Capitulo 4: Riña
La pequeña pelota amarilla fue lanzada pero la rubia no pudo enviarla de regreso a su compañero.
-Inténtalo de nuevo Rin, vas mejorando-dijo la gentil y suave voz del chico.
-¿Así?-dijo rebotando la pelota de tenis para luego pegarle con la raqueta.
-Perfecto-dijo Gumo complacido sobre como Rin comenzaba a jugar tenis. Le había tocado ser quien entrenara a la chica.
Estar en el club de tenis no estaba del todo mal, de hecho le parecía algo interesante y no le iba tan mal considerando que ella realmente es un asco en todos los deportes. Solo había tres cosas que no estaban nada bien.
Era la única chica del club, en donde para su mala suerte los chicos mas populares de la escuela habían decidido entrar pensando que ninguna mujer entraría. Pensaron que de esa manera se librarían un poco de sus locas fans y no habría muchos problemas.
Precisamente Len era el capitán del equipo y cabe recordar que se declararon la guerra por lo que él dentro y fuera de la escuela sigue haciéndole la vida de cuadritos.
El uniforme se le hacia incomodo por que tenia que usar una falda algo corta para sus gustos.
-Nada mal para tú segundo día, pero sigues siendo pésima-dijo cierto rubio acercándose.
Len había decidido que de todos los chicos seria Gumo quien podría ayudar a Rin con su entrenamiento ya que parecía ser el menos interesado en ella, él no podía por que la rubia lo odiaba, Kaito y Mikuo no era muy buena opción al igual que el resto del club que estaban muy emocionados por la única chica entre ellos y ni hablar de Piko quien era de todos el más allegado a ella.
-Lamento no ser tan buena como usted príncipe, pero creo que mínimo puedo mantener tú ritmo-le espetó fríamente una vez que Gumo había detenido el juego.
-Oh ¿Eso crees? ¿Qué tal un mano a mano?-le dijo Len en un tono arrogante que no hizo más que subir la irritación de la chica ¿Acaso humillarla era lo único que quería? Pues ella no lo permitiría.
-Acepto.
El peliverde salió de la cancha dándole a Len la pelota para iniciar su partida contra Rin, mientras los chicos se disponían a observar algo interesados.
-Rin ha estado muy competitiva últimamente-dijo Piko
-Pues al parecer su apariencia no es lo único que tiene en común con Len-dijo Gumo.
-Aquí van de nuevo, pero esta vez esta más que claro quien va a perder-suspiró Kaito.
-Mas bien parece que a Rin no le importa perder, lo que quiere es demostrarle a Len que no esta tan debajo de él como piensa-decía Mikuo mientras miraba como Len comenzaba el juego.
Al principio el rubio no jugo en serio, pensó que en un par de minutos la chica ya no podría seguirle el paso, pero se equivoco, la joven comenzaba aumentar su velocidad con forme él lo hacia.
-¿Se puede mejorar tanto con tan solo dos días de entrenamiento?-preguntó Gumo.
-Parece que Len esta comenzando a ir enserio-informó Mikuo.
Finalmente en un esfuerzo por alcanzar el servicio de Len la rubia se presionó demasiado y se torció el pie cayendo al suelo y dándole así la victoria a chico.
-Parece que gane-dijo complacido de ver a la fastidiosa chica en el suelo mientras sus amigos se acercaban a ella.
-Disfrútalo por ahora Kagamine-dijo poniéndose de pie, luego casi cae por el dolor de su torcedura pero fue detenida por Kaito.
-Rin ¿Te encuentras bien?-preguntó el peliazul muy preocupado.
-Si, es solo una pequeña torcedura-dijo intentando tranquilizarlo.
-¿Puedes caminar bien?-le preguntó Piko.
-Por su pues….-dijo intentándolo pero suprimió una mueca de dolor.
-Ni hablar señorita, te llevare a la enfermería-dijo cargándola al estilo nupcial para sorpresa de todos y sonrojo de ella.
