Las antenas se movían a su alrededor. Sesshomaru las esquivó y se dispuso a atacar el cuerpo de la bestia.

Ahora su compañera vería lo fuerte y hábil que era. Eso, junto con la cabeza que le había obsequiado antes, le demostraría que era perfectamente capaz de protegerla, a ella y a los hijos de ambos.

Le dio un certero puñetazo al animal y miró hacia atrás. ¿Lo había visto? ¿Le estaba mirando?

¿Se había ido? ¡Había que ser idiota para huir cuando todo el mundo sabía que los Aracnea cazaban por parejas. Tenía que eliminar a aquél en seguida.

«¡Y luego le daré una tunda por haberse ido!»

La bestia se acercó más a Sesshomaru, y con la punta de la antena le cortó la cara.

—¡Demonio! —gritó Kagome desde la distancia.

El segundo aracnea gritó después, lo que significaba que iba a alimentarse de su presa.

A pesar de que todavía no había matado al primero, corrió hacia el lugar de donde provenían los gritos. Sabía que el animal lo seguiría, y que ahora tendría que luchar contra los dos a la vez.

Él era muy rápido, pero quizá no conseguiría llegar a tiempo. Movió los brazos a ambos lados del cuerpo... más rápido, más rápido.

El corazón , se le aceleró como hacía siglos que no lo hacía. Se mareó y se le nubló la visión.

¿Lo que estaba sintiendo era pánico? La sensación fue en aumento, y cuando la identificó entrecerró los ojos.

Estaba asustado. Por ella. Hacía tanto tiempo que no sentía miedo que le costó reconocerlo.

Los únicos que tenían miedo eran quienes tenían algo que perder.

Por fin tenía algo que perder. Y ni muerto iba a permitir que nada ni nadie le arrebatara a su alma gemela.

Los colmillos se le extendieron todavía más, la rabia loca de la noche anterior resurgió de nuevo.

Kagome se balanceó para esquivar al monstruo, y con cada empujón trataba de incorporarse un poco y atrapar la cuerda.

—¡Demonio! —gritó otra vez. Cuando las garras del monstruo le rozaron el cabello, añadió—: ¡Mueve el trasero de una vez!

Sessho apareció en medio del claro. La miró a los ojos y empezó a gritarle en demoníaco al mismo tiempo que se lanzaba sobre la bestia.

—¡Detrás de ti! —le advirtió ella, al ver al animal que los había atacado primero persiguiéndolo.

El demonio iba a tener que derrotarlos a los dos, y mantenerlos alejados de ella al mismo tiempo.

Él se enfrentó a los dos monstruos y Kagome se quedó allí colgando como una inútil. La segunda bestia fue a por ella, pero el demonio la interceptó sin dejar de golpear a la primera.

Una antena cortó la yukata de Sessho y lo hirió en el pecho. El gritó furioso y la herida sangró profusamente. Pero en el siguiente ataque, atrapó la antena y tiró de ella obligando al monstruo a inclinar la cabeza. Luego se la echó hacia atrás y, con las garras, le asestó el golpe mortal. Salió un chorro de sangre y la criatura dejó de respirar.

Una menos. Mientras él estaba tan ocupado, la segunda criatura trepó al árbol como si fuera una araña y fue a por Kagome.

—¡Demonio! ¡Espabila!

Éste atacó a la criatura en cuestión de segundos y la alejó de Kagome. Se peleó con el monstruo cuerpo a cuerpo en el suelo, evitando las antenas, que parecían decididas a agujerearlo. Aquella cosa le enseñó los colmillos, pero él era muy rápido, muy poderoso...

Con un ruido seco le partió el cuello. Punto final. Acto seguido, se puso en pie y apartó los restos.

Ahora que ya no tenía que pelearse con nadie, Sessho tampoco se dedicó a seguir gritándole a ella, sino que se acercó en silencio al tronco que había detrás de Kagome, que se movió nerviosa, tratando de taparse el trasero, y sin apartar la vista de él.

Él aflojó la cuerda y la bajó al suelo. Y, al acercarse, Kagome vio que volvía a estar enfadado, y excitado. La curva de su erección se le marcaba debajo de los pantalones.

El demonio la sentó en el suelo de tal modo que el tobillo de ella no tuviera que soportar ningún peso. Cuanto más cerca lo tenía, más podía notar que se le aceleraba el corazón. Tenía la respiración entrecortada, después de haber estado peleándose con aquellas cosas y le estaban creciendo los colmillos.

Iba a morderla. Otra vez.

