Hola a todos!
Ya es hora de actualizar la historia, e ir al principio de la aventura propiamente dicha. Espero que les agrade hasta ahora, y les pido que sean sinceros a la hora de criticar mi historia y mi escritura, que toda opinion me ayuda siempre a mejorar :D.
Sin mas que decir, SALTEMOS A LA HISTORIA!
Capítulo 3: El miedo en la noche lunar.
Beacon, cafetería, día.
Las conversaciones iban muy animadas en la mesa. Como había sido en las ultimas dos semanas.
Las clases iban bien, cada vez mejores grados, y mejor disposición por parte de los alumnos.
Algunos altibajos en las notas, y en las clases, pero nada que no pudieran manejar.
Incluso habían comenzado a hacer su propia investigación tras bambalinas de una organización llamada "White Fang" que al parecer había encontrado a las muchachas del equipo RWBY en la ciudad.
El otro equipo, SPRN había estado solucionando temas internos, y al parecer, su química como equipo era insuperable, cada vez mas unidos y dispuestos a hacer todo para apoyarse.
Y mientras charlaban, todos, con excepción de Sun, hacían grandes esfuerzos por ignorar a cierta persona.
Esa persona era Jaune Arc, el chico mas extraño de la academia según muchos.
Un muchacho torpe con la espada, y mediocre con el escudo. Muy pobre en sus clases, y con la salud muy frágil.
Pero claro, estaba esta particularidad de Jaune... el podía congeniar con los monstruos del Grim, seres viles en casi todos los sentidos.
Muy pocos se le acercaba, y quienes lo hacían, la mayoría solo lo hacían por unos minutos para pedir lo justo y necesario.
Aunque para disgusto de sus compañeros, Sun Wukong, líder del equipo SPRN no estaba entre estas personas.
-!Hey risitos¡ !¿Que hay de nuevo?¡
-No me llames así-Rió el rubio,mientras recibía la visita de aquel que, quizá, era su unico "Amigo" que no era un Grim en la academia.
Y los triste, es que Jaune sabía para sus adentros que solo eran amigos a causa de "Puppy", el lobo monstruoso que se había encariñado con el chico mono. No había otro motivo por el cual un chico como el, talentoso y lleno de amigos, se juntaría con el, un marginado de todos.
-Tu me llamas mono, yo te llamo risitos ¿Echo?
Jaune respondió con un bufido, mientras veía al lobo comer al lado de el. Normalmente sería problemático para el muchacho tener un Grim al lado todo el tiempo, pero Puppy había demostrado ser educado y callado, así que su director había decidido dejarlo pasar.
Pese a todo, a Jaune le hubiera gustado una total soledad. Incluso habría apartado a Sun, de no ser por que necesitaba a alguien con quien hablar de vez en cuando...
A quien contarle lo que hacía a la noche, ajeno al conocimiento de cualquier alumno. De cualquier persona.
Por que, de noche, junto con el director y el personal de la academia, Jaune andaba entre los monstruos, investigando el reciente ataque de una horda de criaturas del Grim, al parecer, enviadas hacia la el bosque "Esmeralda" mientras los alumnos estaban en su prueba de iniciación.
Y esas vueltas en el bosque eran cada vez mas peligrosas, por que el llevarse bien con un monstruo no es tan fácil. Depende el Grim, y el estado en que lo encuentra. Y muchas veces sale lastimado
Un dolor mas duradero en el, que tarda en sanar el doble de lo que un humano normal.
Sun era su confidente, y el único que defendía a Jaune en las conversaciones, aunque sin comprometerse demasiado.
El rubio no podía desearlo de otra forma. Una vez se hubiera hartado, Sun se iría, dejándolo solo.
¿Que vendría después? No quería saberlo. Asomar la cara por el abismo siempre da miedo.
No la vista. Si no en lo que te convertiría lo que vieras.
Después de todo, fue un vistazo al abismo lo que le costó a sus posible amigos, y lo terminó de marginar de todos.
Luego de hablar con Sun de cosas sin importancia, de una forma cortante y tímida a la vez, Jaune se despidió y abandonó la cafetería.
Tenía cosas que hacer.
Beacon, oficina del director, día.
