La felicidad, ¿Se me escapa de las manos?

Capítulo XXIV

Después de volver al hotel para averiguar sobre Ivana, decidimos volver a la delegación, pero entonces nos dimos cuenta que sin pruebas no la iban a detener. Cuando ya estábamos caminado hacia el hospital después de decidir ir allí mejor cuando Tsubasa me tiró del brazo para meterme en un matorral. Yo no entendí nada y le iba a reclamar pero me hizo una seña con la cabeza para que mirara; por la acera de enfrente iba ¡Ivana Rojas!

-"Mírala la muy… ¡Voy a reclamarle!" – Tsubasa me paró.

-"No, mejor es que la observemos. De seguro que si la espiamos en vez de reclamarle averiguamos algo" – contestó – "Tenemos que ser su sombra"

-"Tienes razón, pero si nos convertimos en su sombra no puedo visitar a mi prima y podría llevarnos horas o días averiguar, mi prima me necesita"

-"Nos turnaremos para estar con tu hermana, pero por lo menos una persona tiene que espiarla" – me respondió

-"De acuerdo, me parece bien" – vimos como cogía su celular y hacía una llamada. Por los gestos, su tono de voz y su cara parecía que estaba enojada con quién hablaba. Desde nuestra posición no podíamos oír la conversación pero por lo menos podíamos verla sin que ella nos descubriera. Se quedó plantada en la puerta del hotel y nos figuramos que estaba esperando a alguien. Al cabo de media hora un coche negro se paró delante de ella; Ivana se montó en él y nosotros nos quedamos con las ganas de saber a dónde se dirigían.

-"Maldita sea, ahora no sabremos dónde fueron"

-"Tranquilo, Wakabayashi rentó un coche y justamente las llaves las tengo yo porque me las dio en la delegación" – me asombré de la suerte que estábamos teniendo.

-"Entonces perfecto, cojamos el auto y marchémonos ya mismo o les perdemos el rastro" – él asintió y nos montamos en un auto color rojo que estaba al lado del hotel. Como ellos salieron antes nos costó un poco cogerlos, pero después de dos calles los atrapamos. Seguimos detrás de ellos a una distancia moderada, ni muy cerca para que no sospecharan ni muy lejos para no perderles. Nos condujeron hacia un barrio pobre, dónde las calles estaban solitarias y los locales tapiados con madera, incluso se notaba que en varios edificios no vivía nadie.

Ellos se bajaron del auto y entraron en un local, pareciera que ahí tendrían algo muy gordo. Nosotros hicimos igual y los seguimos para espiar detrás de la puerta. Pudimos llegar a alcanzar que la tal Ivana tenía que darle dineros a ellos, pero no sabíamos por qué. Oímos ruido por lo que nos alejamos de la puerta y nos escondimos para que no nos cacharan. Al poco rato salieron dos hombres con gafas de sol e Ivana, que se volvieron a montar en el auto. Nosotros le seguimos hasta el hotel, dónde la volvieron a dejar. Yo llamé a Anita, ella llevaba mucho tiempo con mi prima y era mi turno para que ella acompañara a Tsubasa a investigar a Ivana, no sin decirle que antes de pasarse por el hotel que trajera una grabadora de voz, por si acaso. Ella asintió y así lo hizo.

Anita llegó donde Tsubasa la estaba esperando. Ambos siguieron en el hotel en busca de pruebas, pero cada vez se alejaba más la suerte de poder encontrar algo que inculpara a Ivana.

-Esto es inútil Tsubasa, si no le plantamos cara en la vida conseguiremos nada.

-Si le plantamos cara, ella lo negará todo y encima se hará desaparecer, porque lo más seguro que no sepa que estamos tras ella – explicó Tsubasa.

-Ya lo sé, pero está claro que aquí plantados hacemos bien poco – la chica se levantó y salió de detrás de una columna (estaban dentro del hotel)

-¿Para dónde vas?

