La felicidad, ¿Se me escapa de las manos?
Capítulo XI
A veces pienso que tengo una vida de locos, bueno, de locos no, más bien tengo una vida gafada, sí, eso creo yo. Nada me sale bien, y cuando consigo a la mujer de mi vida y me voy a casar con ella, lo echo todo a perder.
Ya han pasado tres meses. Tres largos meses de que salió a la luz de la prensa la gran noticia, la peor noticia que me podrían haber dado, que Anita, mi dulce Anita, estaba de novia del gran imbécil ése. Hay que ver qué lento pasa el tiempo cuando uno no lo desea, qué amarga es la soledad, y qué triste es verse a uno mismo lamentándose por todo, viendo cómo a uno mismo, se le escapa la vida frente a sus ojos, sin mover apenas un mísero dedo para solucionarlo. Cuando Anita me dejó para irse con Ozora, me hundí, y me refugié en la bebida, me echaron de mi club definidamente hasta que me mejorase, ello llevó a que no sólo perdiéramos la Champions, sino también la Liga, y todo por mi culpa.
Soy un auténtico cobarde, ya está, ya lo dije. No puedo seguir luchando, no sé cómo puedo levantarme todos los días y hacer que todo está bien, porque no es así. Tiré la toalla antes de ver finalizada la batalla, aún podría seguir luchando, luchar por lo que quiero, pero…No puedo.
Wakabayashi y los demás estuvieron muy pendientes de mí, no me guardan ningún rencor después de dejarles en la estacada, aún me siguen apoyando y ayudando. No sé qué habría sido de mí del todo, si no me llegan a ayudar. Gracias a ellos, recapacité, me hicieron ver, que aunque estaba (lo sigo estando eh) muy dolido, ni el suicidio ni la bebida ni quedarme encerrado en mi casa, lamentándome, iba a hacerme algún bien, y mucho menos ahora que no tenía distracción, en verano no hay Ligas, por lo que Wakabayashi, se llegaba todas las tardes a mi apartamento, cómo ésta, que estaba conmigo convenciéndome para que saliera a dar una vuelta.
-"Venga Schneider, vayamos a dar un paseo, te sentará bien, sólo sales a hacer la compra, y pocas veces te mueves del lugar dónde te sientas"-me propuso
-"No tengo ganas la verdad, y te agradezco que tengas tanta paciencia conmigo y vengas todos los días, pero entiéndeme, no me apetece salir"
-"Si yo te entiendo hermano, pero entiende tú también que con quedarte quieto viendo cómo pasa la vida lentamente no solucionarás nada, ni harás que Anita regrese ni te encontrarás mejor, yo ya te di el consejo de hermano, ahora haz lo que veas .. "-Wakabayashi se acomodó mejor en mi sofá
-"Ya lo sé hermano, ya lo sé y te vuelvo a decir que te lo agradezco, pero no me apetece"-le vuelvo a decir. Hay que ver qué paciencia tiene el muchacho conmigo, todas las tardes diciéndole que no, y él sigue insistiéndome..
-"Bueno, pues allá tú, tú sabrás lo que haces, yo te iba a proponer ir al hotel Mustang, allí hay una pasarela de modas de la nueva colección primavera verano del diseñador más famoso del mundo. .."-me dijo Wakabayashi levantándose del sofá y yéndose hacia la puerta
-"¿Y qué?, a mí no me gustan las pasarelas, yo sólo iba a ver a .. "-pero no terminé la frase porque Wakabayashi se me adelantó
-"Estará Anita .. "-terminó por decir. Mi cara cambió por momentos.
-"¿En serio?"-pero en ese momento me acordé de que estaba con Ozora-"Me da igual, si está ella allí su novio rondará cerca, paso de verle la cara a ése."
-"Tsubasa no irá, lo sé porque gracias a él me enteré de que estaba aquí Anita, él está en Japón, se ha tenido que ir por la concentración de la selección, a un partido amistoso."
