¡Hola!

¡Casi se me pasa hoy subir el capítulo! Suerte que he recordado que era viernes y como tal, ¡tocaba colgar capítulo!

Antes de nada, queremos agradecer los comentarios que nos dejáis. ¡Sin ellos esto no sería lo mismo! Y os invitamos a que nos escribáis cualquier cosa que os pase por la cabeza cuando leáis el fic.

Además, hoy no os podéis quejar, ¡el capítulo es larguito!

¡Muchas gracias por leernos!

La visión del miedo de Makoto

-¿Qué te pasa hijo? Te veo contento y preocupado a la vez...

-Estoy bien mamá. De hecho...tengo que contarte algo.

-¿El qué? Cuenta, cuenta.- Está claro que el "don" del cotilleo lo he sacado de ella.

-Mañana tengo una cita...con Kou.

-¡Oooh! ¡Qué bonito! ¿Y dónde la vas a llevar?

-Pues... Pensaba llevarla al cine y nos quedaremos a comer en el centro comercial...y luego... Bueno, sus padres insisten en conocerme.

-¿Sus padres? Pero si justo vais a tener la primera cita...

El mensaje de Kou fue claro. Mis padres quieren conocerte. Vístete bien y lleva corbata. En su presencia no digas ningún taco y ni se te ocurra blasfemar a Buda. Ah, se me olvidaba, trae una botella de vino. Aunque seamos menores, mis padres no consienten invitados que no traen un buen vino. ¡Buenas noches! Te quiere un montón, Kou 3

-Me voy a dormir, ¡buenas noches! -Paso por al lado de mi padre y me coge del brazo. -¿Qué ocurre? -Me hace una señal para que me acerque a él. Me acerco y me dice al oído:

-Condones...

-¿Cómo?

-¡Toma!- Y me da un paquetito de cuatro preservativos.-Vete a dormir antes de que tu madre te pregunte algo más.-Le obedezco y me voy a dormir, intentando no pensar en los preservativos.

Me levanto, me ducho, me arreglo, desayuno, me lavo los dientes, cojo mi cartera con bastante dinero (para comprar el dichoso vino), y cojo el paquetito de condones y los pongo en mi bolsillo.

-¡Me marcho! -Me voy. He quedado con Kou a las nueve y media en el parque municipal. Llego allí a las nueve y veintiséis. Cuando llega Kou, nos besamos brevemente y nos marchamos al cine donde Kou insiste en ver una película de terror horrible.

Salimos del cine después de dos largas horas de tortura.

-Que película tan genial, ¿no crees, Mako-chan?

-¿Eh? ¿Cómo ha podido gustarte? Daba mucho miedo...- Casi me da un ataque en el cine. Sala oscura, aire acondicionado poniéndote los pelos de punta y monstruos enormes, feos y peludos intentando comerse a la gente...

-Lo mejor es que haya esos altavoces por tooooda la sala, así da la sensación que estas dentro de la película. -Qué horror...

-Vamos a comer.

Comemos en un restaurante italiano no muy caro, luego comemos un helado y nos paseamos por el centro comercial. Nos probamos ropa, jugamos en un pachinko, nos reímos de las caras de los perros que pasan a nuestro lado y las comparamos con las de sus dueños. Más tarde, entramos en la tienda de vinos y compramos un buen vino en el que se me va la paga.

Finalmente Kou me lleva hasta su casa.

-Makoto…

-Dime.

-Sé que sabes, que el hombre al que llamo padre no es mi padre biológico.

-Sí. ¿Y qué pasa?

-Siempre llámale señor Matsuoka, aunque ese no sea su apellido, a menos que él te lo pida.

-¡Oh! Vale. ¿Por qué?

-Quiere que todos piensen que es nuestro padre. Y la verdad, ha estado desde que éramos muy pequeños entre nosotros, y nos ha ayudado en lo que necesitábamos. Le queremos como a un padre. Así que le consideramos nuestro padre.

