La felicidad, ¿Se me escapa de las manos?

Capítulo V

Vale, me quedé pasmado. No me puedo creer que ése me dijo lo que me dijo ¿Pero de qué va?, ¿Cómo se atreve a venir a mi casa a amenazarme con quitarme a mi novia?..¡Wakabayashi!, llamaré a Wakabayashi, sí, le diré de qué palo va su amigote, a ver si así de esa manera él puede pararle los pies..Pero que quede claro de que yo no me pienso echar para atrás ¿Eh?.

En el momento en el que iba a llamar a Genzo, empezó a sonar mi móvil, que por suerte mía, era justamente él el que llamaba.

-"Waka, te iba a llamar en este instante, me leíste la mente"

-"Anda..si al final va a parecer que tenemos telepatía y todo.."-dijo burlándose, como siempre-"¿Y para qué querías llamarme?"

-"¿Para qué tú?"-prefería que primero me contara por qué había llamado, y luego le contaría yo.

-"Es que mañana por la tarde es el partido del F.C. Barcelona y el Borussia Dortmund, y quería saber si estabas libre para que fuéramos los dos a ver el partido, podemos entrar gratis, como se juega en nuestro campo…"

-"¿Para qué, para ver al imbécil de tu amigote jugar? Paso. No me apetece verlo, y mucho menos después de lo que pasó con él."-contesté mosqueado.

-"¿Qué te pasó con él?"

-"Que yo lo llamé para que viniera a mi casa, con la intención de amenazarlo y ponerle las cosas claritas, pero en vez de quitarse de mi camino, lo que ahora quiere hacer es luchar por Anita, que dice que está enamorándose de ella y que se está proponiendo conquistarla"

-¿"Cómo, eso te dijo?, no me lo creo, la verdad que así es Tsubasa, dejando todo clarito, te lo advierto Schneider, Tsubasa no se rinde nunca, y cuando dice que tiene un objetivo, va a por él hasta conseguirlo, él siempre consigue lo que se propone, ya sea por las buenas o por las malas"-anda que…Wakabayashi me está animando mucho.

-"¿Hermano, qué quieres hundirme más y darme a entender que perderé a Anita para siempre o darme ánimos para que luche por ella?"

-"Yo sólo te digo que te andes con cuidado, que defiendas lo que es tuyo, eso sí, si Anita se quiere ir con él porque ya no quiera nada contigo ni se te ocurra meterte, si no es por ti, que sea por ella, ya que la quieres…"

-"Y por eso mismo. Como la quiero lucharé por ella. ¿Qué pasa Wakabayashi, que prefieres que tu amigote se quede con Anita en vez de yo no?, ya te vale hermano"-dije enfadado, ¿De qué parte se suponía que estaba, de la mía o del Ozora?

-"Vamos a ver hermano, pues de la tuya, ¿De cuál si no?, no te emparanoies, tú lo que tienes que hacer es marcar territorio, sólo eso, que si él la invita a cenar, tú haces lo mismo, gana tiempo, que Tsubasa se va pasado mañana por la tarde, sólo tienes que ganar tiempo hasta que se vaya, y ya no habrá peligro"-me aconsejó Wakabayashi.

-"Pero, ¿Cómo voy a invitarla a cenar si ni siquiera quiere hablarme ni cogerme el teléfono ni abrirme la puerta de su casa?"

-"Existe algo que se llaman compinches, yo seré tu compinche, lo que quiere decir que yo mantendré a Tsubasa al margen, lo tendré ocupado llevándolo para acá y para allá hasta mañana que será el partido "-no si cuando el Waka se inventa cosas…me parecen geniales, aunque casi siempre sus planes hacen lagunas..

-"Sí, vale, pero Anita tiene su número de móvil, lo cual quiere decir que aunque no la pueda ver, podría seguir manteniéndose en contacto con ella"

-"Sí, vale, ¿Pero y si cuando quede con él cojo su teléfono con la excusa de que quiero apuntar un número que se me borró y borro el número de Anita?"

