LA VIDA CONTINÚA
CAPÍTULO TERCERO
NOS PONEMOS AL DÍA
. . .
"Ay, amor, eres un zopenco…" se rió en voz baja "Estás soñando despierto otra vez... y no cerraste la puerta... otra vez..." Ella resopló, sacudiendo la cabeza, fingiendo impaciencia. Entonces le lanzó un beso que le llegó justo allá abajo. "Alguien viene."
Él parpadeó rápidamente y se enderezó en su asiento, y luego suspiró y respiró profundamente varias veces mientras se acomodaba la ropa y se pasaba rápidamente la mano por el cabello justo antes de que un suave golpe en la puerta fallara al intentar sorprenderlo.
Respiró hondo y cerró los ojos...
"Adelante"
. . .
La puerta se abrió y James vio a Ana, la sonriente ama de llaves hacerse a un lado mientras dejaba que alguien más pasara: Andrea. Él frunció el ceño.
"¿Andrea...?" se detuvo "No sabía que ibas a venir"
"¿Cómo? Te envié un mensaje cuando salí de la oficina..." le sonrió, entrando y dejando su bolso sobre una mesa, y luego sacando su laptop y una carpeta avanzó hacia su escritorio.
James asintió. Se removió incómodo en su asiento. No estaba en condiciones de mostrar buenos modales en este momento, pero por suerte Andrea no era la clase de amiga que los necesitara.
"Debo confesar que tenía la ligera esperanza de que estuvieras tomando tus vacaciones en serio... ", añadió mirando a su alrededor y fijando su vista en los papeles esparcidos en su escritorio.
"Y esa es exactamente la razón por la que viniste..." replicó él, con burla.
"No, vine porque Pat me dijo que no lo hacías" terminó ella, sin dejar de mirar los papeles.
"Bah, esto no es nada. Sólo es algo privado". Él respondió, moviendo los documentos a un lado y haciendo un gesto para que tomara asiento frente a él.
"Bien, porque hay algunas cosas que necesito que veas. ¿No te importa, verdad?" preguntó mientras colocaba su computadora portátil en el escritorio y el archivo a su izquierda. Un zumbido se oyó otra vez en la esquina de su habitación.
James sacudió el cabeza, distraído. Luego levantó la vista y le sonrió.
"No, en absoluto. Ponte cómoda... sólo dame un minuto para acabar con esto."
Tomó la carta que estaba escribiendo y la terminó. Sólo necesitaba recordarle a su padre que no debía dejar que su animadversión hacia uno de los miembros de mayor edad de la Junta y socio accionista además le nublara la mente. Su padre ya lo sabía, pero nunca era un desperdicio de tinta anotarlo de nuevo.
Dobló el papel y lo metió en un sobre personalizado, luego se inclinó para abrir el cajón inferior para sacar el lacre y su sello, pero entonces soltó una risita al ver la expresión divertida de Andrea.
"¿Qué?" le preguntó.
"Es que... Me preguntaba qué reacción tuvo Helga la primera vez que vio tu anticuada manera de... mmm... hacer tu correspondencia."
"Le encantó" afirmó, levantando las cejas "Por supuesto que se echó a reír al principio, diciendo que no sabía que Dumbledore me había recordado en su testamento, pero luego pidió uno para ella justo al día siguiente."
"¿En serio?" Andrea rió "¿Y lo usa...?"
Él asintió con la cabeza.
"Por supuesto que lo usa. Con sus cosas... ya sabes... para la correspondencia con su padre y la gente de su empresa..."
"Hablando de la gente de su empresa... ¿Cómo está ese demonio de Gerald? ¿Se casó ya?"
"Pues no. Sigue soltero..."
"¿Felizmente soltero...?"
"Felizmente soltero se le ve..." se encogió de hombros "Aún es joven"
"Sí, demasiado joven..." Andrea asintió y luego suspiró. "¿Qué edad tiene, por cierto?"
James se encogió de hombros otra vez, recogiendo el resto de papeles y caminando hasta su archivador. Se oyó otro zumbido. ¿Era acaso que se estaban espaciando o él estaba empezando a ignorarlos ya?
"Treinta, creo. Es de la edad de Helga. Fueron juntos a la escuela."
"Treinta..." Andrea habló con voz soñadora. "Recuerdo cuando yo tenía treinta años. Parece otra vida..."
"Oh, vamos." James sonrió mientras se sentaba de nuevo. "Ni que fueras tan vieja."
"Voy a cumplir cincuenta el próximo año, James" Ella lo miró a los ojos "¡Cincuenta!"
"No es el fin del mundo..."
"Me dijeron lo mismo cuando cumplí cuarenta"
"Y el mundo no se acabó, ¿verdad?"
"Bueno, no, pero... me divorcié".
"Es cierto..." James suspiró. Siempre era doloroso ver que no había superado su divorcio aun, y a veces él no sabía ni cómo ayudar. Otro zumbido se dejó oír "Divorciarse no tiene nada que ver con la edad. Desafortunadamente, eso fue cuestión de..."
Ella lo interrumpió.
"Bueno, no he venido aquí a hablar de mi divorcio. Tenemos asuntos más importantes que atender."
"Andrea, quiero que sepas..."
