DISCLAIMER: Todos los personajes le pertenecen a Suzanne Collins. La historia es producto de mi imaginación.

CAPITULO 3

Las tres decidimos sentarnos en una mesa vacía mientras esperábamos a que llegara Madge y mientras tanto el padre de Gale y él mismo subieron a la tarima tomando el micrófono e indicando al resto de la familia Mellark –Hazelle, Prim y Peeta, a estos últimos no los había visto antes- que se acercaran al lugar.

-Buenas noches a todos los asistentes. Es un verdadero orgullo para mí estar aquí esta noche compartiendo con ustedes el más reciente logro de mi hijo mayor quien después de 5 años ha recibido su título como arquitecto. –El sr. Mellark revuelve un poco el cabello de Gale mientras él sonríe- Mi esposa y mis hijos les agradecemos que nos acompañen y queremos pedirles que levanten sus copas para brindar porque este sea el comienzo de un camino en el cual se cosechen muchos éxitos y experiencias que lo ayuden a crecer profesional y personalmente.

Al unísono todos contestan. –Salud.

Gale toma el micrófono entregando su copa a Hazelle luego de haber recibido besos y abrazos de sus hermanos y sus padres

-Quiero aprovechar este momento para dos cosas: La primera es agradecer a mi familia por haberme acompañado y apoyado durante el tiempo en que estuve preparándome porque sin ustedes no hubiera sido posible nada de esto. –La madre de Gale parece estar al borde del llanto mientras sus hermanos y su padre sonríen sin duda orgullosos.

-…Y la segunda es para invitar aquí a mis amigos Cato y Finnick que también recibieron su título conmigo. –veo como Cato a quien habíamos estado buscando sube a la tarima con un impecable traje negro y desde la mesa donde están mis padres Finnick también se dirige al lugar.

Cuando se reúnen todos volvemos a brindar y todo el mundo empieza a aplaudir.

-Ahora si a disfrutar de la fiesta. –El padre de Gale da la orden a la agrupación de que empiece a tocar.

Cuando todos han bajado de la tarima, los tres nuevos arquitectos se dirigen a la mesa que comparto con mis amigas y sé que llego el momento de la presentación.

-Hola chicas. –Saluda Cato acercándose a Clove para besarla con demasiada pasión para tener tanto público y de inmediato siento a mi hermano carraspear sutilmente en mi oreja.

-Annie quiero que conozcas a mi hermano Finnick. –Digo señalándolo.

-Finnick, mi mejor amiga, Annie.

-Todo un placer Srta. –Dice Finnick plantando un beso en el dorso de la mano que Annie le ha ofrecido como gesto de cortesía.

-Mucho gusto. –Contesta ella con su voz cautelosa.

-¿Te importaría acompañarme a la pista de baile?

Disimuladamente Annie me lanza una mirada de pocos amigos y yo solo sonrío mientras ella asiente a la petición de mi hermano.

-Bueno, yo creo que nosotros también bailaremos. –Dice Cato tomando a Clove de la cintura y conduciéndola tras Annie y Finnick mientras Gale se acerca más a mí tomándome por la cintura para besarme.

-¿Sería posible que la chica más hermosa de toda la fiesta bailara una pieza conmigo?

-¿Una sola?

-Todas.

-Está bien. Digo sonriendo mientras seguimos a los demás.

Entrelazo mis brazos en su cuello y él toma mi cintura. Mientras nos balanceamos al ritmo de la música veo que Madge por fin ha llegado e igual que otras amigas luce despampanante en su vestido rojo con finos tirantes. Me extraña que una chica tan guapa como ella no tenga novio o peor aún, que su amor escondido no se haya fijado en ella pues es una rubia despampanante.

-¿En qué piensas muñeca?

-Estaba viendo a Madge que acaba de llegar. –Gale voltea a verla y la observa durante un segundo- ¿No crees que es una chica muy linda?

-¿Porque la pregunta?

-Porque me parece extraño que no tenga novio si es una mujer tan atractiva además de bien educada.

-Quien sabe.

-¿Tú te fijarías en alguien como ella?

-¿Porque habría de hacerlo si tengo conmigo a la mujer más encantadora y hermosa de todo el mundo?

-¡Tonto! Me refiero en un caso hipotético ¿Lo harías?

-Ella no es mi tipo.

-Mmmm ¿Y cuál es tu tipo entonces? –Digo poniéndome coqueta.

-Déjame ver… Pues me gustan las chicas con cabello castaño rojizo y ojos grises que estudien medicina y que se apelliden Everdeen.

Sonrío para luego besarlo y seguir de esa manera un rato más hasta que le pido que descansemos.

-Preciosa voy a saludar a unos amigos que acaban de llegar. –Dice una vez me deja en mi mesa donde ya se ha instalado Madge con Annie que solamente soportó una pieza de baile con mi hermano.

-¿Y que te pareció mi hermano? ¿Hizo algo indebido? –Digo con una sonrisa de disculpa.

-Nada que no esperara, intentó poner en práctica sus tácticas de seducción conmigo pero me temo que no funcionaron aunque a su favor debo agregar que baila bien. –Annie parecía satisfecha con su evaluación.

-Pero no negarás que es todo un bombón. –Clove acababa de llegar y dijo eso delante de su novio.

-Hey, soy tu novio y acabo de escuchar lo que has dicho en mi presencia sobre otro hombre. –Cato fingía estar molesto.

-Sin embargo ninguno es más guapo que mi chico. –Clove tomó el rostro de Cato y lo besó.

-Así me gusta.

-Madge estabas retrasada. –Digo incluyéndola en la conversación.

