Capitulo 14: Día tres
El amanecer pinto el oscuro cielo ahora iluminado por la salida del sol, nuevamente Rin se despertaba de una tranquila noche de sueño y lo primero que hizo fue asomarse por la ventana para comprobar lo que con temor sospechaba.
Ahí estaba. Su actual novio Kagamine Len esperándola con una sonrisa en la entrada, suspiró abriendo su ropero y buscando la ropa que se pondría para iniciar ese fatídico día.
-"Solo un par de días más"-se dijo mentalmente.
Como Len esperaba, la chica bajo a su lado a toda prisa, solo que contrario a lo que él pensaba que sin duda era que ella bajaba rápidamente para poder caminar a su lado solo que no lo admitía por que era una tsundere, la verdadera razón era que Rin quería ahorrarse de problemas e irse con Len antes de que alguna de sus hermanastras despertara y le causaran algún problema.
-Nee, Rinny ¿Por qué no me dijiste que conocías a Rinto? En el tiempo que has estado de modelo jamás lo mencionaste-dijo seguro de que al verlo, ya que Rinto es alguien famoso, de inmediato se emocionara por haberlo conocido.
-La verdad no creí que fuera algo muy importante-dijo con un tono un tanto indiferente-Además no creo que sea recomendable mezclar escuela con trabajo así que ahora realmente no le veo él caso a algo tan trivial como que he conocido a Rinto antes, solo he hablado con el como seis o cinco veces.
-¿Y de que han hablado?
-Nada en particular, casuales saludos y cosas de trabajo.
-Tal vez también deberá conseguirme un empleo de modelo-mustió Len en un tono que claramente su querida y adorada novia no alcanzo a escuchar.
-¿Dijiste algo?-la chica giró su cabeza hacia el joven de cabellera dorada a su lado.
-No, nada-le contestó.
Caminaron a las escuela tomados de la mano como si fuera un día como cualquier otro, lo que Rin no se imaginaba era que las cosas se pondrían para ella un tanto incomodas en la salida.
Luka, Gumo y Piko estaban en el mismo salón con un plan de estudios a base de ciencias económicas, el maestro de administración había marcado un proyecto prácticamente desde el inicio de clase que los alumnos tardarían un poco en desarrollar y la se encontraban justamente en la etapa final que era llevar todo a la práctica.
Durante el periodo de exámenes Rin estuvo muy absorta en sus estudios por lo que realmente no presto mucha atención a lo que sucedía a su alrededor y mucho menos lo que casualmente Luka le comentaba mientras estaba sentada frente a ella en la biblioteca.
Y mientras la pelirosa le explicaba a su amiga la situación, la rubia solo asentía fingiendo escucharla sin preocuparse más que en sus estudios, grave error.
-¿Tienes planes para hoy?-preguntó Rin levantándose de su asiento una vez que hubo guardado todas sus cosas y sus clases había terminado.
-Tenemos planes para hoy-le dijo el rubio-No es la forma en que quería pasar mi cita contigo, pero supongo que será muy divertido ¿Cierto Kaito y Mikuo?-volteó a ver a ambos peliazules con una sonrisa lo cual extraño a Rin.
-¿Eh? ¿De que se trata esto?-preguntó claramente desconcertada.
-Hoy es la presentación del proyecto "jóvenes emprendedores"-le dijo Len.
-Ah… si… ¿Y eso que tiene que ver?
-¿Acaso lo olvidaste?-le preguntó el rubio.
-¿Olvidar que?-dijo aun más extrañada.
-El hecho de que iremos a ayudar a Luka, Gumo y Piko con su proyecto-dijo Mikuo.
-Ah, me parece que Luka dijo algo del proyecto… ¿Qué fue lo que hicieron ellos?
-Hicieron al parecer una cafetería, me parece que el nombre de su proyecto es "Maiden coffié", incluso el comercial les salió muy bien pidieron nuestra ayuda para hoy ya que tiene que vender sus productos y pidieron el salón que esta aun lado del pasillo de trofeos donde se estarán presentando los demás proyectos-dijo Kaito-Es algo así como un tipo de exposición ya que ellos y otros salones presentaran sus ideas.
-Creo que debí haberle dicho a Luka que si la ayudaría cuando estaba distraída-lo reflexiono un momento Rin, de cualquier forma hay que ir a ayudarlos.
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-No, no, no y no ¡Me niego rotundamente!-gruñó Rin con los brazos cruzados.
-Pero prometiste que me ayudarías, no puedes fallarnos a mi, a Piko y a Gumo-dijo Luka fingiendo estar muy triste-¡Dijiste que estaba bien y que no había ningún problema!
-Eso fue hasta que me entere de que tenia que usar eso-dijo señalando el traje de maid que Luka tenia en sus manos.
Era un muy hermoso conjunto holanado y algo revelador para Rin, la pelirosa ya traje puesto su traje mientras los chicos habían ido a cambiarse.
-Ándale, por favor, solo será un momento-pidió Luka.
-¡Pero yo no puedo usar esa cosa!
-Una promesa es una promesa.
-Pero…-dijo con un tono algo indignado y sabiendo perfectamente que no podía faltar a su palabra.