"Oh... Lo sé, James. Sé que te preocupas..." suspiró "Y sabes que no soy el tipo de persona que saca este tipo de cosas de la nada. No sé qué me pasó, pero ver a Robbie en el patio trajo a mi mente..." ella sacudió la cabeza de repente y se volvió a los papeles "Bueno, vine aquí a traerte buenas y malas noticias..."
James suspiró, decidiendo dejar el asunto a un lado por un rato.
"¿Malas noticias?" preguntó, alzando las cejas y mirándola socarronamente "He estado ausente sólo por dos días y ya hay malas noticias."
"Bueno, no traía malas noticias originalmente, pero acabo de colgar con Bill. Dice que te ha estado llamando, pero parece que no estás atendiendo el teléfono" le informó "Se acaba de dar cuenta de que no incluyó los gastos del asunto Rose en el presupuesto del próximo trimestre y..." se detuvo de repente y se volvió a verlo con el ceño fruncido. "¿Por qué no estás atendiendo tu teléfono?"
"El presupuesto del siguiente trimestre está todavía en el escritorio de Paula. Pensé que Bill lo sabía" dijo, mirando los papeles que ella colocó frente a él.
"¿James?"
"¿Qué?" Suspiró, calmado, levantando la vista "No es por nada especial. Estoy de vacaciones. Se supone que estoy al cuidado de los niños y necesito tiempo para mí..."
"¿El Señor Presidente sigue llamando?"
"Sí," asintió "... pero esa no es la única razón. Ya he dicho todo lo que tenía que decir acerca de la situación actual. No sé por qué la gente quiere asesores cuando no sigue sus indicaciones. . . si luego van y hacen las cosas a su manera... pensaron que sería fácil, pan comido, siguiendo sus viejos y obsoletos preceptos. Mira ahora, todos estamos en problemas. Sólo hay una solución posible y ellos todavía no lo entienden. Y la solución es lo que debió haberse hecho bien desde el principio. Negociar".
Se detuvo para exhalar. La situación actual lo tenía drenado. Pero entonces recordó que no era su problema, después de todo. Él no era un congresista ni un senador. Y las campañas políticas ya tampoco eran su responsabilidad.
"Sé cómo te sientes…" Andrea exhaló, reclinándose en su silla "Las próximas elecciones serán un dolor en el trasero. Me alegro de que hayamos trabajado en el nuevo contrato a tiempo y que por suerte vamos a estar asentados aquí en DC. Ahora eres un Consultor Sénior, ya no viajas. Ahora asesoras al Consejo y es el Consejo quien marca las pautas. Si alguien quiere un trato especial todo lo que necesitan hacer es ponerse en contacto contigo a través del Partido. Pueden hacer una cita y venir a verte. Pero eso es todo."
"Sí, eso es todo. Aparentemente simple, pero parece que es difícil de seguir en la práctica..."
"¿Qué tan difícil es solicitar una cita?"
"Hay gente que todavía no lo entiende" exhaló, ya no quería hablar más de eso.
"Pues lo sentimos. Tendrán que entenderlo, les guste o no. Tú ya no te encargas de los asuntos de nadie por teléfono."
"Lo sé. Andrea, no te enojes. Los dos estamos en el mismo equipo, ¿no es así?" le preguntó "Es por eso que no estoy atendiendo al teléfono. Para empezar, estoy en vacaciones, luego..."
"¿... luego?"
"Bueno, y Pat está a cargo de la oficina..."
"Y ¿qué pasa con el Sr. Presidente...?"
"Él ya lo sabe. Pero seamos honestos aquí, tú y yo sabemos que yo soy un estratega y..."
"... Y dado que el Sr. Presidente dejará la Casa Blanca en ocho meses..."
James asintió.
"Exactamente. Mi ayuda ya no es tan necesaria"
Andrea asintió mientras lo miraba con el ceño fruncido.
"Pero James, ¿has pensado que él está acostumbrado a tenerte cerca?"
"Sí, lo sé. Pero él también sabe que tiene que dejar de mirar hacia atrás para conocer mi opinión. Hemos trabajado en eso ya. El resto de su periodo está planeado y como te he dicho antes, si alguna vez me necesita, voy a estar a una llamada de distancia, pero mientras ambos nos acostumbramos a este nuevo acuerdo, mi teléfono se dejará a un lado."
"Pero, ¿qué hay del resto de nosotros?"
"Como bien lo sabes, Pat está a cargo" dijo terminantemente.
"¿Cuándo terminarán oficialmente tus vacaciones?"
"En dos semanas..." vio el ceño fruncido asentado en la frente de su amiga "Pat sabe dónde encontrarme. Además, no voy a salir a ninguna, así que andaré por aquí."
"Por favor, disculpa mi intromisión, pero ¿y qué pasa con Helga? ... Ella no está aquí la mitad del tiempo. ¿Cómo se las arregla para comunicarse contigo?"
"Ella llama a la casa o a los chicos cada vez que necesita algo. Fue su idea, después de todo."
Andrea asintió
"Parece que ustedes dos tienen todo muy bien planeado...", murmuró para sí misma, con un toque de sarcasmo mientras se ajustaba las gafas sobre el puente de su nariz "Bueno, tenemos que empezar con esto..."
