La felicidad, ¿Se me escapa de las manos?

Capítulo VIII

A Anita y Tsubasa le iba todo muy bien, la modelo estaba triunfando en comerciales españoles y en las pasarelas españolas, y Tsubasa hacía muy bien el trabajo de ser el representante de la chica, lo compaginaba muy bien con el fútbol.

Los chicos sólo se veían por las tardes, ya que por las mañana Anita iba a su nueva agencia de modelos y Tsubasa a entrenar para la esperada final de la Champions.

Al fin la esperada final llegó, y se jugaría en el campo del Bayern, el Allianz Arena. Todos los comercios de la ciudad estaban cerrados, toda la ciudad estaba decorada con banderas rojas y blancas con el escudo alemán azul y rojo…

El estadio Allianz Arena se iluminó por fuera de color rojo, como siempre cuando juega en él el Bayern Múnich.

Anita viajó junto a Tsubasa a Múnich, su ciudad, dónde nació y vivió durante todo ese tiempo, ella quería animar a su equipo, a sus amigos con los que compartió tantas cosas, y a él…a Schneider, que a fin de cuentas tenía la necesidad de animarlo, aunque no se lo quisiera decir a Tsubasa por temor a que él se sintiera ofendido.

Anita se sentó en el palco preferencial, dónde a pocos metros, estaban sentadas Sherezade, la prima de Schneider, Daniela, la novia de Levin y hermana de Victorino, y Animée, la esposa de Schuster. Ella, con temor a que la rechazaran, no se acercó a ellas, a fin de cuentas, lo más seguro sería que estuvieran de parte de Schneider.

Al poco rato de estar ella sentada, Mary, que había viajado a Múnich como reportera japonesa y hermana de Tsubasa, se le acercó para hablarle.

-Hola Anita, ¿Qué tal?-le saludó la chica.

-Ah, hola Mary. Bien, ansiosa por que empiece ya. Siéntate si quieres, está libre-le ofreció la germana.

-No puedo. Sólo vine a saludarte, hoy no estoy cómo espectadora, sino cómo reportera -explicó la chica Ozora.

-Ya veo. ¿Pero tú no eres reportera del Real Madrid sólo?

-Sí. Pero me enviaron de reportera especial una cadena de deportes.

-Ah, entonces muy bien. Mucha suerte con el trabajo-sonrió

-Gracias. Ahora me marcho, tengo que estar abajo entre los banquillos, luego después del partido nos vemos, ¿Sí? Que me tienes que contar una cosa.

-Como quieras - Mary se marchó con su micro hacia los banquillos, y Anita se volvió a centrar en el terreno de juego, que en ese momento estaban saliendo los jugadores al campo.

En la parte izquierda jugaría el Barcelona, con su segunda equipación, la amarilla (para cuando escribí esto, esa era la segunda equipación del Barcelona) y en la parte derecha, estaba encarándoles los locales, con su primera equipación, la roja.

Después del saludo entre los capitanes de ambos equipos y los árbitros, el partido dio comienzo.

Schneider sacó de centro para Levin, que empezó a avanzar con la pelota por el centro del campo rival. En seguida, Sergio Busquets se le interpuso, pero fue rápido y se la pasó a Victorino, que corría por la banda derecha. Pero por esa banda, se acabó encontrando con el gran defensa del Barcelona, Carles Puyol, que se la quitó limpiamente y se la pasó a sus centrocampistas. Xavi recibió, dirigió el juego de su equipo y se la pasó a Iniesta. Éste, después de avanzar un poco, se la colocó a Messi, que corrió cómo un demonio hasta el centro del área, que al ver que dos defensas le taponaban, centró a su capitán, Tsubasa, que fusiló a portería. La euforia del equipo rojiblanco y la desolación del equipo azulgrana por la espléndida parada de Genzo Wakabayashi, el guardameta del Bayern, que blocó muy bien con el centro de su cuerpo el primer tiro del partido.

Wakabayashi puso enseguida el cuero en juego pasándosela a Kaltz, que avanzó unos metros, para pasársela a Schuster. Éste se la pasó a Schneider, que empezó a hacer su típica jugada en solitario. Pero, Tsubasa, corriendo y replegándose rápidamente en su campo, se le puso delante con intenciones de no dejarle pasar.