-Pues para la habitación de la malvada esa, prefiero esperar en la puerta escondida. Quizá si pudiéramos escuchar algo tras la puerta…

-Tal vez sí, no es mala idea. – ambos subieron hasta la planta donde se encontraba la habitación de Ivana. Allí te esperaron un buen rato, hasta que oyeron voces dentro. Se acercaron a la puerta e intentaron escuchar lo que pasaba.

-Parece que hay alguien más en la habitación – dijo Anita - ¿Cómo habrá entrado?

-Puede que por la ventana, la habitación no se encuentra a mucha altura del piso. Pon la grabadora en funcionamiento por si acaso. –ella asintió y así lo hizo. Llegamos a oír que todo estaba saliendo como Ivana quería, que la 'niñita entrometida' estaba en el hospital y nunca recobraría la vista y se oyó decir 'qué penita más grande' y el otro hombre le estaba pidiendo 'su dinero'. Ella le dijo que no tenía el suficiente dinero por lo que él se enojó y quiso cobrarse el trabajo de otra manera; por los gritos de Ivana supimos de qué se trataba.

-Qué cerdo, a una mujer nunca se le fuerza a hacer nada que no quiera – dijo en voz baja

-Me importa bien poco lo que le haga ese tipo, si ella fue en realidad quién quiso matar a Sherezade. – respondió Tsubasa. Después oímos un pequeño y leve silencio, como si hubiera sido un disparo, sólo que con un silenciador. -¿La mató?

-Oh, no, si la mató nunca saldrá a la luz que ella es la sospechosa y nunca saldrá Wakabayashi de la cárcel. – entonces oímos dentro que en realidad quién había matado a quién era Ivana a ese tipo. - ¡Qué bárbara, ahora tiene una muerte sobre su conciencia!

-Será de lo que le importa. Un asesino no tiene conciencia ni remordimientos y mucho menos corazón. Sólo tiene mucha sangre fría. Por cierto, ¿Grabaste todo?

-Sí, la grabadora supongo que consiguió a alcanzar a grabar todo.

-Marchémonos por el momento a la delegación a ver si le valen estas pruebas a la policía para que empiecen a investigar a Ivana, seguro que ellos lo harán mejor que nosotros. – ella asintió y ambos se marcharon.

Llegué a la habitación, y mi prima se encontraba dormida o directamente con los ojos cerrados pero despierta. Al cerrar la puerta ella preguntó quién era.

-"¿Quién llegó?" – preguntó incorporándose.

-"Soy yo, no te preocupes, Anita ya se marchó y ahora me toca quedarme contigo" – le dije sujetándole la mano.

-"¿Y Wakabayashi, se marchó a Múnich?"

-"¿Por qué me preguntas eso?" – no sabía qué llegar a responderle.

-"Porque no vino a verme. Sé que no estuvo aquí porque la colonia que usa la reconozco perfectamente" – confesó. – "¿Es que ya se olvidó de mí y se marchó?"

-"Esto…tienes que perdonarlo prima, pero le salió un compromiso muy urgente y se tuvo que marchar a Alemania" – le tuve que mentir. 'Lo siento hermano, prefiero que crea de ti que no te preocupas de ella antes que sienta hasta duda por si fuiste tú'

-"Me lo imaginaba" – respondió daleando la cabeza en la almohada para que no la viera derramar alguna que otra lágrima – "Yo no le importo nada, me trajo al hospital, estuvo un poco aquí por cumplir y se marchó"

-"Sabes cómo es él" – se me rompía el corazón haciendo ponerle en contra mi prima a mi mejor amigo y más haciéndole pasar un mal rato a mi prima. – "Pero no te preocupes, aquí están también contigo Tsubasa y Anita"

-"Eso ya me di cuenta. Parece extraño que Tsubasa, persona que yo odiaba y que no tragaba, se quede conmigo en el hospital mientras que al que yo creí, aunque fuera un poco, mi amigo" – se me estaba rompiendo el corazón y no sabía por cuánto tiempo más iba a aguantar esta conversación sin decirle la verdad.

