La felicidad, ¿Se me escapa de las manos?

Capítulo VII

Anita se marchó con Tsubasa y su equipo a Barcelona, y a partir de ahí, muchas cosas iban a cambiar, algunas para bien, y otras para mal. La cuestión es que se iba a liar todo.

Los chicos bajaron del avión, y se dirigieron a la casa del nipón, que a diferencia de la de Anita, era inmensa, y eso que la de la chica ya era grande, así que hay que imaginarse como era la del chico.

-¿Bromeas, esta es tu casa?-se asombró la rubia.

-No, es la de mi vecino, que se la estoy cuidando – ironizó - Pues claro que es la mía tonta.

-Ay chico, tampoco es para que me contestaras así, venga, nos quedamos todo el tiempo aquí o entramos

-Claro, anda, que parece que llevas dos tiendas de ropa, trae, que te ayudo con las maletas-se ofreció Tsubasa.

-A buenas horas, y no son dos tiendas, son por lo menos cinco.

-Caray, pues me quedé corto-ambos chicos entraron dentro.-Mira, si te gusta, ésta puede ser tu habitación, si no te gusta, puedes elegir otra, todas están muy bien

-No, si esta me encanta, es amplia, luminosa, acogedora… ¡Es perfecta! - la chica se volvió, mirando cara a cara al chico. Se sentó en la cama, jugando con su pelo provocativamente.

-Ah, esto yo..-se empezó a acercar a ella con la intención de besarla. La chica puso sus manos en las caderas de él, y el chico puso sus manos en los muslos de ella. La tumbó en la cama, y se puso encima de ella mientras la besaba apasionadamente. Anita se quitó de debajo de Tsubasa, y se puso ella encima, haciéndole ver que ella era la que llevaba las riendas. Lo empezó a besar por el cuello, mientras metía las manos por debajo de su camiseta, a la vez que se la empezaba a quitar. Cuando ya le quitó la camiseta, se levantó de encima y lo sacó de la habitación.

-Ya te dije, te lo tienes que currar un poquito más, si te crees que soy así de fácil, es que no me conoces aún lo suficiente-y volviéndolo a dejar con las ganas de más, lo empujó a fuera de la habitación-Deshaz tu maleta, que yo tengo que deshacer la mía-y cerró la puerta.

-J***, cómo me pone en un momento. Mejor que me vaya a deshacer la maleta - se paró un momento -Bueno no, mejor me daré primero una ducha fresquita.

Bueno, ya iba siendo hora de que yo apareciera ¿No? Primero me quitáis a mi prometida, y ahora, yo que soy el protagonista, me quitáis de salir en el episodio. ¡Qué cada vez salgo menos hombre!

Yo, como cada mañana, me levanto, y hago las mismas cosas que de costumbre, y como parece ser de que hoy ando con el tiempo sobrado, para mantenerme un poco más en forma, iré andando hasta los entrenamientos.

Iba caminando por el parque, cuando de repente, al pararme a abrocharme los cordones que se me habían desabrochado, y lo hice justo delante de un kiosco de prensa. Al mirar al lado, vi en una revista del corazón un titular que no me gustó para nada. Curioso de saber más, compré la revista, y mientras iba para entrenar la ojeé así por encima. Cuando leí mejor el titular, me quedé a cuadros.

'EL FABULOSO FUTBOLISTA TSUBASA OZORA, AHORA SE DEDICA A SER REPRESENTANTE.'

Ese era el titular, yo, intrigado, me fui a la página dónde hablaban de esa noticia.

'Parece ser que Tsubasa Ozora será el nuevo representante de la modelo Anita Misaki. La modelo, para poder ser representada por el futbolista, se marchó junto a él a Barcelona, dónde empezará su carrera allí. Y ahora viene la conclusión: ¿Se habrá ofrecido a ser su representante porque entre ellos haya algo? ¿Será de que la modelo habrá dejado a Karl Heinz Schneider por Tsubasa Ozora?, porque, hasta la fecha, la modelo declaró de que la boda seguía en pie, pero de que no estaba con Schneider, ¿Eso quiere decir que está mintiendo a la prensa para tapar su relación con el nipón? Aparte de que ayer, los sorprendieron comiendo juntos en un restaurante muy lujoso. Todo apunta a que Tsubasa Ozora se ofreció ser su representante porque mantiene alguna relación con la modelo, porque nunca hasta la fecha, se había dado el caso de que un futbolista sea también un representante, porque el chico, con el Mundial, que anda cerca, con la Champions, que su equipo está en la final, y con la Liga, que está muy disputada, no creo que tenga mucho tiempo de representar a la modelo.'[…]

Yo lo flipo, lo re flipo y lo súper mega híper flipo. ¿Ozora el representante de Anita?, no me lo puedo creer, pero, esto tiene que ser una mentira de la prensa, no, no, ¡Y no!