-"¿Y no te pusiste a pensar de que si Ozora no tiene su número Anita si lo tiene y puede llamarlo ella a él?"

-"Jolín tío, encima de que te estoy ayudando llegas tú y le buscas un pero a todo."

-"Wakabayashi, entre tú y yo, este plan tiene más lagunas que una desembocadura…"

-"Es que tú lo ves todo negativo"-se quejó el portero-"Vamos a ver, Schneider, tú te encargas de borrarle el número de Tsubasa de la agenda de Anita, y yo hago lo propio con Tsubasa, ¿Por el momento bien no?, pues con eso, por el momento, podremos conseguir que estén ambos al margen"

-"Wakabayashi, por qué me ayudas en que yo me quede con Anita y Tsubasa no, cómo él es tu amigo de la infancia y capitán de selección."-me picaba la curiosidad, tenía que saber el por qué de porque me estaba ayudando.

-"A veces pareces cortito de mente niño. Pues aunque él sea mi amigo de la infancia y mi capitán de mi selección él no es algo que tú si eres, tú eres mi hermano tío, y eso es mucho más"-ay, que me conmovió y todo, Wakabayashi es un colega de verdad, un hermano.

-"Gracias Wakabayashi, eres un verdadero amigo, tú y Schuster sois para mí como unos hermanos, siempre estáis ahí cuando os necesito.."

-"¿Y por qué no vamos a estar siempre ahí?, ay, ya parece que no te acuerdas del juramento del grupo, hermanos siempre ¿no?"-reía Wakabayashi-"Bueno, no nos desviemos del tema, yo mañana, como nos dieron descanso para que los jugadores del Barcelona entrenen, estaré pendiente de Tsubasa, que no creo que quede con Anita ni nada porque tendrá que entrenar para el partido de la tarde, pero bueno, por si las moscas, yo estaré presente, y tú mientras quedas con Anita y arreglas las cosas con ella, y si no las consigues arreglar, por lo menos intenta borrarle el número de su agenda"

-"Vale, ahora sí me parece más un plan en condiciones, de acuerdo, mañana me pasaré por su casa después de que ella salga de trabajar, e intentaré quedar con ella y arreglar las cosas, gracias por el plan Waka"-le agradecí más animado mientras llenaba la bañera-"Bueno, me meto a bañar, que aún no lo hice y ya es tarde, mañana hablamos ¿Ok?, bye."

-Adiós, y de gracias nada de nada, sabes que no tienes que dármelas, lo hago porque eres mi hermano ¿no?, pues eso, que mañana hablamos, bye."-y colgó. Yo solté mi móvil en la mesita del salón, cogí mi pijama y mi ropa interior y me metí en la bañera a darme un baño relajante, había sido demasiado estrés para un solo día..

Mientras tanto, Wakabayashi se dispuso a llamar a Tsubasa, que el pobre se había perdido yendo al hotel.

-Genzo, necesito tu ayuda, me perdí regresando al hotel, y no sé cómo volver, ¿Podrías recogerme o al menos darme instrucciones?, es que como que yo de alemán sé lo justito, por favor-dijo un desesperado Tsubasa.

-Vale, si de todas maneras tenía que hablar contigo. Dime al menos algo que pueda reconocer para saber dónde te hallas.

-Uhm…hay una biblioteca muy grande, pero no sé cómo se lee el nombre, no lo entiendo.

-De acuerdo, ya sé dónde estás, no te muevas de ahí palurdo, que enseguida estoy allí-y colgó el teléfono.

Al cabo de unos quince minutos, el deportivo negro y rojo de Wakabayashi se paraba justo delante del capitán nipón.

-Sube, que antes de llevarte al hotel tengo que hablar contigo, y es urgente.-dijo muy serio.

-Vale-Tsubasa se subió sin rechistar-Ya sé de lo que quieres hablar, tiene que ver con Schneider, ¿A que sí?

