¡Buenas!

¿Qué tal estáis? Ya volvemos a estar aquí con un nuevo capítulo. Estamos muy contentas de recibir vuestros comentarios, de verdad, nos animan mucho. ¡Y esperamos que os animéis a escribirnos más!

¡Muchas gracias por leernos!

La visión sufridora de Nagisa

Necesito verle... Subo al tren y lo busco por el vagón y... No está...

¡NO ESTÁ! ¿Le habrá pasado algo? ¿Se le habrán abierto los puntos y se habrá desmayado por el camino? Lo llamaré.

"El teléfono al que llama está apagado o fuera de cobertura, por favor, inténtelo de nuevo, más tarde"

-¡NOOOO!

-¿Qué le pasa a ese?

-No sé. Mira que gritar así en medio del tren.

Llego al colegio. No sé qué hacer...Cómo puedo saber cómo está Rei-chan. Inconscientemente he andado hasta la piscina y hay alguien entrenando... ¿Pero quién?

Haru se queda en la bañera hasta la hora de desayunar, Makoto... No, Makoto no, entonces sólo puede ser...

-¡REI-CHAAAAN!

-¿Eh? -Puedo ver su cabeza por encima del agua -¿Qué ocurre?

-¡Rei-chan! ¡Estás bien!

-Nagisa-kun.- Se sonroja al mirarme.

-¿Qué haces entrenando antes de clase? Llegarás tarde. -Me arrodillo en frente de la piscina y Rei se acerca a mí.

-¿No te ha llamado el delegado?

-¿Eh? ¿Por qué? ¿Qué pasa?

-Tenemos dos horas libres hoy. La profesora Kinomoto ha cogido la baja por maternidad y hasta dentro de tres días no vendrán a sustituirla.

-En ese caso...-Me voy corriendo a los vestuarios.

-Nagisa-kun, ¿dónde vas?

Me pongo el bañador, y me lanzo en bomba a la piscina. Me acerco a Rei.

-En ese caso, Rei-chan... Podremos estar un ratito juntos.

- P…podrían vernos...- Tiene las mejillas encendidas.

-¿Y qué? Ah... Pervertido... ¿Qué es lo que pensabas Rei-chan?- Me acerco más a él.-Sabes ¿Rei-chan? esta noche he pensado mucho en ti.

-¿E-en mi?

-¿Y tú? ¿Has pensado en mi?

-Yo-yo siempre pienso en ti...

-¿A si? ¿Y cómo es eso?

-Eres hermoso.

-Me pregunto si esto... -Le cojo la mano y la acerco a mi bañador, rozando mis genitales-...también te parecerá hermoso.

-... Nagisa-kun... esto no está bien... si nos ve alguien, la probabilidad de que nos descubran es de una entre tres.

-Esta vez te equivocaste ¡Rei-chan!