Capítulo 3.

-K-Kagami-decía Konata-. Creo que ya puedes levantarte...

-...

-¿K-Kagami...- su frase fue interrumpida antes de ser acabada a causa de que Kagami se anticipó y besó a Konata. La cosa es que no era un beso normal, era un beso muy apasionado, como si Kagami tuviera la intención aparte de demostrar su amor a Konata. La peli-azul ante esto, no supo cómo reaccionar, lo único que pudo hacer fue intentar apartar a Kagami, algo que no pudo lograr.

-¡K-Kagami!-dijo Konata- ¡P-Para...!

''¡Un momento...!''-pensó Konata-''¿Acaso está... metiendo su mano por debajo de mi uniforme...?''-¡K-Kagami...! ¡Para! No puedes hacer eso.

-¿Por qué no? -respondió Kagami mientras seguía urgando en el uniforme de Konata.

-Por qué no preguntas. ¡Pues porque estamos en la escuela! ¡Además...! -intentó decir pero Kagami volvió a besarla introduciendo su lengua una vez más.

-No veo por qué no podamos hacer esto-dijo mientras empezaba a sobar los pequeños pechos de su amiga-. Además, parece que lo disfrutas -dijo con una risita.

-M-Mientes... -dijo mientras intentaba ocultar su placer.

-Sólo déjate llevar Kona...-

-Ella ha dicho que pares, sabes -dijo mientras cortaba la frase de Kagami.

-¡¿Quién anda ahí?! -dijo Kagami.

-Sólo soy yo -respondió.

-Así que eras tú...-dijo Kagami- Miyuki...

-¡¿Miyuki?!-reaccionó Konata-. ¡Miyuki! ¡E-Esto no es lo que piensas!

-¿Qué dices Konata?-dijo Kagami con una sonrisa-. Si es justamente lo que parece, lo que pasa es que Miyuki nos ha interrumpido. Pero ya se va. ¿Cierto?

-Sí. Ya me voy, pero con Konata -dijo mientras apartaba a Kagami de la peli-azul y la cogía en brazos.

-¿M-Miyuki...? -preguntó Konata confundida.

-¡Hey!-dijo Kagami furiosa- ¡¿Qué se supone que haces?!

-¿Qué más va a ser? Apartar a Konata de ti -dijo Miyuki. Konata sólo seguía perpleja ante lo que pasaba ante sus ojos.

-¿Por qué lo has hecho? -preguntó la chica de las coletas enfadada.

-Por esto-dijo y a continuación besó a Konata en los labios, quien también le dio un beso apasionado.

-¿Q-Qué...? -intentaba decir Konata.

-Vámonos Konata -dijo Miyuki secamente.

-¿Adónde crees que vas? -preguntó Kagami mientras agarraba a Konata por un brazo.

-Pues a clases. Están a punto de comenzar -dijo y empezó a tirar del otro brazo de la peli-azul.

-Eso no. Konata se queda aquí conmigo que tenemos asuntos pendientes.

-¿Qué asuntos? Si tú misma has podido ver que ella no quería hacer nada contigo. Si lo miras bien la estabas violando.

-¡Cállate! ¡No la estaba violando!

-Pues parecía lo contrario -dijo Miyuki con toda naturalidad.

-Me estás empezando a molestar Miyuki -dijo Kagami con un tono de voz serio.

-¿En serio? No sé por qué si no he hecho nada malo. ¿Tú qué crees Konata? ¿Crees que he hecho algo lo suficientemente malo como para molestar a Kagami-san?

-¿EH?-dijo Konata-. Yo... esto...

-¿Ves?-dijo Miyuki-. No he hecho nada malo, ahora si nos disculpas. Debemos irnos Konata.

-No creas que esto ha acabado Miyuki-dijo Kagami seria-. No dejaré que te quedes con ella.

-Que curioso-dijo Miyuki-. Yo estaba a punto de decirte lo mismo, vamos Konata -dijo mientras tiraba de la mano a Konata para marcharse. Konata seguía en shock.

-¡Tsk! -fue lo único que supo decir una Kagami enojada al máximo.

Luego de que Miyuki ''rescatara'' a Konata de las pervertidas manos de Kagami. Ambas se dirigían a clases, e iban caminando por el pasillo.

-M-Miyuki... -dijo por lo bajo Konata.

-¿Si? ¿Qué sucede? -preguntó Miyuki con toda normalidad.

-Pues... te quería preguntar si lo que dijiste ahí arriba bueno... era cierto.

-Pues...-dijo mientras se sonrojaba levemente-. Sí, es todo cierto.

-M-Miyuki... yo no sé qué decir...

-Tranquila-dijo mientras acariciaba su mejilla-. No espero una respuesta ahora.

-G-Gracias... -dijo sonrojada.

-De nada.

-¡Kona-chan! -dijo Tsukasa.

-Oh, Tsukasa -dijo Konata.

-¿Dónde os habíais metido? Os llevo buscando un buen rato, las clases están a punto de comenzar.

-Esto... bueno, estábamos...

-Con la sensei-dijo Miyuki mientras le guiñaba un ojo a Konata-. No pidió que la ayudáramos con algo.

-Ehhh ya veo-dijo Tsukasa-. Debemos volver a clases.

-Está bien.

