Capitulo 5: Enamorado
-¡Rin! Tienes que ayudarme a buscar un libro en la biblioteca-le dijo Gumo sacándola del salón rápidamente después de que el timbre anunciara el final de clases.
-Ah, si ¿Qué tipo de libro buscas?-apenas pudo preguntar mientras el peliverde la sacaba a toda prisa pareciendo desesperado por alejarla del lugar.
-¿A la biblioteca?-susurró Len algo extrañado dispuesto a seguirlos pero fue retenido por Mikuo.
-Len, debemos ponernos de acuerdo sobre el tema de la clase de ética que expondremos pasado mañana.
-¿Eh? ¿No puedes enviarme los detalles más tarde por mensaje?-le preguntó el rubio pues quería hablar con Rin y tal vez molestarla un poco.
-No, será rápido-dijo Mikuo velozmente bloqueando su camino a la salida mientras cada vez quedaban menos compañeros, el Kagamine suspiró, conocía bien a su amigo y no saldría de ahí hasta que hubiera un tema definido.
-Rin-se acercó Piko-Te acompañare a tu casa ¿Qué dices?
-Ah, me encantaría, pero justo ahora me dirijo con Gumo a la biblioteca para buscar un libro.
-¿Libro? Ah, es cierto, dijiste que te interesaba este-dijo sacando un libro de su mochila para dárselo al peliverde.
-Oh, si, así es, este era, ya no es necesario que vayamos a la biblioteca ¿Te parece si nos vamos todos juntos Rin?-le preguntó Gumo mientras la rubia se extrañaba, pero ignoró a situación.
-Si… no estaría mal-miró hacia atrás, nuevamente no había señales de el rubio y luego les sonrió a sus amigos frente a ella-Vámonos.
Len ya se encontraba en la biblioteca buscando a cierta chica pero sin éxito, no era la primera vez que eso pasaba.
Durante dos largas semanas los chicos se las ingeniaron para mantener a Len alejado de Rin, a ella parecía no importarle pero se le hacia extraño no chocar ni una sola vez con él. Siempre que Len quería acercársele a la chica aparecían Kaito, Gumo, Piko o Mikuo de la nada y lo llevaban a otro lado con distintas excusas que planeaban para mantenerlos distraídos a ambos, incluso en los entrenamientos del club de tenis, que era tres a la semana, con algo de dificultad lograban mantenerlos separados.
En clases Mikuo y Kaito habían convencido a ciertas chicas de cambiar de lugares para estar cerca de Rin, Len no estaba ni muy lejos ni muy cerca, pero cada vez que intentaba acercarse directamente a la rubia las otras jóvenes se interponían en su camino, secretamente los dos peliazules le habían dicho a algunas chicas del salón que Len gustaba de Rin y ellas encantadas aceptaron mantenerlos separados y las fans de ellos dos no podían hacer nada ya que pasaban todo el tiempo a lado de Rin como si se tratase de sus guardaespaldas y si no eran ellos dos se trataba de Gumo y Piko quienes parecían hacer cambio de guardia con los peliazules por que no pasaban ni dos segundos antes de que ella estuviera acompañada nuevamente.
En la escuela no paraban de escucharse rumores acerca de los cuatro caballeros custodiando a la "princesa" como si en cualquier momento un dragón quisiera secuestrarla o en este caso que el príncipe vinera a robársela, Rin era muy despistada, pero no tardo en darse cuenta que al parecer la mantenían intencionalmente alejada de Len, realmente no le importaban las razones debido a que se sentía un poco más tranquila sin el Kagamine cerca, por otro lado Len también se percató del plan de los chicos y no era como que pudiera echárselos en cara por que fingían demencia u otra cosa pasaba.
