¡Buenas!

Traemos el capítulo con un poquito de retraso. ¡Esperamos que os está gustando el fic y agradecemos muchísimo vuestros comentarios!

La visión de los sueños de Makoto

Por fin en casa...

Mis padres y hermanos acaban de volver de un viaje a casa de los abuelos de Yokohama. Me hubiera gustado ir, pero se acerca la semana de exámenes y no me lo puedo permitir.

-Vamos niños, a dormir que es muy tarde. -Mi madre. Está acostando a mis hermanos. Mi padre estaba cansado y ya se ha ido a la cama.

¡Click! Mamá ha apagado la luz de la habitación de los niños.

-Makoto, ¿no vas a dormir?

-La verdad, mamá, es que hoy no tengo mucho sueño.

-¿Qué te ocurre hijo? -Se sienta a mi lado. -Te veo preocupado.

-El lunes, Rei se lesionó en la piscina y le tuvieron que poner puntos, y hoy... Rin se ha desmayado mientras nadaba...

-¿Qué? ¿Está bien?

-Si, al final todo ha quedado en un susto, pero... no sé, tengo la impresión de que esta semana se me va hacer muy larga. Me da miedo que suceda algo más.

-No te preocupes hijo, las cosas no tienen porqué ir mal...Te preparare una infusión para que puedas dormir.

Mamá se levanta y pone agua a hervir. Cuando la infusión ya está hecha, me trae una taza y se vuelve a sentar.

-Makoto...

-¿Mh?...Uah como quema...

-Dime, ¿no tienes novia?

-¿QUÉ?

-Lo digo porque... bueno ya tienes diecisiete años y eres muy guapo. Seguro que tienes alguna pretendiente por ahí.

-Pues no...

-¿A no? ¿Y qué me dices de la chica que vino el otro día?

-¿Kou? Es la hermana de Rin.

-¿Y eso que tiene que ver? Se la ve simpática y es muy guapa.

Me sonrojo... ¿me sonrojo? ¿Por qué? Kou sólo es una amiga, nada más.

-Hijo pareces cansado, deberías irte a la cama. -Me besa en la frente. -Buenas noches.

-Buenas noches mamá.

Me tumbo en la cama. Ahora no puedo dejar de pensar en Kou.

Sé que ella no nada, pero nunca la he visto en bañador... Kou en bañador...

Piel blanca y suave, pelo sedoso suelto, bañador ajustado... sus pechos... ¿cómo deben ser los pechos de Kou? No deben ser muy grandes, pero tampoco deben ser muy pequeños. Me la estoy imaginando.

Kou...

¡MIERDA! ¡Me he excitado pensando en Kou! No puede ser...duele...

¿Qué hago? No creo que este bien masturbarme pensando en ella...

¡Riiing riiing riiing! Cojo el teléfono.

-¿Diga?

-Mako-chan, soy Kou- ¿Qué? Que oportuno... -Siento molestarte tan tarde.

-No te preocupes Kou. ¿Sucede algo?

-No, en realidad solo quería volver a darte las gracias por lo del otro día, me fuiste de mucha ayuda.

-No hay de que, para eso están los amigos.

-Bueno, eso era todo... Buenas noches Makoto-kun.

-Buenas noches Kou-san.

Tut-tut-tut...

Kou... ¿Estaría ya en pijama? ¿Cómo debe de ser el pijama de Kou? ¿Llevará camisón?

Quizá lleva uno de esos que son un pantaloncito corto y una camisa ajustada...

Mierda... ¡no lo aguanto más!

Me levanto y me ducho con agua helada. Me tumbo en la cama e intento dormir.

Piririp-piririp-piririp-aplazo el despertador.

-Diez minutos más...

-¡Buenos días mi vida! -Mi madre, ¿por qué no me despertará así los días que me duermo?- ¡Es hora de levantarse o llegarás tarde! -Levanta la persiana de mi habitación.-Mira que día más hermoso hace hoy ¿no te parece?- Se gira para mirarme y se sonroja.-Esto... quizá deberías... voy a preparar el desayuno.- Se va corriendo y cierra la puerta tras de sí.

Enseguida entiendo lo que le pasa, tengo una erección más que notable, mis sábanas parecen una tienda de campaña... que vergüenza.

Vuelvo a darme una ducha y me visto. Saco las sábanas y las pongo en la cesta para lavar. Me preparo la mochila y me siento en el comedor. Mamá está preparando el desayuno.

Oigo a Ren y a Ran corretear por el pasillo y se quedan de pie a mi lado, mirándome raro

-¿Qué pasa? ¿Por qué me miráis así?

-¿Hoy te has hecho pis en la cama?- Ya está Ren haciendo preguntas de buena mañana.

-¿Eh? ¡No! -A qué viene esa pregunta.

-¿Y por qué tus sabanas están húmedas y para lavar? –Ahora se añade R

an.

-Pues...pues porque...- Me levanto de repente. -¡Me voy al colegio! -Y me marcho sin desayunar.

Al salir por la puerta oigo que mi madre me pregunta algo pero no sé que es.

Entro en casa de Haru y lo saco de la bañera.

Me da caballa y desayunamos juntos.

-¿...Qué te pasa?- Nunca pensé que Haru me preguntaría eso.

-Nada...estoy bien.

-Mientes... no sabes mentir.-Mierda, a quién pretendo engañar.- ¿Qué te pasa?

-Me es difícil contarlo...

-Dilo y ya está...

-...A…anoche tuve un sueño húmedo con Kou...- Acabo la frase con un hilo de voz.

-Ah...-Espera… ¿Ah?

-¿Qué significa eso?

-Me alegro por ti...

-¿Cómo que te alegras? ¡Yo no me alegro!

-Pídele salir.

-¿Qué? -¿Desde cuándo Haru da consejos amorosos?-Tu sí que estas raro. ¿Te pasa algo?

- Soy feliz.- Pues por su expresión no lo parece...

-Ah... Muy bien. Me alegro... y...a que se debe esa felicidad ¿si se puede saber?-Haru se sonroja.

-...Anoche...

-¿...Anoche...?- Mira que llego a ser cotilla.

-...Anoche me acosté con Rin... Soy feliz.- Me quedo en silencio, petrificado.

-¿QUÉEEEEEEEEEEEE?

-Llegaremos tarde a clase. -Se levanta como si nada. -Vamos.