Sí, tenían que empezar con esto. Y 'esto' era la actualización del diagnóstico inicial de la situación del partido en el país. Él encontraba extraño que la gente todavía quisiera escuchar el mismo viejo discurso de los candidatos republicanos. ¿Cómo era posible que las mismas personas que fueron espíritus libres y proclamaban amor y paz décadas atrás se convirtieran en conservadores a ultranza en su vejez? La opinión pública parecía estar más dividida que nunca y los candidatos todavía estaban dispuestos a prometer cualquier cosa que les consiguiese votos, incluso cuando... bah, ¿cuál era el punto?
Comenzó a listar objetivos y acciones mientras Andrea tomaba nota. ¿Por qué la actualización llegó tan temprano? Eso no lo sabía. Probablemente debían agradecerlo a alguno de los contactos de Andrea.
James suspiró, era bendición que ella eligiera venir hoy. Era un trabajo que se tenía que hacer y al estar en su casa significaba que podían concentrarse sin interrupciones y terminar rápidamente. La oficina estaba insufriblemente saturada estos días con todo el personal contratado temporalmente, y el nuevo grupo de becarios.
"Por cierto, escuché del éxito en las negociaciones con los Canadienses. ¡Felicitaciones! Helga debe estar exultante."
"¿Lo hicieron público ya?" James frunció el ceño, deteniéndose a media frase.
Ella asintió, reacomodándose sus gafas.
"Lo escuché en las noticias del mediodía."
James se burló, parecía que Price tenía urgencia por regodearse en ello.
"¿Cuánto tiempo les tomó?" Andrea lo miró. "Me refiero a las negociaciones. ¿Por cuánto tiempo se ha ido Helga esta vez?"
"Las condiciones de la negociación los han mantenido ocupados durante meses..." Exhaló "Pero esta excursión les tomó casi dos semanas."
Dos largas semanas.
Andrea silbó
"Eso es un montón de tiempo..."
"¡Y tú me lo dices!"
Tomó el documento con los números en Florida para analizarlo cuando ella lo interrumpió de nuevo.
"James, yo sé que no es asunto mío, pero..." James levantó la vista cuando ella no siguió "Dos semanas son en realidad mucho tiempo. " Ella exhaló "¿Cómo te las arreglas sin ella?"
Se encogió de hombros
"Seguimos adelante. Siempre lo hacemos."
"Seguir adelante no suena como la mejor manera de lidiar con eso."
"Lo sé" resopló " Pero creo que es la manera a la que nos acostumbramos desde el principio"
"Pero Helga no debería dejarlos durante tanto tiempo."
"Es su trabajo, Andrea"
"Sé que es su trabajo, pero aun así, creo que no debe dejarte durante tanto tiempo. Sólo es mi opinión, pero creo que deberías pedirle..."
James se rió.
"Si tu marido te hubiera pedido que cambiaras de trabajo en ese entonces, ¿lo habrías hecho?"
"Lo habría escuchado"
James se burló.
"Oh, vamos. ¿Lo habrías escuchado? ¿En serio? "
"Quiero decir. Ahora creo que debería haberlo escuchado, incluso cuando en ese entonces sé que no hubiera querido siquiera oír una sola palabra suya que sugiriera aunque fuera tácitamente que estaba tratando de controlarme"
James se encogió de hombros.
"Bueno, tal vez la diferencia es que yo nunca le pediría a Helga algo así" explicó " Sé que es su trabajo y estoy consciente de la gran responsabilidad que tiene sobre sus hombros. Y también sé muy bien cuan apasionada es ella acerca de todo, con mayor razón de alto tan enorme como este asunto. Desde el principio sabíamos que esta negociación podría volverse problemática".
"Bueno, tienes razón en eso. No quiero pensar lo que pasaría si no lo consiguieran..."
James contuvo el aliento. Él tampoco quería pensar en lo que pasaría si no lo consiguieran. Andrea no tenía por qué saber que dejaron la mesa de negociaciones un par de veces debido a profundos desacuerdos. La negociación había sido todo un reto. Su atención regresó al presente ante sus siguientes palabras.
"... Pero sobre todo sabiendo que está con él. No sé, diablos... yo... no sé por qué me disgusta tanto ese tipo... "
James gruñó interiormente. Tratando de controlar la ira que empezaba a correr por sus venas.
"¿Qué tipo?" preguntó, fingiendo indiferencia, sabiendo muy bien a quién se refería.
"Ese tipo, el jefe de Helga... Daniel Price"
"¿En serio?" apenas levantó las cejas. "¿Por qué?"
"No lo sé... Vamos, no me digas que no te fastidia..." James esperaba sinceramente que sus verdaderos sentimientos por el tipo no fueran obvios. "Quiero decir, es tan arrogante, tan orgulloso, se cree que es la mayor fregonada de alrededor..." Aspiro profundamente "Oh, no sé por qué, pero no lo soporto."
"¿Sabes que hay un montón de gente que piensa exactamente lo mismo de mí?" James dejó salir una brillante sonrisa.
"¡Pero tú no eres para nada como él!" Andrea respondió a su sonrisa con otra igual. "Tú no eres arrogante... eres agradable y amable... "
La sonrisa de James se volvió una mueca burlona.
"Oh, vamos. Recuerdo cuando empezamos a trabajar juntos me dijiste que no pensabas que yo pudiera ser agradable. Me dijiste que pensabas que era arrogante y orgulloso, y que tu esposo me consideraba un bastardo soberbio y que odiaba que trabajaras conmigo" la miró con una ceja levantada.