Luego de las clases, el director recibió al rubio en su oficina, junto con su asistente. Ambos esperaban el reporte del muchacho.
-Sigo sin encontrar indicios de nada. No hay explicación para el por que esa horda se formó-Sentenció Jaune, algo decepcionado de si mismo.
Ozpin, acomodándose los lentes, suspiró mientras reflexionaba en el siguiente curso de acción- Por unos días mas, seguiremos con el programa de vigilancia. Pero en breve, dejarás de atender el bosque. De echo, una excursión a los bosque de "Siempre Otoño" se acerca, y queríamos saber si podrías ablandar a los monstruos presentes allí, disminuyendo problemas.
-Claro que si, director- Afirmó el rubio, resoplando- No es como si tuviera opción. No quiero que le pase nada a nadie.
-Está decidido entonces-Dijo la asistente, con la mirada fría como el hielo- Procederemos como está planeado.
-Aguarda Glynda- Ozpin se inclinó hacia adelante, con la mirada muy profunda- Señor Arc... No está obligado, lo sabe. Y yo aun puedo explicar todo lo ocurrido ¿Está seguro que no quiere que interceda en su situación actual?
!Claro que quería¡ !Quería que todos sus amigos supieran el por que ocurrió lo que ocurrió con Ruby¡ !Que el estaba poniendo su vida en peligro por ella¡ !Quería poder caminar con ellos y ellas¡ !Sentirse bien¡ !Sentirse como parte de ellos¡
Pero, acallando su yo interno, negó suavemente con la cabeza, con una melancolía casi palpable a su alrededor.
Beacon, bosque "Esmeralda", noche.
Jaune pensaba reconocer a cada monstruo del lugar, por lo que al pasar volando por allí, casi todo ser del Grim le saludaba con un gruñido.
Era lo único que le reconfortaba en las horas de sueño.
Pero esa noche, el muchacho pensó haber visto algo en la lejanía. Un ser que no había visto antes.
En ese momento, estaba volando con Corvo, por lo que apresuró el paso para ver mas de cerca al ser en cuestión.
Era un caballo. Un caballo rojo, con placas óseas, como si fuera un ser del Grim. Estaba mirando la luna, con sus ojos brillantes color sangre.
Jaune decidió bajarse de su montura en un lugar cercano, y con mucha cautela, sin escatimar suavidad, se acercó al ser.
-Hola... hola amiguito...-Comenzó a susurrar, con miedo de asustarlo.
El caballo se dio vuelta, y en un veloz estrépito, saltó hacia el, con una velocidad y fuerza equivalentes a los de un camión a alta velocidad.
Jaune no llevaba encima ni el escudo ni la espada, y su reacción no fue lo suficientemente veloz.
El golpe le mandó a volar hacia un lado, golpeándolo contra el tronco de un árbol.
Su nuca, impactada, falló en retener su conciencia, y mientras la oscuridad lo invadía, alcanzó a ver como el ser, ahora una mancha roja, avanzaba a grandes velocidades...
Hacia la academia.
Beacon, la entrada, noche.
El guardia robot estaba escaneando el área, en busca de cualquier posible amenaza. Cuando detectó una presencia del Grim sin ser conocida como aliada, automáticamente abrió fuego...
O quiso abrirlo, ya que la figura del caballo rojo pasó entremedio de él, aplastándolo.
Los pedazos metálicos se esparcieron por todo el suelo, junto con aceite y chispas de electricidad.
Las alarmas no sonaban. Los escaners no se activaban frente a la presencia del ser.
Parecía que estaba anulando todo a su paso, mientras cabalgaba entre los territorios de la academia.
Claro, que no podía anular el ojo del personal de Beacon que vigilaba el perímetro.
-!Alerta¡ !Grim hostil a las doce¡-Informó uno de los guardias, mientras apuntaba hacia el enemigo.
Pero las balas que lanzó en su contra ni siquiera hirieron al monstruo, quien se paró en frente del establecimiento y sus enemigos, observándolos con su rojo semblante.
-!No parece tener resultado¡-Gritó uno de los guardias, aterrado.
-!Explosivos entonces¡ !Usen explosivos¡-Sin dudarlo, volaron los potentes armamentos hacia el caballo, explotando con mucha fuerza.
