DISCLAIMER: Todos los personajes le pertenecen a Suzanne Collins. La historia es producto de mi imaginación.

CAPITULO 1

Amo la medicina. Mi padre dice que desde niña siempre me interesé por el maravilloso arte de curar a las personas y que aunque hubiera contemplado la idea de imponerme otra cosa, jamás habría tenido nada que compitiera contra mi evidente vocación.

Mi padre es Haymitch Everdeen, uno de los hombres más ricos y poderosos del Capitolio y a los ojos de la mayoría de las personas, un gran hombre y un excelente abogado. Todo el mundo lo llama Licenciado o Señor porque inspira respeto pero yo me cuento entre las pocas personas capaces de traspasar la barrera del imponente dueño del reconocido Bufet "Everdeen y Asociados" y llamarlo por los nombres más cariñosos que se me ocurren.

Mi madre, la Sra. Effie Everdeen es la mujer más amorosa del universo. Es terapeuta y a mi modo de ver, el complemento perfecto para él. El matrimonio Everdeen Odair es sin duda uno de los más envidiados de todo el lugar. Yo los adoro y no solo porque siempre me han complacido en todo sino también porque me han educado en valores haciendo de mí una persona de bien.

Sin embargo, no solo tengo los mejores padres del mundo, tengo la fortuna de tener también al mejor hermano. Finnick, mi hermano mayor es mi más grande apoyo, es quien me cuida y me protege y podría decirse que es cómo mi mejor amigo. Nos tenemos mucha confianza, bueno, a excepción de en los detalles íntimos y en realidad es algo que no me gustaría conocer principalmente porque es muy popular con las chicas.

Pero no piensen que solo cuento con Finnick. Tengo la fortuna de tener un grupo de amigas maravillosas formado por Annie –Mi mejor amiga- quien además es mi compañera de profesión, Madge que se prepara para ser abogada y Clove que estudia administración de negocios internacionales. Somos prácticamente inseparables sin contar con que todas tenemos la misma edad y aunque a veces es difícil que coincidan nuestros horarios siempre encontramos tiempo para estar juntas. Yo las adoro.

Y esta Gale Mellark. El hijo de Séneca y Hazelle Mellark, hermano de Peeta y Primrose y si me permiten decirlo, el amor de mi vida. Es el chico más guapo y bueno del mundo, tiene 24 años y hace unos días se graduó como arquitecto.

Llevamos un año de relación en la cual he vivido los momentos más hermosos de mi existencia porque además de ser un chico del tipo-príncipe-azul, Gale jamás me ha presionado para que nuestra relación sea más intensa.

Yo me considero una chica romántica y con Gale he vivido un verdadero cuento de hadas lleno de detalles, flores y sorpresas que cada día me hacen convencerme aún más de que es el hombre con el que quiero pasar el resto de mis días. Solo imagínenlo, tendría el trabajo perfecto ejerciendo la profesión que amo y la vida perfecta al lado del hombre ideal y es por eso que en la fiesta de su graduación quiero sorprenderlo.

Hace días he estado hablando con mis amigas al respecto, siento que ya es hora de "avanzar" por lo cual les he pedido consejo acerca incluso de la ropa interior que debería usar en lo que he querido llamar nuestra "noche especial".

Si, así es. Pienso que ya es hora de entregarle al hombre de mi vida algo que cada mujer debería reservar para aquel que realmente lo merezca. El solo pensarlo hace que me tiemblen las piernas pero sé que ya es tiempo y no porque llevemos un año saliendo sino porque estoy segura de que jamás encontraré a alguien como él.

Clove es quien más tiene experiencia en la materia puesto que Annie y Madge aún son vírgenes, sin embargo, todas han opinado sobre la manera como debería seducirlo con mis "encantos" y aunque me muero de la vergüenza he tomado atenta nota al respecto.

Dos días antes de la fiesta, decidimos ir de compras y no solo para conseguir nuestros vestidos de noche sino también para completar mi ajuar de seducción.

Al llegar al centro comercial fui arrastrada hacia una tienda de hermosa pero atrevida lencería en la cual entre ligueros y sostenes de media copa escogí un bonito conjunto violeta no tan atrevido pero si muy llamativo que quedaría perfecto debajo de mi vestido negro. Estoy nerviosa y emocionada en partes iguales, bueno, tal vez más nerviosa que emocionada porque espero que mi primera vez sea especial aunque creo que el solo hecho de que sea con Gale ya la hace perfecta.