Claro, por eso me dijo ayer de que tenía que irse a preparar las maletas, que había encontrado un nuevo representante y se tenía que ir con él a otra país para realzar más su fama…pero como no me dijo que era Tsubasa Ozora ni que se iba a España…No caí que fuera a ser él ¡Será!, el muy me la ha jugado pero bien… Ahora, yo con Anita lejos, y él lo más cerca posible, no es que esté en fuera de juego, ¡Si no expulsado del partido claramente con tarjeta roja!, pues capaz soy de ir hasta Barcelona y llevármela.

Seguí andado hasta los entrenamientos. Entré en los vestuarios, y me acerqué a Wakabayashi, que estaba tranquilamente cambiándose de ropa.

-"Waka, ven corre, te tengo que enseñar una cosa muy fuerte que te vas a caer para atrás" - le dije agarrándolo del brazo

-"Ay Schneider, tú y tus paranoias ¿Qué es lo que me tienes que enseñar?" - yo le di la revista.

-"¿Qué es esto? ¿Una revista del corazón?, a mí estas cosas no me gustan leerlas, no me importa la vida privada de nadie." - pero me di cuenta de que le había dado la revista al revés

-"Que no imbécil, dale la vuelta, que ya verás"- él empezó a leerla, y cada vez que iba avanzando, la cara le cambiaba por momentos.

-"Pero Schneider ¿Esto es verdad?"

-"No, es una declaración falsa que me inventé yo, no te digo ¡Pues claro! ¿Cómo te quedaste?"

-"Sinceramente, Tsubasa se pasó. Él, con todo lo que tiene con lo del fútbol, no creo que pueda ser representante a la vez, aparte de que ni sabrá cómo hacerlo."

-"¿Pero tú te estás oyendo?" - le pregunté exasperado que hasta mis demás compañeros me miraron extrañados - "Wakabayashi, que tu amigo me quitó a Anita, se la llevó bien lejitos mía, ¿Ahora qué se supone que debo hacer yo?"

-"Cálmate hermano, que ya lo solucionaré" - empezó a ponerse a pensar. ¿Ah, qué piensa y todo? - "Ya lo tengo. Llamaré a Taro, él seguro que podrá hacerle cambiar de idea, es el mejor amigo de Tsubasa, y el hermano de Anita"

-"No, no metas a más gente, que el pobre Taro no tiene nada que ver aquí. Esto lo solucionaré yo solito."

-"¿Y qué piensas hacer, listo?"-me preguntó Wakabayashi frunciendo el ceño.

-"Pues...ir a Barcelona y llevarme a Anita por la fuerza"

-"¿Ahora quién es el que no se está oyendo? Vamos a ver Schneider tío, si vas allí, quedarás como el mayor perdedor del mundo, arrastrarte yendo a por Anita y buscando pelea con Tsubasa, sólo conseguirás un nuevo titular, ¿Te lo digo?, 'Karl Heinz Schneider, desesperado por haber perdido a su prometida, viaja a Barcelona a recuperar a la modelo, y busca bronca con el futbolista'. Venga ya Schneider, no seas crío, si ha pasado todo esto es porque no estabais destinados a estar juntos. Yo te apoyé desde el principio, me metí para que Tsubasa no empeorara las cosas, pero si ahora la decisión de marcharse es de Anita, mejor que no interfieras, si de verdad la quieres, y si de verdad se fue porque sienta algo por él, mejor que la dejes ser feliz, ¿No crees?"

-"No, no lo creo, ¿Y entonces qué hago?, me quedo aquí con los brazos cruzados viendo como he fracasado y viendo cómo ese infeliz se queda con la única persona que he amado de verdad ¿No?"

-"Schneider, me duele porque eres mi hermano tío, pero eres ningún fracaso, piensa que te retiraste con dignidad de esta pelea, y que de los errores se aprende."

-"¿Qué de los errores se aprende? ¿Qué quieres decir con eso?"-le pregunté extrañado.

-"Hermano, sé sincero contigo mismo. Tú tratabas a veces a Anita como te venía en gana, presumías de ella como si fuese un objeto, y no te niego que no la amaras, que sí, que te morías por ella, pero reconoce esas cosas que he dicho. ¿Es eso cierto o no?" - me dijo tirándome la revista y poniéndose bien la equipación.

-"No, no te equivocas… ¡J*** Wakabayashi, he sido un completo imbécil! Cómo puede hacerle eso a la persona que más he amado en este mundo, y encima perderla de un día para otro… No soy digno de ella ni de su amor, pero Wakabayashi, yo la amo. ¿Qué hago ahora?"-dije ya desesperado al borde del llanto.