"Bueno, no te conocíamos bien en ese entonces..." Andrea se apuró, tratando de compensar por algo dicho hacía mucho tiempo y que probablemente ni siquiera recordaba ya.
"Entonces tal vez tampoco conoces bien a Daniel Price de la misma manera que no me conocías a mí en ese entonces"
"Bueno, tal vez... pero la gente no habla tan mal de ti comparado a como he oído que hablan de él"
"¿En serio? " James alzó las cejas de nuevo, interesado. "¿Qué tienen que decir sobre él?"
"¿Es tu amigo?" preguntó ella con cautela.
Negó con la cabeza
"No," pronunció. "'No, en lo absoluto', pensó
Ella pareció pensarlo dos veces antes de seguir adelante.
"Bueno, la gente dice que es malo por naturaleza, que es muy desagradable..." se detuvo "tiene una de las peores reputaciones que he escuchado." Ella se volvió a verlo "¿Sabes que estuvo así de cerca de divorciarse el año pasado...?"
James taladró con su mirada los ojos de su amiga. Había algo que no se atrevía a decir.
"¿Y...? "
Ella parpadeó
"No lo sé. Es sólo que... es sólo que no me gusta y eso es todo"
"¿Estás segura de que eso es todo?" ella asintió y luego aspiró profundamente. "Andrea, ¿has oído hablar de él y Helga?"
Andrea parpadeó nerviosamente y luego exhaló lentamente. Entonces habló.
"No... " hizo una pausa para tomar aire " He oído hablar de él y algunas chicas. Pero nunca he escuchado algo sobre él y Helga, a decir verdad. Pero ellos trabajan juntos y estando consciente de su reputación..."
"¿Crees que Helga es el tipo de chica que podría caer en sus garras?"
"No, por supuesto que no." Exhaló de nuevo. James no sabía si era porque se sentía aliviada o por arrepentimiento por haber traído el tema a colación. "Sé lo mucho que Helga te ama, lo he visto, pero ese hombre es peligroso. Creo que se deberías tener cuidado."
"¿Por qué?" le preguntó " ¿Has oído algo? ... Andrea, si sabes algo me gustaría que fueras sincera... "
"No... " ella vaciló, pero entonces ella pareció decidida "... pero ya sabes... yo... mi amiga, Elsa también trabaja en Independence Avenue y ella dice que... ella dice que él no oculta que está muy interesado en ella... Y teniendo en cuenta el tipo de hombre que es, creo que deberías hacer algo".
"¿Hacer qué? ¿Pedirle que renuncie a su trabajo?"
"No... por supuesto que no..." exhaló "No sé... Ni siquiera sé por qué te cuento esto... es simplemente que no me gustaría verlos a ustedes dos en problemas"
"Helga y yo no tenemos problemas. Nosotros estamos bien."
"Tal vez están tan bien como tú dices, pero dos pasan mucho tiempo lejos el uno del otro"
"Ya no tanto. Yo no viajo mucho últimamente. "
"Pero ella lo hace... y mucho"
"Eso es sólo una impresión. Ella no viaja tanto como la gente suele pensar. Había estado en la ciudad durante casi tres semanas antes de este último viaje a Canadá..." comenzó, al ver que ella vacilaba, añadió "... y admito que esta vez ha sido muy largo, pero estoy consciente de la clase de trabajo que está haciendo y lo entiendo... "
"¿Y los niños también lo entienden?" -preguntó escéptica.
"¿Estás cuestionando su elección, Andrea?"
"No... bueno... tal vez lo estoy haciendo. Si yo estuviera casada contigo y tuviera esos dos hermosos hijos, estoy segura como de que el infierno arde de que cambiaría algo."
James se burló de nuevo
"¿En serio?" sacudió la cabeza. "Andrea, me acuerdo de los primeros años que trabajamos juntos. Parecía que no querías estar en tu casa en lo absoluto. Eras la primera en llegar a la oficina en la mañana y la última que se iba a su casa por la noche. La que siempre me acompañaba en cada viaje..."
"Bueno, ¿eso fue cuando? ¿Trece, catorce años atrás? "Se encogió de hombros " Si pudiera volver atrás lo haría todo diferente"
"Estoy seguro de eso," admitió, sabiendo lo mucho que ella lamentaba ahora haber dejado a su marido a un lado en ese entonces " Pero piensas de esa manera ahora. En aquel entonces trabajar duro y ganar experiencia y reputación eran muy importantes para ti... Creo que deberíamos dejar que Helga alcance ese entendimiento por su cuenta. Nosotros... yo no voy a obligarla a renunciar a algo que le gusta hacer. Las mesas de negociación son una parte muy importante de su vida. No puedo ser tan egoísta como para pedirle que deje todo a un lado para estar con nosotros 24/7. Yo también he estado allí. Recuerdo cuando trabajar día y noche era mi razón de vivir. Entonces, un día determinado, cambié mis prioridades, pero Helga tiene sólo treinta años. Su trabajo significa aún mucho para ella. Afortunadamente, yo la entiendo y cuando es posible, como ahora, estoy aquí para cuidar de los niños en su ausencia. Además, los niños están bien, tenemos el mejor equipo del mundo para cuidar de ellos y de la casa".
