La felicidad, ¿Se me escapa de las manos?

Capítulo VI

-¿En mi casa? - preguntó Tsubasa entre esperanzado y aturdido. ¿Ella le estaba proponiendo eso? -Pues claro que sí, no le veo el problema, es más, puedes quedarte todo el tiempo que haga falta, no corre prisa que busques una casa a la ligera.

-Gracias, no sabes cómo te lo agradezco-la chica contenta lo abrazó nuevamente.-Bueno, ¿Entramos al restaurante a comer?

-Ah, sí, claro, entremos - ambos jóvenes entraron y se sentaron en una mesa alejada de la puerta, para que no los reconocieran. Pero por desgracia acabaron reconociéndolos, por lo que unos periodistas a los que llamarían algunos curiosos para ganarse unos dinerillos se les acercaron.

Los periodistas les preguntaron que qué hacían comiendo juntos, que qué había pasado con Schneider que Anita no estaba con él comiendo, hasta que la modelo, ya harta de tanta pregunta, dijo que estaba comiendo con él porque Tsubasa Ozora sería su nuevo representante, y que la boda seguía en pie.

Al día siguiente, todo lo dicho por la germana, sería titular de primera página en todos los periódicos y revistas del corazón.

-No tenías por qué haber contestado si no querías, ahora enredarán las cosas los periodistas idiotas-dijo Tsubasa una vez que se marcharon los pesados.

-Bah, si digas lo que digas ellos mismos sacarán sus propias conclusiones, así es la vida de un periodista, se dedican a hablar pestes y mentiras de las vidas privadas de los famosos.

-Yo por eso siempre me callo y les digo que no contesto a nada

-Ya, pero bueno, no vinimos a hablar de los periodistas, si no de hablar sobre nosotros, ¿No?

-Pues sí, cuando regresas para España

-Mañana por la tarde regresa mi equipo, supongo que será cuando tú también te marches para allá, si quieres claro.

-Ah, claro, no le veo el problema, pero tendría que ir preparando la maleta pero ya.-Tsubasa sonrió y asintió-Pero mejor centrarnos en tu nuevo trabajito, que te advierto que no es para nada fácil-dijo Anita sonriendo.

-¿Qué no es para nada fácil?-tragó su bebida con dificultad-Pero si ser representante no es para nada difícil… ¿O sí?

-Pues depende. Porque tienes que dedicarte mucho a mis citas a lo que me pagan por cada sesión fotográfica, etc. Aún estás a tiempo de renunciar si ves que no vas a poder

-Tsubasa Ozora nunca deja una cosa sin haberla probado antes, ni eso, ni deja las cosas a medias. Si yo te dije que me iba a hacer cargo de ser tu representante, lo cumpliré.-contestó muy orgulloso el moreno.

-Vaya, veo que eres un tigre chaval, que no te rindes, así no me extraña que estés donde estás ahora, siendo el mejor futbolista del mundo. - rio la chica - Yo también soy así, nunca me rindo.

-Cómo debe ser, ¿No?

-Pues sí-en ese momento, se acordó de una cosa-Cambiando de tema, hoy juegas un partido, ¿No?

-Sí, es esta tarde a las ocho y media, ¿Quieres venir?-le pidió esperanzado el muchacho

-Creí que no me lo ibas a pedir nunca. Claro que voy, me encanta el Barcelona, soy hincha de ese equipo, y además, tengo amistad con el capitán de ese equipo, ¿No?-dijo guiñándole el ojo.

-Claro, je, je, y cómo tienes amistad con el capitán del equipo, él puede hacer que te cueles al banquillo, si gustas-respondió provocativamente acercándose a ella para susurrárselo.

-¿En serio?, ¿Me presentarías a los jugadores del Barcelona?, no los conozco, y me haría mucha ilusión-preguntó emocionada.

-En esta vida no hay cosa que no pueda conseguir.-Anita sonrió. Pensó que era un chico muy arrogante y creído, pero no quería juzgarlo tan pronto y sin apenas conocerlo.

-Veo que no te quedas callado, siempre tienes respuesta para todo..-le picó provocándolo.

-Seeh, es algo a lo que no me puedo resistir-le siguió el juego.

-Pues a mí también me gusta ese juego, ¿Sabes?-estaban tan cerca, que estaban a punto de darse un beso, pero la chica se retiró cuando vio que Tsubasa estaba deseoso de dárselo.

