Antes que nada, la canción del capitulo anterior se llama Juliet, conforma una saga de dos canciones, Rin canta Juliet mientras Len Romeo y la verdad están geniales tiene que escucharlas.
Capitulo 28:
Un hombre rubio de 23 años revisaba calmadamente los papeles en su despacho sin fijar su concentración en nada más que su trabajo, últimamente su obstinado padre le había dejado mucho más de lo normal seguramente solo en un intento por hacerlo sufrir y no dejarle ni tiempo para ir a almorzar.
-"Señor, tiene una visita"-había informado su secretaria a través del comunicador.
-¡Maldición Riza, te dije que no tengo tiempo para nadie!-gruñó él molesto sin despegar la vista de los papeles.
-¿Ni siquiera para mi cariño?-preguntó burlonamente una voz que lo saco de quicio.
-¡¿Qué rayos estás haciendo aquí Mikuo?!-dijo en un tono de entre sorpresa y enfado-¿No deberías estar atendiendo muertos en lugar de estar ahí parado?
-Huy, que carácter, que tu padre te haya cargado de trabajo no es para que te desquites conmigo Len-contestó el ahora medicó forense.
-Dime que quieres y que sea rápido, no tengo tiempo que perder con tus tonterías así que acabemos con esto de una vez-gruñó el rubio.
El peliazul ni se inmuto ante la amenazante advertencia de su compañero y lanzó una revista frente a él por encima de sus papeles, Len se sorprendió al ver la persona que estaba en la portada de la revista y de inmediato busco la página donde estaba la noticia relacionada con ella, leyéndola a la velocidad de un rayo y abriendo desmesuradamente sus ojos.
-¡¿Ella estará aquí?!-exclamó con sorpresa.
-Así es, pensaba que ya lo sabias pero me di a la tarea de comprobarlo, me extraña que no te hayas enterado siendo que tú eres su más grande fan-dijo con algo de burla el peliazul-lo que es irónico tomando en cuenta que su padre te prohibió terminantemente estar relacionado con ella.
-Dijo que no podía hablar con ella, más no me prohibió saber sobre ella y su exitosa carrera en el mundo autístico, por otro lado eso explica porque el viejo me cargo de trabajo-suspiró pesadamente.
-Si bueno, hice algunas investigaciones y resulta que se hospedara en el hotel Fiesta del norte, muy interesante ¿No lo crees?
-¡¿Qué?!-reaccionó con sobre salto poniéndose de golpe de pie-¡No puedo creer que se hospede precisamente en ese hotel y yo ni enterado!
-Reclámaselo a Luka si quieres pero tendrás que gastar mucho en una llamada de larga distancia y ver si la susodicha se digna a contestarte-soltó Mikuo una risita-En fin, cumplí con mi trabajo así que nos vemos-dijo dándose media vuelta para irse como llegó y dejándolo solo en la oficina.
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Rin se encontraba bebiendo té en una cafetería junto con Rinto, ambos encubiertos para no ser molestados por la prensa o los reporteros que únicamente estarían hostigando, como lo habían hecho anteriormente, debido a cosas como esas había decidido que su romance con Rinto quedara en secreto, hacia tan solo una semana que después de tanta insistencia por parte del rubio había aceptado salir con él.
En los 6 años que habían pasado desde que no había tenido noticias de Len habían sucedido un sinfín de cosas, gracias a la música y el crecimiento de su carrera artística había logrado volverse una cante y actriz reconocida, dada su fama pudo reencontrarse con su madre y disculparse.
Había sido algo muy rápido y fugaz, cuando su madre la había encontrado ella se estaba atareada con todo el trabajo como recién Idol que estaba teniendo y apenas y tuvo tiempo de hablar con ella, para cuando finalmente Luka pudo hacer tiempo en su apretada agenta se dio cuenta perfectamente de lo que más temía.