Sin embargo que no interactuaran no quería decir que Len no pudiera observarla a lo lejos, siempre la veía acompañada de alguno de los chicos pero no podía hacer nada, inexplicablemente se enojaba cuando la miraba sonreír abiertamente hacia ellos, si, ya se encontraba enamorado de Rin, pero internamente no lo iba admitir, no iba aceptar que ella le gustaba y se convencía vanamente de que se enojaba por que sus amigos pasaban más tiempo con ella que con él, odiaba ver a la princesa protegida por sus fieles caballeros y no era difícil ver que todos y cada uno de ellos habían caído para ella.
-Interesante ¿No lo crees?-se acercó Luka al Kagamine que miraba a lo lejos por aquella ventana como Rin almorzaba felizmente con los chicos al pie de un enorme árbol-Apuesto a que en estos momentos desearías ser tú el que este a su lado.
-Por supuesto que no-dijo con un tono de molestia-Solo me preguntó por que mis amigos han decidido perder su tiempo con ella.
Luka rió por lo bajo, estaba más que claro que el rubio estaba celoso.
-Te he estado observando, la forma en que la miras… no tiene sentido que lo niegues, al igual que ellos caíste enamorado de Rin-le dijo Luka-Si, tal vez no se vea muy llamativa, pero ella es más hermosa de lo que aparenta, aun así no es su apariencia lo que los hace caer por ella, es su personalidad, si yo fuera un chico también me habría enamorado de ella.
-No estoy enamorado de ella.
-Si, lo que digas, pero para cuando puedas aceptarlo ya será demasiado tarde, por cierto Len, me gustaría invitarte a mi fiesta de disfraces-dijo dándole un sobre-Precisamente trabajo en un disfraz para ti por si decides ir ¿Puedes pasar esta tarde a mi casa para que te tome las medidas?
-¿Por que tendría que?
-No tienes por que, es tu decisión, los padres de Rin saldrán con sus hijas este fin de semana y ella se quedara en mi casa a partir de hoy, así que tengo unos asuntos que arreglar, nos vemos-la pelirosa se dirigió a la salida de la escuela y él solo se quedo mirando la invitación.
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Después del descanso y la hora libre Len decidió saltarse la ultima clase, aun estaba algo disgustado por lo que Luka le dijo, ella ya se había ido puesto que sus horarios eran distintos, no tenia muchas ganas de regresar a casa así que deambuló indefinidamente por la escuela, intentaba convencerse mil veces de que no estaba enamorado de Rin, se negaba a aceptarlo y no quería hacerlo, ni iba a caer por ella cuando se suponía que las cosas debían ser al revés, odiaba su actitud tan hostil y fría, odiaba que se comportara como la niña que él recordaba sonriendo ampliamente para otros chicos y muy en el fondo le dolía, jamás la recuperaría.
El rubio se encontraba sentado a la sombra de un gran árbol en la parte norte de la preparatoria, todos estaban en clases así que no había nadie por los alrededores o eso creyó hasta que curiosamente observó pasando cerca de él a una adormilada Rin que sostenía un libro entre sus brazos.
-Vaya, que interesante, la señorita perfecta esta saltándose una clase-inquirió en un tono burlón hacia la chica.
La joven bostezó somnolienta y se frotó los ojos intentando deshacerse desesperadamente del sueño que la abrumaba tenia tan poca energía que no tenia ganas de discutir con el joven frente a ella.
-Ah, eres tú Len ¿También te quedaste dormido fuera de clases?-dijo con los ojos un poco más abiertos sentándose a lado de él.
-¿Dormido? ¿Qué estabas haciendo para quedarte dormida?-le preguntó algo extrañado no solo por el hecho de verla muy adormilada y que se sentara a su lado como si fuera amigos de toda la vida, si no también por que hacia un buen rato que se hablaban, lo había llamado por su nombre en lugar de Kagamine como siempre acostumbraba, no estaba acompañada de ninguno de los chicos y sobre todo era la primera vez que ella no le decía algo en un tono hostil o venenoso.
-Pues por fin encontré un rato para estar sola así que fui a la biblioteca a leer un libro, cuando me di cuanta ya era tarde para ir a clase.