-Creo que te lo tienes que currar un poco más, no soy fácil-contestó la chica. El chico supo a lo que se refería.

-No te preocupes, que yo me lo curro más-sonrió-Perdona, pero me tengo que ir a entrenar, el partido es esta tarde y como llegue tarde, el entrenador me mata.

-Claro, vete, no es cuestión que te deje en el banquillo, tienes que currártelo, ¿Te quedó claro?

-Faltaría más.-el chico pagó la cuenta, y acompañó a la rubia.

-Esta tarde te veré jugar, y más te vale ganar ¿Eh?, porque si no, no sé si creerme eso de que para el gran Tsubasa Ozora no hay nada imposible-volvió a guiñarle el ojo, dejándolo ahí plantado y alejándose moviendo provocativamente las caderas.

-Ufff, esta chica es impresionante, lo que consigue sólo con la mirada…- se dijo para sí el moreno.

Bueno, pues ya dormí mucho, ahora, sería mejor ir a casa de Anita, quiero arreglar las cosas con ella.

Me visto, cojo las llaves y salgo corriendo a la urbanización de Anita.

Miro hacia su aparcamiento privado y no veo que esté su coche, puede que aún no haya llegado, se habrá podido entretener con alguna amiga, creo yo…

Camuflo mi coche en la otra parte del parking, para cuando llegue no lo vea, y yo la espero en la puerta de su casa, a ver si llega pronto..

Al cabo de diez minutos, la veo aparecer con su coche, con un par de bolsas en la mano. Ay, esta chica siempre igual, nunca cambiará, siempre comprando y comprando..

La veo que está mirando su teléfono, y sonríe a la vez, a saber qué estará mirando.

Ella, al verme en su puerta plantado, cambió la cara inmediatamente, que para mi desgracia, fue para mal.

-"¿Se puede saber qué haces aquí plantado?"-me pregunta de mal modo.

-"Vine a hablar contigo y aclarar las cosas"

-"Pierdes el tiempo, Schneider, tienes el partido perdido"-otra vez llamándome por mi apellido.

-"¿Qué quieres decir con que tengo el partido perdido?"

-"Schneider, das pena, asume de una vez que por el momento, me has perdido, ahora es mejor que te vayas, tengo una maleta que hacer"

-"¿Maleta?, ¿Te vas de viaje o qué?"-pregunté extrañado, ¿Pero a dónde se va ésta?, ay Dios, que la pierdo, no puedo permitir que se vaya… ¡Y a saber dónde se va!, que ésa es otra.- "¿A dónde te piras?"

-"¿Y a ti qué te importa Schneider?, me voy por un tiempo de viaje con mi nuevo representante para que me reconozcan a nivel mundial"

-"¿Nuevo representante?, ¿Cambiaste de representante o qué?, ¿Y qué es de Alissa?"

-"Sí, tengo un nuevo representante, y sí cambié de representante, y de Alissa, ella está embarazada y no puede hacerse cargo mío, y lo entiendo, y como no puedo estar sin representante, me busqué otro."-me explicó de lo más distante-"Y ahora., si me disculpas, mi ropa no se va a meter en la maleta sola, no tiene patitas, como las pelusas de tu casa, que al parecer ellas son inteligentes y se van solitas al cubo de la basura.."

-"No te burles de mí. Y cambiando de tema, no te puedes ir, que yo sepa, tenemos una boda pendiente, ¿O ya la quieres cancelar?"

-"Pues mira, no sé si cancelarla o no, pero yo creo que lo mejor sería que sí, porque no sé cuánto tiempo estaré fuera de Alemania, y no sé si para cuando sea la fecha de la boda, las cosas hayan cambiado o no."

-"¿Me estás dando a entender que quieres vía libre para irte con Ozora cuando quieras?"-pregunté temeroso.

-"Vía libre ya tengo, que yo sepa no soy posesión de nadie para estar atada de esta manera, y mucho menos, no tengo por qué darle explicaciones a nadie, y mucho menos a ti, que ya corté contigo y me demostraste que sólo soy un objeto en tu vida, ahora si me disculpas, tengo que irme"-me echó a un lado para abrir la puerta, pero yo no me quité, y me puse en medio

-"Perdona pero me estás dando a entender de qué estás saliendo con Ozora"

-"¿Pero qué dices?, anda, anda, yo con él ni con él. Deja ya de imaginarte cosas, yo me voy con mi representante, y te digo una cosa, que yo haya cortado contigo, no significa que yo te tenga que dar explicaciones"-y cuando me dijo eso, cerró la puerta en mis narices... ¡Yo ya me desentiendo!, hala, esto ya es el colmo, ¿Qué será lo próximo que me pase?