-De aquí no pasarás, conmigo no podrás. - dijo Tsubasa mientras le cerraba los huecos para que ni centrara ni le regateara.

-¿Eso crees Ozora? Que sepas que te arrebataré tu sueño, lo mismo que tú hiciste con el mío-Schneider buscaba hueco, pero no encontraba. Tsubasa sonrió maliciosamente.

-¿Celoso quizás Schneider? Veo que sacaste los dientes pretendiendo arrebatarme la copa, eso me da a entender de que te jode que Anita esté conmigo ¿No?

-Diste en el clavo, saqué los dientes, y voy a por todas, y sobre todo a por ti en especial, te haré el partido más duro de todos.

-¿Qué pasa Schneider, te jode que ahora sea yo quién se acueste con Anita? - el germano se quedó quieto. De repente, una cara de odio le apareció, y quiso atropellar a Tsubasa con su fuerza, pero Tsubasa, sabiendo sus intenciones, se apartó y le metió la pierna para quitarle el balón, pero en vez de quitárselo, le dio en la pierna, tirándolo al suelo. El árbitro no pitó falta, y Tsubasa siguió con el esférico a la portería contraria.

-¡Karl! - gritó Anita desde las gradas. Estaba muy preocupada por el germano, no se levantaba del suelo debido al dolor que sentía en la pierna derecha.

-¡Eso es falta árbitro! - gritaron Animée, Danila y Sherezade.- ¡Eso en mi pueblo es tarjeta roja!

Tsubasa seguía con el balón, se la pasa a Messi, hace la pared con Pedrito, que le centra nuevamente a Tsubasa.

-Lo siento Tsubasa, pero no marcarás, no permitiré que te vayas de rositas, hiciste una jugada muy cochina, me vengaré por lo que le hiciste a mi hermano.

-Tsubasa encara a Wakabayashi, chuta, el guardameta se tira a pararla, pero le da en el brazo y sale el balón rebotado. Messi la recoge, chuta él, pero nuevamente Wakabayashi despeja, esta vez, a duras penas con el pie derecho tirado en el suelo. Pero aún sigue habiendo peligro, porque Piqué recoge casi en la línea de banda el balón, y se lo centra a Tsubasa, podría ser la última jugada de la primera parte. Tsubasa se revuelve de volea, Wakabayashi se incorpora y vuelve a su portería, Tsubasa empalma el tiro, pero se estrella en el póster derecho, por suerte rebota en el izquierdo y acaba rozando la red. ¡GOOOL!

El F.C. Barcelona acaba de marcar en el minuto cuarenta y cuatro del primer tiempo.

-¡Sí, lo conseguí!-gritó Tsubasa mientras lo abrazaban sus compañeros.

Anita se puso medio contenta, miraba a Tsubasa y veía el gol que había conseguido, pero miraba a Schneider y lo veía en el suelo, siendo ayudado por Schuster. A simple vista se podía notar que estaba tocado del tobillo derecho.

Los jugadores de las dos escuadras se retiraron a los banquillos, y el capitán del Bayern se marchó a la enfermería para que lo atendieran.

A Schneider lo acompañaron Schuster y Wakabayashi, preocupados por su estado.

Anita, muerta de los nervios, fue a la enfermería del estadio para saber cómo se encontraba Schneider.

Schuster y Wakabayashi, que estaban en la puerta esperando noticias, vieron llegar a la modelo, y el primero, la miró con mala cara.

-¿Qué haces tú aquí?-le contestó de mal modo.

-Vengo a ver cómo está Schneider -contestó la chica.

-Aquí no eres bien recibida, vete a felicitar a tu noviecito del gol que marcó - protestó Schuster.

-¿Pero a ti qué te pasa? Yo no vengo buscando pelea, sólo me preocupé por Schneider y vine a ver cómo se encontraba -se defendió Anita.

-¿A ver cómo está Schneider? Dime, ¿Cuándo te fuiste a España junto con Ozora te importó tan si quiera un poquito cómo se encontraba Schneider? - siguió reprochándole el germano.

-Esto….yo ¿A qué viene eso?

-Pues que tú sólo te preocupas cuando te conviene, claro, aquí ahora te da penita de que tu noviecito lo haya lesionado, pero antes, cuando lo dejaste tirado y te fuiste a los brazos del otro bien que no te importaba si estaba hecho polvo o no.