-¿Te quedaste dormida?-dijo aún sin poder creerlo, durante el descanso parecía estar llena de energía, aunque tal vez se estaba sobre esforzando para no ser descortés con los chicos y dejarlos plantados con el almuerzo.
-La vida para algunos no están fácil como crees… he estado trabajando extra en el videoclub para comprar un regalo para Luka y cubrir algunos de mis gastos, me desvelé haciendo algo de tarea después de una discusión con mi padre-dijo haciendo un esfuerzo por mantenerse consiente.
Len la miró con sorpresa, ella había respondido fácilmente a su pregunta e incluso se había abierto con él en lugar de espetarle que ese asunto no era de su incumbencia, algo no estaba bien así que pegó su frente con la de ella cerrando sus ojos para sentir su temperatura y comprobar si estaba enferma pues no creía que ella estuviese hablando con él tan abiertamente solo a causa de sueño.
-¿Qué esas haciendo?-le preguntó ella aun adormilada consiente de la cercanía del rubio pero sin tomarle importancia.
-Cuando éramos pequeños de esta forma comprobaba tu temperatura ¿Recuerdas?
-Ah, pero ya no somos pequeños, ambos hemos crecido-dijo mientras el rubio se despegaba.
-Bueno pues no estas enferma, tal parece que no dormir de verdad te afecta gravemente.
-Te dije que no dormí bien por que discutí con mi padre-le repitió algo cansada.
-¿Por qué razón fue la pelea?-se atrevió a preguntar, después de todo pocas veces tenia la oportunidad de hablar tranquilamente con ella.
-Mis padres se divorciaron hace alrededor de cinco años, mi madre nos abandono, ella me dejo con mi papá y por su trabajo nos tuvimos que mudar… tal vez debía irme con ella-guardo silencio un momento volviendo a bostezar.
-"Así que por eso desapareció repentinamente"-pensó Len en ese instante.
-Papá se casó con esa señora, no le caigo muy bien que digamos, ni a ella ni a sus hijas Teto y Neru, a menudo hay varias discusiones en mi casa, esa señora dice cosas como que gasto en tonterías el dinero que mi padre me da, le ha metido a la cabeza muchas ideas tontas sobre mi y se las arregló para ponerlo en mi contra, es triste, pero confía más en ella que en mi, por lo cual suele darme una cantidad limitada, tengo que trabajar para cubrir el resto de las cosas que usualmente necesito, no me considero parte de esa familia y por esa razón discutí con mi padre dado que no quería ir al cumpleaños de la abuela de mis hermanastras…-su voz había ido bajando hasta quedarse dormida apoyando la cabeza en el hombro del chico mientras aun sostenía entre sus brazos el libro que traía consigo.
-¿Rin?-preguntó notando que se había quedado profundamente dormida.
Len la observó durante un rato notando las ojeras de la exhausta chica y su respiración regular, sin tener control de sus acciones acarició con dulzura la mejilla de la joven sintiendo deliciosamente el contacto con su suave piel blanca, paso su pulgar por sus húmedos y rosados labios que podía jurar que lo invitaban a probarlos, se acercó lentamente hacia Rin embriagándose por su olor y sintiéndose extrañamente atraído hacia ella.
Besó sus labios con delicadeza y lentitud disfrutando de aquel cálido contacto, aquello era simplemente tan exquisito que deseaba obtener más de su boca, temiendo que Rin se despertara, profundizó un poco el beso prolongándolo todo lo que pudo y finalmente despegándose de sus labios.
Ya no tenia caso negarlo.
-Kagami Rin… estoy enamorado de ti-susurró pegando su frente con la de ella.
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Finalmente la rubia se despertó encontrándose extrañamente en una habitación desconocida, salió de esta solo para comprobar que se encontraba en la casa de Luka, camino por los pasillos dirigiéndose a uno de los estudios en donde sin duda estaba por que al acercarse comenzó a escuchar su voz platicando con otra persona.