Enfadado y abatido, salí de allí pitando. Vale, perdí la segunda batalla, pero como que yo me llamo Karl Heinz Schneider, que la guerra la acabo ganando yo.

Anita, mientras tanto, estaba apoyada en la puerta de su apartamento, esperando que Schneider llamara a la puerta e insistiera en que lo perdonara. Pero el timbre nunca sonó. Se asomó a la ventana, y vio cómo se alejaba a toda velocidad.

-Karl...-susurró la chica.

La chica se separó de la puerta, y se metió en su habitación a preparar la maleta.

Yo no sé cómo acabé aquí, en el estadio de mi equipo junto con Wakabayashi para ver jugar al Barcelona. Si es que este chico me enreda de una manera…

-"Bueno Schneider, ¿Entramos o qué? Que tenemos que coger sitio." - me dijo Wakabayashi.

-"Ya vale, entremos pesado."-justo cuando íbamos a entrar, oímos unos griteríos de la prensa, y curiosos, nos dimos la vuelta para ver de qué se trataba. Cuando vimos quién era, nos quedamos a cuadros; era Anita, que iba vestida con sus pantalones vaqueros azules oscuros, unos taconazos rojos y la playera del Barcelona, más concretamente de Ozora.

Al momento, todos los periodistas se acercaron a la modelo haciéndole miles de preguntas. Ella testimonió que no estaba con Schneider, y aunque estuviera con él, ella no tenía por qué darle explicaciones, porque ella iba a ver a un amigo. Le preguntaron sobre la boda, pero la chica no quería hablar de eso, sólo contestó que seguía en pie, pero que lo más seguro era de que se aplazara.

-"Schneider, ¿Estás oyendo lo mismo que yo?"-me preguntó Wakabayashi atónito.

-"Sí hermano, estoy oyendo y flipando a la vez, está diciendo que ya no está conmigo…"

-"Por lo menos ha dicho que la boda sigue en pie, que ya es algo…"-me animó.

-"Mira, mejor entremos ya al estadio, que cómo me vean querrán que yo les conteste por qué corté con Anita, y todas esas cosas…Quedaré como al que han dejado por otro."

-"Venga, entremos hermano" - los dos entramos y nos sentamos en las gradas esperando a que empezara el partido.

Desde mi posición, podía ver perfectamente a Anita, que estaba sentada con ¿Mi prima Sherezade? Y al rato, se les acercó otra chica rubia, que se sentó con ellas.

-"Oye Wakabayashi, ¿Quién es la chica rubia que se sentó con mi prima y Anita?" - pregunté intrigado, ya que la mencionada se puso hablar muy amistosamente con Anita.

-"Es la hermana pequeña de Tsubasa, habrá venido a ver jugar a su hermano, él me dijo que esperaba una llamada de su hermana, que vendría a verlo."

-"Ya entiendo. ¿Pero ella no conoce a Anita no? Porque si no…"

-"Conocerla no creo que la conozca, pero ahora puede que sí lo haga, porque están hablando."

En el otro lado de las gradas, Anita estaba hablando con Mary, la hermana de Tsubasa.

-Así que eres la hermana pequeña de Misaki... ¡Qué sorpresa, quién lo iba a decir! - sonrió la chica.

-Y tú la hermana de Tsubasa. Bueno, lo conozco desde hace apenas dos días, pero yo creía que era hijo único.

-No, somos dos hermanos, él y yo - en ese momento, Tsubasa marcó un espléndido gol gracias a una estupenda asistencia de Messi. Anita se levantó de su asiento contenta, y el chico, al verla de pie celebrando su gol, le tiró un beso con la mano haciéndole entender que le dedicaba el gol a ella. Anita, emocionada, empezó a saltar de alegría.

-¡Qué bueno es ese chico jugando!-exclamó Sherezade.

-Pues sí, mi hermanito es el mejor jugador del mundo - dijo orgullosa Mary

-¿Pero qué dices?, el mejor jugador del mundo es mi primo Karl, sin duda.

-¡Ja!, es mi hermano Tsubasa, por eso ha marcado ese pedazo de gol, ¿A qué sí Anita?, ¿A qué tú piensas también cómo yo, que mi hermano es el mejor? - le preguntó la chica Ozora a la rubia.