Su madre, Mayu, ya tenía una familia y definitivamente ella no estaba incluida, era por demás incomodo pasar tiempo con su esposo y su ahora hermano Oliver, al ver a su madre tan contenta con esa pequeña familia supo que no pertenecía a ese lugar, pero tal vez después de todo era mejor de esa manera.
Ella juró que ya no lloraría por nada más desde que derramó lágrimas al sentirse fuera de lugar sin tener una familia, debía admitir que hasta cierto punto estaba muy celosa de Luka, a pesar de que ella no pasaba mucho tiempo con sus padres, cuando lo hacían podía notarse lo que realmente parecían una familia feliz y perfecta.
Reflexionando caía en cuenta de lo triste y trágico que resultaba no tener nada llamado familia ni lugar al cual pudiera llamar fijamente hogar, definitivamente no podía volver si quiera a hablar con su padre, esa casa no era un lugar al cual quisiera regresar y menos después de la terrible discusión que tuvo con su padre acerca de seguir sus sueños, creyó que encontrándose con su madre encontraría el calor hogareño que tanta falta le hacía, pero la realidad era que estaba muy equivocada.
Sitio un enorme hueco en el pecho al darse cuenta de que estaba sola y su único apoyo, era, había sido y siempre seria Luka pero no podía estar atareándola con sus problemas y esos sentimientos decidió que era mejor guardárselos para ella.
Lo único que le quedaba era la leve esperanza de volver a estar con Len, un sueño que le parecía lejano e imposible pero realmente no se imaginaba con otro que no fuera él, muchas veces se preguntó si lo mejor era olvidarlo y seguir adelante, pero por más que lo intento no pudo sacarlo de su mente.
No era que hubiera aceptado salir con Rinto para olvidarlo, sus motivos eran muy diferentes. ¿Han sentido que se esfuerzan mucho por conseguir algo que al final no fue lo que esperaban? Pues eso era seguramente por lo que Rinto estaba pasando, eso era lo que Rin creía y casi podía jurarlo por una sencilla razón.
Lenka.
Había conocido a la hermosa y perfecta rubia extrañamente similar a ella que era la amiga de la infancia de su ahora novio y por ende su mejor amiga, no había que ser un genio para darse cuenta de la forma en que Lenka miraba a Rinto, es decir, hasta un ciego se daría cuenta de que entre ellos dos había algo más.
El problema.
Ninguno de los dos parecía darse cuenta o lo ocultaban.
Rin había observado atentamente la forma en que actuaban los dos rubios, Rinto tenía a Lenka en un pedestal, ante ponía su bienestar por sobre cualquier cosa y solo habían dos razones por las cuales su ahora novio jamás se le había confesado a su mejor amiga. La primera era simple y sencillamente porque creía que ella lo vería como un hermano y no quería arruinar la relación que ambos llevaban desde hace mucho tiempo, se conformaba con verla sonreír aunque esa sonrisa no fuera para él. Y la segunda razón era porque temía que las cosas no acabaran bien y la terminara perdiendo por alguna estupidez.
Fue entonces cuando Rin se dio cuenta, Rinto si estaba enamorada de ella, pero no por ser quien era, sino porque era extrañamente parecida a Lenka en muchísimos aspectos, pero él debía de entender que a pesar del parecido ella no era Lenka y las cosas no funcionarían, por eso decidió demostrárselo, accedió a ser su novia para mostrarle que ella no era lo que él esperaba, de esa forma se daría cuenta de que jamás podría sustituir a Lenka y al mismo tiempo esa chica podría darse cuenta de sus sentimientos hacia Rinto.
Jamás había jugado a ser casamentera pero esta vez tendría que intentar, lo que más quería es que ellos dos fueran felices pero primero debía ayudarlos a decidirse, sin duda Rinto ya le habría contado de su nuevo noviazgo a Lenka, lo sabía muy bien ya que él mismo le había dicho que más tarde iría a visitarla, ella se encontraba en estados Unidos desde hacía unas semanas por un asunto de trabajo y él iría a verla en cuanto ella se fuera al hotel.