-¿De qué vas niñato? - dijo Anita ofendida y enojada. Igual también un poco culpable por las palabras que estaba diciendo el chico.

-Anita, mejor te vas de aquí por favor-intervino Wakabayashi

-¿Tú también Wakabayashi?

-No sería bueno que cuando saliera Schneider te viera aquí, así que, por favor, márchate y deja a Schneider tranquilo.-contestó el nipón sin mirarle a la cara a la chica.

Anita, casi llorando, por las palabras de rechazo de ambos jugadores, se marchó a su lugar en las gradas-Está bien, no os deseo suerte, no la necesitáis, sé que vosotros podéis con el Barcelona.

Schneider salió de la enfermería, con un vendaje muy fuerte en el tobillo.

-Schneider, hermano, ¿Cómo te encuentras?-preguntaron Schuster y Wakabayashi a la vez al verle.

-No os preocupéis, estoy estupendamente, el médico me puso un fuerte vendaje y podré disputar la segunda parte. Tsubasa Ozora, me la pagarás por doble; por quitarme a Anita y por haberme dejado el tobillo tocado-se dijo Schneider mientras salía con sus amigos al terreno de juego.

La segunda parte del partido dio comienzo. Esta vez, Messi puso la pelota en juego pasándosela a su capitán, que empezó a avanzar por el medio campo. Schneider, con ganas de venganza, se le interpuso, con intención de hacerle lo mismo que le hizo a él, pero por desgracia, no pudo hacer mucho, porque su pierna derecha no aguantaba la presión.

Schuster, queriéndose vengar también de 'su hermano', fue corriendo, haciéndole una entrada desprevenida. Tenía el balón, y se lo pasó a Schneider, que esta vez, estaba dispuesto a romperse el pie si hacía falta con tal de ganarle a Ozora.

Schneider regatea a uno, a dos, ¡a tres!, defensas que se le interponen del Barcelona con unas magistrales jugadas. Schneider en el borde del área, chuta, el portero se tira a pararla pero… ¡ES GOOL! Schneider empata para su equipo.

Schneider se vuelve, mirando a Tsubasa, con cara de satisfacción. Al pasar por su lado para regresar a su campo, se para y le dice:

-¿Qué pasa Ozora, te jode que ahora sea yo quién marque?

Tsubasa estaba furioso, no había cosa que le diera más coraje que alguien, en el terreno de juego, sea mejor que él.

El partido está ahora al rojo vivo, y tanto por parte del Barcelona como por parte del Bayern, no estaban dispuestos a ceder el lugar de campeón de Europa.

Después de varias jugadas por parte de ambas escuadras, Tsubasa se la pasa a Messi, que remata, dando en el larguero, pero al volver a quedarse la pelota suelta, Tsubasa la mete en la red. ¡GOOL! Nuevamente del F.C. Barcelona.

Y el pitido del árbitro indica que el juego acabó, con un marcador de 1-2 para el visitante, el Barcelona. Tsubasa recoge la copa de campeones, y la eleva en el cielo, celebrando su victoria.

Schneider, por su parte, se va a los vestuarios, no tenía ganas de ver cómo ése Ozora le arrebataba otro de sus sueños...

Anita, en las gradas, no sabía si estar contenta porque su 'novio' había ganado el partido, o estar triste porque su equipo y su ex-prometido hayan perdido el partido.

La desolación de Sherezade, Danila y Animée en las gradas era grande, y al ver pasar a Anita dirigiéndose a los banquillos, le reprocharon.

-¿Qué pasa Anita?, estarás contenta de que tu noviecito haya ganado a nuestro equipo no, que recuerdo que también es tu equipo.-dijo Danila.

-No estoy contenta-contestó la rubia – Chicas ¿Ustedes también están enojadas conmigo?

-¿Y a ti qué te parece? hombre, dejas tirado a mi primo, para irte con ése, que no le llega ni a los pies a mi primo.

-No es mi novio - fue cuanto dijo. - Tsubasa no es mi novio ni lo será - y dicho esto, se marchó a los banquillos, dejando asombradas a las tres chicas.

Fin del capítulo VIII.

Anita Schneider