Este capitulo solo pueden leerlo mayores de 18 años estan advertidos.

Y como lo prometido es deuda, espero que lo disfruten pervertidos, no estoy segura de que sea suficiente bueno pero ustedes opinan.

Capítulo 23: Confesiones

-¡Len quítame tus manos de encima!-gritó la rubia alterada.

-Mi Rinny~-canturreó el rubio sacando a la joven de sus casillas.

-¡Bien, esto ya es suficiente! ¡Tú me obligaste Len!-con fuerza devastadora Rin golpeó el estómago de Len dejándolo inconsciente-Al fin me suelta-suspiró aliviada pero tuvo que sostener al rubio antes de que se estampara contra el suelo-Upss, creo que me pase un poquito…

Dejar a Len inconsciente en principio fue una buena idea porque le dio a la rubia el tiempo suficiente para arreglar el desastre de la mansión que Len había causado el día anterior, por desgracia no pudo cambiarse de ropa por que la única ropa de mujer que encontró en toda la casa fue un traje de sirvienta y la verdad no sabía cuál de los dos era la peor opción para vestir con un Len pervertido que en cualquier momento podía asaltarla.

Finalmente la rubia decidió suspirar y darse por vencida, no le quedaba más opción que quedarse vestida de enfermera si no quería provocar más a Len.

La locura de la fiebre de Len estaba sacando de quicio a la pobre Rin y era tanta que al perder de vista a Len este había terminado en el techo de la mansión y subió consigo la escalera para que la rubia no pudiera atraparlo.

-Nota mental: Cada vez que Len se enferme hay que darle pastillas para dormir y dejarlo inconsciente hasta que se cure-se dijo Rin a si misma.

-Hola Rinny-saludo el Kagamine muy animadamente desde el techo.

-¡Len baja de ahí en este mismo instante!

-No~-canturreó-No lo hare hasta que… Mmm ¡Solo no lo haré!-dijo él.

-¡Vamos Len baja de ahí, no hagas que suba yo por ti!

-Quiero verte intentarlo Rinny.

Fue suficiente. Len no se iba a burlar de ella de esa forma oh no lo haría y decidió que llegaría a donde Len estaba sí o sí. Intento subir escalando y apoyándose con lo que estuviera a su alcance pero eso no funcionó.

Sopesó llamar a la policía o los bomberos pero sería sumamente complicado explicarles como ella perdió el control de la situación y un Len débil escapo de ella y se subió al techo, finalmente y sin opciones recurrió a su último recurso.

-Len, si no bajas en este instante te juro que tomare todos los plátanos de la cocina y los tirare a la basura.

-No lo harías-dijo un poco sorprendido de la declaración.

-Oh, solo mírame hacerlo-dijo saliendo de la vista del rubio.

-¡Eso es jugar sucio Rin!-se quejó el bajando la escalera y en cuando tocó el suelo fue emboscado por Rin que lo atrapo metiéndolo a un costal.

-¡Len vine a visitarte por que supe que estas….!

La escena que Kaito vio fue de Rin arrastrando a fuerzas un costal dentro del cual sin lugar a dudas estaba Len intentando liberarse.

-Ah, hola Kaito-le sonrió la rubia al peliazul que estaba algo desconcertado por la escena que había presenciado.

-Oh, hola Rin… emm ¿De dónde sacaste un costal y porque estas vestida de enfermera?-preguntó con algo de nerviosismo.

La rubia lo miró seriamente.

-Hay cosas que es mejor que no sepas-declaró con frialdad.

-Okay…. Fingiré que esto nunca paso y me ira a casa a cuestionarme inútilmente lo que sucede aquí. Nos vemos-dijo el peliazul dándoles la espalda.

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El día resulto un poco más complicado de lo que Rin hubiera esperado pero finalmente de alguna manera había hecho que a Len se le agotaran las fuerzas y cayera en cama rendido, o eso era lo que ella creía.

-Te ves tan calmado cuando estas dormido-susurró después de comprobar la temperatura del rubio que por suerte no era muy alta-Bueno, creo que yo también debería irme a dormir.

Se dio la vuelta dispuesta a salir de la habitación pero en un par de segundos ya se encontraba acostada en la cama con Len encima de ella mientras intentaba procesar lo que había sucedido. En su breve descuido el rubio la había jalado de la muñeca lanzándose en la cama y estableciéndose encima de ella con sus rodillas a cada lado de la cadera de la chica y sosteniendo sus muñecas al nivel de su cabeza.