La rubia suspiro pesadamente, no era la primera vez que se encontraba en Estados Unidos, claro, a pesar de eso ella no tenía ni idea de que se encontraba en la misma ciudad donde vivía Len, agradeció mentalmente que Luka se hubiera tomado la molestia de arreglar todo su itinerario para que al final de su semana de trabajo tuviera un merecido descanso de tres semanas.
¿Y porque su representante no estaba a su lado en esos momentos? Fácil, aparte de ser su representante Luka había logrado debutar como una famosa diseñadora de modas y en esos momentos tenía un desfile en Paris, Rin le dijo que no se preocupara por nada y que solo le diera su horario, con eso se despidieron y Luka le prometió encontrarse con ella en una semana, mientras tanto se podría decir que Rin debía arreglárselas sola.
Después de haber platicado con Rinto la famosa rubia no tardó en dirigir al hotel en el que Luka había hecho las reservas, había sido un día muy cansado, después de todo el viaje la dejo algo aturdida y lo único que quería hacer era llegar y dormir, dio rápidamente su nombre y se encamino a la habitación que le indicaron, a pesar de ser las tres de la tarde decido que con el dolor de cabeza que tenía por las horas en el avión su mejor opción era dormir.
Cayó en los brazos de Morfeo al instante en el que toco la cama y se quedó profundamente dormida, mañana sería un día muy atareado para ella tomando en cuenta las cosas que debía de hacer, si lo pensaba bien debió haber contratado un guarda espaldas que alejara a los fans pero contaba con que podía pasar rápidamente desapercibida.
Cuando Rin volvió a abrir los ojos se dio cuenta de que ya habían dado las ocho de la noche, sacó un vestido de su equipaje y se lo puso disponiéndose a ir a cenar a algún restaurante, pero poco sabía que sus planes cambiarían radicalmente al momento en que una joven llamó a su puerta.
-Señorita Rin-llamó la joven esperando a que la susodicha abriera la puerta.
-¿SI?-preguntó abriendo la puerta.
-El dueño del hotel está muy emocionado con su presencia y la invita a cenar en el penhause, dice que le gustaría mucho hablar con usted, me parece que es un gran fan.
La rubia se extrañó ante lo dicho.
-Supongo que también me gustaría hablar con él-contestó guiada por la curiosidad, ahora que lo pensaba no tenía ni la menor idea de a quien pertenecía el hotel pero supuso que como mínimo debía conocer a su misterioso fan.
-Perfecto señorita, esperare a que se vista para llevarla con él.
-Sí, muchas gracias-sonrió la rubia volviendo a entrar, sin mucha prisa se cepillo el cabello, se colocó un collar y unos aretes y se maquillo ligeramente, no era que pasara horas para prepararse, no iba a coquetear sino a charlar un rato con el dueño del hotel ya que no estaría de más hacer alguna amistad tomando en cuenta que su único apoyo en ese lugar era Rinto.
Inmediatamente fue guiada al penhause en donde al entrar pudo percatarse de la elegante cena para dos que había preparada pero del misterioso anfitrión ni sus luces.
-No se preocupe, el señor no tardara nada en venir, por favor siéntase cómoda y espere.
Antes de que Rin pudiera siquiera reprochar algo la joven ya había desaparecido del lugar, suspiró pesadamente y se sentó sin dejar de observar a su alrededor, el dueño del hotel sin duda debía ser una persona rica pero no se explicaba cuáles serían sus intenciones, mientras esperaba comenzó a imaginarse que tal vez sería un hombre de unos 35 ya que había escuchado algo de que el dueño de esa cadena de hoteles era un joven empresario o algo así.
De algo respecto a ese hombre estaba segura, no era un caballero ya que sin darse cuenta llevaba un buen rato esperándolo, algo irritada se levantó para dar vueltas por el lugar, uno de los defectos de Rin era que odiaba esperar, era muy impaciente y la verdad no estaba para perder tiempo tomando en cuenta lo limitado que lo tenía al ser una famosa estrella pero antes de salir del lugar algo le llamó mucho la atención al fondo había una habitación que si su vista no la engañaba tenia gravado su nombre.