-No…no, no es necesario-dijo nerviosa mientras todos observaba, eso le iba a traer problemas, pero Kaito lo ignoro y se la llevo.
Y ver esa pequeña escena hizo que Len se molestara, ella se había sonrojado.
Si las miradas mataran Rin habría muerto antes de llegar a la enfermería y una vez ahí Kaito se dispuso a vendar el tobillo de la chica, tratándola con delicadeza y cuidado.
-¿Ya no te duele?-le preguntó el peli azul mirando a la joven que había sentado en una de las camas que habían.
-No mucho, no tenían de que preocuparse, fue una inocente torcedura a causa del estúpido de Kagamine-dijo lo ultimo entre dientes, justo en los momentos que Len estaba por tocar la puerta pero se detuvo.
-No se llevan nada bien-soltó Kaito una risita.
-No puedo creer que fuimos amigos-dijo Rin cruzándose de brazos con un infantil puchero-Se ha vuelto un maldito playboy que cree que puede conquistar a cualquier chica con una sonrisa y es un… Ah, lo siento, ustedes son amigos-dijo Rin algo avergonzada.
-No te preocupes, es divertido ver como al menos una chica no cae en los encantos del "príncipe"-le sonrió el peliazul gentilmente-Por lo general no hay ninguna que no caiga por él… incluso Miku…-dijo algo afligido.
-¿Te gustaba Miku?-le preguntó Rin por mero impulso.
-Si, pero ella prefirió a Len, no importa, por que en estos momentos me gusta alguien más.
-¿En serio?-preguntó Rin algo alegre de que a Kaito le guste alguien más, después de todo sabe lo que se siente estar enamorado de alguien a quien le gusta otra persona pues eso le sucedió hacia como cinco años con Len-Dime quien es y tal vez pueda ayudarte.
El rubio se golpeó la frente ante lo ingenua que Rin podía llegar a ser. La chica simplemente era muy despistada para detectar cuando alguien estaba enamorado de ella, tal vez por que realmente no le importa el tema del amor debido al par de decepciones que anteriormente tuvo.
-Pues la chica que actualmente me gusta parece ser alguien muy difícil de alcanzar debido a la cantidad de pretendientes.
-Vaya, debe ser una chica muy bonita-sonrió ella.
-Lo dices como si tú no fueras bonita, eres muy linda, solo que ocultas tu aspecto ¿Por qué?
-Ser bonita no va conmigo, sabes…-dijo con algo de incomodidad-Realmente no odio a Len… bueno, es complicado… él se convirtió en lo que yo mas odio, un jugador, yo salía con uno en secreto, el mas popular de mi escuela, al final salía conmigo solo por una apuesta, aposto que conquistaría a las cinco chicas más bonitas y yo solo fui uno de sus objetivos, por eso no me gusta verme bonita-sacudió la cabeza quitándose lo afligida-Pero olvida eso ¿Quién es la chica que te gusta?-dijo renovando ánimos.
-Es fácil, esa persona er…
-Rin ¿Te encuentras bien?-preguntó Len entrando justo a tiempo para así interrumpir a Kaito.
-Kagamine ¿Qué haces aquí?-le preguntó fría.
-Pues ya que ha sido mi culpa que te lastimaras debido a que no pudiste seguirme el ritmo en el juego he venido a cuidar de ti-dijo sonriendo falsamente y la rubia le lanzó una almohada directo a la cabeza.
-Largo no necesito que nadie me cuide, estoy bien-dijo dispuesta a ponerse de pie pero fue detenida por Kaito.
-Necesitas descansar un rato Rin si te sobre esfuerzas te ira peor-le dijo el peliazul amablemente cosa que hizo que la rubia se tranquilizarla.
-Bien…-suspiró, me quedare a descansar un rato aquí, ya se pueden ir.
-Kaito, regresa con los chicos, yo me encargo de Rin.
