La felicidad, ¿Se me escapa de las manos?
Capítulo XII
Como siempre y normal en mí, llego tarde a la pasarela. No me puedo creer lo que pasó, pareciera un sueño, pero no lo es. La verdad que lo que pasó me alegró la noche, y sería la noche perfecta si Anita me perdonara, pero como eso no va a pasar..bueno, o sí, quién sabe, yo pensaba que ya no pasaría lo que pasó hace media hora y pasó de verdad, sería mejor que no descartara esa posibilidad.
Entro al salón dónde se está haciendo la pasarela buscando a Wakabayashi y los demás, pero no los encuentro, hay demasiada gente.
De lejos consigo divisar a Pepe, el hermano gemelo de Anita, así que me figuré de que estaría junto a Wakabayashi. Sí, allí también está Wakabayashi, dije al verlo. Pero no estaba solo, estaba con la hermana del Ozora, que no sé qué pinta aquí y mi prima Sherezade, que tres cuartos de lo mismo, no sé qué hace aquí.
Me acerco a ellos, saludo a Pepe, a mi prima y a .. ¿Cómo se llamaba, bah, me da igual, es la hermana de Ozora, está claro que me cae mal, y el Waka, que me pregunta que en dónde me he metido.
-"Tío, te busqué por todas partes. ¿Se puede saber dónde te metiste?"-me preguntó Wakabayashi medio enojado por lo bajini.
-"Perdona hermano, estaba intentando escapar de unas fans re locas y me tiré mucho rato en los servicios."-claro está, que aludí la parte en la que entré en la habitación de Anita.
-"Sólo a ti te suceden las cosas más raras del planeta, ja ja"-dijo riéndose, y siguió mirando la pasarela.
Era el turno de Yumi y de Anita, pero a la rubia se le notaba algo distraída, no lo hacía mal, pero se le veía en la cara que algo le pasaba. ¿Tendría algo que ver lo que pasó antes?
Las dos chicas miraron hacia dónde estábamos todos, Anita, justo cuando se topó con mi mirada, la apartó en seguida. No se atrevía a mirarme a la cara, pero, ¿Por qué?
La pasarela terminó, y las chicas se retiraron a cambiarse y ponerse sus vestidos de fiesta, mientras que todos nosotros nos quedamos en la recepción con nuestras copas de champagne.
Mientras que Wakabayashi estaba hablando con Pepe, el hermano de Anita, y mi prima Sherezade le iba detrás a Wakabayashi, la hermana de Ozora se me puso a platicar.
-"Schneider, ¿Podemos hablar un momentito por favor?"-me pidió la chica acercándose a mí
-"Claro, faltaría más, dime"-le contesté. No quise ser grosero con ella, que sea la hermana del insoportable de Ozora no significa que la trate mal.
-"Si es en privado como que muchísimo mejor"-contestó dirigiéndose hacia el jardín. Yo la seguí, y una vez allí le pregunté que qué quería y que por qué tanto misterio.
-"Bueno, ya estamos en "privado" , ¿Me puedes decir ya lo que quieres hablar conmigo?"-me empecé a impacientar.
-"Verás .. "-empezó a decir mientras se sentaba en un banco del jardín-"Por lo que puedo notar, aún sigues detrás de Anita, ¿Verdad?, y tú sabes que está ahora con mi hermano Tsubasa, ¿Verdad?, y que mi hermano ahora mismo no está aquí porque está en una convocatoria de la selección japonesa, ¿Verdad?, y que yo estoy aquí para vigilarte porque mi hermano no se fía de ti, ¿Verdad?"-se levantó y se acercó a mi. Se quedó en frente mía y bebió un poco de su copa de champagne-"Pues iré al grano, cómo se te ocurra hacer algo para que Anita corte con mi hermano te enteras. Es que resulta, que yo sé unos trapos sucios tuyos de cuando bebías y eras un alcohólico y que te echaron del equipo"-me quedé helado. ¿Cómo podría ella saber esas cosas?
