¡Buenas!
Ya volvemos a estar aquí con un nuevo capítulo. Agradecemos mucho vuestros reviews y esperamos continuar sabiendo qué pensáis del fic en vuestros comentarios.
¡Muchas gracias por leernos!
La visión perversa de Nagisa
Nunca había sentido nada igual. Estar así con Rei me reconforta.
Podría estar una eternidad besándolo, pero Rei se detiene para coger aire, y nos miramos a los ojos.
Está sonrojado, pero se le ve feliz. Estaba a punto de volver a lanzarme contra él cuando Makoto entra por la puerta.
-Rei, ¿te encuentras mejor? ...¿He? ¿Qué te pasa? Estás muy... rojo... -Makoto le toca la frente a Rei que está como sin saber qué decir. -¡Estás ardiendo! ¿¡Tienes fiebre!?
-No, estoy bien. -Sí que está bien... Sus besos no decían lo contrario...
-No te preocupes Mako-chan, solo es que he besado a Rei y se ha sonrojado.
-¿Quéééé?- Rei es quien lo pregunta, no Makoto. Como pensaba. Makoto aún me ve como un niño y debe pensar que le he besado en la mejilla.
-Ah... Nagisa, si te encuentras mejor deberías entrenar un poco.
-Si, capitán Mako-chan!
Mako-chan sale por la puerta y me giro sonriendo a Rei-chan.
-¡Tendré que ir a la piscina!
-Sí... Claro...
Me lanzo de nuevo a besarle y salgo corriendo hacia fuera. No quería salir de allí, pero ¡el deber me llama! ¡Como mínimo podré sacar toda la energía que tengo ahora nadando! Aunque me hubiera gustado sacarla de otras formas... Con Rei-chan y sus músculos perfectos... ¡Aaah! ¡Deja de pensar en eso! ¡Tienes que salir en bañador delante de todos!
No puedo nadar... Necesito volver a los vestuarios. Empiezo a correr hacia el vestuario, cuando llego encuentro a Rei-chan poniéndose las gafas y mirándose en el espejo la herida.
-¿Te duele mucho?
-Tan sólo es una herida.
-Lo siento... Yo no quería que te hicieras daño...
-No pasa nada... eh... Nagisa-kun...
Me encanta que me llame Nagisa-kun! Me dan todavía más ganas de lanzarme encima de él... ¡Qué diablos! ¡Me lanzo encima de Rei! Le arranco un beso apasionado, creo que lo he asustado un poco, pero era inevitable, esas gafas rojas... ese pelo azulado... Estos besos podrían ser infinitos si no necesitara respirar.
-Na-Nagisa-kun...
Creo que mis manos van más deprisa de lo que quiero... Ya está... Ya lo he besado de nuevo, ya tengo lo que quería. Me separo y le miro sonriente a los ojos. Creo que está un poco desorientado, se coloca bien las gafas y el pelo.
-¡Si no voy ya me van a reñir!
-¡E-espera...!
Empiezo a correr como si no hubiera mañana hacia la piscina. Están todos allí.
-¡Rei-chan ya está mejor!
Me lanzo a la piscina y el agua ayuda a enfriar todo mi cuerpo. ¡Rei-chan es genial!