-Pues mira sí. ¿Pero tú en qué mundo vives?, ¿Es que tienes balones en vez de neuronas?, no sé cómo te cabe hacer esas cosas Tsubasa, pareces un crío

-¿Perdona?, ¿Qué te vas a poner de parte del rubiales ése antes de ponerte de la mía?-preguntó asombrado

-Por supuesto. Tsubasa, que ellos están comprometidos, que eran muy felices hasta que tú hiciste acto de presencia en escena tío

-¿Y qué le hago?, si Anita me está empezando a gustar muchísimo.

-Pues si te gusta te aguantas, que en esta vida no todo se puede conseguir, que ya va siendo hora de que no te creas que puedes conseguir todo o con dinero o haciéndolo por las malas.

-Yo no voy a hacer nada por las malas, yo voy a luchar limpiamente contra Schneider por conseguir el amor de Anita-dijo tranquilo

-¿Pero que te crees que la pobre chica es un objeto por el cual podéis pelearos como verduleros?, compórtate Tsubasa Ozora, que ya no eres ningún niño pequeño, que como sigas con esto vas a acabar mal.-lo advirtió su amigo

-¿Y por qué tendría que acabar yo mal?-se quejó el chico

-Muy simple. Anita ama a Schneider, por algo se iba a casar con él. Schneider ama a Anita. Tú te irás mañana y hasta puede que ni la vuelvas a ver. Si ellos están enojados es por tu culpa, por aparecer. Y último, esta es una rabieta de enamorados, que durará lo justo, luego se reconciliarán, seguirán con la boda, se casarán y tú te quedarás más solo que la una por tus rabietas de niño mimado.

-Primer punto. Vale, que Anita ame a Schneider no lo puedo discutir porque no sé de las vidas ajenas, pero con el tiempo puedo gustarle yo, ¿no? Segundo punto. Dudo que Schneider la ame, tratándola como la trata a ratos.. Tercer punto. Sea una rabieta de enamorados o no, pienso meterme, esta es una oportunidad que no puedo dejar escapar. Y último punto. No me da la gana quedarme sólo, y no me voy a quedar.-contestó cerrando los ojos

-Lo que yo diga… ¡Un niño chico! Eres un niño chico, Tsubasa Ozora, deja ya de meter tus hocicos donde no los llaman, te lo digo como amigo.

-Sí claro, como amigo, ¿Cómo amigo mío o de Schneider?, porque te recuerdo que estás de su parte

-Tsubasa, estoy de su parte porque tú eres aquí el que molesta, y perdona que te lo diga, pero así es, si tú no hubieras llegado, a Schneider no le hubiera dado el ataque de celos, la parejita no se hubiera enfadado y todo seguiría como antes, tío, si es que estás en medio como los jueves..-adjuntó Wakabayashi.

-Vamos, que me estás dando a entender que sobro aquí, ¿no?

-En este triángulo amoroso que se está formando sí, perdona que te diga. Venga anda, no pongas esa cara, que yo lo digo por el bien de todos, y sobre todo por el tuyo, porque si sigues con esto sólo acabarías tirado .¿Te parece que te quedes a dormir en mi casa?, ya es tarde, y así podremos quedarnos un poco charlando de la infancia. -trató de convencer a su amigo-"Necesito llevarlo a mi casa para dejarlo fuera de juego un rato.."

-Bueno…está bien, total, en el hotel me toca compartir habitación con Alberto, y ése habla en sueños, no podría pegar ojo en toda la noche.-dijo Tsubasa

-Estupendo, pues vayamos para mi casa.-sonrió Wakabayashi contento con la respuesta del chico.

Ambos amigos se fueron a casa del portero. Después de unas charlitas e historietas de cuando eran enanos, se decidieron ir a dormir.

Wakabayashi, como sabía que su amigo caería rendido en seguida, por el viaje y porque ése, como coja una cama se queda frito al instante, esperó unos quince minutos, los justos para que se durmiera.

