La felicidad, ¿Se me escapa de las manos?
Capítulo IX
Danila, Sherezade y Aimée se quedaron frías al oír por boca de Anita que Tsubasa no era su novio, ni lo sería.
-¿No son novios?, no entiendo, si parece a la vista que están liados.-dijo Aimée.
-Ay amiga, pareces tontita, de seguro lo habrá dicho para que su relación con él no salga a la luz más de lo ya salió - comentó Sherezade.
-Chica, qué retorcida eres. Yo creo que no lo dijo por no hacerle daño a Schneider -adjuntó Danila.
-¿Por no hacerle daño a mi primo?
-Pues sí, ella nunca quiso hacerle daño.
-¿Qué nunca quiso hacerle daño?, pues el daño ya está hecho. Si hubiera pensado un poquito en mi primo, no hubiera corrido a los brazos del desarmado ése-protestó Sherezade.
-Shere, estás a la defensiva si sale el tema de tu primo, ¿Eh?-dijo Danila.
-Hombre, normal, después de lo que le hizo Anita, para no estarlo, soy su prima y me duele mucho lo que le hicieron.
-En parte tienes razón. - pensó Aimée - Bueno chicas, dejen de pensar en ese tema y vayamos a felicitar a nuestros chicos, no ganaron, pero hicieron un buen partido.
-Sí, voy a ir felicitar a mi Genzo. - y Sherezade salió corriendo a los vestuarios.
-No si, le cambian al tema Wakabayashi, no hay defensiva que valga - dijeron a la vez Danila y Aimée.
En los vestuarios, el ambiente está tenso. Tenso como mi tobillo. Vaya dichosa lesión que me hizo el fastidioso ése. Se me roba a mi novia, me arrebata la victoria, y para colmo me lesiona. ¿Es mala persona o no es mala persona?
Wakabayashi tiene sus manos apoyadas en la pared, enfadado porque le encajaron dos goles. Schuster está sentado en un banco con una toalla en la cabeza. Kaltz sentado en otro banco con las manos en la nuca mirando al suelo. Victorino y Levin están cambiándose sin decir nada. Y yo...bueno, yo no sé ni qué hacer ni qué decir. Yo estoy tocándome mi tobillo, quitándome esta venda que está muy apretada. ¿Qué, que las vendas tienen que estar así de apretadas?, pero es que a mí así me deja marca Me miro el tobillo, y me lo veo súper hinchado. ¡Vaya por Dios!, por lo menos, dos semanas sin jugar ¡Lo que me faltaba!
Se oye como tocan a la puerta, y uno de mis compañeros va a abrirla. Cuando la abre, aparecen las chicas, cada una abrazando a uno. Aimée corre a abrazar a Schuster, Danila a besar a Levin, y mi prima a coquetear con Wakabayashi. Yo miro para la puerta, con la esperanza de que Anita apareciera por la puerta, preguntándome por mi tobillo. Pero no, ella nunca apareció. De seguro estará en los vestuarios del Barcelona, celebrando la victoria con su novio. Wakabayashi, que había apartado un poco a la lapa de mi prima, se acerca a mí, y pareciendo como si me leyera el pensamiento, me contesta...
-"No vendrá. Vi cómo se marchaba en dirección al banquillo del Barcelona" - me dijo Wakabayashi apoyando una mano suya en mi hombro.
-"¿Cómo sabías que estaba esperando a Anita?"- pregunté asombrado.
-"Ay Hermano, porque eres transparente como el agua, y porque te conozco lo suficiente."- me sonrió -"Schneider, no pienses más en ella, búscate a una que sí merezca la pena."
-"Sí, vale, ¿Te crees que es tan fácil?"
-"Fácil no lo es, pero nunca dejará de ser imposible si no lo intentas. O sino haz cómo yo, salgo de marcha, voy a fiestas, y si cae alguna…pues perfecto."
-"Wakabayashi, sabes perfectamente que yo no soy cómo tú. Ese estilo no me queda para nada, y lo sabes."-le contesté cambiándome de ropa.-"Además, caer te caerán todas, al ser famoso, todas las tías estarán deseando pasar por tus brazos, un día de éstos, una de ellas irá a un programa del corazón, y dirá la noticia que estará embarazada de ti, y ahí, se liará."
-"No creo que pase nada de eso. Porque yo no me lío con chicas normales y corrientes, yo siempre me lío con cantantes, modelos, reporteras, etc..."-me dijo como si nada.