La rubia parpadeo un par de veces sorprendida y notó la sonrisa juguetona del Kagamine que ocultaba sus ojos tras su flequillo.

-Rin…-susurró su nombre inclinando su cabeza hacia el cuello de la chica y sintiendo su suave aroma.

-L-Len…-tartamudeó sonrojada e incómoda.

-Rin… Te amo-dijo mirándola a los ojos con cierta chispa de determinación.

-¿Qué?-dijo desconcertada-No…-su voz tembló-No puedes estar hablando en serio, amas a Miki, es a ella a quien siempre has querido en lugar de mi-dijo intentando hacerlo entrar en razón y que no jugara así con ella.

-No lo es, te amo a ti, siempre ha sido así solo que no me había dado cuenta, fui un estúpido Rin, perdóname, necesito que me perdones, no tienes ni idea de lo mucho que he sufrido por ti ¡No te lo puedes ni imaginar!

-¡Por favor no mientras!-rogó ella con tal desesperación que podía sentir que las lágrimas comenzaban a formarse en las esquinas de sus ojos-¡No me digas que me amas solo para jugar conmigo!

-¡No es un juego y no estoy mintiendo!-apretó con enojó sus muñecas-¡Te amo, te amo, te amo, te amo! ¡¿Por qué no puedes entenderlo?!-gritó con desesperación.

-Yo…-Rin desvió la mirada pensando que probablemente Len actuaba así debido a que se encontraba enfermo y algo drogado por los medicamentos.

-Te amo, voy a repetírtelo todos los días si es necesario-soltó una de las muñecas de la chica acariciando su mejilla y haciendo que la rubia se estremeciera con su cálido tacto.

-Len no…

Antes de que terminara de hablar o dijera cualquier otra cosa los labios del Kagamine se impactaron contra los suyos en un apasionado beso en el que el joven intentaba demostrarle toda su devoción a la chica.

Rin se removió intentando liberarse de los hambrientos labios del rubio pero este de inmediato al ver sus intenciones mordió su labio inferior e introdujo su lengua en la cavidad de la joven degustando cada rincón de ella.

La chica no supo cómo reaccionar y sin darse cuenta ya le estaba devolviendo el apasionado beso, finalmente Len se despegó de ella dejándola con la respiración agitada y sonrió para sus adentros.

-Rin ¿Tú me amas?-le preguntó.

La rubia abrió los ojos y con tristeza desvió la mirada sin saber cómo responder a esa pregunta, quien tenía más que perder era ella porque a pesar de que se juró que no volvería a caer para Len ahí estaba como un pobre animalito atrapado en las redes de una araña.

-Oh, ya veo…-dijo aun sin recibir respuesta y beso suavemente su frente-Entonces tendré que hacer que me lo digas-besó su nariz-Yo te amo-besó sus labios con suavidad-Te quiero y te deseo-susurró al oído de la chica haciendo que se tensara-Y voy a hacer que me devuelvas esas palabras, te voy a demostrar lo mucho que te amo porque lo que te voy a hacer no volveré a hacérselo a ninguna otra chica.

Dicho esto el rubio comenzó a besar y lamer el cuello de la joven debajo de él sacándole un par de gemidos. Len era el que estaba enfermo ¿Entonces porque demonios era ella la que se sentía tan débil? No sentía tener las energías suficientes para hacerlo a un lado aun sabiendo adonde se dirigía todo eso.

El joven sin perder tiempo comenzó a desabrochar la camisa de la chica, Rin desvió la mirada avergonzada cuando Len pudo observar el sujetador de encaje con un broche que convenientemente se desabrochaba de adelante.

La rubia no sabía que decir o cómo actuar, sabía que debía parar todo eso pero simple y sencillamente no podía, su cuerpo no reaccionaba y comenzaba a sentirse algo adormilada y un poco mareada como si hubiera…

-La medicina hace efecto muy rápido-susurró el Kagamine y fue así como lo entendió, al parecer ambos estaban bajo efecto de las pastillas, aun un Len semi-inconsiente le jugaba trucos sucios para ganársela.

-Es el efecto de las pastillas ¿No es cierto? ¿En qué momento…?

-No fue intencional, se puede decir que los dos estamos en la misma situación, por error te tomaste el jugo que me habías dado con la medicina disuelta, aunque solo lo restante.