-Por favorrrr-estiró la última palabra mirando a su amiga con ojos de perrito a medio morir.
La rubia suspiró aun con su expresión algo disgustada.
-No puedo creer esto-mustió con molestia cruzada de brazos.
…
Los murmullos se escuchaban por el salón que ya estaba acomodado para recibir a los clientes, aun faltaba como media hora para que sonara el timbre de receso para los estudiantes de la tarde por lo que no había casi nadie en los pasillos.
La puerta del aula se abrió llamando la atención de los cinco chicos presentes que de inmediato voltearon a la puerta viendo entrar a Luka y a Rin ya equipadas con el vestuario de maids solo que…
Tres segundos. Tres segundos fue lo que duro el silencio y el desconcierto de los chicos al ver a Luka y Rin entrar mientras se concentraban más en como venia vestida su amiga rubia.
-Si sabes que la falda se usa sin pantalones de bajo ¿No?-le reiteró Mikuo mirando la expresión algo avergonzada que Rin tenía en su rostro.
La joven se cruzo de brazos algo disgustada sin poder borrar su sonrojo de vergüenza, no por el hecho de que sus amigos la miraran raro por no acceder a quitarse los pantalones y poner se la falda del conjunto de sirvienta sobre este, si no más bien por el hecho de que tuvo que ponerse una falda, si, era cierto que la usaba con el uniforme (por suerte en mi prepa no era necesaria la falda con el uniforme) pero había un gran diferencia entre la farda del uniforme que le llegaba por debajo de las rodillas y la mini falda del traje de maid que le llegaba mas arriba de las rodillas.
-Yo seriamente odio las faldas así que no me importa lo que piensen no pienso…
En el momento en que la primera palabra salió de la boca de la chica no se percato de que cierto rubio se le acercaba hasta que fue demasiado tarde y este frente a ella, para la sorpresa de todos, le alzó la falda.
-¡Kyaaaaaa!-gritó bajándola rápidamente avergonzada y con enfado miró al Kagamine-¡¿Qué diablos te pasa?!
A Len le intrigó un poco la reacción de la chica puesto a que su acción fue ciertamente irrelevante pero decidió ignorarla.
-Ya puedo resumir que le levante la falda a Rin-dijo con una pose heroica de victoria cosa que no fue tan extraño para sus compañeros ya que era casi como si lo hubieran visto venir.
-¿Qué demonios? ¡¿A caso estas loco?! ¡Ven, por razones como esta es que no uso faldas!-aclaró la rubia sumamente disgustada.
-Sabes que de no haber tenido pantalones abajo no lo hubiera hecho ¿Cierto?-le dijo Piko.
-Da igual-dijo entre dientes.
-¿Entonces piensas quedarte así con los pantalones debajo de la falda?-preguntó Kaito.
-Por supuesto que si y me importa un comino lo que tú y la de más gente piense.
-Intente hacerla reflexionar pero sobornarla con naranjas ya no funciona-dijo Luka un poco decepcionada de que sus esfuerzos hayan sido en vano ya que se había emocionado con el hecho de que finalmente tenia una excusa para vestir a Rin de maid y conseguir la foto que más ansiaba para su colección.
-¿Qué pasa si alguien más quiere alzarte la falda?-dijo el peliazul en tono burlón.
-Ningún otro loco pervertido aparte de Len haría eso-dijo poniendo sus manos sobre sus caderas.
-Buen punto.
-Vamos Rin, será la única vez que te pida algo así que por favor quítate los pantalones-rogó Luka.
-He dicho que no, ya hice suficiente con ponerme esta cosa-dijo obviamente refiriéndose al disfraz de maid.
-Sinceramente creo que te verías mejor con solo la falda-dijo Miku a lo cual todos le dirigieron una mirada y especialmente Len que que lo veía con enojo-Quiero decir, en el buen sentido, con todo el conjunto de ropa-se corrigió Mikuo nerviosamente dada la malinterpretación de sus palabras por parte de los chicos, cosa que dada su inocencia en esos temas Rin no logró entender.
-No hay nada que ninguno de ustedes pueda hacer para convencerme de usar solo la falda-dijo la rubia decidida.
-Ah, eso crees ¿Eh?-dijo Len con un tono maligno en la voz pero con un tono profundo estando muy cerca de su querida novia con una sonrisa un tanto siniestra.
-Me… me estas asustando-dijo Rin dando un paso atrás con un poco de miedo.
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-Tú… no lo harías-dijo la rubia temerosa acorralado por Len contra la pared en un lugar donde no había nadie pues su querido novio había pedido hablar en privado.
Cierto, no lo haría, más que nada por que realmente no le convenía, pero mientras ella creyera que era capaz de eso y más bastaba para tenerla chantajeada.
-¿En serio eso crees? ¿Quieres retarme Rin?-dijo en tono burlón y sumamente arrogante-¿Quién pierde más tú o yo?
-Te odio-dijo ella disgustada.
-Y yo también te amo querida-le dio un fugaz beso en los labios al que Rin no pudo negarse ni hacer nada-Ahora vamos que nuestros amigos nos están esperando-le dijo con una sonrisa mientras internamente Rin maldecía.