Nuevamente presa de la curiosidad se acercó a aquella puerta notando que efectivamente tenía "Rin Kagami" gravado, se fijó si el dueño no estaba cerca y giro lentamente la perrilla aventurándose a entrar y encender la luz solo para llevarse la mayor sorpresa de su vida, por todo el lugar había fotos enmarcadas y noticias relacionadas con ella desde el momento en que su carrera inicio cuando solamente era una cantante de Japón.
La rubia simplemente no sabía de qué manera reaccionar al ver todo lo que había en esa habitación, era algo perturbador y escalofriante, demonios, seguro había aceptado la invitación de un loco acosador que seguro la drogaba y violaba en cualquier momento, aun sin salir de su estupefacción se acercó instintivamente a algo que llamó mucho su atención, era un acta de matrimonio enmarcada donde claramente podía leerse su nombre y el de…
-¿No le enseñaron que la curiosidad mató al gato señorita? Esto es violación de privacidad-preguntó sensualmente una voz en su oído que la hizo estremecerse.
Rin casi sentía su corazón estallar y volar en mil pedazos cuando ese hombre detrás de ella estableció las manos en su cintura y olfateé o su cabello, sintió sus piernas temblar pensando en que en cualquier momento se resbalaría sintiéndose sumamente débil y aturdida cuando esos brazos la envolvieron aún más y sintió como él estampaba un dulce beso en su mejilla.
No quería voltear, tenía miedo, mucho miedo de que al voltear ese hombre se desvaneciera y nada fuera real.
-No…No es invasión a la privacidad si todo lo que hay aquí está relacionado conmigo… estas obsesionado, Len-declaró con un toque de nerviosismo.
-Era lo único que me hacía sentirte cerca Rin-confesó dándole vuelta a la chica que tenía los ojos fuertemente cerrados y temblaba ligeramente, él sonrió acariciando con ternura y delicadeza la mejilla de la rubia-Abre los ojos-ordenó con suavidad pero ella negó con la cabeza.
-Temo que si lo hago tú te desvanezcas, que tu presencia y lo que estoy sintiendo no sea más que un sueño que acabara cuando abra los ojos.
-No es así, soy real, mírame-pidió Len.
Ella abrió lentamente los ojos vislumbrando el rostro ya maduro de su amado, ¡por el amor de dios! Era mucho más guapo de lo que podía recordar y su presencia seguía siendo tan embriagante y cautivadora como recordaba, poso las manos sobre las mejillas del rubio aun sin poder creer que fuera real y se encontrara frente a ella.
-En verdad eres tú-sonrió con lágrimas amenazando con desbordarse de sus cristalinos orbes zafiro.
-Sí, soy yo y estoy aquí contigo-dijo juntando su frente con la de ella.
Rin lo abrazó y por meró impulso lo besó, sus labios se fundieron en una caricia que demostraba lo mucho que se habían extrañado en todos esos años y la felicidad de ambos al volver a verse, Len no tardó en intensificar el beso ¡Demonios! Llevaba tanto tiempo sin ni un contacto físico que en esos momentos lo único que quería era llevarse a Rin a la cama, marcarla nuevamente como suya y si es que hubieron otros hombres borrar toda marca de ellos.
Se separaron jadeantes, Rin estaba más roja que una cereza sin darse cuenta de a qué horas había rodeado el cuello de Len con sus brazos.
-Realmente no te creí cuando dijiste que enmarcarías nuestra acta de matrimonio de aquella kermes y mucho menos que aun la conservaras.
-Y yo no estaba muy seguro-deslizó la mano por el cuello de la joven tomando su collar-De que aun conservaras esto-dijo jalando la cadena para dejar al descubierto el anillo que hacía muchos años le había regalado como su promesa de amor y que ella ocultaba entre sus ropas.
-Pensé que lo más seguro era que me hubieras olvidado-susurró ella con cierto deje de tristeza.