-"Bueno, ya dejemos de hablar de él, no merece la pena. ¿Te doy una buena noticia?" – ella asintió – "Schuster y Aimée están esperando un bebé"

-"Vaya, esa es una buena noticia para un matrimonio. Me alegro mucho por ellos, se lo merecen"

-"Sí, me dijeron que no era momento de decirlo por tus circunstancias y tal, pero no aguantaron las ganas"

-"Normal, un hijo es una bendición" – yo sonreí, ¿Tendré algún día uno? – "Por cierto, cambiando de tema, ¿Cómo llevas las cosas con Anita?"

-"Esto…la verdad que no pasó nada, ya que ella quiere tiempo y tampoco era el momento contigo aquí"

-"Karl, que yo esté aquí no hace que el mundo se pare. Cada uno tiene que seguir con su vida"

-"Sí, ya lo sé, pero no me parece lo apropiado estando tú convaleciente aún, me parece una falta de respeto" – contesté. Ella levantó su mano buscando la mía, yo le cogí la mano y se la acaricié.

-"Primo, no hay ninguna falta de respeto, yo creo que estás buscando una excusa, deja ya de comportarte como un niño y lucha por lo que realmente quieres"

"No es tan fácil cuando la otra persona no siente lo mismo que tú"

-"¿Me lo dices o me lo cuentas? Pero aquí estoy, aún sigo intentando por todos los medios que Wakabayashi me haga caso, incluso cuando está con la impresentable esa" – confesó

-"Ellos no están juntos y menos desde que Wakabayashi sospecha que ella pudo ser"

-"¿Ella fue?"

-"Algo nos dice que sí, pero la policía no nos está apoyando porque no conoce el paradero de ella" – le dije, claro está que ocultándole la parte de Wakabayashi. En ese momento, llegó el doctor.

-"¿Cómo se encuentra señorita Schneider?" – ella asintió sonriendo. – "Me alegro que esté mejor porque ya va siendo hora que se olvide de este lugar, porque usted está totalmente recuperada"

-"Doctor, ¿Está queriendo decir que a mi prima ya le van a dar el alta médica?"

-"Exacto. Está en unas condiciones muy favorables, sólo que no se puede olvidar a venir periódicamente a revisiones por su visión"

-"Pero aún no recobré mi vista"

-"No se preocupe, como le dijimos, en cuanto la inflamación baje podrá ir recuperando su visión poco a poco"

-"Muchísimas gracias doctor. Pero una cosa, nosotros no residimos aquí, somos de Alemania y nos encontrábamos de vacaciones cuando ocurrió todo esto. ¿Podría viajar?"

-"No le veo el problema. Ya puede aguantar un viaje tan largo" – sonrió el doctor – "Mientras allí vaya periódicamente a revisiones, no le veo el problema"

-Muchísimas gracias doctor, no sabemos cómo pagárselo"

-"No tienen que darme las gracias, es nuestro trabajo. Esta misma tarde le darán el alta, mientras pueden quedarse aquí. Buenos días señores, y que recobre la visión muy pronto, señorita Schneider y buen viaje"

-"Muchísimas gracias" – el doctor asintió sonriendo y se marchó.

-"Qué bien Shere, al fin saldrás de aquí"

-"Sí, al fin volveremos a casa"

-"Descansa un poco, que esta misma noche cogeremos un avión para Múnich, y será un largo viaje"

-"De acuerdo"

Yo me senté en el sillón de al lado de la cama y me puse a leer un libro mientras mi prima descansaba un rato antes de que nos dieran el alta médica. Después de un rato, llamaron a la puerta y aparecieron Tsubasa y Anita, que al decirle la noticia sonrieron muy contentos.

-"Y bien, ¿Descubrieron algo?"

-"Fuimos a la delegación y dicen que esta es una prueba muy importante para dar un paso en la investigación" – explicó Tsubasa

-¡Estupendo, Wakabayashi podrá salir de la cárcel!" – exclamé contento que subí mi tono.

-"Shh, no grites así, tu prima podría oír todo" – me calló Anita.

-"No creo, está durmiendo. Y bien, ¿Cuándo sueltan a Wakabayashi?"