-"Hermano, aunque te duela lo que te voy a decir, como hermano y amigo, te lo tengo que soltar… A lo hecho pecho amigo, perdona que te diga."-después de decir eso, me abrazó -"Aquí me tienes para lo que necesites, nunca te dejaré sólo, ni yo ni Schuster ¿Sí?." - el nombrado, al haber estado al margen de la conversación todo el rato, se incorporó al habla.

-"Eso hermano, siempre aquí, es más, esta misma noche nos vamos de fiesta después de ganar la semifinal ¿Ok?"-propuso el rubio.

-"No tengo muchas ganas ni de jugar este partido"-contesté con desgano.

-"No molestes Schneider, que nos jugamos la Champions" - me dijo Wakabayashi.

-"Eso tío ¿O es que no quieres jugar la final contra Ozora y ganarle, humillarle y que vean que eres mejor que él? Tienes que acabar con él"

-"Schuster, no te pases, que es un partido, no una guerra contra una plaga de insectos"

-"Tienes razón, él quiere algo que le dolerá mucho más perder. ¡Ser el mejor jugador del mundo! Y ganándole en la Champions, dejándolo como que es inferior a mí en el terreno del juego, le dolerá más a que yo le quite a Anita"- me levanté de un salto muy motivado y renovado - "Venga chicos, a entrenar muy duro, que esta noche lo tenemos que dar todo" - y salí de los vestuarios.

-"¿Y tú para qué lo animas? No, si en la final le pitarán tarjeta y todo, ya lo veo..."

En Barcelona, Anita y Tsubasa estaban viendo una película de miedo en el sofá y comiendo palomitas.

La chica, que le daban miedo las películas de terror, cada vez que salía algo que no podía ver, se abrazaba al brazo del chico.

-Si te dan tanto miedo estas películas para qué las ves - se burlaba Tsubasa.

-Porque me gustan, aunque me den miedo. Además, ¿Quién te dice que yo estoy muerta de miedo? - dijo haciéndose la fuerte, pero en ese momento, salió una escena que la hizo sobresaltar y se volvió a abrazar al chico.

-No, si no me hace falta que me diga nadie nada, si ya te delatas por ti sola - se reía el chico.

-¡Eres un idiota insensible! - lo miró a la cara para reclamarle, pero sus rostros estaban demasiado cerca, y era mucha la tentación . Poco a poco, sus bocas se fueron acercando, hasta que se unieron en un apasionado beso.

El beso siguió, y Tsubasa no vaciló ni un segundo, así que tumbó a la chica en el sofá poniéndose encima, pero esta vez no tenía intención de dejarla escapar, esta vez, no se quedaría con las ganas de más.

Anita, siguió el juego del nipón, que encima de ella, hacía lo que quería…le besaba el cuello mientras que subía su mano a uno de sus pechos. La chica, no se quejó ni se opuso, quiso dejarle que jugara un poco más. Y cómo el juego seguía, ella también quiso poner de su parte; le quitó la camiseta y acarició su torso, terminando por poner sus manos en la cabeza del muchacho, para profundizar más aquel beso apasionado que en ese momento le estaba dando.

Tsubasa, le quitó la camiseta a la chica mientras que con su mano juguetona, rozaba otra zona…Anita, no quería ser menos, e hizo lo mismo con su mano..

Estaba de más decir que los pantalones de ambos sobraban en ese momento, y así fue, poco duraron puestos.

El moreno se echó un poco para atrás, y entonces la rubia aprovechó para sentarse encima de él. Tsubasa no se esperaba ese gesto por parte de ella, y siguió besándola desenfrenadamente a la vez que le quitaba el sujetador. Ninguno de los dos hablaba, en ese instante las palabras sobraban.

-¿Qué te parece si vamos mejor a la cama?, aquí me resulta un poco incómodo… - propuso Tsubasa

-Cómo quieras - Tsubasa cogió a la chica en brazos y la llevó a su habitación. La tumbó en la cama y se puso encima de ella, pero la chica lo quitó.

-¿Qué me vas a dejar otra vez con el calentón? Perdona, pero con eso no se juega - se quejó el chico creyendo que lo iba a dejar con las ganas, cómo pasó en unas veces anteriores.

-Shhh, calla, que esta vez no te dejaré a medias, sólo que yo quiero ponerme encima, tú calla y ya verás-Tsubasa por su parte no dijo más, esperando a ver qué le hacía. La rubia empezó con su lengua a recorrer desde su ombligo hasta su cuello, dónde se paró un rato. Luego volvió a bajar, pero no se paró en su ombligo, siguió más abajo…

Tsubasa estaba gozando como nadie, nunca, con ninguna otra chica, había sentido tantas cosas como las que estaba sintiendo con Anita. Ésa chica sí sabía cómo enloquecerlo.

Tsubasa estaba en el séptimo cielo, mientras que la chica se divertía más que un niño pequeño con un juguete nuevo.