El levantó su rostro de la barbilla.
-Eres alguien difícil de olvidar, en especial para mi cariño-dijo dándole un casto y rápido beso en los labios.
-Eso último es difícil de creer señor Spice-comentó ella haciendo un pequeño mohín.
-¡Te juro que desde que me acosté contigo no lo he hecho con nadie más! ¿Sabes lo que no tener sexo en años le hace a un hombre? Mi cuerpo ya está pasando factura solo por tenerte cerca y tú tendrás que pagar los daños-dijo el rubio en cierto tono de reclamó y mirándola algo hambriento y no precisamente de comida.
-¡Hey! Yo no te pedí que me fueras fiel, aunque de hecho jamás pensé que lo harías-dijo retrocediendo un paso con un poco de sobresalto por la declaración de Len ¿Significaba eso que quería tener sexo con ella apenas se reencontraban?
-Eso hiere mi ego Rin-dijo sonando falsamente herido y la jalo de la muñeca pegándola a su cuerpo-Al menos dime que nadie más ha tenido el placer de tocarte.
Ella se sonrojo desviando la mirada al verse descubierta.
-Tú deberías saberlo mejor que nadie considerando lo muy de cerca que has seguido mis pasos, puedes sentirte orgulloso de que no hubo nadie más que tú-confesó ella.
-Supongo que eso me hace sentir livianamente mejor pero la cama tú y yo tenemos una cita-sonrió pícaramente dejando a la rubia sonrojada y algo desconcertada.
-Por desgracia esa cita tendrá que esperar porque no pienso serle infiel a Rinto cuando apenas llevamos una semana de novios.
-¡¿Qué qué?!-reaccionó Len con sobresalto ¿Y cómo no? Si estaba más que seguro de que Rin jamás saldría con nadie que no fuera él-Definitivamente terminas con él hoy mismo ¡Tú eres mía Rin!-le gritó con enfado.
¿Qué era esa sobreposecion que manifestaba cuando ellos dos no eran nada y definitivamente no tenían futuro? Reflexionándolo debió haber aguantado el impulso de besarlo, eso solo fue la chispa que dio inicio a la inminente discusión por la que tendría que pasar tarde o temprano.
-¡Yo no soy de nadie y mucho menos tuya Len!-le recriminó la chica-¡Si quiero salir con alguien no debería importarte tomado en cuenta que muy pronto te vas a casar! ¡No sé en qué rayos estaba pensando cuando te bese pero ten muy en cuenta que no estoy dispuesta a ser tu amante!
-¡Sé que muy pronto me voy a casar no tienes que recordármelo!-le gritó de Len-¡Incluso si dices que no eres mía e estas mintiendo! ¡Lo fuiste y siempre lo serás así que acéptalo de una buena vez Rin!
-¡No lo aceptare! ¡El que no me haya acostado y salido con nadie más no significa que sea tuya, simplemente no me apetecía salir con nadie más! ¡El que debe entender su posición aquí eres tú Len! ¡No tenemos futuro!-exclamó con cierta irritación y dolor pero antes de que el rubio pudiera objetar algo una tercera voz interrumpió.
-¡Suficiente ustedes dos! ¡Puedo escuchar sus gritos desde la entrada!-se quejó la mujer.
-¡Miki!-reaccionaron con sorpresa Rin y Len.
-Por dios, hago un esfuerzo por reunirlos y lo primero que hacen es gritarse, se suponía que se declararían amor eterno y buscarían una forma de que su relación funcionara sin que el padre de Len interviniera-dijo la pelirroja.
-¿Lo planeaste tú?-preguntó Len incrédulo.
-¿Por qué demonios crees que tú padre no te envió a otra ciudad en cuanto se anunció la llegada de Rin aquí? ¿Tienes idea de lo mucho que me costó desviar su atención? A pesar de que hace años dejo de vigilar a Rin sigue al pendiente de cada vez que visita Estados Unidos para que no se encuentre contigo así que le hice creer que yo me encargaría de que no se encontraran.