"Sí, lo he visto... ¿De dónde sacaste esa niñera, por cierto?" James no se molestó en contestar porque ella siguió de inmediato "¿Cómo están los niños tomando esta ausencia?"
James suspiró.
"Bien, creo. Claro que la echan de menos. Robbie estaba muy resentido últimamente, pero, afortunadamente, Sophie está aquí ahora y ella lo mantiene ocupado. "
"Y la pequeña Lydia, ¿cómo lo está tomando...?"
"Ella está..." James suspiró de nuevo y entonces cerró los ojos. "Mira, Andrea, no voy a mentir. Por supuesto que es difícil para los niños también, y..." hizo una pausa, sintiendo un nudo comprimiendo la garganta.
"¡Hey!" Andrea sonrió tendiéndole la mano para tocar la suya "No empecé a hablar de esto para hacer que te sintieras mal, ¿de acuerdo? Ese es mi punto exactamente. No tienes que decirme nada. Sé cómo se siente. Eso es lo que quiero que veas. Este es un buen momento para prever las cosas. El trabajo es importante y las tentaciones están ahí fuera, pero ustedes dos tienen que trabajar en su relación y luego en su familia. El tiempo viene y se pasa, y luego, para cuando te das cuenta ya es tarde. Mira que soy yo quien habla. Aprende de mi experiencia. Yo también he estado allí y ahora lo lamento"
James asintió lentamente.
"¿Por qué estamos hablando de esto? ... Quiero decir, no me malinterpretes, sé que tus intenciones son las mejores... "
"Por supuesto que lo son... eres casi mi hermano, James, te amo y amo a esa tremenda chica que es tu esposa, pero los veo cometer los mismos errores que yo cometí, y no me gustaría quedarme callada y luego verlos en problemas. La vida es dura, el mundo exterior está lleno de gente sin corazón que no dudará en hacerte daño". Se detuvo "¡Cielos!, nuestra oficina está llena de chicas tratando de robar tu atención cada día y veo que tú te resistes bastante bien, pero... ¡Mierda! A veces me pregunto si Helga está consciente... "
"Por supuesto que está consciente", él sonrió para sus adentros. 'Es por eso que va a la oficina tan a menudo' pensó.
"Oh, no empieces con eso" ella soltó una risita, agitando la mano delante de su cara "Todos adivinamos lo que sucede en tu privado cuando ella está ahí y tu pones cerradura a la puerta..." ella sacudió la cabeza. "Y quiero decir que aunque admiro su ... desfachatez... tal vez esa misma actuación la que luego da pie para que todas esas internas lleguen a la oficina pensando que pueden seguir su ejemplo, como esa estúpida chica que fue encontrada desnuda en tu oficina."
"Oh, por favor, no me hagas recordar eso..." gruñó. Hubo de hecho una chica que lo estaba esperando en su despacho, sin ropa. Afortunadamente, cuando entró en la habitación iba acompañado por Pat y Lucy, su secretaria.
"¡Qué oso!... Por cierto, qué dijo Helga cuando se enteró... porque se enteró, ¿verdad? "
"Sí , se enteró... al principio comenzó a burlarse de mí , pero de rato se puso furiosa diciendo que soy un estúpido baboso que nunca presta atención a ese tipo de cosas y terminó diciéndome todo lo que le iba a hacer a la próxima perra que se atreviera a meterse con 'su propiedad' , es decir, conmigo. Luego se volvió recelosa por un tiempo."
Andrea sonrió, aparentemente satisfecha con la reacción de su esposa. James entonces se preguntó por qué le estaba diciendo todas estas cosas. Tal vez entendía que en el fondo que necesitaban algún tipo de ayuda. Y Andrea era la única a quien podía considerar amiga cercana, o tal vez incluso íntima. Habían tenido años para reafirmar esa amistad. Tal vez sólo eran ella y Pat a quienes podía considerar como sus verdaderos amigos en la oficina.
"... Creo que también se debe hacer algo. Es la misma historia año tras año. Fue divertido al principio, pero ahora resulta francamente molesto... "
"¿Realmente tenemos que hablar de esto?" -preguntó de nuevo, incómodo
"Sí, porque aunque es inaudito para mí sigue siendo admirable. La mayoría de los chicos piensan que eres un idiota por dejar que se te vayan vivas... "
"Y algunos de ellos incluso piensan que realmente me voy a la cama con ellas... "
"Bueno, sí, pero los que piensan de esa manera son sólo los empleados temporales que no te conocen bien y nadie realmente se preocupa por lo que ellos piensen... "
"Sin embargo, no es agradable escuchar a todo mundo siempre suponiendo... Bah! "exhaló, cansado "Mira, no hay razón para seguir hablando de esto..."
"Bueno, pero realmente quería decirte que te respeto. Pones tu barrera en claro desde el principio y paras en seco sus avances. Realmente me gustaría que mantuvieras esa actitud para siempre. He visto cómo se las ingenian esas chicas, aunque por supuesto que Mónica fue la más estúpida de ellas."
"¿Su nombre en realidad era Mónica?"
Ella se encogió de hombros.
"Todo el mundo la llamaba Mónica..." sacudió la cabeza " Siempre me he preguntado cómo le haces para resistir la tentación"
James se burló
"Hablas de ello como si se tratara de algo imposible de lograr..."