-"¿Si es de tu selección, no deberías estar tú allí también?"-le pregunté extrañado.
-"Tú lo dijiste hermano, debería, pero mi vuelo sale mañana por la mañana"-me explicó.
-"¿Ah, mañana viajas a Japón?"-le pregunté. Soy idiota, más que obvio, si me ha dicho que mañana sale su vuelo ..
-"Exacto. Bueno qué, vienes al desfile o no, mira que podrías hablar con Anita … o si no, siempre puedes ligarte a una modelo, y estará mi hermanita, por eso quiero ir a ver el desfile."
-"Yo no me relaciono con ninguna modelo más."-dije convencido-"Ve tú a ver a tu hermana, yo allí ni pincho ni corto"
-"Pero es que mi hermana Yumi quiere verte, venga va, no te cuesta nada, además, llevas mucho tiempo sin saber de ella, porfita hermano"- uuf, qué pesado se pone a veces, por tal de no oírlo, sería bueno que le dijera que sí ¿No?
-"Venga va, por tal de no oírte, te acompaño."-él se puso muy contento, que ni sé por qué, pero bueno.-"Me iré a duchar y arreglarme, porque si no .. "
-Muchas gracias hermano, no sabes lo contento que me pones"-me dijo Wakabayashi dándome un abrazo.-"Voy yo a mi casa a arreglarme, te espero en mi casa, así que más vale llegarte"
-"Que sí pesado, que yo me llego, ahora vete o serás tú el que no llegue a tu casa, ja, ja, ja"-le dije casi echándolo de mi casa. Wakabayashi se fue, y yo me metí en la ducha. Lo reconozco, estoy nervioso, deseo ver a Anita, ¿Seguirá tan guapa cómo siempre o habrá cambiado?, ¿Me hablará cuando me vea, o me ignorará? Tantas preguntas me recorrían la cabeza mientras me duchaba..Necesito verla y ver, en sus ojos, si aún siente algo por mí.
Mientras tanto, Anita estaba en la recepción del hotel dónde se llevaría a cabo la pasarela. Junto a ella estaba Yumiko Wakabayashi, la hermana pequeña de Genzo, que también era modelo, y Mary, la hermana de Tsubasa, que se llevó a ver a su cuñada.
-Pues bueno, ya queda menos para que lleguen los invitados-dijo Yumiko.
-Sí, mira que, esto ya es el colmo, tú conoces a Anita desde hace mucho tiempo, y yo a ti desde chicas, pero ni yo ni Anita nos conocíamos-comentó Mary.
-Cierto. Teniendo varios amigos en común, y ni siquiera conocernos-contestó Anita sonriendo.
-Pues sí, el mundo es un pañuelo. A todo esto, ¿Tu hermano Misaki vendrá?
-No. Él está en Japón con tu hermano. El que si viene es mi hermano Pepe.
-¿Pepe? ¿No me digas que tienes otro hermano más?-se asombró la chica.
-Sí, es mi hermano gemelo. Raro, porque los gemelos suelen ser del mismo sexo, pero es cierto. Él vive en Sao Paulo, porque es futbolista profesional-explicó la rubia.
-Vaya, no sabía que Misaki tuviera otro hermano más, antes de que me sigas dando más sorpresas, ¿Cuántos hermanos sois?
-Sólo tres, Taro, Pepe y yo-contestó riendo-¿O no Yumi?
-Ah, claro, claro, cierto, ahora vuelvo, voy a .. bueno, voy a ducharme y arreglarme para la recepción-y la chica salió corriendo para evitar la conversación
-¿Qué bicho le picó?
-Pues que ella está súper enamoradita de mi hermano Pepe, ja, ja, y él de ella, pero no se decide ni uno ni otro.-sonrió.
-Ya veo. – contestó mientras veía a la chica alejarse. - Oye Anita ¿Lo suyo no sería que te fueras a tu habitación a ducharte también? - le aconsejó la rubia.