-Y ¿De que se disfrazara Rin?-dijo una voz familiar.
-Je, es un secreto.
-Luka…-la llamó abriendo la puerta y encontrándose con cierto rubio a lado de ella.
-Ah, Rin, veo que ya despertaste ¿Dormiste bien?-le preguntó la pelirosa.
-Eh, si. Kagamine ¿Qué diablos haces aquí?-preguntó un poco irritada.
-¿Así me hablas después de que amablemente te traje a casa de tu amiga? Que fría-dijo él.
-¿Me trajiste?-dijo extrañada.
-Rin, te quedaste dormida en la escuela y como anteriormente le había dicho a Len que te quedarías en mi casa te trajo aquí.
-Ah, si, me quede dormida leyendo un libro en la biblioteca y luego me encontré con él… Momento ¿Por qué le dijiste que me quedaría contigo? ¿Estuviste hablando con él?-le preguntó algo a la defensiva.
-Vamos, vamos, no le prestes importancia, son compañeros de clase después de todo, deberían poder llevarse bien ¿No lo crees?-le dijo Luka.
-Yo pienso que es mejor retirarme, después de todo no tengo nada más que hacer aquí y no quiero hacer molestar más a Rin-dijo poniéndose de pie para salir de la habitación.
La rubia recordó un poco de lo que había hablado con Len y que se quedó dormida a su lado, apretó los puños algo enojada consigo misma por haberse mostrado débil frente a él y contarle abiertamente de su vida cosas que podría usar en su contra, pero en lugar de eso el Kagamine solo le sonrió y se detuvo una vez que se encontraba a su lado para cruzar la puerta.
-Sobre lo que me dijiste… hare como si nada hubiera pasado-continuó avanzando lentamente.
-Kagamine-lo llamó haciendo que el aludido se detuviera de espaldas a ella-Mmm… Len gracias… por traerme aquí-dijo algo difícil y avergonzada pues decir aquello resultaba algo difícil.
El rubio sonrió y se dio media vuelta.
-Ahhhh, es la primera vez que Rinny me agradece-dijo abrazándola efusivamente por detrás.
-¡Kagamine!-gritó la chica que había sido tomada desprevenida mientras intentaba librarse del abrazo.
-Eres linda cuando haces pucheros-dijo complacido, seguido de lo que le dio un cálido beso en su mejilla tras lo que huyo rápidamente de la vista de la rubia-¡Nos vemos!
Al principio la joven se quedo pasmada con la mano sobre la mejilla y finalmente reacciono con la risita de la pelirosa frente a ella que la hizo volver a la realidad dándose cuenta de lo que había sucedió.
-¡KAGAMNE!-gritó a todo pulmón la rubia furiosa disponiéndose a perseguirlo, corrió a la entrada de la mansión de Luka notando como el chico ya estaba subido en su coche listo para arrancar.
-Te veo luego Rinny-le guiño un ojo avanzando con su coche.
-¡Vuelve aquí Kagamine! ¡Esto no se va a quedar así me oíste!
Len solo soltó una risita mirando a la joven por el retrovisor
Sakura Hecate: Gracias por ser la primera en comentar y de verdad espero que sigas leyendo esta historia.
Shioo: Lamento no actualizar tan pronto como había prometido pero tuve un montón de inconvenientes, ni siquiera había tenido tiempo de responder comentarios.
Nea Kagamine-chan: Ojala a mi me hubieran regalado un dije waaaaaaaa, bueno, al diablo con eso, no lo necesito.
cristal12997: Gracias por dejar comentarios y lamento no haber respondido hasta ahora, solo había tenido tiempo de subir los capítulos así que espero que hayas disfrutado este, pobre Rin, ha sido un milagro que hablara de sus problemas familiares y en especial que se los dijera a Len, se lo que se siente que te hagan la vida de cuadritos y de no habaer sido por que me mandaron a vivir con mi tia yo me volvia una asesina.