…
-¡Chicos, hora del fanservice!-dijo Len con alegría mientras entraba al salón con Rin detrás de él sumamente avergonzada de haber accedido al pedido del rubio, a mejor dicho haber sido chantajeada por él.
El timbre sonó de inmediato y los clientes en el lugar no se hicieron esperar junto con una variación de profesores que además de evaluar el trabajo y desempeño de los alumnos en el proyecto degustaba y probaban algunos de los productos hechos por sus estudiantes que demostraban mucha habilidad para esas cosas.
En la mini feria, por así llamarla, se podían observar todo tipo de cosas, desde puestos de cosméticos hechos a base de productos cien porciento naturales, hasta venta de lámparas hechas con materiales ecológicos y muchas otras cosas.
Había solo tres puestos que vendían comida, uno era hot-dogs y otro de dulces, pero definitivamente el que más llamo la atención fue el café "Maiden coffie" ya que había sido de los proyectos mejor planteados e incluso el video de su comercial había sedo fresco y llamativo.
El proyecto constaba de tres fases, la investigación de mercado y el desarrollo del proyecto hecho a base de un ensaño, el comercial y la puesta en practican y pues, digamos que la buena elaboración y planeación no fueron lo único que llamo la atención.
Los cinco chicos más populares de la escuela estaban vestidos como sensuales meseros que las trataban con mucha amabilidad y respeto y esto sin duda atrajo a las mayorías de las chicas que querían tener una mínima interacción con los príncipes del instituto.
Y por supuesto la sensación del momento no se quedó atrás en cuanto atención, pues lo chicos solo iban por ser atendidos por Rin, su fama en la escuela había subido mucho en cuestión de días y los jóvenes creyeron que seria fácil acercarse a la rubia dado que antes de su debut en la revista no era muy popular que digamos, pero estaban sumamente equivocados dado a que la chica siempre estaba en compañía de alguno de los príncipes y para el colmo todos en la escuela sabían que era la novia de Len, aunque eso fuera solo por una semana debido a la apuesta que perdió.
Por supuesto la población masculina no perdía las esperanzas de interactuar con la nueva diva de la escuela y por ahora lo único que podían hacer era disfrutar del fanservise en el café, lo único malo es que era la única chica que atendía dado que Luka era la cajera así que nuestra pobre Rin iba de aquí para allá atendiendo a los chicos con una bien fingida sonrisa que ellos podrían jurar que era hermosa y completamente sincera.
Y así nuestra pobre rubia era quien más trabajo tenia.
Luka sonreía sumamente contenta de tener finalmente la foto de Rin en traje de maid y verla en acción.
-¿Cómo lo hiciste?-le preguntó al rubio que se encontraba cerca tras haber finalizado su trabajo con sus últimas clientas mientras sus demás compañeros seguían atendiendo a las chicas.
-Es un secreto-dijo con una sonrisa satisfactoria-Pero te ayude así que recuerda nuestro trato.
-Si, Si, las bananas-dijo con un gesto despreocupado-Pero ¿En verdad no me drías como lograste convencerla?-preguntó la pelirosa.
Len lo sopesó un momento y volvió a sonreír de manera un tanto oscura pero victoriosa.
-Solo te diré… que la foto que me diste sirvió para algo-le guiño el ojo.
La joven se extraño pero de inmediato entendió.
-Je. Y la chantajista soy yo-dijo con ironía.
Je je je…. ¿Qué tal les pareció este capitulo?
Lo hice basado en algo que me sucedió en mi ultimo año de preparatoria, quedé de ayudar a mis amigos con su proyecto de "jóvenes emprendedores" ellos terminaron haciendo un puesto de comida y se suponía que mi amiga Arantxa y yo íbamos a atender a los clientes, dijeron que me harían usar un traje de maid pero por supuesto yo no se los crei así que accedi a ayudarlos.
De hecho era imposible que usáramos traje de maid dado a que no había tiempo suficiente para conseguirlos así que no los tuvimos, sin embargo lo que si hicieron fue conseguir faldas y camisas iguales similares a un uniforme así que cuando me dispuse ayudarlos resultó que tenia que usar una falda.
Citlalli Mildred Pacheco López JURÓ jamás en su vida usar falda debido a una experiencia traumática a menos que la falda fuera parte del uniforme escolar, que por supuesto debe llegar debajo de las rodillas o que una situación importante lo amerite, como hacer cosplay o la falda que tuve que usar para el coro de la prepa pero esa no cuenta dado que era muy larga, estilo monja.
En fin, así fue como yo prácticamente me humille en la escuela usado mis pantalones debajo de la falda, a Héctor le pareció gracioso alzármela y alego que podía presumir haberme alzado la falda, al final defendí el honor de mi juramento importándome un comino lo que los demás pensaran así que no pudieron hacer nada para que yo cambiara de opinión.
¿Les ha pasado algo así? Sinceramente lo dudo, pero no es la única de las cosas extrañas y graciosas por las que pase en la prepa. Lo de las esposas era cien porciento cierto.
¡Gracias por los 50 comentarios!