El resto de los accesorios deben ir mas con mi ropa exterior que con la interior y luego de horas y horas de escoger todo con sumo cuidado solo me queda una cosa:

Mis zapatos.

La tienda de Octavia tiene los mejores y más hermosos ejemplares de la moda exclusiva del Capitolio y luego de medirme lo que parecieron ser 20 pares –Estoy exagerando- escogí unos plata que van perfecto con el collar y los aretes que Annie eligió para mí.

-Lo vas a matar con todo esto. –Annie sonreía pícaramente.

-Claro que sí y no es para menos pues además de todo eres hermosa. –Clove siempre con sus cumplidos.

-Estoy segura que la noche estará cargada de sorpresas para ambos. –Madge y sus comentarios enigmáticos.

-Eso espero chicas porque les confieso algo ¡Me estoy muriendo del susto!

-No te preocupes, Gale es casi el hombre perfecto así que el hará muy bien su trabajo.

-No lo dudo. –La mirada de Clove era picara.

-Ni yo.

No sé cuántas veces he repetido la palabra "Perfecto/a" en mi vocabulario y en mi vida pero siento que no hay otra que la describa mejor.

Luego de un rato más de diversión con las chicas fue hora de ir a casa. Y ahí estaba yo entregando las maletas de mis compras a Sae –Mi nana- quien es como una segunda madre para mí.

-¡Casi te traes toda la tienda Kattie! –Así me llama de cariño-

-Es solo una ocasión especial Sasi –Así la llamo yo en respuesta-

-Ya lo veo, a propósito, Gale ha venido a buscarte en la tarde.

-¿Ha dicho algo importante?

-Solo que no ha conseguido comunicarse contigo.

Celular apagado ¡Mierda!

-Gracias Sasi. –Digo plantándole un sonoro beso en la mejilla- ¿Papá y mamá ya están en casa?

-No, pero dijeron que estarán aquí para cenar.

-¿Y Finnick?

-En su habitación.

-Bien iré a verlo.

Subo corriendo las escaleras y en un segundo estoy en su puerta donde el enorme letrero de "no molestar" pretende detenerme. Al tomar la manija de la puerta y poder girarla por completo descubro que como está sin seguro no tiene compañía –Lo cual es un alivio- aunque debo apuntarle el hecho de que por lo menos es precavido.

Dentro de la habitación todo es un caos, hay varios trajes de etiqueta sobre la cama y no veo a mi hermano por ningún lado hasta que recuerdo el lugar exacto donde lo hallaré.

En el balcón y sobre un cómodo sillón yace el rubio de ojos verde mar a quien adoro con toda mi alma quien después de todo no está solo pues lo acompaña su inseparable chica de curvas perfectas, la primera Fender que le regaló mi padre y quien tenido el privilegio de tener su amor por más tiempo que ninguna mujer de carne y hueso.

-¡Ahí estas Kittie! –Mi hermano es el único al que le permito llamarme de esa manera- Gale no ha hecho más que fastidiarme la existencia porque no te ha conseguido al teléfono ¿Dónde estabas? -Me hace un lugar a su lado en el sillón y me da un beso en la mejilla.

-De compras pero por lo visto no fui la única.

-Ah, ya sabes, hay que estar presentable porque nunca sabes a quien puedes encontrarte en una fiesta. –Me mira de manera pícara y se lo que me esta insinuando.

-¡Olvídalo! –Digo cruzando mis brazos- No te voy a presentar a Annie.

-¿Pero porque no si soy un buen chico? –Hace un gesto ridículo de ternura con sus ojos.

-Lo eres pero no a su nivel, no te ofendas, eres el mejor hermano del mundo y te amo pero mi amiga es muy especial como para dejar que caiga en tus redes y que la deseches en pocos días. Sabes que nunca he estado de acuerdo con lo que haces. –Pongo mi mejor cara de enojo.

-Kittie –Dice envolviéndome en sus brazos- Sabes que no tengo la culpa de ser tan irresistible pero te aseguro que con ella será distinto, es más, por una chica como esa hasta me caso.

No puedo evitar soltar una sonora carcajada aun aprisionada en sus brazos y cuando por fin consigo parar toco su mejilla y le doy un suave golpecito antes de intentar levantarme. –No te creo.