-Esto no es bueno… Len detente-pidió la rubia pero fue silenciada de inmediato por el rubio.

Ella comenzó a forcejear débilmente pero no podía librarse del Kagamine y sus deliciosas caricias que comenzaban a encender todo su cuerpo.

-Déjate llevar Rin, admite que ansias esto tanto como yo-susurró el sensual rubio deshaciéndose con habilidad de la falda de la joven.

-¿Que estas? ¡Ah!-gimió al sentirlo presionando su área privada.

-Voy ser suave contigo-le dijo besando su frente.

La rubia tembló, los besos de Len se sentían tan cálidos y llenos de amor que sin darse cuenta cayo en su trampa, se dejó llevar por aquellas deliciosas sensaciones mientras el joven acariciaba todo su cuerpo y ella se estremecía gimiendo ligeramente.

Len no estaba 100% en sus cabales o de lo contrario no hubiera actuado tan seductivo en esa situación, lo único que sabía era que tenía la oportunidad de disfrutar todo de Rin y era más que obvio que no lo iba a dejar pasar.

Entre besos y caricias el rubio ya no podía resistirse las ganas de poseer a la chica debajo de él y con sus dientes sensualmente fue bajando las bragas de la chica quien sintió un escalofrío ante el tacto y como gran rapidez se introdujo en ella de una sola estocada acallando sus gritos al bloquear sus labios con los de él.

Rin intentó moverse pero finalmente decidió quedarse quita para no hacer más grande su dolor, cuando Len despegó sus labios de ella escuchando un leve gimoteo por parte de ella, con delicadeza limpió sus lágrimas y la besó en la frente.

-Iré despacio hasta que te acostumbres-le dijo el acariciando su cabello y la rubia asintió.

Fue suave y lento, el dolor comenzaba a desaparecer, Len tuvo que usar cada gramo de su poco autocontrol para no acelerar su ritmo, el interior de Rin era tan cálido, tenía ganas de penetrarla más rápido y más fuerte pero no quería lastimarla, tomo un par de minutos escuchar sus leves gemidos de placer mientras se aferraba al cuello del chico.

El rubio comenzó a acelerar cada vez más hasta que finalmente fue libre de moverse dentro de ella sin restricciones, con cada estocada que le daba se sentía en el cielo y más sabiendo que los gemidos provenientes de sus labios eran causados por él y era el primero en escucharlos.

-Rin, dime que me amas-susurró.

-L-Len-ella gimió cuando él se introdujo en ella más fuerte y ambos se encontraban muy cerca del climax.

-Por favor, dime que me amas, aunque sea una vez, aunque sea mentira-pidió él.

-Yo ¡Ah!-sus paredes virginales se estrechaban-¡Te amo!-gritó cuando sintió un líquido llenando su interior y Len se desplomó a un lado de ella atrapándola entre sus brazos rápidamente.

-Dilo otra vez-rogó apegándolo lo más que pudo a su cuerpo y dejando que ella escuchara su agitado corazón mientras ambos intentaban regular su respiración.

-Te amo-dijo ella acurrucándose en su pecho.

-Y yo a ti-susurró el Kagamine antes de que los dos cayeran en un profundo sueño.

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Al día siguiente Rin fue la primera en despertar, se desconcertó al sentir unos fuertes brazos rodeándola pero al levantar su rostro y encontrarse con un apacible y dormido Len su expresión no tuvo precio. Soltó un grito sobresaltada cayéndose de la cama y las imágenes de lo sucedido esa noche vinieron a su mente como un balde de agua helada, había hecho el amor con Len.

-No, no, no… Tranquila-se dijo un poco alterada-Cierto, Len estuvo bajo efectos de medicina seguro que no recuerda nada de lo que sucedió anoche, si ese es el caso debo irme pronto de aquí y fingir que nada paso, si eso hare-se dijo intentando guardar la calma.

De inmediato comenzó a recoger sus ropas y tomo su celular marcando rápidamente un número.

-Oh, si Kaito, veras, surgió algo y hoy no puedo quedarme a cuidar de Len ¿Podrías hacerlo en mi lugar? Te lo agradezco.

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Finalmente en ansiado Lunes de volver a clases llegó, Rin no supo que paso el domingo con Len, ese día tras despertar se marchó de la mansión a torturar a Luka por lo que sucedió la pelirosa no tenía ni ida pero tras lo que su amiga dijo le quedo claro que había sucedido, más porque la culpaba de todo.