Se disipó el humo lentamente, y el caballo seguía allí, como si nada. De repente, con una rapidez pasmosa, su melena ósea se prendió en llamas,mientras su hocico relinchaba de una forma terrible.
Los guardias se encontraron incapaces de hacer nada, de pensar nada, de sentir nada... mas que miedo.
De repente, el caballo era una figura de terror con la luna pálida a su espalda, dejando sus pezuñas marcadas en el suelo, marcando el pasto con fuego.
Los guardias quedaron atónitos, sin nada que hacer, mientras el caballo los pasaba de largo, galopando a gran velocidad.
Sin grandes complicaciones, entró en la academia.
Beacon, la habitación de RWBY, noche.
Aún estaba insegura de los que acontecía a su alrededor. Recién despertaba, pero aun era de noche.
Sus compañeras estaban en situaciones iguales, molestas por el ruido y los gritos escuchados por su ventana.
Fue entonces que entraron en conciencia de que Glynda Goodwich, la asistente del director, estaba parada en frente de sus camas, con su vara en mano y desesperación en su rostro, acostumbrado a la seriedad.
-!Señorita Rose, levantase ahora¡ !Está en peligro¡- Exclamó la mujer, tomando del brazo a la chica, y tironeándola de la cama para sorpresa de todas.
-!¿Que está ocurriendo?¡-Preguntó Yang, súbitamente perdiendo sueño y poniéndose de pie- !Ruby no se va a ningún lado sin mi¡
-!No tenemos tiempo¡ !Si quiere venir, adelante!- Gritó la voz del director desde el otro lado de la puerta- !No queda mucho tiempo¡
Ante la confusión de sus otras dos compañeras, ambas muchachas fueron sacadas hacia afuera por Glynda, sin importar que estuvieran en pijamas.
Afuera, Ozpin se mantenía en guardia, apuntando hacia el comienzo del pasillo- !Llevalas hacia sitio seguro¡ !Les conseguiré algo de tiempo¡ !Vayan¡
Con algo de preocupación en la mirada, la asistente asintió, llevando a ambas muchachas de la mano con rapidez para el otro lado del pasillo.
El director miró hacia adelante, y posicionó su bastón como si fuera un arma. Este comenzó a tomar una curiosa forma, dando lugar a un filo de espada bastante particular.
Sus ojos, directos y precisos, miraron hacia la figura que, lentamente, se asomó por el costado del pasillo en frente.
-Un "Nigthmare". Siempre quise conocer a uno...-Dijo el director, manteniendo la calma con un porte de caballero digno de las novelas- Se dice que estaban extintos. Pero claro, siempre hay una diferencia entre un trabajo de la naturaleza y un trabajo de exterminio, ¿Verdad?
El caballo relinchó, y con rapidez, cargó contra su adversario, dejando estelas de fuego en su andar.
-!Se acabó el tiempo de charlas¡- Exclamó Ozpin, corriendo hacia el Grim en frente.
El choque fue potente, enviando a ambos contendientes hacia atrás, haciendo que el aura de ambos rajara las paredes como si de garras se tratasen.
Terrible en la luz siniestra que venía de su fuego, el ser se arqueó hacia adelante, dejando que proyectiles blancos, embebidos en fuego, salieran disparados con fuerza.
Pese a la rapidez de estos, Ozpin supo esquivarlos con gracia y facilidad, manteniendo su estancia de combate, mientras su sobretodo volaba hacia atrás violentamente.
Sin malgastar aliento, el director saltó hacia adelante, raspando su espada contra el piso en su andar.
Con un corte esplendido, atacó de arriba a abajo al rival, quien quedó partido en dos... y se deshizo en fuego, que se extinguió en el aire.
-¿Que? Una distracción...-Dándose cuenta de la trate, su mirada desesperó- !Glynda¡
En algún lugar, la oscuridad lo es todo. En ese lugar, nada está presente. Nada está en disposición de nadie.
Y sin embargo, eso nunca quiere decir que la nada esté feliz. El vacío esta quebrado. Paralizado.
Expectante.
La nada primaria fue la que explotó en el Big Bang. Y ahora, era su turno.