-Vamos Kittie.

-No vas a convencerme.

-Está bien, no tengo más remedio que…

-No te atrevas.

-Lo siento, yo intente ser razonable.

-¡Noooooo!

Pero ya es tarde y mi hermano pone parte de su peso sobre mí y empieza a atacarme de la única forma que no puedo resistir. Cosquillas.

-Para, para…

-Di que me la vas a presentar.

-No.

-Entonces no voy parar.

-Para… por favor –Digo ahogando carcajadas mientras mis ojos lloran involuntariamente.

-¿Vas a presentarme a Annie? –Me mira pero yo no respondo- ¿Kittie?

Ya me duele el estómago de tanto reír pero como puedo le contesto –Lo pensaré….

-Kittieee…

-¡Esta bien!

-Bueno, eso está mucho mejor. –Dice al tiempo que se detiene y yo puedo volver a respirar- Espero que sea pronto hermanita. –Vuelve a tomar la Fender en sus manos y empieza a sonar acordes mientras yo con mis mejillas sonrojadas y mi cabello totalmente revuelto me levanto del sillón para dirigirme a mi habitación.

-Ah y no olvides llamar a tu molesto novio antes de que mi teléfono me vuelva loco.

Le doy una mirada de fingida indignación mientras salgo de su habitación rumbo a la mía. Tomo mi teléfono y lo enciendo para marcar su número luego de descubrir unos cuantos mensajes, en realidad, muchos mensajes suyos.

-¡Muñeca! Temí que te hubieran secuestrado. Te he marcado toda la tarde. –La voz de Gale no estaba exaltada como hubiera imaginado.

-Hola mi amor, lo sé y lo siento, el teléfono se apagó cuando recién empezábamos a comprar.

-No te preocupes, solo quería saber cómo estaba la nena más hermosa de todo el Capitolio, que digo de todo Panem, que digo, del ¡mundo entero!

Ese tipo de cosas son las que hacen que lo ame cada día más ¡Es tan romántico!

-Muy bien y con muchas ganas de verte.

-Ay cariño, lo siento pero precisamente ahora no puedo, debo ir a la universidad a organizar unos últimos papeles.

-¿Todavía? ¿Finnick no tiene que ir también? –Mi hermano se graduó de arquitecto igual que Gale y Cato, el novio de Clove.

-No muñeca, tu hermano ya recogió todo, fue un descuido mío pero te prometo que mañana temprano pasó por tu casa.

-Eso no va a poder ser porque tengo cita en el salón, así que por lo que veo tendremos que vernos en la fiesta.

-Hasta entonces voy a pensar mucho en ti.

-Y yo en ti.

-Te amo muñequita hermosa.

-Yo más.

Mañana. Es en lo único que pienso desde que tomé la decisión de hacerlo con Gale. Ya tengo todo listo y aunque psicológicamente no estoy preparada pienso lanzarme de cabeza.

La fiesta de graduación de Gale empieza a las 7 de la noche y será ofrecida en la mansión Mellark Hawthorne. A ella están invitadas las familias más influyentes del Capitolio y hay quienes la consideran el evento del año, teniendo en cuenta que no ha habido bodas, cumpleaños o cualquier otro evento que haya sido anunciado con tanta pomposidad últimamente.

Mi hermano en cambio prefirió que mis padres le regalaran un nuevo Lamborghini pues aunque ama las fiestas y la popularidad pensó que con una celebrada en la familia ya era suficiente. Gale es como su mejor amigo de toda la vida, estudiaron juntos y ahora reciben su título universitario juntos, esa fue una de las razones por las cuales mi celoso hermano no tuvo reparo en aceptarlo como mi novio una vez se supo y yo estoy más que segura de que estaría complacido de que algún día me casara con él.

Algún día no tan lejano, el cual después de mañana estará aún más cerca.

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¡Hola! Quiero empezar agradeciendo a todos aquellos que ya han empezado a seguir o han marcado como favorita esta historia. Espero que no se arrepientan de ello y que me acompañen durante todo su desarrollo. No crean que voy a actualizar a diario como con Becada porque esta la estoy escribiendo, sin embargo por ahora lo haré solo porque ya tengo unos cuantos capítulos listos. Y aprovecho para saludar a Laura y a Erika mis queridas españolas y mis primeros reviews aquí.

Gracias por seguir conmigo…

Giselle Jay.