La felicidad, ¿Se me escapa de las manos?
Capítulo XIII
No me puedo creer que me esté sucediendo otra vez lo mismo que la vez pasada. Otra vez una nueva noticia sobre mí, y totalmente incierta. Vale, sí, la hermana de Ozora estaba conmigo en la puerta de mi apartamento, pero jamás de los jamases yo hubiera intentado algo con ella, y mucho menos con ella. Sea quien sea el periodista, ¿por qué me tiene tanta manía que la toma siempre conmigo con reportajes totalmente falsos?, que yo sepa no le hice nada a nadie en la otra vida como para que me esté pasando todo esto en esta.
Con resignación, meto el periódico en mi bolsa de entrenamiento y me dirijo a mi casa, no estoy de muy buen humor después de haber leído tal noticia sobre mí.
Regreso a mi casa. Con la tal mala noticia se me quitaron las ganas de seguir corriendo. Me descalzo y suelto el periódico en la mesita de la cocina. Me dirijo a la nevera y me bebo un buen vaso de leche fría, necesito asentar todo lo que me está pasando.
Me tumbo en el sofá y cierro los ojos, como la noticia llegue a oídos de Anita, se me acabó para siempre intentar volver con ella de alguna manera.
Cuando más o menos estaba relajado, suena el timbre de la puerta. Abro la puerta y me encuentro con Wakabayashi, con los ojos como pistolas. Si las miradas matasen, yo ya estuviera muerto. Yo no le digo nada, al igual que él a mí. Me aparto hacia un lado para que pase, y él entra sin mediar palabra. Yo ya me imagino el por qué de su visita, está bastante obvio. De repente me suelta el periódico golpeándolo contra la mesita de cristal.
-"¿Se puede saber qué es esta noticia Schneider?"-me pregunta enojado.
-"No lo sé hermano, estoy tan sorprendido cómo tú"-contesté sentándome
-"Seguro"-se calló y cerró los ojos-"¿Pero cómo se te ocurre liarte con la hermana de Tsubasa?"
-"¿Qué qué?, no, perdona hermano, pero yo no me he liado con nadie, y mucho menos con esa, con la manía que le tengo, encima."
-"¿Ah no? Pues entonces ya me puedes ir explicando qué hiciste después de irte de la pasarela, porque pusiste una excusa bastante barata, además vi cómo Mary te seguía hacia la entrada."- me contestó acercándose a la ventana y mirando a través de ella.
-"Hermano, es cierto que yo me fui porque no me sentía muy bien como para seguir en la pasarela, y es cierto también de que la hermana de Ozora me siguió hasta mi casa, pero porque ella quiso, y quiso subir a mi apartamento, pero yo le dije que no, hermano, tienes que creerme, crees que yo quiero involucrarme en algo para que Anita no quiera saber nada más de mí."-le supliqué acercándome a él
-"¿Qué estás insinuando Schneider, que todo esto está montado por Mary Ozora?"-me mira fijamente a los ojos.
-"No lo estoy insinuando Wakabayashi, estoy totalmente seguro"-dije muy serio-"Hermano, me conoces."
-"Y también conozco muy bien a Mary y dudo mucho que ella haya montado todo esto. Primero porque a ella, esto, ni le beneficia ni le perjudica, además de que ella es una periodista muy seria y profesional"
-"Venga ya hermano, si a mí todo esto me perjudica, como voy a hacerlo, no me preguntes por qué, pero lo único que te puedo decir es que estoy casi seguro de que ella tiene algo que ver"
-"¿Qué quieres decir con que no te pregunte más?"
-"Wakabayashi, no puedo contar nada más, si lo cuento, me pasará algo terrible."-le dije nervioso, ya le había dicho bastante, podría sospechar.
-"Con eso no me vale Schneider, ahora di, ¿Por qué crees que Mary tendría algo que ver con todo esto? ¿Paso algo con ella que yo no sepa?"-volvió a insistir
-"Wakabayashi, te juro que yo no te puedo contar nada más, cuando todo lo que me está pasando se solucione, te juro que todo saldrá a la luz, tarde o temprano."-quería contárselo, lo necesitaba, necesitaba el apoyo de un hermano, pero contarlo sería jugar contra mis cartas, necesitaba solucionar esto yo solo.
-"Schneider te dije que me contases"-se sentó en el sofá-"Hermano, sabes que si algo te pasa puedes contar conmigo, ¿No?, sabes que yo y Schuster estamos aquí para lo bueno y lo malo, ¿O no es así hermano?"
-"Claro hermano, y si te soy sincero me encantaría poder contarte esto para que me pudieras echarme un cable, porque a mí solo me está costando muchísimo seguir, pero por desgracia no puedo contarte nada, me estaría arriesgando demasiado."
-"¿Alguien te está amenazando?, porque si es así deberías contármelo e ir a la policía hermano"
-"Gracias hermano, pero nada de nada, como ya te dije, necesito solucionarlo por mi propia cuenta"-Wakabayashi se levantó y me abrazó. En ese momento, apareció Mary por la puerta, que estaba entreabierta porque al entrar Wakabayashi tan enfadado, se me olvidó cerrarla del todo.