—¡No, demonio! —Kagome retrocedió, pero él se limitó a pisar la cuerda—. ¡Bastardo! —Apoyó la palma de la mano en una roca y cogió una piedra para lanzársela a los cuernos—. ¡Reacciona de una vez!

A través de la sangre podían adquirirse los recuerdos de una persona y el lazo entre los amantes se hacian mas solidos o al menos suponia sucedia entre las parejas inuyoukai. Cuanto más bebiera de ella, más cosas sabría. Kagome parecia sospechar de esas intenciones.

—No me muerdas —le advirtió.

Él tenía los ojos rojos de deseo y los mantenía fijos en el pulso que le temblaba en el cuello. Se arrodilló delante de ella.

—¡No! Te crees en conde dracula o que?

Sessho se detuvo y gruñó.

—¿Qué? ¿No te gusta que te llamen vampiro? Pues ¡no te comportes como tal!

A pesar de su resistencia, la rodeó por la cintura y le colocó los brazos por encima de la cabeza. Cubrió su cuerpo con el suyo. Su erección era como una barra de acero, y la movió pegada a la pelvis de ella.

Kagome se tensó y él le arqueó la espalda para acercarla más. Ella le hundió las uñas en la piel, justo por debajo de la yukata rota pero apenas lo arañó.

—¡Maldita sea, para!

Con la mano que tenía libre, él le apartó el pelo de la nuca. Y cuando inclinó la cabeza, Kagome... ¿se estremeció?

Antes de que pudiera analizar su reacción, el demonio gimió y la mordió.

Y mientras él suspiraba de placer contra su piel, ella también gimió y tembló confusa.

«No me duele.»

Sesshomaru bebió la sangre de su compañera. El delicioso líquido caliente se deslizó por su garganta. Se estremeció y estuvo a punto de alcanzar el orgasmo sólo con su sabor; se abrazó a ella con más fuerza.

Su esencia le ponía el cuerpo en llamas, incendiaba su anhelo. «Punzante y dulce...» Su erección creció, tembló.

«Tan dulce...»

Gimió y la mordió al llegar al clímax. Tembló pegado a ella una y otra vez sin que su pene desprendiera ni una sola gota, y no paró hasta que se quedó casi sin sentido.

La locura empezó a retroceder y Sesshomaru se quedó sólo con la sensación de cercanía, sintiendo una satisfacción como no había sentido nunca antes.

La presión cedió un poco y retiró los colmillos. Respiró junto al cuello de su compañera y la sintió que temblaba.

Tenía la cabeza echada hacia atrás, los labios entreabiertos. ¿Era posible que también hubiera disfrutado con aquel mordisco?

Ella le dio un golpe en el pecho, justo donde lo habían herido, y él se apartó exasperado.

«No, no le ha gustado.»

Fulminándolo con la mirada, se apartó el pelo de la cara y se la manchó con la grasa de la cuerda. ¿Le temblaba el labio inferior?

¿Había alguna hembra en el mundo capaz de aguantar lo que ella había aguantado sin llorar? Tenía la marca de su mano en el pecho, donde él la había empujado. Se la veía muy cansada, y después del mordisco parecía todavía más débil. Y ahora además estaba pálida.

Había bebido demasiado? Sesshomaru se juró que la próxima vez no bebería tanto, que sólo daría un pequeño sorbo. «Tengo que controlarme.»

Ella no se iba a echar a llorar, ¿no? No podría soportar que su compañera llorase por su culpa. No, él había soñado con cogerla en brazos y consolarla. Le preguntaría si quería que él se ocupase de todos sus problemas, y ella asentiría pegada a su cuello.

Su compañera daría sentido a su vida.

Pero Sesshomaru no sabía ni cómo pedírselo.

«¿Te he lastimado mujer...?» ¿Cómo podía decirle que no quería hacerla llorar, que necesitaba llevarla a casa y cuidar de ella?

Que jamás volvería a hacerle daño.

Cuando ella cerró los ojos y apretó las manos, Sesshomaru comprendió que no iba a echarse a llorar.

Iba a atacarlo.

Y tuvo la sospecha de que esa vez, tenía incluso más poder que la noche anterior.

Ella volvió a abrir los ojos; echaban chispas y brillaban de furia.

«Es gloriosa.» Y daba un poco de miedo.

Cuando levantó las manos y Sesshomaru vio que le brillaban, exhaló, tensó los músculos y se preparó para aguantar estoicamente su desprecio...

Hoy estoy buenita :D capitulo doble uh pues como veran a sessho van a partirle la madre por tomar de mas! Quien le quita lo bailado? Yo creo que por mas que lo mate a palos este no va a aprender