-Debí suponerlo, sabía que tú y los chicos se traían algo entre manos relacionado con Rin ¿Se trataba de nuestro reencuentro?
La pelirroja bufó muy divertida.
-Esto es solo el inicio de nuestro plan, ahora señores, tenemos cosas muy importantes de las cuales hablar-sonrió victoriosa.
Ninguno de los dos se imaginaba la larga noche que los esperaba ni lo que causaría y las tragedias que traería.
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No me maten! Ayer fue mi cumpleaños y prometí actualizar ayer pero resulta que se fue la luz en mi casa por tres días y hasta hoy pude escribir. Ni que decir, este cumpleaños se ganó el segundo lugar entre los peores por todo lo que tuve que pasar pero definitivamente ninguno de mis pesamos cumpleaños destrona al número 15, pensar que ese día iba a ver al teatro precisamente la obra de romeo y Julieta, al ver mis desgracias mis amigos apostaron a ver quién acertaba que desgracia me ocurría el siguiente año ¿Ustedes que piensan?
Por cierto chicos Ya subi la novela de Infinity Unbalance a Kodenima e incluso tenemos el modelo de la protagonista a color así que espero que puedan visitar a Kodenima en Facebook y leer el capítulo 1, en mi perfil de fanfiction les dejo el link de descarga del cap.
Cathy-chan: Gracias por seguir fiel a mis historias y lamento no haber podido actualizar ayer pero ya sabes que no pude por eso de la luz, sabía que algo así pasaría ¡Odio el 15 de agosto! Debi nacer otro mes, aun así gracias por molestarte en felicitarme, me subiste los animos.
Otakukawaiigirl: De hecho estoy segura de que no solo tú, si no todos querrán matarme el capitulo siguiente ¡Cathy defiéndeme! La razón la descubrirás en el próximo capitulo y mientrastanto buscare donde ocultarme.
Mekuto: Todos queremos un Len, yo tengo a mi rubio en estados unidos a quien acosar jejeje, gracias por el comentario y espero que hayas disfrutado de este capitulo.
A.A.C.D: Gracias por el comentario, y este fic esta por llegar a su fin.
Dakotax3: HE aquí el reencuentro de nuestro sensules rubios y apuesto a que nadie se lo esperaba así jeje.
Finini: Por cuestiones de seguridad personal no puedo contestar esa pregunta pero depende mucho que consideran tragedia.
Meli Kagamine: Gracias y fue muy divertido escribir como ataron a Len, tristemente esta historia muy pronto llegara a un final que atodos los impactara.
Dianis Mar: Por desgracia esto no acabara como Romeo y Cinderella, tristemente a Rin le toca actuar de Julieta.
Lina Monoke: No te preocupes, creo que todos tenemos problemas cuando nos damos cuenta de lo obsesivas que son las canciones de Rin y Len, juro que si pudiera dibujaría mis historias en manga, no soy tan mala dibujante pero mi tiempo últimamente es muy limitado, especialmente porque la próxima semana entro a la Uni.
02meidohooves: Lamente que te recordara algo triste, pero si de problemas amorosos con un tipo se trata mejor ni digo nada, las relaciones interpersonales más halla de la amistad no van conmigo, me declare asexual hace mucho tiempo y pienso seguir así al menos hasta los 22 jeje.
Yo: Pues ya viste que Rinto se empeñó mucho en estar con Rin pero su amor por ella era más que nada una ilusión, aun así su afecto es muy verdadero y aprenderá a dejarla ir.
Ana: Arriba conteste a tu pregunta, si quieres una canción hermosa y pera llorar ve seasonal feathers, estar hermosa que llore las primeras cinco veces que la vi de hecho llore sin entenderle y cuando oblige a mi amigo a subtitularla llore más ¡Suzunosuke es dios!
RINKAGAMINE-SWEET: Pero si Len no tiene la culpa… en fin, que hayas disfrutado de este capitulo, me esforze escribiéndolo en tiempo record.