Luego, las tres amigas volvieron a clases dispuestas a terminar lo que quedaba de jornada. Ninguna de las tres amigas había visto a Kagami, ella no había hecho su usual visita después de cada clase. Ante esto, Konata se sientió preocupada, no por si algo le había pasado a su amiga de las coletas, sino por lo que ella estaba tramando. Después de todo ella y Miyuki habían iniciado una lucha por ver quien se quedaba con Konata.

Luego, cuando todas las clases se vieron concluídas, las cuatro amigas iban a reunirse para ir juntas a casa.

-Lamento hacerlas esperar chicas -se excusó Kagami.

-No te preocupes Onee-chan-dijo Tsukasa-. No hemos esperado mucho, ¿cierto chicas?

-¿Eh? Es cierto... -dijo Konata apartando la vista.

-Chicas, ¿Qué os parece si vamos a algún sitio? -dijo Kagami mientras le agarraba los hombros a Konata.

-Es una idea genial Onee-chan -dijo Tsukasa.

-¿Y dónde iremos Kagami-san? -dijo Miyuki mientras discretamente se colocaba en medio de Kagami y Konata.

-Pues-dijo Kagami-. Había pensadoo en el karaoke.

-¡Me parece bien! -dijo Tsukasa alegre.

-Yo... creo que pasaré -dijo Konata.

-Ehh, pero es más divertido cuando estamos todas -dijo Tsukasa triste.

-Ya, bueno... pero es que...

-Venga Konata-dijo Kagami-. No seas aguafiestas.

-No deberías presionar a Konata, Kagami-san -dijo Miyuki.

-No la estoy presionando. Además, ¿No quieres que ella venga acaso?

-Bueno... -dijo Miyuki sonrojada.

-¡Está decidido!-dijo Kagami-. Vayamos al karaoke.

-Bien -dijo Tsukasa alegre.

''¿Por qué siento que esto acabará mal...?'' -pensaba Konata preocupada.

Luego de que el plan fuera decidido. Las cuatro amigas se dispusieron a ir al karaoke más cercano. Donde, una vez allí, se sentaron. Kagami intentó sentarse al lado de Konata pero Miyuki lo impidió dando así que Konata se sentara con Tsukasa, quien no tenía ni idea de lo que estaba sucediendo delante de ella.

Cantaron durante una hora. Konata había sido la que menos había cantado ya que ella desde el principio no quería ir. Había sido obligada. Y por esto no tenía ganas de cantar como usualmente lo hacía.

-Ahora vuelvo-dijo Konata-. Voy al baño...

-Está bien Kona-chan -dijo Tsukasa.

''¡Ahora!''

...

-''Vaya...''-pensaba Konata mientras se lavaba la cara- ''Qué día más... raro...''

-Hola, Konata.

-¡¿Eh?! -exclamó Konata sorprendida- ¿K-Kagami? ¿Qué haces aquí?

-Nada-dijo mientras se acercaba a la peli-azul-. Sólo vine a ver qué tal te iba.

-Pues bien, gracias.

-Sabes, me molestó mucho cuando Miyuki nos interrumpió-dijo Kagami. Konata sólo se dedicaba a escuchar-. Pero ella ahora está cantando un dúo con mi hermana, así que no nos molestará -dijo esto último con una sonrisa.

-¿A-A-A qué te refieres? -preguntó Konata nerviosa.

-¿Tú qué crees? -dijo Kagami. Y a continuación empezó a besar a Konata de la misma forma que la había hecho en el tejado de la preparatoria.

-''¡Kagami! ¡No otra vez!'' -pensó Konata. E intentó resistirse, pero era inútil, a ella sí le gustaba todo aquello. Le gustaba Kagami, pero también le gustaba Miyuki. Por eso siempre se resistía con Kagami, y si Miyuki también intentase algo seguramente también se negaría.

-¿Qué tal Konata? -preguntó Kagami a la vez que empezó a deslizar su mano por debajo del uniforme de Konata y empezó acariciar nuevamente sus pechos.

-K-Kagami... no... -susurró Konata.

-Hablas como si no te gustara. Pero descuida, seguro que esto lo disfrutas -a continuación Kagami deslizó su mano por debajo de la falda de Konata y empezó a tocarla. Konata no pudo si quiera resistirse. Así que lo mejor que hizo fue simplemente dejarse llevar por el momento.

-¡Hmm! -exclamó Konata cuando estuvo a punto de terminar y dejarse caer en los brazos de Kagami, quien la aguantaba mientras le besaba la oreja.

-¿Y bien? ¿Te gustó? -preguntó Kagami con una sonrisa ante la inminente respuesta.

-Malvada... -dijo Konata totalmente exhausta.

-No me digas eso. Si muy bien que te gustó. Pero tranquila, esta no será la última vez -dijo Kagami con una sonrisa.

-¡¿Eh?! -exclamó Konata alarmada.

-Así es, vendrán más como esta. Ni creas que dejaré que Miyuki me gane. Adiós Konata, voy a volver con las demás, seguro que están preguntándose dónde estoy. Tú deberías hacer lo mismo-dijo mientras le guiñaba un ojo a Konata-. Adiós. Te espero allá.

Konata se quedó pensativa dentro del cubículo del baño. Analizando lo que acababa de suceder y de cómo se lo tomaría Miyuki. Seguramente tomaría medidas y haría lo mismo que Kagami. Esta idea la hizo estremecer.

-Vaya...-dijo Konata cansada-. Dadme un respiro...