¡Buenas!
Estamos muy contentas de recibir vuestros comentarios, ¡muchísimas gracias! ¡Esperamos continuar recibiéndolos!
En unos días empezamos las clases y estaremos un poco más atareadas, pero continuaremos con el ritmo de actualizaciones que llevamos ahora.
¡Muchas gracias por leernos!
La visión caliente de Rei
¿Que me equivoqué? Eso no es posible.
-No me he equivocado.
-¡Sí lo has hecho! La probabilidad de que nos pillen es de veintiuna entre quinientas cincuenta y dos.
-¿Cómo?
-Hoy solamente hay veintiún profesores en un centro donde estudian quinientos cincuenta y dos alumnos. ¿Lo he calculado bien?
Que cálculo tan preciso... Me encanta.
-Sí, es correcto...
-¿Por qué te sonrojas cada vez que te hablo Rei-chan?- ¿Que por qué? Sólo al llamarme "Rei-chan" ya pone una carita tan hermosa y adorable.
-No es cierto... ejem... Debería entrenar más… El viraje no acaba de salirme del todo bien.
-¿Pero qué dices? Tienes una técnica perfecta.
-Eh... De todos modos… se acerca la competición de verano.
Me pone muy tenso, querría hacerle tantas cosas...
-Pues entrenemos.
Me guiña un ojo, se va corriendo y nos pasamos una hora y media nadando.
-Nagisa-kun, deberíamos irnos ya. La próxima clase es dentro de poco. -Me dirijo al vestuario y oigo a Nagisa entrar, cerrando la puerta tras él.
-Rei-chan… -Se me acerca... Se me acerca mucho... Demasiado.- ¿Te apetecería venir hoy a mi casa? Mis padres no llegarán hasta tarde.
-T… ¿tu casa?- Pues claro que quiero.-No sé si sería apropiado, ejem…
-Tonterías.-De su mochila saca una libreta y un bolígrafo, apunta algo y arranca el papel que seguidamente dobla.
-Esta es la dirección de mi casa. No la pierdas, ¿eh? Rei-chan -Y me mete el papel dentro del bañador.
Puedo sentir su piel cálida y suave en mi pene.
-No te olvides de venir, ¿eh?-Coge sus cosas, se viste en un abrir y cerrar de ojos y... ¿Ya se va?
-¿Dónde vas?
-A clase, empezará en breve…
-Y... ¿y vas a dejarme así? Eres un calienta braguetas.
-Pensaba que te gustaría más que… -Vuelve a acercarse mucho a mí.-...nuestra primera vez fuera especial.-Se pone de puntillas y me besa. No era un beso apasionado, era un beso sencillo, pero suficiente para confirmar que me gustaba un calienta braguetas. -Nos vemos luego.
Y se va... Debería vestirme yo también… ¿Por qué me habrá dado su dirección, si podríamos ir juntos después del entrenamiento? Me saco el papelito del interior de mi bañador y lo leo.
Pero… ¿qué?
Iremos juntos a mi casa después del entrenamiento, esto sólo era para poder tocarte. Chu - 3
Maldito calienta braguetas...
Llega la tarde y por fin terminan las clases... No es hermoso andar raro para que no se note que uno va con un calentón importante.
Llego a la piscina y ya están todos ahí, excepto Haru. Están raros...Makoto parece cansado y pálido, Kou está un poco ausente, Nagisa está sonriéndome y mirándome con complicidad.
-Tururu…-¿Eh? Haru pasa por mi lado y se tira a la piscina. Estaba... ¿Estaba tarareando? Esto es muy raro.
-H-Haru-chan, ¿estás bien?
- Soy feliz.- Su expresión no dice lo mismo, pero tiene un brillo diferente en los ojos.
Empezamos a entrenar. El entreno se hace raro, más largo que de costumbre, pero acabamos y nos despedimos a la salida.
-Haru-chan, Mako-chan, Gou-chan. Rei-chan y yo nos vamos a estudiar a mi casa. ¡Hasta mañana! -No era necesario que dijera nada, en fin, los dos siempre vamos juntos hasta el tren...
Bajamos del tren y Nagisa saca las llaves de su bolsillo.
-¿Vives cerca de la estación Nagisa-kun?
-¡Sí! Justo aquí. -Nos encontramos frente una casa realmente envidiable... Los padres de Nagisa, definitivamente, no son pobres...
-¿En qué trabajan tus padres?
-Mi padre es abogado y mi madre cirujana.
-Vaya...-Entramos en su casa, cierra la puerta con llave detrás de nosotros.
-Rei-chan, sígueme, voy a enseñarte la casa... Aquí está el comedor, esta es la cocina, este es "blublu"
-¿Blublu?- Un pez...
-Si ¿sabes un nombre mejor para un pez?
-¿Eh? n-no...- Que pez más raro.-Es diferente.
-Es como un pingüino...
-¿Un pingüino?
-¡Sí! mira, es negro con el estomago blanco y la boca amarilla, parece un pingüino.
-Ah...
-Ven, te enseñaré el resto de la casa...Este es el baño -Vaya baño...En vez de una bañera parece una piscina pequeña... Si Haru-chan se entera lo tendrá aquí todos los días. -El cuarto de la lavadora... la habitación de mis padres...Y...-Me empuja dentro de una habitación y cierra la puerta tras él. -Esta es mi habitación.-La decoración se diferencia mucho de la manera de vestir que tiene, es toda de colores blancos y azules, unos colores demasiado fríos para una persona tan cálida como él… Tiene diversas plantas al lado de su cama y una gran estrella encima del cabecero. Entra una luz muy cálida por las ventanas.
-Te gustan mucho los pingüinos ¿verdad Nagisa-kun?
-Sí, pero tu...-Me empuja a la cama y se quita la camisa.-Tú me gustas mucho más. Se desabrocha el pantalón y deja que caiga al suelo. Se tira encima de mí y empieza a besarme.
-¿Q-qué haces?
-Shhh...-Vuelve a besarme y me quita la camisa.-Quiero disculparme por lo que te hecho esta mañana Rei-chan... ¿lo has pasado muy mal?
-Si...un poco...-¿Qué? ¿Le estoy siguiendo el juego? Creo que no deberíamos hacerlo, somos dos hombres y... sólo tenemos dieciséis años...pero quiero que lo haga.
Me quito los pantalones. En un arrebato nos quitamos la ropa interior.
-Nagisa-kun...- No puedo dejar de mirarlo.-Eres hermoso...-Me besa. Sólo de verle tengo una erección.
-Te quiero Rei-chan. –Nos besamos con una gran pasión, siento como juguetea con la lengua dentro de mi boca, me mordisquea el labio y se aparta de mí.- ¿Tu me quieres?
-Demasiado…