-"Pues me temo que hasta que no detengan a Ivana y la interroguen, nada de nada" – dijo cabizbajo él.

-"Imposible, esta tarde le dan el alta y mi prima y esta misma noche tenía pensado marcharnos a Alemania"

-"Marchaos vosotros, contra más lejos esté Sherezade de Ivana y menos sepa de Wakabayashi, mejor"

-"Sí, nosotros nos quedamos para ayudar al Waka" – en ese momento, Sherezade nos habló.

-"¿Qué le pasó a Wakabayashi?" – todos nos quedamos blancos, no estaba dormida.

-"No le pasó nada cariño" – dijo Anita acercándose a ella – "Que tuvo un problema en su casa, se le rompió una cañería y se le llenó toda la casa de agua y…"

-"Déjalo Anita, oí todo perfectamente de no sé qué de Wakabayashi y una cárcel, ¿Está detenido?"

-"Verás Sherezade, la policía hacía tiempo que lo detuvo, inculpándole por intento de homicidio hacia ti"

-"¿Pero por qué? Si él no fue, estoy totalmente segura" – se estaba empezando a poner nerviosa.

-"Y así es, él no hizo nada, pero la policía dice que tenía la coartada perfecta y era el primer sospechoso. Pero tranquila que estamos haciendo todo lo posible para sacarlo de ahí"

-"¿No le podéis pagar la fianza?"

-"Me temo que no, ya lo propusimos y nos dijeron que no. Pero Anita y yo estuvimos todo el tiempo investigando a Ivana, que aún se encuentra aquí y conseguimos bastantes pistas y se la entregamos a la policía"

-"Sí, y pronto soltarán a Wakabayashi"

-"Por favor, llevadme a la delegación, necesito hablar con él"

-"Shere, no es una buena idea" – le dije, pero ella insistió

-"Karl, te lo suplico, llévame por favor" – al final cedí y hablando con el médico, que estaba de acuerdo que abandonara ya el hospital, la llevamos a la delegación.

Sólo podía entrar ahora una persona, pero como mi prima se encontraba impedida, la policía me permitió acompañarla hasta la celda pero luego tenía que esperar fuera. Wakabayashi al verla no sabía qué hacer o qué decir.

-Sherezade, ¿Qué haces aquí? Por favor, tienes que guardar reposo y…

-Venga Wakabayashi, como si tuviera que guardar reposo con un embarazo de riesgo.- sonrió – Entonces no te marchaste a Alemania sin decirme nada.

-De verdad, lo siento mucho Sherezade, prefería que pensaras que no me importaba que estuvieras en el hospital a que pensaras que era un asesino y me temieras. Yo le dije a Schneider que te dijera así.

-No te preocupes, yo sé que no fuiste tú, vaya barbaridad pensar eso de ti. Creo que me ha dolido más pensar que abandonaste ahí en el hospital.

-Sherezade yo…

-¿Sí? – preguntó esperando algo más.

-Esto, nada, que muchas gracias por no pensar que fui yo. – respondió avergonzado.

-Ah, nada…- dijo cabizbaja – Por cierto, me han dicho que pudo ser Ivana.

-Sí, yo también lo pienso. Espero poder salir de aquí lo más pronto posible.

-Ya verás cómo sí, mi primo y los demás están haciendo todo lo posible para sacarte.

-Son muy buenos amigos. – sonrió. Schneider se acercó a su prima diciéndole que ya se le había acabado su tiempo de visita.

-No te preocupes amigo, que nosotros te sacaremos de aquí muy pronto, tenemos pruebas de que fue Ivana Rojas. – dijo Tusbasa

-¿Cómo sabéis eso? Si ella creo que se marchó.

-Nada de eso, sigue aquí y en nuestro mismo hotel. Ya te contaremos, tú sólo no te preocupes, que esta noche va a ser la última que pases en este lugar.

Una vez terminamos la visita a Wakabayashi, nos marchamos al hotel. Los cuatro estábamos en la habitación que compartían Anita y mi prima, ya que ella se encontraba en la cama ya.