-Bueno, esto yo...

-Ella nunca dirá lo que tú dices, porque ella es la prometida de mi primo, así que dirá que el mejor es Karl, ¿Verdad Anita?

-¿Eres la prometida de Schneider? ¿Entonces qué haces viendo y animando el partido de mi hermano?

-Bueno, sí, lo soy, o por lo menos lo era, tuvimos bronca y nos peleamos.

-¿Y eso qué pasó? - preguntó intrigada la chica.

-Pues creo que ahí tiene que ver algo tu hermano, porque él le arrebató la novia a mi primo. - dijo Sherezade.

-¿Qué dices Shere? Yo no estoy con Tsubasa, ni Tsubasa le hizo eso a Schneider, no metas boca y no le hagas creer a la chica cosas que no son. No le hagas caso Mary.

-No, si a mí lo que haga mi hermano me trae sin cuidado, ya es mayorcito para hacerse responsable de sus actos. - contestó encogiendo los hombros.

Schneider, al ver que Ozora le había dedicado ya tres goles a la chica, y ella se ponía muy contenta, se mosqueó y se marchó del estadio. Wakabayashi, al ver que su amigo se iba, se fue con él para no dejarlo sólo, incluso Sherezade, que al ver a su primo salir enfadado, se levantó y se piró detrás de Wakabayashi y Schneider.

El partido terminó, con un marcador aplastante, el F.C. Barcelona ganó al Dortmund por tres goles a cero. (que me perdonen los aficionados de este equipo poniéndole perdiendo por tres goles)

Los jugadores regresaron a los vestuarios para cambiarse de ropa, y a Mary se le ocurrió bajar a buscar a su hermano.

Las dos chicas bajaron, pero Mary, al ser periodista deportiva, no le dejaron pasar, los jugadores la reconocieron por ser modelo, la dejaron pasar y fue a buscar a Tsubasa.

Tsubasa la vio y se le acercó, preguntándole qué hacía ahí, y ella le dijo que su hermana le estaba esperando a fuera, que se vistiera y saliera en seguida. El chico asintió, y le presentó a los jugadores de su equipo, que al reconocerla, se hicieron miles de fotos con ella, le pidieron miles de autógrafos y todo..

Una vez que los jugadores se fueron, Tsubasa y Anita se quedaron solos en los vestuarios. El chico salió de la ducha, pero necesitaba su ropa, y como no alcanzaba a cogerla, se lo pidió a la modelo, que se la pasó, pero por mala suerte, la chica resbaló con el agua del suelo y estaba a punto de caerse al suelo, pero por suerte Tsubasa tuvo buenos reflejos y la cogió antes de que se cayera. Ambos estaban tan cerca que podían sentir la respiración del otro. Anita se incorporó quedando más cerca de Tsubasa, que no aguantaba las ganas de besarla, y así lo hizo, se lo quiso jugar todo y dar el primer paso, si ella le correspondía al beso, significaría que alguna posibilidad tendría con ella. Anita vio las intenciones del moreno, pero no se apartó, dejó que el nipón la besara. Tsubasa, al ver que sí le respondía, la cogió de la cintura acorralándola contra la pared de la ducha mientras la seguía besando, cosa a lo que la rubia no se opuso.

Después de llevar un rato besándose, el chico siguió jugándosela, y le empezó a quitar la playera a la chica. Nuevamente, Anita no contradijo los actos del muchacho, y siguió besándose con él. Ella empezó a recorrer el cuerpo mojado del chico, y él hizo lo mismo, a la vez que acercaba sus manos al broche de su sujetador, con la intención de quitárselo. El sujetador se quitó de en medio, y los chicos seguían y seguían besándose y acariciándose…

Mary, al ver que Anita tardaba mucho, fue a buscarla, se estaba aburriendo de estar ahí plantada esperándola a ella y a su hermano. Decidió ir a los vestuarios, aprovechando de que ya no había seguridad porque supuestamente todos los jugadores ya deberían estar fuera del estadio, y abrió la puerta bruscamente, sorprendiendo a ambos chicos, que se estaban besando. Anita, con sólo sus pantalones puestos, y Tsubasa, sólo con la toalla en su cintura.

-Esto…no es lo que parece..-dijo Tsubasa nervioso

-No sé yo qué pensar, si querían tener intimidad habérmelo dicho antes..- frunció el ceño la rubia.