-"Schneider, ¿Se puede saber qué es esto?"-me preguntó mirándome desafiante a los ojos.
-"Eso mismo te iba a preguntar yo a ti"-le contesté separándome de Wakabayashi,
-"Creo que tenemos que hablar, y muy seriamente"-se dirigió a Wakabayashi-"Genzo, te importa dejarnos a solas, por favor"
-"Claro, luego nos vemos hermano, y ya sabes, siempre podrás contar conmigo. Adiós Mary"-la chica le hizo un gesto con la cabeza y cerró la puerta justo después de que el portero saliera de mi apartamento.
-"Ahora bien, ¿De qué vas Schneider?, vas por mal camino así, sabes de sobra que esto es mentira, y que esto, si pretendías de que me hundiera a mí, te vas a acabar por hundir tú solito"
-"No me amenaces más niña, y deja de fingir que esto te está afectando y enojando, porque bien de sobra sabes de que esto es un montaje que montaste tú para hundirme"-le contesté plantándole cara.
-"¿Pero de qué vas niño?, esto me afecta más a mí que a ti. Además, creo que el que se está hundiendo solito eres tú, que casi le cuentas todo a Wakabayashi, porque no le contaste nada, ¿Verdad?"
-"Tranquilícese señorita, que su amenaza está en secreto, Wakabayashi intentó que le contara algo, pero no lo consiguió, ni lo conseguirá, soy un hombre de palabra."
-"Más te vale. Y más te vale ir a desmentir o hacer cualquier cosa con esto, porque esto, no se va a quedar así"-se dio media vuelta y se dispuso a irse.
-"Ozora, espera"-le paré antes de que se marchara-"Por una vez, vamos a dejar nuestra rivalidad y unirnos por conseguir salvar nuestra imagen."-la chica se paró y lo miró esperando a que siguiera-"Tanto a ti como a mí nos la jugaron pero bien, debemos hacer algo para desmentir todo esto."
-"Mira, si piensas que yo me uniré a ti por algo así lo llevas claro. Soy reportera, podré averiguar de qué reportero se trata, y hacer que desmienta todas sus palabras, no necesito de tu ayuda."-y después de lo dicho, se marchó pegando un portazo.
Bien, ahora estoy igual que antes, con la hermana de Ozora amenazándome, sin saber del todo si fue ella o no lo del montaje, y muy temeroso por si la noticia la viera Anita.
Cuando me iba a sentar nuevamente en el sofá, me empezó a sonar el teléfono. Cuando iba a cogerlo, vi que el número reflejado era el de Anita. Temeroso, lo cogí..
-"Dime Anita"-le dije.
-"Con que con Mary ¿No? Lo tuyo ya es para tirar cohetes"- fue cuanto me dijo
-"Espera Anita, puedo explicarlo, esto es un montaje, porque yo no tengo nada que ver con Mary Ozora, venga ya Anita, si la odio."
-"Lo único que sé es que eres un degenerado, después de lo de ayer, pensé de que me estaba confundiendo, pero ahora puedo comprobar ahora más que nunca, de que no se puede confiar en ti, que sepas de que no quiero saber nada más de ti en lo que me queda de vida. Que disfrutes muchísimo con mi cuñada, imbécil"-y me colgó. No me lo puedo creer, Anita leyó la maldita noticia, qué tonto soy, cómo no va a leerla, si es normal que la lea todo el mundo.
Al cabo de unos dos meses después ..
Me acerqué a una estantería que tenía en una esquina del salón, y miré una foto que tenía junto a Anita, ambos salimos muy sonrientes. La cogí y la estreché entre mis manos, mientras me iba dejando resbalar hacia el suelo, hasta sentarme en él. Ahora sí que todo para mí estaba acabado. Sin poderlo evitar, se me empezaron a escapar una que otra lágrima en contra de mi voluntad, hasta que no quise luchar más contra mi dolor, y empecé a llorar y a llorar, como un niño pequeño, hasta que de tanto llorar, me quedé totalmente dormido.
Al despertarme, vi que estaba todo el apartamento a oscuras, ya estaba oscureciendo. No sabía cuánto tiempo me tiré llorando o durmiendo. Me quedé ahí, en ese rincón donde estaba, no tenía ganas de levantarme de ninguna manera, me seguían entrando ganas de llorar, y así lo hice, me quedé ahí calladito, sólo con mis sollozos y a oscuras.
Hay momentos en que la vida cambia y cuesta seguir adelante, pero,
Yo quiero que tú sepas que yo te quiero ..
Seguí y seguí llorando. Entonces, me levanté, pero solo para coger un álbum de fotos, un álbum dónde estaban prácticamente todos mis recuerdos, todos mis mejores recuerdos. Los mejores recuerdos que me quedan y puedo tener, de los cuales no me quiero olvidar, puede que ya no vuelva a vivirlos nunca más, no con la persona con los que los he vivido hasta ahora..