-"¿Cómo lo sabes?"-le pregunté tragando saliva. Cómo esas cosas salieran a la luz, mi carrera profesional de futbolista se acabaría para siempre, ningún club me querría fichar nunca más y sería mi ruina.
-"La cosa no es cómo es que lo sé, la cosa es que ni se te ocurra hacer nada, recuerda que yo soy periodista deportiva, y que todo lo que yo diga ante cámara o por papel la gente se lo creerá, y te juzgará, y tu carrera se arruinará."
-"No creo que seas capaz de hacer eso .. ¿No?"
-"Mira, los reporteros somos capaces de sacar a la luz los trapos más sucios de cualquier persona, ya lo habrás podido comprobar en las revistas del corazón y en los programas de salsa rosa. Yo sólo veo una solución; hacer un pacto. Tú dejas a mi hermano en paz con Anita y yo juro que no contaré nada de lo tuyo."
-"¿Y cómo sé que me puedo fiar de ti?, cómo sé yo, que si me alejo de Anita, tú no abrirás esa bocota tuya de reportera"-la encaré
-"Porque aunque no lo parezca, soy una persona de palabra, y si yo digo que me callaré, yo me callo."-se dio media vuelta-"Ya lo sabes"-se paró en seco-"Ah, se me olvidó decirte una cosita muy breve pero importante, cómo se lo digas a alguien, abriré la boca igualmente, y no creas que porque no viva aquí no me voy a enterar, tengo contactos aquí, muy cercanos a ti y que ni te imaginas quienes son"-después de decirme eso, se dio media vuelta, guiñándome el ojo antes y diciéndome por último..-"Venga, vayamos a la recepción del hotel, que aquí empieza a hacer ya frío."-yo asentí y la seguí. Estaba que no me la creía. ¿Quién podría ser aquella persona tan cercana a mí que no me imagino que podría traicionarme?
Me puse toda la noche a pensar de quién podría ser. ¿El Waka?, imposible, es mi hermano, no le veo capaz de hacer eso. ¿Anita?, no creo, ella es lo suficientemente orgullosa como para defenserse por sí sola. ¿Misaki?, lo dudo, está lejos y ni lo veo capaz con lo buenazo que es. ¿Mi prima Sherezade? Imposible, ella odia a Ozora y su hermana, dudo que se ponga de parte de ella. ¿Yumiko?, estaba en duda, podría ser ella, porque es amiga de la infancia de Ozora y su hermana, pero a la vez es la hermana de Wakabayashi, y también es amiga mía, ya no sabía qué pensar ..
Durante toda la noche, estaba dándole vueltas a la cabeza de quién podría traicionarme así, pero no se me ocurría nadie.
-"Ey hermano, ¿Qué te pasa?, estás como ausente esta noche"-se me acercó Wakabayashi.
-"Eh, no, nada tío, no me pasa nada, sólo que no me sentó bien tomar champagne con el estómago vacío, creo que será mejor que me vaya a casa"-le dije con desgano.
-"Si quieres te acompaño a casa"-se ofreció Wakabayashi
-"No, gracias hermano, no hace falta, me iré dando un paseo, así se me asentará un poco el estómago y me dará el aire. Ya nos vemos mañana, despídete tú de los demás por mí"-salí del hotel, pero sentí que una voz me llamaba a mis espaldas. Me giré y me encontré a Mary Ozora.
-"¿Qué quieres ahora, asegurarte de que salgo del hotel solo y sin nadie para que pueda decir tu jueguecito?"-le contesté de mal gusto.
-"No, sólo era para despedirme de ti, cómo no lo has hecho de nadie."-encima…pero qué morro tiene
-"Sí, ya, seguro, qué te traes entre manos ahora"-le dije de mal gana
-"¿Yo?, yo no quiero nada"-me sonrió-"¿Te apetece dar un paseo hasta tu casa?"