-"Yo ya te dije, haz lo que tú veas. Pero sigo insistiendo de que algún día, tú, dejarás ese mundo y te atarás a una mujer. Ya lo verás."
-"Sigue soñando hermano, yo nunca me ataré a una mujer. Sí, cuando ya me vea que no ligo ya será cuando deje ese mundillo, pero mientras, a vivir la vida Schneider, que es lo que tienes que hacer tú."
-"Baaah"-Wakabayashi se va riéndose. Yo, al ver que también estaba por quedarme sólo, salgo del vestuario con mi bolsa de deporte, para dirigirme a mi casa.
Anita, medio enojada por cómo la trataron las chicas y Wakabayashi y Schuster, se va a los vestuarios del Barcelona, dónde Mary estaba en el pasillo esperando a que salieran los jugadores para entrevistarlos.
-Hola Mary, ¿Trabajando? - dijo Anita
-Pues ya me ves. Aquí esperando a hacer entrevistas para la televisión. ¿Y tú por qué traes esa cara?
-No, por nada, estoy con un poco de gripa. - fingió la modelo.
-¿Seguro?-insistió la rubia.
-Sí, seguro. Por cierto, ¿Qué querías que te contara?
-Ah, eso ahora lo hablaremos, que aquí todo se sabe. Cuando termine mi trabajo, entonces hablamos-le guiñó el ojo.
-Ah, vale, cómo quieras. -Anita iba a abrir la puerta..-¿Puedo entrar yo no?
-Tú sí, yo me tengo que quedar aquí, esperando a que salgan, así que, cuando entres, dile a Messi, Xavi y Valdés que salgan rápido, que los tengo que entrevistar - dijo la chica.
-Vale, yo les digo-sonrió y entró para dentro.
Tsubasa, al ver a la chica entrar, entre lo contento que estaba por haber ganado la Champions, y al ver a la chica ahí, no aguantó las ganas y se acercó a ella, la cogió de la cintura elevándola, y la besó.
Todo el equipo se quedó mudo al ver tal escena. No sabían que su capitán estuviera saliendo con la famosa modelo Anita Misaki, si sabían que ambos eran amigos, y que él era su representante, pero no sabían que sí lo fueran.
Las cámaras de televisión, que estaban esperando a fuera, los rodearon haciéndoles miles de fotos.
Anita, al darse cuenta de lo que el chico había hecho, se separó corriendo, quedándose quieta mientras los reporteros le hacían mil y una preguntas. La modelo, frustrada, salió del vestuario sin contestar a ninguna pregunta, dirigiéndose su casa, que aunque ya no viviera allí, sí que la tenía aún.
Tsubasa, por su parte, no contestó tampoco a las preguntas, si no que salió corriendo a por la chica, para pedirle perdón.
-¡Anita, perdóname, no quise hacer eso, fue la emoción que tenía dentro!-se excusó el chico corriendo detrás de ella por el pasillo.
-¡Déjame en paz!, ¿No viste que nos hicieron mil fotos?, verás mañana los titulares-dijo la chica.
-¿Y yo qué sabía que iban a entrar en los vestuarios justamente en ese momento?-Tsubasa la agarró del brazo, haciendo que ella se parara-¡Párate un momento! ¿Quieres?
-¡Suéltame!, te dije que me dejaras en paz-contestó la chica.
-¿Me puedes escuchar un momento?-Tsubasa seguía sin soltarla, y Anita, siendo tan quejica cómo era, no dudó en seguirle gritando.
-¡Que me dejes ya en paz, me estás lastimando!
-¡Te ha dicho que la sueltes!, ¿Qué pasa, que te quedaste sordo o qué?-le reprochó una voz delante de ellos. Tsubasa y Anita, se dieron la vuelta para saber de quién se trataba.
-¡Tú cállate, no te metas dónde no te llaman!-contestó Tsubasa enojado-¿Es que no te enseñaron a no meterte en conversaciones ajenas?
-¿A mí?, claro que sí. Al que parece que no le enseñaron algo es a ti, ¿No sabes que a las mujeres no se les pueden maltratar?, déjala en paz o te las verás conmigo.
-¿Ah, quieres pelea?-el nipón soltó a la chica, que tampoco es que le estuviera haciendo mucho daño, es la chica, que se queja por todo, y le encaró al otro muchacho.
-Sí así deseas...-por su parte, el otro chico también encaró a Tsubasa.