Abrió un poco la puerta de la habitación, y al ver que estaba como él mismo dedujo, entró sin hacer ruido alguno. Empezó a buscar el móvil del muchacho por todas partes, hasta que lo encontró metido en el bolsillo del pantalón. Buscó el número de Anita en la agenda, y lo borró. Ya no disponía de ese número de teléfono, media parte del plan completa, ahora sólo quedaba que Snaider, al día siguiente hiciera su parte. Soltó el móvil en su sitio, para que Tsubasa no sospechara, y salió como alma que lleva el diablo de la habitación sin hacer ruido.

Una vez conseguido el propósito, le mandó un mensaje a su amigo Snaider *El plan salió bn, borré el nº, ahora te tka a ti trminar el plan* y se fue a dormir de lo más a gusto.

Al día siguiente, Tsubasa empezaría la primera parte de tu ataque; quedar con Anita e intentar hacer de todo para gustarle, apenas le quedaban 24 horas para conseguirlo..

Tsubasa bajó a la cocina, vestido y preparado para salir al hotel para cambiarse de ropa, cuando vio a Wakabayashi desayunando de lo más tranquilo.

-Buenos días Tsubasa

-Buenos días-saludó Tsubasa mirando su móvil-Qué raro, si juraría que estaba el primero..-susurró

-¿Pasa algo con el móvil? -preguntó el portero, aún sabiendo la respuesta.

-Ah, qué va, nada, nada, que le queda muy poca batería, sería bueno que me fuera ahora al hotel a cargarlo-mintió el moreno

-¿Esperas llamada de alguien? - insistió Wakabayashi

-Pues sí, de mi hermana Mary, ella dijo que vendría para verme jugar este partido.

-Am, ya veo..-"Lo siento pero no me la creo, pero bueno, ya se borró el número, ¿Qué piensas hacer ahora Tsubasita?"-pensó el chico.

Desayunaron y Tsubasa se marchó al hotel a cambiarse de ropa, tenía una cosa por hacer.

¿Ya es por la mañana?, no puede ser, si aún tengo mucho sueño..qué pronto se hizo de día.

Bueno, será mejor que haga lo que hago todas las mañanas y me marche a entrenar..¡Ay no!, si hoy no entreno, me dieron el día libre..¡Qué bien!, más rato para mí para dormir, que aún es muy temprano.

¿Eh?, anda, pero si mi móvil está parpadeando..claro, si tengo un mensaje ¿De Wakabayashi? A ver qué querrá…¡Pero si me lo mandó a las dos de la madrugada!, anda que…vaya horitas de mandar mensajitos..

Al leerlo, una alegría me inundó el cuerpo, ¡Lo borró, lo borró! - grité pegando saltos en la cama, ¡Ups!, parezco muy crío haciendo eso. ¿Y qué si lo parezco? Estoy feliz, dejadme ser feliz, ¿No?¬¬..

Bueno, pues Wakabayashi cumplió con su trato, ahora me toca a mí, en cuanto termine su trabajo me llego a su casa a hablar con ella, intentar arreglar las cosas con ella y borrar el número del Ozora.

Ay, pero mejor lueguito, que ahora es como muy tempranito y tengo sueñito, a una más justa me levantaré y haré todo lo que tengo que hacer. Me doy media vuelta y sigo durmiendo…

Tsubasa llegó al hotel, habló y se disculpó con su entrenador por haber estado una noche antes de un partido fuera del hotel. Subió a su habitación, se metió a duchar y se cambió de ropa.

-Vaya capitán, ¿Dónde vas tan arreglado?, porque creo que para entrenar esa ropa será muy incómoda. - se burló su compañero de habitación, Alberto.

-Eso es algo que a ti no te importa - contestó de mal modo Tsubasa.

-¡Uyyy, perdone usted por respirar! Parece que te levantaste por el lado equivocado..

-Algo así, se me borró sin explicación un número importante de teléfono.