-Pues tienes razón, sino no me dará tiempo a arreglarme a tiempo. ¿Tú qué vas a hacer mientras?
-Ni idea. En todo caso iré a dar un paseo por la ciudad, o por los alrededores-contestó-Todo sea por matar el tiempo.
-Va, cuando termine te doy una perdida al móvil y te llegas a mi habitación
-De acuerdo, hasta ahora-y Mary se despidió mientras que Anita subió a su habitación a ducharse.
Pues aquí estoy yo, paseándome por los pasillos del hotel, aburrido porque Wakabayashi, me ha dejado un poquito tirado al salir en busca de su hermanita Yumiko, no sé qué tiene tener una hermana pequeña, que todos los hermanos mayores pierden la cabeza con las hermanitas.
Yo iba perdido, por así decirlo más claro, por los pasillos del hotel, buscando o la salida, o alguien que me la pudiera indicar. Pero para mi desgracia, unas locas fans mías, me reconocieron y empezaron a seguirme para pedirme autógrafos. No es que no quiera dárselos, pero es que eran como diez chicas, detrás de mí, ¡Me iban a arrancar la piel a tiras! Lo único que pude hacer fue correr buscando desesperadamente una habitación abierta para poder esconderme.
Después de correr y correr por los pasillos..¡Joder cómo corren las muchachitas éstas, y eso con tacones!, encuentro una puerta sin el cerrojo echado, por lo que aproveché y entré para despistar a la pandilla de fans. Al entrar a la habitación, no había nadie dentro, o por lo menos eso me parecía a mí, por lo que respiré un poco tranquilo.
De repente, se oyó una voz dentro de la habitación, que venía del fondo, más concretamente una voz femenina. La chica salió con un albornoz y una toalla en su cabeza, al parecer se estaba duchando y la interrumpí irrumpiendo en su habitación sin permiso.
-"Perdone señorita, no era mi intención entrar en su habitación, y mucho menos sin permiso, pero es que unas fans me perseguía y su puerta estaba abierta y .. "-pero cuando la chica me miró a la cara, la reconocí-"No puede ser .. "
-"¿Tú?"-fue cuanto me dijo con cara de asombro.
-"Esto .. no pienses mal de mí por favor .. que no sabía que era tu habitación .. "-le traté de explicar
-"Sí, ya, ¿Cómo no?"-me contestó con el mayor sarcasmo posible.-"Ahora entraste aquí sin querer, ya, claro, ¡Y yo soy tonta, no te digo!"-¿Pero por qué se enfada siempre? Esta mujer nunca me creerá en nada por lo que se ve, para ella siempre seré el malo de la película, aunque no lo sea ash…
-"Pues mira no, como otra vez más, te equivocas, te adelantas y siempre sacas tus propias conclusiones, para que te enteres entré sin querer, bueno, sin querer, entré porque necesitaba esconderme, pero ni sabía que era tu habitación, ni sabía que estarías aquí"-le solté enojado acercándome a ella.
-"Perdona, pero de ti se puede esperar cualquier cosa"-se me quedó mirando de arriba abajo-"¿Dónde vas así de arreglado?"-me preguntó.
-"A tu pasarela. Wakabayashi me insistió de que viniera porque él quería ver a su hermana Yumi y no quería venir solo."
-"Ahhh , el Waka como siempre haciendo de Celestina, me encanta"
-"¿A qué viene eso?"-Le pregunté encarándola.
-"A nada. Bueno, ¿Te importa irte ya de mi habitación? Tengo que arreglarme para bajar a la recepción del hotel"-me puso sus manos en mis hombros, con la intención de echarme de la habitación, pero yo la cogí de las manos y la acorralé contra la pared.
Sólo me separaba de ella unos escasos milímetros. Podía sentir su respiración entrecortada, su corazón latir... Ella no decía nada, sólo me miraba fijamente a los ojos. La tenía tan cerca que no me pude contener y la besé. Ella, como es lógico, me propinó un guantazo.