Cuéntale que su cuerpo hoy me hace vibrar,
Cuéntale que el deseo hoy me hace soñar,
Dile que si la pierdo, no tengo a quién amar,
No puedo olvidar...
Empecé a pasar una a una las páginas de ese álbum. Cada foto que veía, era un recuerdo más que se me venía a la mente, y el vacío se hacía cada vez más inmenso, la necesito, es algo inexplicable pero a la vez terriblemente doloroso. Seguí pasando las páginas, y llegué a la foto que era mi favorita. En ella salíamos los dos, en un barco. Nos habíamos ido de vacaciones a las playas de Cancún. Se nos ve lo más de enamorados y felices. Quién me iba a decir, que la felicidad, se me iba a ir de las manos.
Dile que mi corazón se partió en dos,
Desde el momento en el que perdí su amor,
Dile que me siento solo sin su voz. ..
Volví a observar otra. En ésta salimos en los Alpes nevados, ambos estábamos bien abrigados, porque hacía mucho frío, pero para nosotros no lo hacía, ya que estábamos en calor por el beso que nos estábamos dando. Aquella vez fuimos a celebrar el primer aniversario que hicimos juntos. Yo siempre pensé que íbamos a durar para siempre.
Dile que se me hace eterno el tiempo en este rincón,
Que sin ella me pierdo y sin ella no soy yo,
Dile que si no la tengo se apaga la ilusión,
Pero así es el amor ..
Cerré el álbum y pensé que no todo estaba totalmente acabado. Quizás sólo debía luchar, luchar como siempre lo hice. Luchar por lo que de verdad quiero. Lo que sería un auténtico error era quedarse aquí donde estoy, totalmente hundido y vencido, humillado y abatido. Me levanté y solté el álbum en su sitio. Me dirigí a mi habitación y me puse a preparar mi maleta. Sólo hay una solución para hacer que Anita vuelva conmigo, y eso es lo que voy a hacer. Basta de ser un auténtico cobarde y tirar la toalla antes de ver la batalla terminada. Salí del apartamento y me maché al aeropuerto. Sí, me voy para España, Barcelona, voy a por Anita, necesito decirle todo a la cara, necesito ir, tengo todas las de ganar o las de perder, pero cuando perdería realmente sería si me quedo aquí sin hacer nada, lamentándome sobre mi dolor y lloriqueando como un niño pequeño. No. Me cansé. Voy a luchar por lo que realmente quiero. Me da realmente igual que me tenga que enfrentar a Ozora por Anita, que Mary Ozora publique todos mis trapos sucios, ¡Me da igual!, a mí lo que realmente me importa es hacer que Anita sepa la verdad, y cara a cara por mi boca. Llego al aeropuerto, me monto en el avión con destino Barcelona, y espero a que llegue a su destino, a mi destino. Mientras voy mirando por la ventanilla las nubes, me vienen a la mente mil y un recuerdo. Todo me recuerda a ella, prácticamente todo.
Si tu amor me hace tan bien como quisiera,
Y estar contigo es la solución,
Quiero regalarte un mundo a mi manera,
Sin que se muera el amor...
En otro lugar, se encontraba una chica rubia, mirando por la ventana. Estaba pensativa. Y triste. No se podía creer que él se hubiera olvidado tan pronto de ella, encima de lo que pasó la otra noche. Cerró los ojos y pensó que más o menos era lo que había hecho ella. Ella se había ido con Tsubasa Ozora. Ella lo quería, pero a Schneider no se lo podía quitar de la cabeza. Le dolía si Schneider rehace su vida, le duele al sentir que él no está junto a ella. Pero luego se pone en la realidad y ve que está con Tsubasa. Sería injusto. Sería muy injusta con Tsubasa, con quién se ha portado realmente bien con ella, quién la ha tratado como una verdadera princesa, que con lo más mínimo, le ha dado tanto.
Está entre dos hombres, y encima está jugando con ellos, les está haciendo daño a los dos. Necesita pensar un poco. Ella necesita aclarar con quién realmente quiere estar. Sería injusta hacerle más daño a los dos únicos hombres que le han amado de verdad.
Salió de la gran casa donde vivía con Tsubasa y se dirigió a dar un paseo por los alrededores, necesitaba pensar y respirar un poco de aire, estar tanto tiempo dentro de esa casa la agobiaba. También necesitaba pensar sobre otro asunto que hacía ya dos meses que le estaba preocupando, que por motivos de trabajo y sentimentales, le había prestado menos atención, pero que ahora, le estaba preocupando realmente.
Iba por la calle y siguió y siguió caminando, hasta que sin darse cuenta, llegó a las cercanías donde entrenaba Tsubasa. Pensó que quizás podría pasar a saludarle un momento, pero justo cuando iba a dar un paso más, se le empezó a nublar la vista, a temblarle el cuerpo, a marearse un poco, hasta que cayó al suelo inconsciente.
Fin del capítulo XIII.
Anita Schneider