-"Pobre Wakabayashi" – dijo

-"¡Hablé con la policía y dice que las pruebas pertenecen a Ivana Rojas, registraron su habitación y encontraron la misma arma que disparó la bala que le extrajeron a Sherezade y en ella estaban sus huellas dactilares, por lo que la están buscando para detenerla! Mañana mismo temprano sueltan a Wakabayashi" – exclamó Tsubasa entrando por la puerta del balcón.

-"¿Qué dices?"

-"Lo que oísteis, mañana mismo tendremos a Wakabayashi con nosotros"

-"¡Qué alegría, ya era hora que esto se arreglara!"

-"Entonces mañana nos iremos ya de aquí ¿No?" – preguntó Anita – "La verdad que después de todo esto y con Ivana suelta, es mejor que esté bien lejos de Sherezade"

-"Cierto, pero por suerte solo nos queda esta noche, y hay policías custodiando las dos puertas y estamos a una altura considerable dónde no podría entrar por el balcón" – expliqué. Todos asentimos y nos marchamos a nuestra habitación. Tsubasa cayó redondo en la cama, mientras a mí me costaba mucho dormir por lo que decidí pasear por los jardines del hotel.

Cuando iba paseando, oí un ruido y pensé que podría ser Ivana, por lo que me puse alerta. Entonces descubrí que era Anita, que también venía paseando un rato.

-"Vaya susto me metiste, creí que podría ser Ivana"

-"Qué miedica eres, ni yo me asusto de esa tipa. ¿Qué haces a estas horas por aquí?"

-"Eso mismo te puedo decir yo. ¿No puedes dormir?" – le pregunté sentándome en un banco.

-"No. Quizá han sido demasiadas emociones fuertes por hoy" – me contestó.

-"¿Te enteraste de la noticia? Schuster y Aimée van a ser papás" – le dije sonriendo.

-"Vaya, es una gran noticia" – pero no lo dijo muy emocionada, por lo que me di cuenta que metí la pata.

-"Lo siento mucho, de verdad yo no quise…"

-"Ya dije que no pasa nada. Eso pasó porque tuvo que pasar y ya, por favor deja de ir pidiéndome perdón cada vez que pienses que no debiste decir algo"

-"Sí, ya lo sé, pero no puedo evitar sentirme mal al ver que tú te sientes mal por algo que dije" – la miré fijamente a los ojos – "¿Ya te decidiste?"

-"Karl, sabes que con todo esto no tuve tiempo para mis sentimientos, tu prima era lo primero"

-"Ya lo sé, pero ahora estamos solos, y podemos hablar las cosas" – me acerqué más a ella y noté cómo se puso nerviosa – "Ni que fuera la primera vez que me acerco a ti para que te pongas así de nerviosa" – le susurré al oído.

-"No seas tonto Karl…Deja de meterte conmigo" – ella se levantó – "Me marcho a dormir, mañana lo hablamos ¿De acuerdo?" - yo no aguanté más por lo que me levanté y la cogí del brazo, le di media vuelta y la besé. Me pareció extraño, pero no me pegó una cachetada ni se separó de mí, siguió besándome. Estuvimos así un buen rato hasta que le dije si íbamos a una habitación donde estuviéramos solos, ya que en la mía estaba Tsubasa y en la suya mi prima. Ella asintió y renté una habitación para esa noche. Abrí la puerta y seguíamos besándonos.

-"Espero que esté bien lo que estamos haciendo" – dije entre besos.

-"No digas nada por favor, sólo bésame…Además, no estamos haciendo nada malo" – yo no respondí, volví a besarla más fuerte aún. La conduje hasta la cama y la tumbé, poniéndome yo encima de ella. Parecía mentira, estaba muy nervioso, como si fuera la primera vez que iba a estar con ella, pero entonces noté como ella temblaba entre mis brazos y supe que se sentía como yo. Parecíamos dos adolescentes experimentando el sentimiento de la primera vez. Nuestros nervios se fueron desvaneciendo poco a poco hasta ser uno solo después de mucho tiempo.

Fin del capítulo XXIV.

Anita Schneider