¡Hola!
¿Qué tal estáis? Os dejamos este capítulo. ¡Esperamos leer vuestras reacciones de este capítulo! Muchas gracias por los reviews y por leernos.
La visión azucarada de Rin
Ya hace un cuarto de hora que estoy en el recinto de la piscina, sentado en el trampolín, y Haru todavía no ha llegado...
Media hora...
Una hora...
No va a venir. Cuando me levanto del trampolín para irme a mi habitación, oigo una puerta y, allí esta.
-Rin. He llegado. -Obviamente.
-Ya lo veo... ¿por qué has tardado tanto? -De una bolsita de plástico saca un potecito con un contenido pastoso y grisáceo. -¿Qué es eso?
-Caballa.
-¿Caballa? Querrás decir, puré de caballa.
-No...Mermelada... Es mermelada de caballa
-¿Eh?
-Por el azúcar... Así no volverás a asustarme... -Se rasca la nariz. Es la primera vez que parece tan tímido. Je... Adorable.
-Hagamos una carrera. Esta vez te voy a ganar.-Aún no termino la frase y ya está sólo con el bañador.
Yo solo traigo puesta la sudadera y el bañador, por lo que dejo la sudadera en el banquillo y me subo al trampolín. Haru sube al que hay al lado. Nos preparamos para saltar.
Saltamos. Hago el primer viraje. Ya estoy más allá del centro de la piscina y le llevo bastante ventaja a Haru. Cuando llego, me quito las gafas y le espero. En cuanto llega Haru, se quita las gafas y antes de que pueda sacudirse el agua del pelo, me acerco a él y le beso. Mi lengua explora todos los rincones de su boca y le obligo a hacer lo mismo conmigo. Cuando nos separamos para coger aire, me acerco a su oído.
-Eres mío. Solamente mío.
-...Sólo tuyo... -Volvemos a besarnos. Con la mano izquierda le acerco más a mí. La mano derecha la pongo por dentro de su bañador.
-Mnh...-Haru se estremece.
-Vámonos a mi habitación, Haru... - Le lamo la oreja. Se ha sonrojado.
-No... Quiero estar en el agua...-Me abraza y sigue besándome.
-Como quieras...
¡PAM! Lo empotro contra la pared de la piscina.
-Ah...
-No hagas mucho ruido o nos descubrirán... -Vuelvo a besarle. Me sumerjo, le saco el bañador y salgo a la superficie.
Haru está como desorientado. Con manos temblorosas me quita el bañador.
-¿De qué tienes miedo, Haru?- No obtengo respuesta. Parece que no sabe qué hacer.
-...Bésame...Otra vez...
-¿Sólo quieres que te bese?
-...Bésame... Y tócame...
Sin esperar ni un minuto más, vuelvo a besarle, y con una mano le cojo su miembro ya erecto.
-Mnh...R...Rin...
Apoyo la espalda de Haru en las escaleras, y pongo sus piernas alrededor de mi cadera.
-¿Me dejarías ser parte de ti?
-...Sólo tuyo...
-Intenta no gritar muy fuerte, esto te va a doler.
-¿Doler?
Antes de que entienda a lo que me refiero le penetro.
-AAAAAAh!...
Me clava las uñas en los hombros. Intento no moverme hasta que no se acostumbre a mi intrusión, para no hacerle más daño.
Sigue clavándome las uñas, creo que me ha levantado la piel de los hombros, puedo ver como sangran. Deja de arañarme y abre los ojos.
-...Ah...sigue...
Me muevo despacio, pero Haru sigue haciendo muecas de dolor, así que empiezo a masturbarle.
-Te... ¿Te gusta más así?
-...Sigue...
Intensifico mis movimientos. Más rápido...aún más deprisa.
-Aaaaah...Haru...
-Rin...Espera... AH...
No puedo esperar, ya llevaba demasiado tiempo esperando este momento.
-Haru...Hmmm...
Le masturbo con más fuerza. Necesito ver como se corre, como esa cara de impasibilidad cambia por completo.
-¡Aaah! Ah... ah... ¡RIN! ¡AH!
Se deja ir pero yo continuo, su cara, agh, ya llego...
-¡Agh! ¡Ah! Ah...Uf... Haru...
Separo nuestros cuerpos y le beso la nuca. Ahora la tiene empapada en sudor. Estoy hecho polvo... Intento apartarme de Haru.
-Rin...
-Eh?
-No te muevas...
Haru está sonriendo... Pensaba que nunca lograría ver esa expresión tan plácida en sus facciones.
-Quieres... Haru... ¿Quieres venir a mi habitación esta noche?
Qué difícil preguntarle esto...
-Ven tú a mi casa.
-¿QUÉ?
-Puedes pasar la noche en mi casa si quieres.
¿Me lo pregunta en serio? ¿O está intentando volver a calentarme la bragueta?
-Hoy será mejor que no, mañana hay clase...
-Cuando quieras venir... Ya sabes donde vivo...
Es adorable. ¿Cómo he podido vivir tanto tiempo sin él? ¿En qué estaba pensando cuando me enfadé por una simple derrota? ¡Mierda!
Se está secando y vistiendo...
-Es muy tarde... Tengo que dormir.
-Haru...
Se marcha. No quiero que se marche. Es mío.
-Me voy...
-¿Nos vemos mañana?
-Te estaré esperando.
-Ah...- ¡Perfecto!
Es hora de ir a dormir...