-No digas tonterías Mary, es que yo me resbalé y tu hermano me sujetó para que no cayera...-trató de justificar la modelo.

-Sí, ya, ¿Y qué te estaba sujetando con la lengua? Venga ya chicos, vístanse, que los espero a fuera, que hay que hablar las cositas...- Mary se marchó, mientras que los otros dos se vestían sin decir nada, estaban cortados, no sabían que eso iba a pasar.

Al cabo de cinco minutos, los dos se encontraron con Mary, y los tres se fueron a casa de la germana para cenar y celebrar la victoria del Barcelona. Después de una cena de lo más tensa y silenciosa, Mary decidió romper el hielo.

-No sabía que estaban juntos. ¿No estabas tú hace poco con Schneider?

-Pues sí, lo estaba, pero pasaron unas cosillas con él y nos peleamos - contestó como si nada - Y no, no estamos juntos tu hermano y yo.

-Pero la boda sigue en pie, ¿No?-volvió a insistir la nipona.

-Sí, pero no más para que la prensa no hable más. ¿Por qué tanta insistencia con el tema de Schneider? - quiso saber Anita.

-No, por nada, cómo ahora estás así con mi hermano, por si acaso estuvieras jugando a dos bandas.

-Mary no digas tonterías.-empezó a decir Tsubasa, pero la chica lo calló

-Ya veo, pues para tu información no, no estoy ya con Schneider, y para que no haya falsas noticias, tu hermano y yo no estamos juntos.

-¿A no? ¿Y lo que vi hace poco en los vestuarios qué? Ah no, que eso no cuenta. - contestó

-No seas cínica Mary - le regañó su hermano - Lo de los vestuarios no significa que estemos juntos, vale, se nos fue un poco de las manos, pero ya está. ¿O no Anita?

-Cierto.- bebió de su copa de vino - Además, ahora menos que nunca nos podemos relacionar sentimentalmente tu hermano y yo, él ahora será mi nuevo representante.

-Eso oí, es la noticia del momento. ¿Y por qué te ofreciste a ser su representante? - quiso saber.

-Porque necesitaba de un amigo que le echara una mano, y yo gustoso la ayudé, además, que no tengo que ir contando el por qué de mis decisiones.

-En eso te doy la razón, venga, no se enfaden conmigo, que yo apruebo lo vuestro, vamos a celebrarlo ¿No?, venga otra copita-la chica sirvió otra ronda de vino y se puso de pie -Brindemos por la nueva parejita.

-Ya dale…Que cuando se le mete una cosa en la cabeza no cambia de parecer. - dijo Tsubasa -Mary, estate quietita ya, por favor, estás dando la nota.

-Déjala, ¿No ves que se lo está pasando muy bien?, no le ahogues la fiesta - sonrió Anita divertida por las ocurrencias de la nipona, que estaba ya un poco tomada de copas.

-Chicos, os advierto de antemano, que yo seré la madrina de vuestros hijos, ¿Eh?

-Pero Mary...Que no vamos a tener ningún hijo, baja de la silla - Tsubasa estaba muerto de

la vergüenza, Mary estaba cada vez más tomada y Anita se reía ante tal escena, aun oyendo los comentarios que hacía la chica Ozora.

Al cabo de un rato, el sueño se adueñó de Mary, que acabó rendida en el sofá.

-Mejor será que me vaya ya, mira como está mi hermana - dijo Tsubasa - Mary, despierta ya..

-Déjala, tengo un dormitorio de sobra, déjala que se acueste ahí, estando como está no puedes llevarla por la calle así, llevémosla al dormitorio.

Ambos chicos cogieron a Mary, y la llevaron a la habitación contigua, dónde la chica terminó de dormir la mona tan campante.

-Bueno…Esto, yo mañana vengo a por ella, gracias por dejarla a dormir.

-¿Pero qué dices?, quédate tú también a dormir, mi cama es de matrimonio, ni nos rozaremos, ya no son horas para que vayas por la calle, y a mí no me importa que te quedes - propuso la germana

-¿Estás hablando en serio?

-Anda, pues claro-se encogió de hombros-Venga, entra, que no como

Ambos chicos se metieron en la cama, y se quedaron dormidos al instante, al día siguiente, se tendrían que levantar temprano, ir al hotel a soltar a Mary, ir al hotel dónde se hospedada Tsubasa con su equipo e ir al aeropuerto para viajar a Barcelona.

Fin del capítulo VI.

Anita Schneider