"Pero lo es. Siempre pensé que mi marido no caería ¡y mira! Yo estaba oh- tan ciega y mira que cayó redondito. Luego ahí tienes a Pat, por el amor de Dios, Pat, de entre todas las personas"
James se movió incómodo en su silla.
"¡Hey! No es sólo cosa de hombres. Hemos visto también a mujeres fallando."
"Bueno, sí, a veces con resultados terribles."
"Sí... "
"Por eso te advierto sobre Helga... "
"Mira, yo confío en Helga"
"Yo sé que confías en ella y sé que ella confía en ti, pero la fidelidad es un velo tan frágil."
"Mira, Andrea. Creo que la confianza... y / o la fidelidad es un camino de dos vías. Y, por supuesto, es un camino lleno de peligros y tentaciones, pero perder el rumbo es tan fácil para ella como lo es para mí. Confío en ella porque creo que ella respeta lo que tenemos, porque sé que lo valora, y yo soy... "
"¿Por qué eres fiel, James?" ella se inclinó hacia delante para preguntarle "¿Por qué un hombre decide ser fiel?"
"¿Por qué me preguntas eso?" frunció el ceño
"Porque... No sé cómo diablos hemos llegamos a este punto, pero de verdad… de verdad siempre me he preguntado eso. Tal vez nunca habrá otra oportunidad de preguntártelo de nuevo..." hizo una pausa . Él la miró con curiosidad, " ¿Por qué eres fiel? Te aseguro que nunca voy a repetir lo que me digas, pero... ¿por qué?"
James la observó mientras pensaba en la respuesta.
¿Qué responder? ... ¿Había siquiera una respuesta? ¿Una simple respuesta? ... Finalmente exhaló, decidiendo ser honesto.
"No sé si esta es la respuesta que estabas buscando..." soltó un ruidito por la nariz "No sé si esto es siquiera una buena respuesta, pero... creo que... "
"Por favor, no me digas que es porque amas a Helga..." ella lo interrumpió
"Bueno, amo a Helga. Eso es verdad. Pero sé de personas que dicen amar a sus parejas y aun así tienen sus asuntos por otro lado, por lo que creo que eso no debe ser tomado como un principio indiscutible e infalible."
"¡Y tú me lo dices! … 'Jerry me amaba hasta la muerte'..." James sonrió con tristeza. Ella se inclinó sobre la mesa de nuevo. "¿Has tenido aventuras, James?"
¿Por qué se sentía como si estuviera siendo interrogado? James respiró hondo. Realmente sentía que no tenía ningún problema en hablar de su intimidad con Andrea, que era una amiga por derecho propio, después de todo, pero aun así...
"No." respondió con simplicidad "No, desde que estoy con Helga"
"¿Cuándo te diste cuenta de que ella era la elegida?" sonrió al ver que ella parecía estar disfrutando de estar en la posición del inquisidor.
"¿Quieres que te responda a eso o que te responda por qué le soy fiel?" levantó una ceja.
"Ambas" se rió "Por qué no eres infiel... primero..." ella chasqueó la lengua.
James se echó a reír. Esta era la Andrea que él conocía, inteligente, hábil, con una mente muy rápida y sin miedo a preguntar nada. Repitió la pregunta en su mente.
"Bien... Creo que es porque sé que es eso que todas las otras chicas pueden ofrecer..." comenzó "... y no estoy interesado."
"¿Eso es todo? ¿Simplemente no estás interesado?"
"Eso es lo que siento."
"No estoy segura si lo entiendo... "
"Bueno, yo no estoy seguro si puedo explicarlo mejor. Veamos, es sólo que..." arrugó su frente "Creo que salí demasiado en su momento. Bueno, no es que saliera tanto, pero tal vez... Creo que ya estaba cansado de todo ese rito relacionado con las citas. Hacía años que no significaban nada; nada especial, quiero decir. Siempre era lo mismo; con algunas pocas variaciones, las chicas eran casi como si estuvieran hechas en serie, siempre la misma una y otra vez... y tal vez ellas piensan que es algo interesante, pero no lo es... no había ninguna chispa, ningún reto, no había nada nuevo..." se encogió de hombros otra vez.
"¿Hasta que te topaste con Helga?"
"Hasta que me topé con Helga" él repitió, asintiendo y recordando que literalmente se había topado con Helga hacía mucho tiempo. Por supuesto en ese entonces él nunca pensó que ella iba a ser la elegida.
"¿Qué hay de especial en ella?"
'Hey, ¿Qué hay de especial en mí?' La rubia chica con los labios manchados le preguntó desde su cómodo asiento en un rincón, guiñándole un ojo.
"Todo..." respiró tan hondo que hasta le hormiguearon los pulmones "No quieres escuchar toda la historia, ¿verdad?" se echó a reír al ver la ensoñadora expresión de Andrea " Creo que ya la has oído... "
"Sí, ya la oí alguna vez. Lo que me sorprendió cuando la conocí fue que fuera tan joven... y ese espíritu... Creo que entonces entendí por qué te enamoraste tan rápido y tan perdidamente... ella es tan diferente..."