-Venga ya chicos, dejen de pelear, que no fue para tanto-a buenas hora bonita…Pero la pelea empezó, con un puñetazo de Tsubasa.
-¡Schneider!-gritó Anita asustada-¡Tsubasa párale por favor!-pero el germano no se quedó atrás, le propinó un buen derechazo al nipón. Ambos, estaban sangrando por el labio.
Wakabayashi, que oyó voces, fue de vuelta al pasillo, dónde vio la pelea en vivo. Cogió a Schneider, para separarlo de Tsubasa, mientras que Anita sujetaba al nipón.
-¿Se puede saber qué haces Tsubasa?-reclamó Wakabayashi.
-Aquí, tu amigote, que se mete dónde no debe-contestó Tsubasa.
-Tsubasa, empezaste tú, déjalo ya.-adjuntó Anita.-¿Cómo te encuentras?-preguntó la chica acercándose al rubio preocupada.
-¿Cómo te encuentras Schneider?-remeó Tsubasa enfadado-¡Y a mí que me zurzan!-y el moreno se marchó a los vestuarios nuevamente.
Schneider, al ver que Anita se le acercó a él y se preocupó por él en vez de preguntárselo a su novio, y al ver a Ozora yéndose enojado, cambió la cara por una sonrisa.
-"No te preocupes, estoy bien"-sonreí-"Hacen falta más puñetazos para dejarme fuera de combate"
-"Vamos, cómo se suele decir, mala hierba nunca muere"-sonrió Anita secándome la sangre del labio-"Waka, ¿Te importa dejarnos solos?"
-"Está bien"-cedió Wakabayashi después de mirarme a mí-"No tardes Schneider, y Anita, por favor, no me llames más Waka, así sólo me dicen mis amigos"-y se marchó.
-"¡Wakabayashi, no te pases!"-le dije
-"No, déjalo, si en el fondo entiendo por qué está enfadado conmigo. Bueno, él sólo no, si no también, Sherezade, Schuster, Danila y Aimée."-confesó con la mirada perdida.
-"Te juro que yo no tengo nada que ver. Yo no los puse en tu contra"-dije rápidamente.
-"No te preocupes, les comprendo, yo solita me lo busqué"-contestó tristemente secándome la sangre.
-"Esto…mejor será que vayas a ver cómo se encuentra tu novio, se fue enojado porque te acercaste a mí.."-empecé a decir..
-"Schneider, no empieces tú tampoco. No, no es mi novio, y luego, después de que sepa que estás bien, lo iré a ver a él."-no daba créditos a mis oídos. Ozora y Anita no eran novios. ¿Eso significaba que tenía una posibilidad?
-"Ah, no, yo sólo decía, para que no te enfades con él ni nada"-bueno, en el fondo saqué ese tema camuflado, sin que ella supiera que le estaba peguntando directamente que si ella y él eran novios.
-"No te preocupes, si ya estamos enfadados."- dijo como si nada.
-"¿Enfadados, por qué?"- pregunté curioso-"¿Entonces, si estás enfadada con él qué haces viéndolo jugar el partido?"
-"No vive a verle a él jugar y bien lo sabes. Yo soy del Bayern Múnich, el equipo de mi ciudad, y vine a animar a mi equipo."- confesó
-"¿En serio?, pues vaya."- cuando iba a decirle de ir a tomar algo, ella cambió la conversación.
-"Esto…me tengo que ir ya, quedé con Mary, la hermana de Tsubasa, me dijo que tenía que hablar conmigo, así que, te tengo que dejar. Me alegra haberte visto, y espero que te recuperes de tu lesión lo antes posible, y que jugaste muy bien, merecisteis haber ganado, aunque no pudo ser."-dicho esto, se marchó nuevamente a los vestuarios. Bueno pues me quedé ahí plantado. Pero con una satisfacción grandísima. Anita no estaba con Ozora, y encima estaban enojados, y para colmo, en vez de parase e ir a curarle a él, se quedó conmigo. Y lo más importante, la pude ver.
Anita se volvió a dirigir a los vestuarios, que para su mala suerte, estaba Tsubasa hablando con su hermana. La modelo se les acercó, sin dirigirle la palabra al nipón, sólo hablándole a la rubia. Por parte del chico, tampoco le dirigió palabra alguna, estaba muy ofendido y enojado. Entró al vestuario, cogió su bolsa de deporte, se despidió de su hermana, y se fue con el resto de su equipo para el hotel.
-¿Te pasó algo con mi hermano?-preguntó Mary.