-Mmm…-sopesó no muy convencido pues encima de que la rubia no quería su compañía lo más probable era que se la pasaran discutiendo o se quieran matar y al parecer la chica leyó sus pensamientos.
-Esta bien, solo lo ignorare-le dijo Rin recostándose y cubriéndose con las sabanas.
-Nos vemos luego Rin-dijo el peliazul saliendo de la enfermería mientras Len tomaba asiento a lado de la rubia.
-Si, adiós-se recostó contraria a Len.
-¿Realmente te la pasaras ignorándome?-le preguntó el rubio algo divertido.
-Si me vas a decir tonterías es mejor ni escucharte, por otro lado tú y yo no tenemos nada de que hablar y esa es otra razón para ignorarte.
-Podríamos llevarnos bien si no fueras tan testaruda-dijo cruzándose de brazos.
-No soy testaruda y tú y yo no necesitamos llevarnos bien, mientras más rápido te entre en la cabeza que no somos amigos mucho mejor ¿No lo crees?-sonrió falsamente-Así de paso me quito a tus fans de encima así que deja de molestarme.
-Mmm…-lo sopesó un momento-No, es divertido verte haciendo berrinches cual niña pequeña ¿No crees que estas siendo muy infantil?
-El único que esta siendo infantil aquí eres tú, conozco a los de tu clase, solo estas molestándome por que soy la primera chica en ponerte en tu lugar y decirte las cosas tal cual son, no soportas que alguien este en tu contra ya que todas caen por ti, pero yo no caeré en eso. No, no estoy molesta ni celosa de que estés saliendo con mi hermanastra si eso es lo que seguramente llegaste a pensar, de hecho voy a disfrutar ver como esa relación fracasa como estoy segura de que lo hará, por que para ti ella es igual que todas las demás, solo me encantaría que te enamoraras de una chica que te haga lo mismo para que comprendas como se siente que te rompan el corazón en mil pedazos.
-Rinny-dijo Len divertido-Eso no pasara.
-Tienes razón, no pasara por que tú no tienes sentimientos, pero de lo que puedo estar segura es de que algún día te cansaras de tu jueguito.
-No Rin, jamás me cansare de jugar contigo-dijo dándole unas palmaditas en la cabeza.
-Muchas gracias por aceptarlo Kagamine-le dijo indiferente-Hazle un favor al mundo y muérete.
-Realmente no se como Kaito pudo enamorarse de una chica como tú-soltó Len como si fuera lo más normal del mundo-Ni siquiera eres la mitad de bonita de lo que lo es Miku.
-¿Qué Kaito que?-reaccionó con sorpresa.
-Por favor Rin, no hagas como si no lo sabias-dijo algo irritado cosa que la rubia notó de inmediato-Era más que obvio.
-Como sea, ese asunto no es de tu incumbencia-la chica frunció el seño ¿Por qué él parecía enojado? Ese no era su problema.
-Por supuesto que es de mi incumbencia, no puedo dejar que mi amigo salga con una chica bipolar como tú que no tiene ni gracia ni chiste y no es bonita-el rubio sintió que le dieron una fuerte palmada en la cabeza.
-No se quien te crees que eres pero no te permito hablar le así a mi amiga-dijo Luka y después cambio su tono a una de preocupación-Rin ¿Te sientes bien? Vine en cuanto me entere de que te torciste el pie ¿Te duele? ¿No es grave?-preguntó inspeccionándola.
-Tranquila Luka, estoy bien-le sonrió a la pelirosa.
-Perfecto, dios las hace y ella se juntan… las dos son igual de bipolares-susurró por el repentino cambio de humor de la chica y luego de asegurarse que su amiga estaba bien la mantenía abrazada mirando fijamente al rubio como si quisiera resguardar a Rin de él.
-¿Qué hace Kagamine aquí? ¿No se supone que él te odia y tú lo odias y no se llevan para nada?