-¿De la novia tal vez?-siguió picando Alberto.

-¿Por qué no dejas de ser tan metiche? Te vuelvo a repetir que es algo que a ti no te importa.

-Ya me callo ya, estás insoportable, a ver si te echas novia ya y cambias ese mal humor – dijo saliendo el chico de la habitación.

-Uyy amigo…Y qué pronto voy a conseguir una..-contestó Tsubasa saliendo detrás de él.

Tsubasa estaba dispuesto a jugarse el todo por el todo, y lo estaba demostrando. Se dirigió hasta la agencia de modelos donde trabajaba Anita y esperó sentado en un banco cercano de la puerta.

A las una en punto, la chica salía de su trabajo hablando con lo que parecía, a simple vista, su representante. Tsubasa no perdía detalle de aquella discusión, que a saber por qué sería.

Una vez que la muchacha terminó de hablar con aquella mujer, Tsubasa la llamó

-¡Anita!-al verlo, se le acercó sonriente a saludarlo

-Hola, ¿Qué haces por aquí?, la agencia pilla un poco lejos de tu hotel-dijo al chica mirándolo a los ojos, cosa que ella no podía dejar de hacer, porque eran mil veces más impactantes y profundos que los de Schneider.

-Esto…es que paseaba un poco por aquí, y cómo ayer te tuviste que ir muy pronto, pues decidí acercarme por si querías almorzar conmigo en algún restaurante cercano.

-Claro, no me parece mala idea-sonrió, cosa a lo que Tsubasa parecía vulnerable.

-Pues en ese caso, ¿vamos?-los chicos anduvieron hasta un restaurante muy sencillo, pero a la vez con clase y lujoso. - ¿Y qué te pasó con esa mujer con la que conversabas?-preguntó curioso.

-Nada, ella es mi representante, bueno, era, porque dice que ya no quiere ser mi representante porque está embarazada y dice que con lo del bebé y con lo del trabajo no puede a la vez..

-Vaya, qué mala suerte.

-Sí, además, ¿A estas alturas dónde encuentro yo a una representante de confianza?

-Esto…yo si quieres puedo ser tu representante-propuso Tsubasa

-¿Qué?-exclamó entre extrañada y feliz

-Pues que si a ti no te parece mala idea, puedo ser yo tu representante, podré llevarlo junto con el fútbol, y tampoco es que sea una cosa que requiera esfuerzo físico para que no me canse para el fútbol, ¿Te parece bien?

-Hombre, la verdad que me vendría de perlas, pero lo malo es que tú vives en Barcelona, y yo en Múnich, y a distancia no puedes ser mi representante, porque tendrías que asistir a galas y demás..-contestó la chica desilusionada

-¿Y por qué no te vienes a España?-Tsubasa estaba dispuesto a jugarse sus cartas, y por tal de conseguir tenerla cerca, decía cualquier cosa-Es una gran oportunidad para ti, ya que sólo te reconocen en Alemania, así, si te vas a Barcelona, te reconocerán también por España.

-¿Sabes?, que me parece muy buena idea, no estaría mal cambiar de aires después de lo que pasó con Schneider, aparte de que como tú dices, es una gran oportunidad para mí, sería reconocida en otro país, acepto de que seas mi representante y acepto en irme a Barcelona.-contestó Anita abrazando a Tsubasa con alegría. Cosa a lo que Tsubasa correspondió gustoso.

-Seguro que serás súper reconocida y famosa allí también, ya lo verás-le sonrió el moreno

-Oye Tsubasa, ya hiciste mucho por mí, me consolaste cuando me pasó ayer lo de Schneider, ahora con lo de representante…me sabe mal pedirte un último favor, pero ¿Te lo podría pedir?

-Claro, yo gustoso te ayudaré, puedes pedirme los favores que hagan falta.

-Si me voy a Barcelona no tendré casa, ¿Podría quedarme en la tuya hasta que encuentre un piso allí?

Fin del capítulo V.

Anita Schneider