Ya no necesitaba fingir. Ya no necesitaba decirse a si mismo que no era uno mas, por que ya lo sabía. Lo había aceptado.
Si mirar al abismo era lo que hacía falta para volver a sentir el rojo, así fuera solo como un aroma, no tendría miedo de hundirse en las oscuridades mas profundas del alma.
Y encontrar aquello que había asustado a quien ya había encontrado lo que habita el mas íntimo de sus vacíos.
Beacon, la cima de la torre, noche.
La luna estaba enorme en el cielo, y las estrellas eran visibles todas en su máximo esplendor.
Pero el miedo llevaba a anular las cosas tan bellas como el cielo en su anochecer.
-!Escuchen bien¡- Inquirió Glynda, eufórica- !Ahora un helicóptero vendrá a buscarlas¡ !Las llevará a un lugar seguro¡ !No pierdan tiempo y...¡
Un potente sonido de una explosión cortó su frase.
Las tres salieron volando en distintas direcciones, impactando contra el suelo con dureza.
La vista de Ruby estaba toda nublada y confundida, pero con el tiempo se fue aclarando. Con la negrura de la noche de fondo, sus ojos plateados vieron a un ser terrible, envuelto en fuego, con piel roja y hueso blancos cubriendo su cuerpo, asimilando ser un caballo.
Y esa mirada profunda, roja como la sangre, era todo lo que necesitaba para saber sus intenciones. Y como hacía mucho no sentía, tubo miedo.
Pero no miedo de la muerte. No.
Miedo de que el ser tuviera algo peor en mente. Su intuición le hizo viajar por miles de posibilidades distintas, mientras el calor de la bestia se le acercaba, pero ninguna era peor que el terror de imaginar a ese monstruo lastimándola. Devorándola.
Hacer mas lento el descenso al mundo de los muertos.
Ni siquiera tenía en mano su guadaña, para defenderse. Caer peleando.
No caería como una cazadora. Si no como una niña asustada.
Y esa, era la mayor de sus pesadillas... o casi la mayor.
El caballo caminaba entre los escombros ocasionados por donde había salido, quemando el suelo, hasta que algo le detuvo en seco.
Era un rugido. Agudo, punzante.
Letal.
Una sombra saltó hacia los cielos, y cayó detrás de la bestia.
El "Nigthmare" se giró, mirando con sus ojos sanguinarios al recién llegado.
Un lobo negro, de dos metros de alto, gruñía rabioso detrás de las placas óseas que tapaban su rostro y patas.
Ruby estaba tan confundida como aterrada, y aun mas lo estuvo cuando el lobo saltó sobre ella. Pero para su sorpresa, no le daño. No la hirió. De echo, no la agredió de ninguna forma.
Si no que estaba posicionado sobre ella, mirando hacia el caballo. La muchacha podía ver, entre sus patas, que su hermana y la asistente del director estaban ambas inconscientes.
Un sonido la sacó de sus pensamientos. Vio como el caballo se arqueaba para adelante, apuntándoles con las púas de su espalda, prendidas fuego. No alcanzó a ver el desenlace de esa acción por que el lobo se interpuso en medio, y rápidamente, puso su hocico por debajo de las piernas de la chica.
En un rápido movimiento, seguido de un grito corto y agudo de Ruby, el lobo la montó a su espalda.
-!¿Que?¡-La muchacha escuchó un ruido seco. Luego miró hacia adelante-No... !Nooooooo¡
Demasiado tarde. El ser ya estaba saltando hacia los techos inferiores.
Mientras caían, el caballo los observó desde lo alto, como si planeara seguirlos. Pero sintió una presencia en su espalda, y supo que el director sería mucho para manejar.
Ya había demostrado ser inmune a su miedo, y ser mucho mas rápido que él.
Sin hacer mucho mas alarde al respecto, saltó en la dirección contraria en que el lobo había saltado, alejándose de la academia, y a diferencia del lobo, cayendo sin la menor molestia, pese a la altura.
Ozpin miró desesperado a las muchachas. Por suerte, eran solo golpes. Ninguna herida grave.
Eso era un alivio...
Lo que realmente ató su corazón a un nudo fue el ver el hueco en el cual habían caído el lobo y Ruby.
Beacon, cafetería, noche.