-Qué bonito Kou… Entendido.

Justo esta abriendo la puerta.

-Hoy es como una especie de cena familiar, por lo que Rin también cenará con nosotros.

-¡Qué bien! -Iluso, si lo hubiese sabido, me hubiera preparado para lo peor.

Entramos en la casa.

-¡Vaya! Es una casa muy... muy tradicional, sin duda.- Kou me tira de la manga.-¿Eh?

-Madre, padre. Él es Makoto-kun, mi novio. -Novio...aún no lo habíamos dicho así...

Que mirada más seria y penetrante.

-¡Bienvenido Makoto-kun! - Los señores Matsuoka me hacen una reverencia que les devuelvo con algo de miedo.

-Creo que ya conoces a nuestro hijo. -La señora Matsuoka da mucho miedo, tiene la mirada ida de Rin cuando se enfada.

-¡RIN! Ven, ha llegado nuestro invitado. -Mientras que el señor Matsuoka, aún no teniendo esa mirada aterradora, con su voz penetrante parece que pueda cortarte en dos al instante.

Rin aparece y me mira raro...

-¡Hola Rin-chan! -Los señores Matsuoka de repente me miran muy mal y Kou me pellizca el brazo -¡Ay! ¿Qué ocurre?

Se acerca a mi oreja.

-Kun.

-¿Cómo?

-Rin-kun, no Rin-chan.

-Ejem... digo... Encantado de volver a verte Rin-kun.

La cena, aunque está deliciosa, se hace pesada y terrorífica. Rin me mira mal cada vez que miro, hablo o toco a Kou.

Terminamos de comer.

Empieza a llover a mares, cae una tormenta muy fuerte, retumban los cristales y las paredes con el ruido de los truenos.

-Deberías irte a casa.- Rin lo que quiere es que me parta un rayo.

-¿Qué? -Kou parece alterada.- ¿Con lo que está lloviendo? ¡Madre! No puede irse a casa lloviendo así, tiene que coger el tren.

-¡No puede quedarse! -Si el señor Matsuoka dice que no puedo quedarme, no me quedo. Prefiero que me parta un rayo a que me mate él mismo.

-Es cierto Kou, no puedo quedarme... Es tarde, debería irme.- Me levanto, me despido y hago una reverencia. Abro la puerta y... ¡SHHHSHSHSHSHSHSHSHSH!

Por culpa de la lluvia no veo más allá de medio metro.

-¡Madre! ¡Di algo! Por favor... -La señora Matsuoka se mira a su hija y luego me mira a mí.

-De acuerdo, pero dormirás en la habitación de Rin.

De repente me imagino a mi mismo sentado en una silla y Rin apuntándome con una escopeta diciendo algo como "No habrás tocado a mi hermana ¿verdad?"

Al final acabo en calzoncillos al lado de Rin. Pasan las horas y no puedo dormir...qué situación tan incómoda.

De repente se abre la puerta, lentamente...¡Que miedooo! Y de detrás de ella sale... ¿Kou?

-Mako-chan -Dice en un susurro.-, ven a mi cuarto.

¿Cómo podría desobedecer a una bonita chica en camisón corto? Así que me levanto, pero Rin me agarra fuerte del brazo y se incorpora rápidamente.

-No se va a ninguna parte.

-Se va a mi habitación.

-No. Se queda aquí.

-Si no quieres que les cuente a mamá y a papá tu beso con Haru, deberás dejar a Makoto venir a mi habitación.

Eso debe haber hecho pensar a Rin, porque me suelta y deja que me vaya a la habitación de mi salvadora, mientras él me mata con la mirada.

Entramos en su habitación y cierra la puerta.

-No te enfades con él. Solo quiere protegerme.

-Ya... Entiendo...-En realidad no lo entiendo, ¡nos conocemos desde hace un montón de tiempo!

-Bueno... Ahora que estas aquí conmigo...