-"No vuelvas a hacer eso Schneider, o no respondo"-me contestó echa una furia. La cogí nuevamente contra la pared y le dije:
-"Sólo dime una cosa, dime que cuando te besas con él, no piensas en cómo yo te besaba, dime que cuando él te toca, no recuerdas como yo te tocaba dulcemente, dime que cuando lo haces con él, no piensas en cómo te enloquecía yo mientras te besaba por el cuello... "-Quise volver a jugarme todas mis cartas, y la volví a besar, pero para mi asombro, me correspondió el beso, no se apartó ni me pegó.
El beso siguió y siguió, y yo no quise parar. La cogí por la cintura y la llevé hasta un sillón que había en la habitación. Por su parte, ella no paró de besarme ni un segundo. La toalla que tenía en la cabeza, se le cayó, dejando que su pelo rizado y mojado me rozara y me hiciera estremecer. Ella empezó a quitarme mi chaqueta de mi traje, a la vez que acto seguido me desabrochaba los botones de la camisa y me echaba para atrás la corbata.
Me desabroché el cinturón y me bajé los pantalones, estaba más que obvio que molestaban. ¿No? Y otra cosa que estaba más que sobrando era el albornoz de ella, y se lo quité muy lentamente, dejándome ver ese cuerpo escultural que tanto había añorado y que tan bien recordaba. La recosté en el mencionado sillón, y me posicioné encima de ella.
Bueno, señores, se acaba la función, que ya saben que no me gusta relatar mi intimidad, se van mientras a otra escena ¿Va?
En la recepción del hotel, estaba Wakabayashi hablando con su hermanita Yumi, Mary y Pepe, el hermano gemelo de Anita. Wakabayashi estaba de morros porque llegó el chico, que no le caía muy bien ya que para él estaba más que obvio que a su queridísima hermanita le traía loquita el gemelo de su amiga.
Cuando estaban conversando, apareció Sherezade, la prima de Schneider, que no se quería perder la fiesta.
-¿Qué haces tú aquí?-le preguntó Wakabayashi.
-Ay Gencito, vine porque hoy es la pasarela de mi queridísima amiga Anita, ¿O no recuerdas?
-Desde cuando tú acá te volviste amiga de Anita-le dijo él.-Creo recordar que desde que ella cortó con tu primo no le diriges palabra alguna.
-Pues a fin de cuentas es mi amiga, y bueno, ¿Qué, que no puedo venir?
-Córtala ya niña-entró en conversación Mary-Desde que te conocí el día del partido no me diste para nada buena impresión. Tú viniste porque tramas algo-no se fiaba la rubia.
-¿Perdona? ¿Qué estás insinuando bonita? Yo sólo vine por ver a Anita, y a Yumi, claro está, aunque no la conozca mucho, y sobretodo todito para acompañar a mi queridísimo Gencito-contestó encarando a la chica Ozora-¿Qué pasa, que cómo Anita es la noviecita de tu estúpido hermanito, ahora te cae bien ella no?
-Retira lo que dijiste-salió en su defensa Mary
-Mira, mejor será que dejemos de pelearnos, qué más da de que haya venido ella o no, o a quién haya venido a ver, no es cuestión de dar la nota en mitad del hotel o saldremos en la portada de la prensa de mañana.-puso orden Yumi
-Tienes razón, que estamos delante de una periodista, que puede decir cualquier cosa de nosotros en su periódico.-contestó Sherezade.
-Mira…porque estamos en público, sino..te daba una buena por decir esas cosas de mí.
-Bueno ya, lo de dejar de pelearse era tanto para una como para la otra-insistió Wakabayashi.
-De acuerdo..-dijeron a la vez.
La noche transcurrió tranquilamente, los humos bajaron y la pasarela estaba a punto de empezar, pero tanto como Anita y Schneider, no aparecían en la recepción del hotel.
Fin del capítulo XI.
Anita Schneider