Nuevamente todo era confuso, pero con el tiempo, Ruby fue recobrando los sentidos.
No pasó mucho hasta que recordara todo lo sucedido, y descubriera que la luz sobre su rostro era la luz de la luna, filtrándose por el hueco del techo sobre ella.
Se sintió pesada, y notó enseguida que no era por cansancio, si no por un peso encima.
Un enorme lobo, inconsciente, estaba rodeándola, sangrando este por entre sus placas óseas, que tenían un color azulado.
Incomoda y con miedo, la muchacha trató de deshacerse del cuerpo, mientras la academia a su alrededor volvía a funcionar como antes de la llegada del caballo.
Alarmas a sonar, mecanismos de defensa accionados y luces volviendo a activarse.
Cuando la muchacha se deshizo del cuerpo, notó algo...
Ella solo tenía polvo encima. Los escombros que golpeaban la espalda y atravesaban la piel, estaban en el lomo del monstruo...
Y poco a poco, del cuerpo comenzó a evaporarse, de haciéndose como si fuera agua. Perdiendo piel y pelo, aunque no lastimaduras ni sangrado.
Lentamente, la imagen de Jaune, atravesado su pecho por pedazos de concreto, y su espalda asaltada por puntas óseas clavadas en su piel, la miró, con ojos inmóviles y entreabiertos entre los escombros.
Las pupilas color celeste estaban húmedas, comenzando a asomar suavemente unas lágrimas, mientras su voz, casi como un susurro en la medianoche, le preguntó-Es...tas...bien..?
Ruby no sabía que hacer, ni que decir. Pero su rostro asintió sin mayores contemplaciones.
-En...tonces...soy...feliz...-Sonrió el muchacho, dejando que las lágrimas surcaran su rostro mientras un hilo de sangre bajaba por sus labios-Muy...muy...feliz...cuídate...
Hizo fuerza para sonreír, pero no llegó a hacerlo.
Beacon, enfermería, día.
El muchacho abrió los ojos, inesperadamente para el mismo.
Hubiera estado bien que ese fuera el final. Que nada siguiera a eso. Ruby estaba bien, sin ningun daño...
El resto era un recuerdo borroso para el, pero ese caballo...
Trató de levantarse, pero un gran peso sobre su pecho le hizo desistir. Conocía esa sensación muy bien, y le predecía grandes dolores. No quería presionar mas su suerte, así que simplemente se quedó acostado en su cama, mirando al techo.
Habló en voz alta, siendo ya una costumbre encontrar a su director en la habitación.
- Director, creo que es hora de que me vaya de Beacon. No quiero ser una molestia-Murmuró el muchacho, con la cabeza contra lo que parecía ser una almohada- Ahora se lo que debo hacer. Ruby estará lo suficientemente segura si mantengo su lectura sanguínea, pero el "Nigthmare" no dejará de perseguirla. No si no lo persigo yo primero. Se que debo hacer. Lo alcanzaré... debo encargarme de el. Y cuando lo logre, ella no tendrá que preocuparse mas de nada. Trataré de mantenerme vivo... para mantener su olor en mi y a sus buscadores en mi rastro. No debería preocuparse por la seguridad de Ruby mientras yo esté...
De repente, un peso nuevo sobre su pecho le llamó la atención. No era el peso que provenía de algún dolor... era un peso nuevo. Algo a lo que no estaba acostumbrado.
Miró hacia adelante, y creyó que estaba soñando.
Ruby Rose, vestida con su vestido negro, y con la caperuza roja, le miró con ojos recién despiertos... pero alarmados.
El rubio no sabía que hacer. Esto lo había tomado completamente desprevenido.
-Leí... leí el mensaje...-Murmuró la chica, algo sonrojada, mientras lo miraba con un poco de recelo -Y... Ozpin me contó... todo... absolutamente todo...
-!Oh¡... ya veo...-Jaune comenzó a sonrojarse como un tomate-Escucha...
-!No¡ !Escucha tu¡-Exclamó Ruby, mas enojada consigo misma que con quien hablaba. Ante el temeroso silencio del muchacho, continuó-No... no estoy segura... de nada. No se que esta ocurriendo aquí... pero ¿Sabes que? Esto dispuesta a intentarlo...-Sin decir mas nada, se apoyó sobre Jaune de nuevo, como había estado hasta ese momento, haciéndolo entender que fue ella ese peso todo el tiempo- Gra... Gracias.