La rubia caminaba cabizbaja entre los pasillos hasta que finalmente sus ojos se toparon con Len que había estado hablando con Kaito y Miki, en cuanto la vio se despidió de sus amigos y de inmediato se acercó a la chica.

-Rin, tengo algo muy importante que decirte.

Con solo verlo la rubia se sonrojo pero como Len seguro no recordaba nada de aquella noche tuvo que esforzarse por guardar la compostura.

-Si dime-sonrió nerviosamente.

El rubio se puso de rodillas y sacó una cajita de su bolsillo, abriéndola le mostro a la chica un hermoso anillo de compromiso.

-Rin, cásate conmigo

La chica tardo un segundo en reaccionar.

-¡¿Qué?!

-¿No me escuchaste? Bien, le lo repetiré más fuerte RIN CAS…

La chica rápidamente le quitó la caja al Kagamine y le cubrió la boca para evitar que todo el mundo visualizara la escena.

-Jeje, aquí no pasa nada-dijo jalándolo consigo y hábilmente sin que nadie se fijara se metió con él al armario del conserje.

-¡¿Que acaso estás loco?!-le reprochó-¡¿Cómo diablos se te ocurre hacer esto?!

-Pues tu y yo hicimos el amor ¿No es cierto? Entonces simple y sencillamente decidí tomar la responsabilidad y casarme contigo.

-¡¿Qué?!-dijo sumamente roja y nerviosa-Tu y yo no hicimos nada jeje, debió ser producto de tu imaginación-retrocedió hasta toparse con la pared.

-No, no creo que haya sido producto de mi imaginación-la acorralo y lamió su cuello haciendo que ella soltara un leve gemido-¿Ves?

-L-Len

-Tu voz se oía justo así-la besó de inmediato y la rubia que se estremeció e intentó liberarse-Y tus labios tenían el mismo sabor no pudo haber sido un sueño.

-Fue un sueño muy realista así que…

-Bueno, en ese caso quizás deba comprobar si aún eres virgen-susurró apegando a él su cuerpo.

-Yo…¡Eso fue violación!-se sonrojo fuertemente desviando la mirada y el Kagamine rió.

-No es violación si te gusto Rinny-dijo acariciando su cabello-Bueno, bueno, tal vez pedirte matrimonio fue muy apresurado pero ¿Al menos podemos ser novios?

Ella lo sopesó por un momento y asintió muy avergonzada.

-P-Pero si somos novios tiene que ser en secreto.

-Lo que tú digas princesa, aunque me gustaría que conservaras el anillo, no tienes que usarlo todavía pero será una prueba de mi determinación, ten por seguro que me casare contigo.

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xKaty-samax : No prometo que esto no acabara en tragedia.

jazminlp: Sigo esperando tus dudas.

niki230 : No tengo permitido spoilear pero... tecnicamente si sera tragedia para todos.

DylanMekuto : Lo que pasa es que fue culpa de miki por aparecerse en la visa de Len como su prometida, Rin seguia creyendo que a Len le gusta Miki.

Dianis Mar: Y como veras la enfermera y el paciente si hicieron cosa pervertidas.

Cathy-Chan: De nuevo agradezco tus comentarios, lo que es más si tienes alguna petición de historia la voy a hacer, pide sobre cualquier tema e ira dedicada a ti, jeje, estaba planeando dedicarte una historia de la sirenita clasificación M, si te gusta la idea la subire cuando pueda ya que va a ser el remplazo de la de sadistic vampire Love que estoy apunto de terminar, dios mio no puedo quedarmi quieta nunca y parece que aun no aprendo la leccion con tantas historias, en fin, tu pide.

Yo: Bueno, hay un capitulo en donde Luka declara abiertamente que ama a Rin y que sabe que como ella ama a Len le esta ayudando a que esten juntos, si siente algo muy fuerte por Rin pero sabe que ella quiere a alguien más e intenta juntarlos.

Mutsumi27 : Practicamente en este capitulo Rin termino violada, quizas el lemon no este tan explicito como otros pero como esto es clasificacion T no puedo hacer mucho, ademas no tenia muchas ideas.

shingeki-petra: Espero que hayas disfrutado este cap.

Richy Escorpy: Len se recupero muy rapido gracias a los cuidados de Rin jeje.

fea-sama: Gracias por el apoyop TTwTT soy tan feliz.