-Así es, pero decidió molestarme un rato más antes de ir a seducir chicas ¿Verdad?-se dirigió al rubio con otra de sus usuales sonrisas fingidas, algo que Len odiaba, antes las sonrisas sinceras que ella esbozaba solían ser solo para él, pero ahora solo recibe esas falsas sonrisas frias y un comportamiento indiferente por parte de la rubia.
Luka no paro de inspeccionar de pies a cabeza a Len y después se separó de su amiga para examinarla mejor, sabia que ambos eran amigos de la infancia y que en algún momento Rin se había enamorado de él cuando eran pequeños, ambos eran muy similares en aspecto, el rubio no parecía mala persona, había oído muchos rumores al respecto y comenzó a odiarlo desde que se entero que le encantaba molestar a Rin, pero mirándolo bien no parecía que el Kagamine la odiara tanto como creía… había algo más.
-Rin-llamó su atención la pelirosa-No será que a él le encanta molestarte por que le gustas-se atrevió a decir Luka.
-¡¿Qué?!-reaccionaron los dos atónitos como si la sola idea representara el fin del mundo.
-Ja, ni hablar-se levantó de su asiento Len indignado-No hay forma de que a mi me guste ella, la sola idea es una ofensa, ni en un millón de años me enamoraría de Rin, es infantil, terca testaruda, descortés, grosera y hay chicas mucho más bonitas y mejores-salió de la enfermería.
Rin apretó los puños sobre las sabanas, eso definitivamente no se iba a quedar así, tenia ganas de hacerlo picadillo en esos mismos instantes mientras Luka sentía salir de ella un aura amenazante.
-Lo mato.
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-¿Cuanto más crees que pueda aguantar?-preguntó Kaito un poco más descansado que Mikuo quien a penas estaba recuperando fuerzas.
-SI fuera por ella jugaría incluso toda la noche-dijo el peliazul mirando como Rin no paraba de jugar tenis con Luka y la pelirosa parecía ya no poder soportar más mientras el sol comenzaba a ocultarse.
-Rin, tomemos un descanso-suplicó la chica ya fatigada de jugar con todas sus fuerzas para seguirle el paso a la rubia.
-Ni hablar, tengo que lograr igualar el nivel de Len para barrer el piso con él-dijo irritada de solo pensar en el Kagamine.
-¿Pero cuanta energía tiene esa chica? ¿Qué no estaba lesionada?-preguntó Gumo que había regresado de comprar una botella de agua, después de todo él también fue una victima de la ira de Rin que en cuanto salió de la enfermería se puso a entrenar.
-Pues alguien debió de hacerla enojar para que este así-dijo Piko con un suspiró, los cuatro ya se habían enfrentado a ella y había que admitir que increíblemente mejoraba muy rápido-Y él único que puede irritarla tanto sin duda es Len, me pregunto que le habrá dicho esta vez… y hablando de eso ¿No se suponía que serian ustedes dos quienes se encargarían de que no hubieran más roces entre ellos?-dijo dirigiéndose a ambos peliazules.
-Je, Je-rio Mikuo nerviosamente-No es tan fácil como crees.
-Es como si el destino se empeñara en que ellos dos chocaran-dijo Kaito-Habría que mantenerla vigilado todo el tiempo y a Len también.
-Entonces, les ayudare, solo debemos mantener a esos dos alejados ¿Verdad?-dijo Gumo solo para confirmar-Rin es mejor cuando no esta irritada o estresada por culpa de Len.
-Si, ese es el caso yo también me uno-sonrió Piko-Pero quienes más problemas tendrán serán Mikuo y Kaito, ya que están en el mismo salón de él y Rin, será un poco más difícil separarlos y también deberíamos decirle a Luka, ella podría ser de mucha ayuda.
-Bueno, esta decidido, a partir de mañana los mantendremos lo más lejos que podamos el uno del otro-dijo Kaito.