Lo estaba abrazando... lo estaba abrazando...
Lo estaba abrazando...
Podía haber muerto por ella solo por su aroma. Podía haberse hundido en las oscuridades mas profundas solo para mantenerla a salvo. Pero ahora, era mucho, mucho mas personal.
Ahora iba a ir aun mas hallá de eso.
¿Como había sobrevivido? ¿Cuanto tiempo había pasado inconsciente? ¿Que había ocurrido mientras no estaba despierto?
Nada le importaba. Nada.
Ella era ahora su norte. Y eso... le aterraba.
Le aterraba demasiado. Le daba mucho que pensar, mucho que sentir... le hacía pensar que, quizá, ya no estaba tan vacío.
Y sabía que, para protegerla, iría hasta los confines de la mas remota oscuridad. Sin pensarlo dos veces.
Tenía miedo. Mas miedo que nadie en este mundo.
Por que sabía, en el fondo, que ni el miedo iba a pararlo.
Entonces, lloró. Lloró como si fuera un niño pequeño, mientras Ruby lo apretaba contra si.
Beacon, pasillos. Día.
Ya vestido, el muchacho andaba por los pasillos con su amiga.
-Entonces, según Ozpin, debes mantenerte en contacto conmigo para "Intensificar" la discreción de tu sangre...¿Verdad?
-Algo así-Explicó Ruby, tomada de su mano, mientras caminaba por los pasillos, tratando de hacer oídos sordos de los rumores de los otros alumnos... y tratando de ocultar lo ruborizadas que estaba su mejillas- De echo, mientras mas tiempo esté en contacto contigo, de la misma forma en que se hace para despertar el aura, mas tiempo me durará esta... ocultación, por llamarla de alguna forma.
-Entiendo...-Respondió Jaune, también algo incomodo por las miradas de todos alrededor. Luego recordó algunas partes de la realidad, y exclamó-!Yang¡ No... No quiero que ella... mi recuperación es mas baja que... es decir..
-Ya se lo expliqué- Aclaró Ruby, levantando su mano libre con una sonrisa- De echo, el director Ozpin vino a explicarnos todo antes de que me llevara a donde estas. Iba de vez en cuando... no mucho. Solo necesitaba estar cerca por unos momentos.
-Ya veo...-Susurró el rubio, y la chica podía jurar que había cierta decepción en su voz, pero continuó- No te preocupes. Estaré cerca para ti ...cuando me necesites.
Quizá el muchacho era en si un pobre tonto. O simplemente,muy inocente. Pero cuando Ruby miró sus ojos celestes en busca de algún índice de picardía o broma sugerente, solo encontró una resignación total... y un cariño muy suave, como las almohadas de su cama, cuando esos ojos reflejaron su rostro.
Alarmada, miró hacia adelante, sus mejillas como un tomate. Jaune, aun ajeno a todo lo que provocaba, la miró curioso- ¿Estas... bien? ¿No tendrás fiebre? Te ves... colorada.
-Si, si... estoy bien...-Respondió Ruby, rascándose la cabeza- Y... ¿Decías que sabías donde estaba el caballo? O que sabías que debías hacer.
-Si...-Susurró el muchacho, perdiendo su mirada en el frente, mientras doblaban hacia los lockers, pasándolos de largo- Ese "Nigthmare" es un Alfa. Un Alfa es un monstruo que domina la zona donde están los Grim, y que normalmente, no hace mas de lo que otro Grim hace. Pero esos caballos son Alfa entre Alfas. Saben tener entre tres y cinco Alfas mas que les siguen, y son capaces de tener al mando verdaderas armadas de monstruos.
-Suena malo...-Susurró Ruby, inconscientemente apretando mas la mano del muchacho.
-La buena noticia, es que el personal de Beacon se deshizo de la mayor parte de los seres del Grim que controlaba ese "Nigthmare"-Continuó Jaune, bajando un poco su mentón- El resto los exterminamos en estas ultimas dos semanas. Ahora todo en el bosque esmeralda están bajo el mando de Corvo.