La mente de James voló. No había sido tan rápido, pero vaya que fue perdidamente. No quería volver a repasar sus confusos sentimientos de aquel tiempo cuando ella estuvo ausente de su vida. Pero recordaba y muy bien cuando la encontró de nuevo. Recordó que no podía creer que no tuviera novio. Era hermosa y radiante y estaba tan ocupada construyendo su vida, tratando aquí y allá de encontrar su lugar. Dividiendo su tiempo entre sesiones de poesía, las oficinas centrales de la compañía de su padre, venciendo a una jugadora profesional de tenis en una cancha del Country Club, o simplemente siendo una amiga... Era un diamante en bruto...
... Y no tenía novio...
"... Quiero decir, ustedes dos son exitosos, tienen un hermoso matrimonio, dos hijos y dices que ella tiene apenas treinta..."
"Sí," asintió, sintiéndose orgulloso "Su cumpleaños fue hace dos semanas. De hecho, la celebramos el domingo antes de que viajara."
"¿Quieres decir que acaba de cumplir treinta años?" él asintió "¿Qué le compraste?"
"Un juego de... ya sabes..." comenzó, señalando su cuello "... collar y pendientes..."
"¿Diamantes?" ella preguntó, levantando una ceja.
Él negó con la cabeza.
"Rubíes, de hecho"
"¿Rubíes...?" repitió ella, abriendo los ojos. Luego añadió " No sé por qué pensé que Helga no era del tipo de chica al que halagabas con joyas"
"Entonces la conoces bastante bien..." suspiró "Pero ella es muy chic después de todo y necesitaba unas gemas rojas. Son hermosas, le encantaron."
"Así que ella necesitaba algo rojo"
"Vaya que sí" James se rió en voz alta "Ahora está en su 'Período Rojo'. Ama el rojo"
"Y tú fuiste corriendo a comprarle unas piedras rojas..."
"Nop", sonrió él ahora "le compré las piedras sólo porque sabía que su verdadero regalo... bueno... nuestro verdadero regalo, no llegaría a tiempo"
"¿Nuestro?" Andrea levantó la vista, curiosa, luego pareció recordarlo "Ah, tu cumpleaños se acerca, ¿verdad?"
"Sí, la semana que viene."
"¿Y qué han comprado como regalo compartido? Si se puede saber."
"Compramos un 458."
"¡Oh, Dios mío! ¡Me había olvidado que compraste un Lamborghini!"
"Eh, no..." James se rió otra vez "... el 458 no es un Lamborghini, es un Ferrari."
"Pero dijiste que querías un Lamborghini amarillo..."
"... No" James la corrigió de nuevo. No entendía por qué las mujeres siempre se confundían en este tipo de cosas. Bueno, Helga era la excepción. Ella sabía todo acerca de coches "Helga quería un Ferrari rojo, yo quería uno amarillo."
"Y la dejaste ganar..." Andrea dijo sarcásticamente "... como todo un caballero"
"Bueno, no exactamente..."
"¿Qué significa eso?" Andrea frunció el ceño
"Lo llevamos a la mesa de póker..."
"¿Lo apostaron? Querías amarillo, ella quería rojo ¿así que llevaron sus diferencias a la mesa de póker?" Andrea casi gritó "Eso no es ser un caballero"
"¡Hey! ¡Lo es!" rió, divertido "En el fondo yo también quería rojo, y en el fondo a ella no le disgustaba tanto el amarillo, pero simplemente no podíamos decidir. Así que la dejé elegir rojo."
"Y ella ganó" " Andrea negó con la cabeza, fingiendo incredulidad " ¿Y qué tal si no hubiera ganado?"
"¡Ella siempre gana!" James resopló." Andrea, una cosa que debes saber acerca de Helga es que ella siempre gana. No sé si tiene un pacto con el diablo o si es algo que aprendió de su padre, pero ella siempre gana."
"¿En serio? No lo sabía."
"Bueno, ahora lo sabes. No vayas después por ahí diciendo que no fuiste advertida"
"¿Y dónde está ahora, es decir, el Ferrari?"
"¿El 458? Está en el garaje."
"¿Y cómo es? Imagino que no podías esperar para sacarlo a pasear."
"Bueno, cuando finalmente llegó nos fuimos a dar una vuelta. Me refiero a los chicos, a Robbie y a mí."
"Y desde entonces... sólo ha estado estacionado el pobrecito."
"¿El pobrecito?" él resopló "... Una buena manera de llamarlo. Bueno, te diré... Hace días George lo sacó para ir a comprar unos burritos"
"¡¿Lo sacaste para comprar burritos?!" Parecía que ella no podía creer lo que oía.
"Bueno, fue George quien lo hizo, no yo."
"Boys and their toys! " resopló "No puedo creerlo, Todos ustedes son hombres ya, muy creciditos por cierto..."
Un zumbido sonó en la mesa del rincón. James parpadeó porque al mismo tiempo hubo un golpe en la puerta.
"¡Me están hartando todos esos zumbidos!" Andrea dijo poniéndose de pie y caminando hacia la esquina.
"Adelante," James se dirigió a la persona detrás de la puerta.
Anna entró en la habitación.
"Disculpa James..." ella comenzó, dándose vuelta hacia la esquina para mirar a Andrea "Sólo quería preguntar si la señora Wilson se queda a cenar..."
"No lo sé. Supongo que se lo preguntamos mejor a ella ¿Andrea ... ?"James también se volvió y la encontró con el ceño fruncido.