-Dudé un poco en venir porque no me sentía muy bien.

-¿Pero ya estas mejor? –La voz de Annie sonaba preocupada.

-Guapo –Clove se dirigió a su novio- necesito que nos dejes un rato para hablar de cosas de chicas.

-Bien, estaré por allí. –Dice señalándole el lugar.

Cuando ya se había ido Cato todas empezaron a atosigarme con preguntas sobre lo que estaba por venir.

-¿A qué hora lo vas a abordar? –Como siempre Clove…

-No la presiones, ella debe estar segura. –Y su contraparte, Annie.

-¿Estas segura que debe ser esta noche? –Me extrañaba un poco la pregunta de Madge.

-Ya esperé mucho tiempo y si me disculpan voy al baño a retocarme.

Me levanto de allí dirigiéndome hacia el baño que queda en la parte trasera del jardín. En realidad solo vine a verme en el espejo para poder compararme una vez haya perdido la virginidad. Lo sé, es ridículo e infantil pero para mí es dar un gran paso así que después de 15 minutos y cuando por fin me convenzo de estar segura de mi misma salgo de allí colocando mi labial en la cartera.

¡Auch!

Al salir del baño no me fijé y me estrellé de frente con alguien.

-¡Ten cuidado! –Digo sosteniéndome de su agarre que ha impedido que caiga al suelo.

-Lo siento, iba un poco distraído. –La voz me es familiar y cuando levanto la vista me encuentro con los ojos azules de Peeta.

-Peeta.

-Hola Kat.

-Perdona no vi que eras tú.

-Ni yo pero fue mi culpa, lo siento.

-Tranquilo. -Le digo y nos quedamos un momento en silencio mientras yo observo que aún no ha dejado de sostenerme y cuando él se percata también, veo como se sonroja.

-Lo siento. –Dice soltándome por fin.

-Deja de disculparte. –Cuando se dispone a irse lo detengo. –Peeta.

-¿Si?

-¿Has visto a Gale?

-Creo que lo vi dentro de la casa.

Tal vez iría a su habitación, que suerte.

-Muchas gracias. –Le digo mientras él asiente y se va.

Entonces me dirijo al interior de la casa pasando antes por una botella de champagne y dos copas pero antes me bebo el contenido de una copa llena de un solo sorbo pidiendo con eso algo de valor mientras me encamino hacia la habitación de Gale.

Por cada escalón menos de distancia los latidos de mi corazón se aceleran aún más y siento como el poco licor que he consumido empieza a mezclarse con mi sangre. La habitación de Gale es la última del pasillo de arriba, lo sé porque he estado allí muchas veces aunque nunca como espero estarlo ahora.

Todo está en silencio en el pasillo y cuando por fin llego a un metro de la puerta tomo una profunda respiración y con la mano donde traigo las copas tomo la manija de la puerta para encontrar que se encuentra entrecerrada solamente.

Con mucho cuidado abro la puerta y me fijo que su enorme habitación esta apenas iluminada pero no parece haber nadie, sin embargo, el saco de Gale esta sobre la cama y cuando agudizo mi oído escucho algunos ruidos que al parecer provienen de la pequeña salita.

Sigilosamente me acerco y mis piernas tiemblan cuando entiendo que es lo que estoy escuchando. Jamás hubiera estado preparada para lo que estaba por ver. Allí dando la espalda estaba Gale, con sus pantalones hasta los tobillos y su trasero descubierto empujando hacia lo que supongo era una chica de la cual solo pude ver sus piernas. Y escuchar sus jadeos. Los de ambos.

De inmediato me dije a mi misma que debía estar teniendo una pesadilla porque esto no podría ser otra cosa. Gale era mi novio. El hombre perfecto. Pero estaba ahí, con su trasero desnudo y haciéndolo con una chica. Que no era yo.

Con los ojos llenos de lágrimas silenciosas retrocedí como pude antes de que se percatara de mi presencia. Ni siquiera pude ver quien era ella pero la verdad ahora no me importaba, solo deseaba salir de allí y… Morirme.

Cuando ya estuve fuera de la habitación dejé caer las copas pero mantuve la botella conmigo y bajé las escaleras tan rápido como pude.

Al final de la escalera me detuve y lloré como no lo hacía desde que era una niña y perdí a mi mascota más adorada aunque esto no se podía comparar con eso, era diferente, era mucho peor. En aquel entonces había sentido que se me clavaba algo en el corazón pero ahora sentía que me habían arrancado la piel y con ella el alma.

Me senté en el primer escalón y dejé escapar un sollozo mientras en mi rostro el llanto corría como un torrente y entonces cuando menos lo esperaba sentí una mano sobre mi hombro.

-Kat ¿Estas bien?

Levanté mi rostro y de nuevo me encontré con Peeta quien me veía con auténtica preocupación.

-Sácame de aquí.

-¿Cómo?

-Que me saques de aquí. –Tomé su mano una vez tuve fuerzas para levantarme y lo conduje conmigo.

-¿A dónde quieres que te lleve?

-Lejos.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

¡Hola! No tengo mucho que decir salvo que esto se pone cada vez más intenso. Para las admiradoras de Peeta no hubo que esperar mucho porque aquí llegó y como siempre a salvar el día.

Arabullet: Bienvenida de nuevo y que bueno que ya tengas dudas, de eso se trata. Gracias por seguir conmigo.

Ana Karen Mellark: Sra. De Mellark, me gusta tu nuevo nombre. También contestaré mi pregunta, mis personajes favoritos son Peeta (Obvio), Johanna, Finnick, Plutarch y Haymitch.

Un saludo a los nuevos seguidores de la historia.

Giselle Jay.