-¿Tu "Nevermore"?
-Ese mismo. Ahora lo que debemos hacer con mis "Amigos" es salir a buscar el caballo, en vez de dejar que el vuelva. Por que, por mucho que detestemos, es un ser vacío en el sentido conceptual de la palabra. Un escaner ahora puede decir que no tienes el tipo de ADN que tememos, pero un Grim te identificara solo con olerte.
-¿Como lo sabes? De echo... ¿Como sabes tanto de los Grim?
-Estuve leyendo estas ultimas semanas...-Sonrió el rubio, recordando. Luego giró sus ojos al costado, y sus mejillas ganaron algo de color-Y... tienes... tienes buen olor...rico...
La muchacha se sonrojó con una tonalidad que rivalizaba con su capucha. Miró para el lado contrario al muchacho, y murmuró- Así que rico olor...
-Es como... como oler... oler frutillas... frutillas y rosas... es extraño... pero es así como lo percibo...
-Interesante-Rió Ruby, cortante. Aunque su rostro rojo traicionaba su cinismo- Entonces... ¿Me defiendes por que huelo bien?
Por primera vez en mucho tiempo, Jaune tuvo que ahogar una carcajada, aunque nerviosa, antes de hablar- No. Definitivamente no...
-!Oh¡...-El silencio que mantenía el rubio parecía ser suficiente, por el momento- Entiendo...-Su inconsciente hablaba atravez de su mano apretándose mas a la del muchacho, podía ser, pero ella no hacía nada por evitarlo.
En ese momento, Jaune sintió como le vibraba su "Pergamino", dándose vuelta mientras lo sacaba de su bolsillo.
Ozpin estaba saludándolo discretamente desde la distancia, con una sonrisa.
-¿Pasa algo?-Preguntó Ruby, mientras el muchacho miraba su aparato.
De "Director" 13:30hs:
Ella ya tuvo todo el contacto que le hacía falta tener contigo. El tomarte de la mano no es mas que un bonus.
Jaune se puso rojo como un tomate. Luego le alcanzó el aparato a la muchacha.
Automáticamente, soltó la mano del rubio... pero no pudo apartarla.
Sorprendida, se dio cuenta de que Jaune la sostenía tan fuertemente como ella lo había sostenido a el. Y era apretada con suavidad y fuerza.
Buscó la mirada de Jaune, quien estaba perdida en la nada, pero mostrando mucha vergüenza...
Y mucha timidez. Mucho, mucho miedo.
Pero el miedo no lo paraba. No lo hacía desistir.
Sonriendo con algo de pesar, Ruby entrelazó los dedos con su compañero, apretando las manos.
Fin del capítulo 3.
Así cerramos por hoy.
Para quienes gusten de esta serie, sepan que no van a ver nada nuevo de la misma hasta recién el Sábado (En el calendario de Argentina, donde hoy es Martes) Por que Miércoles, Jueves y Viernes pertenecen a mi otro fic de RWBY "Terminators Team".
¿Les gusta a donde apunta la historia? ¿Algún punto flojo? ¿Algo que les gustara, o no les gustara? !Denme sus opiniones, que yo mejoro con cada una¡
Y siempre recuerden, que lo que les gustaría que sucediera en la historia puedo usarlo, así que si tienen alguna petición, no se la guarden. Compartanla! XD.
Dicho esto, hasta el Sábado :D
PD: Se me ocurrió hacer un sumario de los Grim mostrados hasta la feche en este fic, diferenciando los que son provenientes de la serie y los que no (Y para los que no) Sus habilidades. Recuerden que ademas de dar una versión de "Que pasa si" en este fic, doy también un lore ligeramente distinto, pero que no niega ni transforma el ya existente. Y para no paralizar la historia en explicaciones avanzadas, pero no dejarlos con la duda, siempre puedo detallar los Grim nuevos al final de cada historia, o en algún anexo cada tantos capítulos. Díganme que piensan, y compartan sus ideas conmigo XD.
Hasta la PROXIMA!
PD: Muchas gracias de nuevo Atlas20 y .39 por sus reviews, que me mantienen escribiendo y con ganas. Muchas gracias!