"¿Eh? No... Ah, no... Gracias. Tengo una cena en casa de mi hermana. Es el cumpleaños de su marido. Otro hijo de abril." Se volvió hacia Anna "Gracias, Anna" su vista volvió al teléfono.
Anna asintió y se volvió hacia él, entonces.
"Correcto. La cena es a las ocho. Todo el mundo está informado. Helga dijo que va a llegar a tiempo."
"Está bien..." respiró profundamente, sintiéndose por fin feliz de que ella ya hubiera confirmado "¿Quién más va a estar aquí?"
"Sólo nosotros cuatro... Shawn, George, sin novia, y Sophie... ah... y todavía no sabemos si los niños van a estar con nosotros..." ella lo miró esperanzada.
"Robbie puede estar ahí..."
"Bien" asintió Anna. "¿Y qué hay de la pequeña Lydia?"
"¿No es demasiado tarde para ella?" James levantó la vista "Sabes ya lo que yo pienso, pero conoces a su niñera. No me gustaría empezar una guerra…"
"Eso es lo que ella también piensa, pero luego ella hace sus planes y Helga viene y lo cambia todo"
¿Qué daño podía hacer causar que la niña se mantuviera despierta por una hora o dos después de su hora de dormir? James exhaló.
"No lo sé. Eso es entre ustedes dos y Helga." Finalmente dijo.
"De nuevo, eso es lo que pensamos..." dijo, y luego se dio la vuelta murmurando algo acerca de que él nunca era de ninguna ayuda en estos casos.
James le restó importancia y se volvió para ver a Andrea que estaba muy silenciosa considerando que las personas solían encontrar divertidos sus malabares domésticos.
"¿Qué es?" preguntó, poniéndose de pie. "¿Algo que necesite de mi inmediata atención?"
"Bueno, cinco llamadas perdidas... un par de mensajes del Sr. Presidente, el primero diciendo que debes tomártelo con calma y que al igual que tú, él no controla el partido. El segundo es para dar las gracias y felicitar a Helga... Mmm... Luego, como era de esperarse, varias personas pidiendo citas o consejos... luego está el mío... el de Bill... el de Paula... tu madre preguntando cómo te está yendo... y... tres SMS de cierto DHPP..." hizo una pausa, mirándolo con cautela "¿Quién es DHPP, James?"
James tomó aire a profundidad, y luchó por controlar sus reacciones. Pero no pudo evitar maldecir por lo bajo.
"¿Los leíste?" preguntó, mostrando una serenidad que estaba muy lejos de ser real. Ella asintió, volviendo la vista a la pantalla de nuevo. "No es nada; simplemente ignóralos. " Extendió la mano para tomar el teléfono.
"¿Quién es DHPP, James? " repitió ella, negándose a dárselo "Simplemente no lo puedes ignorar. Él está diciendo... "
"¿Crees en lo que dice?" preguntó con un tono irritado, algo que él no tenía la intención de dejar salir, no tan fácilmente.
"¿Quién es él?"
"Daniel Hijo-de-Puta Price. Ese es él."
"¿El jefe de Helga? ... ¿Por qué te escribe en ese tono?" preguntó ella, frunciendo el ceño. "Quiero decir... no entiendo... sé que no los ha leído así que, ¿cómo sabes lo que dice?" ella lo miró, confusa "No es la primera vez, ¿verdad?" él apretó la mandíbula "James... No sé lo que está pasando aquí, pero creo que esto es serio..."
"¡Dámelo!" insistió y finalmente ella le entregó su teléfono. Los mensajes estaban en una burbuja gris cada uno, uno debajo del otro, ostensiblemente llenando la pantalla.
. . .
"No la necesito más por el momento así que finalmente la dejé ir. Se acabó la espera, amigo. Estará a tu lado en cuestión de minutos."
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"¿Te has dado cuenta de que tu esposa pasa más tiempo conmigo que contigo?"
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"A este paso, tu siguiente niño sería mío. Disfruta tu fin de semana."
. . .
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No soy dueña de Oye Arnold!
Dumbledore, Ferrari y Lamborghini son MR y por supuesto que no soy propietaria de ninguna de ellas.
Soy dueña de esta historia y los PO.
Como he dicho antes, esta no va a ser una historia llena de acción donde un héroe salva a una damisela en peligro y no incluirá hazañas físicas, escenas extendidas de lucha, violencia ni frenéticas persecuciones; nadie va a sufrir experiencias que amenacen su vida ni incluirá en su final la humillación pública de un supuesto villano.
Esta es sólo una historia que muestra a una pareja haciendo frente a la vida cotidiana después de varios años de matrimonio. Y aunque cuenta con una gran cantidad de Personajes Originales, aun así, sabremos en que andan los chicos de la vieja pandilla de la escuela pública 118.
Espero que lo disfruten. Gracias por estar aquí. Gracias especiales a los que marcan como favoritas tanto esta como mis otras historias.
16 de octubre 2013. En estas fechas fue que sucedió la debacle política en EU cuando los republicanos paralizaron al país al congelar los presupuestos federales mientras que discutían los techos de deuda; esa es la razón por la que James y Andrea están un tanto alterados en esta escena.
Re-publicado. 26 de septiembre de 2015.