El chico, ya no aguantó más, ya no quería seguir con las preliminares, quería pasar ya a la acción, así que, en cuanto la chica terminó, se puso nuevamente encima de ella. Le empezó a besar sus pechos, devorándolos con ahínco, mientras llevaba a cabo el ritmo perfecto.

Listo, pues ya está hecho, partido ganado. Sí, ganamos al Inter de Milán por una goleada de 5-0, y todo es porque estoy muy motivado para enfrentarme la semana que viene a Ozora, ahí verá quién soy yo, lo humillaré delante de toda Europa, le arrebataré su victoria, como él me arrebató a mi prometida.

-"Ey Schneider ¿Celebración no?" - dijo Schuster acercándose a mí.

-"¿Pero tú no habías quedado con Aimée? Cómo sepa que te vas de parranda por ahí te cantará las cuarenta, tu esposa te mata" - le advertí a mi amigo.

-"Naah, Aimée hoy está en casa de Danila, por eso me dijo que hoy no quedábamos"-se incorporó a la conversación Levin, el novio de Danila.

-"Sí, mi hermana está de un insoportable desde que dice que quiere revivir aquellos momentos de su infancia con fiestecillas del pijama o qué se yo, resumiendo, que ya no son ningunas crías para hacer esas cosas, pero mientras nos dejen un día para respirar e irnos de fiesta, que hagan lo que quieran"-se agregó Victorino.

-"Es cierto, a mí me comentó Sherezade lo mismo"-dijo Wakabayashi, ante la mirada atónita de los presentes.-"¿Qué pasa?"

-"¿Desde cuándo Sherezade te cuenta las cosas que va a hacer? ¿Os hicisteis íntimos?"

-"¿Qué decís? Sólo que salió el tema el otro día, sólo eso..."

-"Sí, ya, Waka, que traes loquita a mi prima hermano"- le dije riendo - "¿Qué decís chicos, creéis que hacen buena pareja o no?"

-"¡Schneider!"

-"Sí, yo voto que sí" - Kaltz se unió y aportó su opinión -"¿Pensaban dejarme fuera?"

-"¿Pero qué dices Kaltzito? Si no estamos todos juntos, no mola salir de marcha."-dijo Victorino pasándole el brazo por el hombro -"Venga, fiesta se ha dicho, vayámonos antes de que las chicas cambien de opinión y nos aten"

Los chicos y yo decidimos irnos por ahí a celebrar la merecidísima victoria contra el Inter, dejándonos paso hacia la final, que la jugaríamos contra el Barcelona. Tsubasa Ozora, dentro de poco nos veremos las caras.

Esa noche fue de lo mejor, empecé a beber, y la verdad que perdí la noción del tiempo. Decía cada tontería…Yo, que no estoy acostumbrado a beber, empecé a hacerlo y hacerlo, hasta que me acabé emborrachando bastante.

Mis amigos, como buenos que son, me llevaron hasta casa de Wakabayashi, que decía que mejor me quedara a dormir en su casa, que estaba demasiado bebido.

Al día siguiente, el sol entraba por las rendijas de la persiana de la habitación, que acabó por despertar a la chica, que estaba durmiendo plácidamente.

La chica se despertó en brazos de Tsubasa, que estaba durmiendo. Recordó todo lo que había pasado la noche anterior, y una sonrisa inundó su cara, ella y Tsubasa habían hecho el amor.

Se levantó con cuidado para no despertarlo y se puso la camiseta de su pijama y sus pantalones cortos y se fue a la ducha.

Mientras estaba relajada en la bañera, recordó como Tsubasa la había besado, como le había hecho el amor, con cuanta dulzura le había tratado…y luego pensó en Schneider. Él nunca le había besado como lo había hecho Tsubasa, ella nunca había sentido tanto placer como le había dado Tsubasa. Pensó en que se estaba enamorando del chico…lo pensaba demasiado a cada segundo, recordaba aquella noche de pasión como si fuera sido la primera de su vida..

Tsubasa, al oír el grifo de la ducha, se despertó. Al no sentir a Anita a su lado, se levantó y se fue a la ducha, que allí era dónde se encontraba.

Al verla ahí metida, relajada, supo que necesitaba de ella, entró al cuarto de baño y corrió las cortinas. La chica se dio cuenta de la presencia del chico, así que se incorporó y se acercó a él para besarlo mientras le daba a entender que se metiera con ella en la bañera.

Tsubasa no se lo pensó dos veces, y se metió en la bañera con la chica. Ella se sentó encima de él mientras le enjabonaba el cuerpo y él le besaba el cuello.

Nuevamente, volvieron dejar que los sentimientos los guiasen haciendo que se fundieran otra vez más…

Fin del capítulo VII.

Anita Schneider