas conocer la historia al completo: ―El adulto se quitó el parche del otro ojo y lo abrió, asombrando al adolescente, quien fue encerrado en un Genjutsu. ―Cuando Konoha se fundó, fue por obra de Senju Hashirama y Uchiha Madara, quienes crecieron en la era de las guerras de clanes. Cuando estos clanes, no eran otra cosa que mercenarios al servicio de los Daimyō de los países. Ambos fundaron Konoha, luego de ver la masacre causada por la guerra, como un medio para la paz y trajeron a otros clanes. Hashirama deseaba que Madara fuera elegido como Hokage, como el protector de la Aldea, porque confiaba plenamente en él, pero los clanes no quisieron a Madara como su líder y entonces, Hashirama fue elegido como el Shodaime Hokage. Madara creyó que tarde o temprano, todos se aliaría para destruir a los Uchiha y les suplicó que se aliaran con él, para destruirlos primero, pero todos se negaron y entonces, Madara y su hermano Izuna activaron el Mangekyō Sharingan, cuyo precio por tal poder es la ceguera eterna ―pero no deseaba que su yo del pasado, volviera a caminar por ese oscuro sendero de muerte y destrucción, así que omitió el Eien Mangekyō Sharingan ―se fue de Konoha, mientras que se ojo lo enloquecía y trastornaba lentamente, hasta lograr invocar al Kyūbi no Kitsune, encerrándolo en un Genjutsu, con el objetivo de destruir Konoha. Solo para ser descubierto por Hashirama y comenzar un combate entre ambos. Durante el combate, le arrancó un fragmento de piel a Hashirama, fingió su muerte y gracias al Kinjutsu del Mangekyō Sharingan, revivió horas después de su supuesto fallecimiento. Se ocultó en las sombras, se alió durante su vejez, cuando ya sería imposible hacer nada y posiblemente, teniendo más de cien años o incluso más que eso, durante la III Guerra Mundial Shinobi, encontraría a un niño del Clan, llamado Uchiha Obito y lo convencería de seguir su plan. Ese niño, era el compañero de equipo de Kakashi y al ver morir a su amada, ambos obtuvieron el Mangekyō. ―Sasuke se sorprendió por eso ―Las décadas pasaron y Obito liberó al Kyūbi en Konoha, el Yondaime Hokage lo encerró en Naruto, su propio hijo, para salvar a Konoha ―Sasuke abrió los ojos, ante esa información ―todos lo desprecian, por algo que no es su culpa. Luego de que Obito controló a Kyūbi, los altos mandos supieron que fue obra de un Uchiha, Itachi sufrió por la guerra en su niñez y desarrolló un trauma, que lo llevó a ser pacifista. Cuando se descubrió que los Uchiha planeaban un Golpe de Estado, él se volvió un espía y un agente doble: entre Konoha y los Uchiha, espiaba a unos y daba información a los otros y viceversa. Por eso los masacró: porque no hubo otra opción, Shimura Danzo, Utatane Koharu y Mitokado Homura, son los que tienen en sus manos, la sangre del clan Uchiha. E Itachi quiere que lo asesines, para que sigas creyendo, que el clan era justo y bueno. Te mintió hasta el final, para protegerte. El Clan quería usar a Naruto, por ser en quien se encuentra el Kyūbi. Naruto siempre ha estado solo y valora mucho aquellos lazos, que ha podido forjar con el tiempo. Valora a sus amigos y es capaz de morir por ellos. Pero tú... tu solo los desprecias a todos y vas por un sendero que te autodestruirá a futuro.

Sasuke quedó en shock. ―Los... ¿ancianos?

―Te entrenaré, te ayudaré a eliminarlos ―dijo el Sasuke adulto, colocando una mano en el hombro del menor, quien sufrió de un escalofrío ―pero tienes que comenzar a valorar a aquellos, que están a tu lado.

La Sakura Jōnnin, quien ya había estado en silencio por un largo rato, finalmente habló. ―Voy a tener algunas palabritas con una Banshee de cabello rosa.

El Sasuke adulto suspiró y le arrojó un pergamino, la mitad de grueso que el Pergamino del Hokage. El Sasuke niño, miró asombrado, como la Sakura adulta, cargaba con ese pergamino en su espalda, como si fuera una pluma y luego desaparecía. —Por más despreciable que esto te suene, un Shinobi no es nada, sin un control de Chakra más allá de ser solo decente. Como Kakashi lo dijo, durante la misión de Nami: Podrías llegar a morir, al usar demasiado Chakra, en un unico Jutsu. Lo siguiente, después del entrenamiento de la hoja en la frente, es caminar verticalmente sobre los árboles y luego de eso es caminar sobre el agua —los ojos del menor, se abrieron —ve a buscar una Katana y ven a verme al Campo de Entrenamiento #15 —abrió un portal extraño detrás suyo y desapareció.