-No, nada, sólo tonterías-dijo como si nada.
-Si tú lo dices ¿Qué es porque te molestó el beso que te dio?
-Más o menos.-fue cuanto dijo.
-Ah, ya, estás así porque os vieron las cámaras besándose, ¿Verdad?, no hagas caso de las cámaras y lo que digan la prensa de ustedes.
-No, si a mí lo que pongan de mí en la prensa me da igual. Total, aunque digas una cosa, siempre dirán lo contrario. Es porque me no me gusta que me besen por sorpresa…Y por otra cosa más…
-¿Por qué cosa más?-quiso saber la chica-¿Pasó otra cosa con mi hermano?
-Más o menos-volvió a contestar
-Me hartas con el más o menos. Mira, si no me lo quieres decir no me lo digas, total, me lo acabará contando mi hermano.-contestó la chica.
-No es que no te lo quiera contar es que…cuando salí de los vestuarios, él me siguió, pero yo no quería hablar con él, Schneider, que salía en ese momento, malinterpretó la escena, y se encaró con tu hermano. Él, cómo no, no se quedó atrás, e hizo lo mismo, y se liaron a golpes.
-A, .por eso mi hermano estaba sangrando por el labio ¿Se hicieron mucho? - se preocupó la nipona.
-No mucho. Sólo atinaron a darse un puñetazo cada uno. Pero ambos se hirieron en el labio. Tu hermano se fue enojado y yo me quedé a preguntarle a Schneider cómo estaba y…-no siguió hablando porque la otra la cortó.
-Y se te vinieron las defensas abajo… ¿Lo extrañas cierto?
-Algo así no sé, es que, él se pasó conmigo y cuando estoy con tu hermano es todo tan diferente…ambos tienen cosas que me gustan. Tu hermano sus besos, Schneider su dulzura…
-Pues amiga, o uno, u otro. ¿Tú ya sabes que mi hermano gusta de ti no?-las dos chicas iban caminando hasta la cosa de la modelo, dónde iban a recoger las cosas de la chica e irse en el primer vuelo que saliera para Barcelona.
-Sí, lo sé, se le nota claramente en la mirada, esa mirada preciosa y cautivadora que tiene me vuelve loca…Pero no sé si él me gusta. Con Schneider tuve una relación de varios años, y se estropeó todo en un momento, y ahora aparece tu hermano y no sé..-la chica estaba muy dudosa sobre sus sentimientos.
-Una pregunta un poco íntima, ¿Llegaste a hacer algo con mi hermano en la casa?
-Bueno…sí..-contestó avergonzada.
-¿Entonces?, si por lo visto tienes dudas, ¿Por qué haces eso con mi hermano?-preguntó
-Pues, porque cuando me toca tu hermano, me besa, me siento especial, no puedo resistirme.-confesó recordando aquellos momentos que vivió con el chico en aquella casa.
-De verdad, no te entiendo. Yo, lo único que te pido es que no juegues ni con los sentimientos de mi hermano, ni con los de Schneider, que si no, aparte que los dolerás a los dos, te acabarás quedando sola.-le aconsejó su amiga.
-¡No!, por supuesto que no, yo no quiero jugar con los sentimientos de ninguno, sólo que…ahora mismo, después de haber visto a Schneider, ya no sé ni qué pensar. Aparte que con tu hermano no era que estuviera saliendo ni nada, que conste.-dijo Anita.
-Bueno, yo ya te advertí y aconsejé, ahora haz sólo lo que tu corazón te diga. Seguro, que lo que tu corazón elija, será lo correcto, escojas a quién escojas-sonrió la chica.
-¿A ti, en un suponer, no te molestaría que en vez de elegir a tu hermano elija a Schneider?-se sorprendió la modelo.
-No. Porque no es mi decisión. Además, que mi hermano ya es grandecito, es su vida.
-Je, je, je,-las chicas dejaron así la conversación. Prepararon las pocas cosas que Anita se tenía que llevar a Barcelona, y se dirigieron al aeropuerto para coger el vuelo.
Mientras tanto, Tsubasa, enojado, regresó al hotel, cuando mañana por la mañana, regresaría a Barcelona. Allí sería cuando hablaría con Anita y aclararía las cosas con ella, sin ningún estúpido Schneider metiéndose de por medio. Le confesaría que él está enamorado de ella desde que la vio, y proponerle, ya que viven juntos y se tienen confianza, que sea su novia.
Fin del capítulo IX.
Anita Schneider