-"Mira, antes me dices todo aquello, eres la hermana de mi rival, la amiga de mi ex, y me dices ahora de buena gana que si me apetece que demos un paseo, te guste o no te tengo que preguntar que a qué viene esto y que qué te traes entre manos"
-"Yo te vuelvo a repetir que no me traigo nada entre manos, sólo que aunque tengamos ese pactillo entre los dos no significa que no podamos ser amigos, ¿No?"-me dijo sonriendo. No me tragaba nada de esa chica, pero tampoco iba a montar un número en medio de la calle.
-"Pues tú misma"-yo cerré los ojos y seguí caminando con la chica Ozora detrás.
La chica iba hablándome de miles de estupideces, mientras yo iba delante pasando un poco de ella. Ella empezó a acercarse un poco a mí, poniendo como excusa que le dolían los pies con los tacones, y se enganchó a mi brazo.
-"Vaya, qué musculitos tienes, se nota que te cuidas"-me dijo tocando mi brazo y mis pectorales. Yo m e quedé a cuadros por tal reacción de la rubia.
-"Ah, esto, gracias, se supone."-contesté mientras seguíamos caminando-"Por cierto, yo voy a mi casa, no sé tú"-llegamos a puerta de mi apartamento-"Esto .. yo ya me quedo aquí, ¿A dónde vas tú ahora?"
-"Pues si a ti no te importa, ¿Puedo subir a tu casa?"-,me preguntó acercándose a mí
-"¿A mi casa, por qué?"-le pregunté con los ojos fuera de órbitas.
-"Bueno, si no quieres no pasa nada, yo era por si quería charlar, pero veo que sigues siendo distante conmigo. Yo sólo quería que fuéramos amigos" - y después de eso, la chica Ozora se marchó calle abajo.
Pero bueno, ¿A qué venía eso?, estaba la chica de lo más raro, yo no entendía nada. Me entré a mi casa y me subí a mi apartamento, me quité la ropa, me tomé un vaso de leche calentita y me fui a la cama, no tenía el cuerpo para más, con todo lo que me había pasado en toda la noche, no tenía más ganas que de dormirme y olvidarme de ese día.
Al día siguiente, me levanté con una tranquilidad en el cuerpo inmejorable, ya había asentado la amenaza de la chica Ozora, lo que pasó entre Anita y yo, y lo rara que se puso luego la hermana de Ozora conmigo, así que me entraron ganas de darme una vuelta por el parque dónde solía ir a correr.
Cuando iba corriendo, pasé por al lado de un quiosco de periódicos, y se me ocurrió pararme para comprar el periódico, seguro que pondrían en primera plana el éxito que tuvo la pasarela de modelos de anoche.
Pero me equivoqué, en portada, salía mi nombre. Espera, ¿Mi nombre?, ¿Y eso por qué?, y salía yo junto a una chica rubia. ¿Pero esto que es? Empecé a leer la noticia y cada vez me quedaba más a cuadros.
'El gran futbolista alemán Karl Heinz Schneider, después de sufrir un desengaño amoroso con la modelo Anita Misaki, encuentra el calor y el cariño nada más y nada menos que en la hermana del futbolista que le quitó la novia, Tsubasa Ozora. La hermana del futbolista, la reportera deportiva Mary Ozora. A los dos se le sorprendió a altas horas de la madrugada caminando juntos por las calles de Múnich muy juntitos, y la chica pasó la noche con él, ya que un fotógrafo los sorprendió a ambos en la puerta del apartamento del futbolista.'
Y salían dos fotos, una cuando Mary se me acercó y me dijo que me cuidaba mucho, y otra cuando estábamos los dos en la puerta de mi apartamento.
¡Pero bueno, alguien me ha jugado una mala pasada! Alguien me tendió una trampa, y yo, caí como un tonto.
Fin del capítulo XII.
Anita Schneider
