Pues aqui esta el nuevo capitulo, espero lo disfruten tanto como yo lo hice al escribirlo. No dire mas, aunque contestare algunos reviews al final del capitulo. Gracias por el apoyo, a todos.
Disclaimer: Yo no soy dueño de MLP, pero algunos personajes son de mi pertenencia. Sugerencias y criticas serán bien recidivas.
Summary: Porque ambos eran imperfectos, llenos de virtudes y sobretodo de defectos, que mostraban y ocultaban por igual. Pero al mismo tiempo, eran similares; unos perfectos incompatibles.
Perfectos incompatibles
"Uno aprende a amar, no cuando encuentre a la persona perfecta, sino cuando aprenda a creer en la perfección de una persona imperfecta"
4.- Perfectas razones para enamorarse. Parte 2
Rainbow cerró con fuerza el libro de matemáticas que estuvo intentando comprender la última media hora. El ruido de la bibliotecaria al hacerle el típico "shhh" para que se callase no hizo sino aumentar la pronunciación de su ceño fruncido. Observó el libro de matemáticas y deseó poseer rayos laser en los ojos o la capacidad para quemar con la visión, sólo para darse el placer de volver cenizas todo aquel amasijo de números sin sentido.
Pero desafortunadamente no tenía esas habilidades y lo único que le quedaba era aguantarse, soportar aquella tortura y deprimirse ante la idea de no poder aprender sola.
"Estúpidas matemáticas. No sé para que las inventaron, seguro era un amargado vejete sin vida social"
Era martes y quedaban solo cinco días para la primera prueba. Si fuera un cerebrito como Twilight que aprendía todo con solamente verlo una vez o tan responsable que con Applejack que estudiaba hasta quedarse dormida sobre los libros todo sería mucho más sencillo. Sin embargo ella era Rainbow Dash y no era por menospreciarse, pero su habilidad para procrastinar sus deberes era legendaria, para su mala suerte.
El día anterior tomó al toro por los cuernos, acudió en compañía de sus amigas a la biblioteca escolar y juntas hicieron una lista con los libros específicos que debería solicitar, incluso Twilight dejó hecha una lista con los libros necesarios. Claro que al finalizar obtuvo una pila de aproximados veinte volúmenes de los cuales algunos títulos era incapaz de comprender así que haciendo gala de su gran instinto, había cerrado los ojos y tomado los primeros dos que logró tocar.
"Álgebra avanzada para principiantes" y "Funciones trigonométricas avanzadas para tontos" habían sido los títulos elegidos por su gran instinto y en cuanto leyó el segundo lo lanzó lo más lejos que pudo, ganándose un regaño por parte de la anciana bibliotecaria y la burla de algún que otro estudiante.
Entonces, siendo el destino y su instinto quienes decidieran, tomó entre sus cosas el primer volumen y lo metió en su mochila, prometiéndoles a sus amigas leerlo y comenzar con las clases particulares al día siguiente.
Todas estuvieron de acuerdo, más cabe decir que al llegar a su casa no pasó más de quince minutos leyendo antes de resignarse. Todo era sencillo hasta las ecuaciones que utilizaban letras en lugar de números; sumas, restas, multiplicaciones y divisiones, todo era sencillo sin letras, ¿Por qué tenían que combinar español y matemáticas? ¿Qué no veían que por separadas ya eran suficientemente difíciles?
Entonces, cerrando el libro decidió continuar con su búsqueda de conocimiento en el internet. Encendió su computadora, entro al buscador y escribió "ecuaciones diferenciales" sólo para encontrarse con un millar de páginas que no explicaban en términos humanos y normales como realizarlas.
Estuvo a punto de rendirse cuando sus ojos alcanzaron a ver un vídeo de algún sujeto apuntando una vara a un pizarrón. ¿Era acaso lo que ella creía? ¿clases por internet?
"Rainbow, ¡tienes la mejor suerte del todo el mundo!"
Claro que pasó más tiempo pensando esa frase que decepcionándose de nuevo al notar que el idioma del video era algo como africano o israelí o de algún lugar por allá. Buscó y buscó algún otro video, pero ninguno estaba en su idioma o alguno remotamente parecido. Era simplemente increíble.
"Si el destino no quiere que estudie hoy, que así sea"
Aun recordaba como había cerrado el libro y haberlo guardado en su mochila para no volverlo a sacar ese día. Había pasado la mayor parte de la tarde y noche viendo videos graciosos en internet, alguna que otra película de acción y las repeticiones de la NASCAR en slow motion por décimo cuarta ocasión. Claro que cuando se dio cuenta que ya eran pasadas las once de la noche y que la idea de estudiar a esa hora era una pérdida de tiempo, se acostó en su cama dispuesta a dormir con la promesa de estudiar el doble el día de mañana.
"Definitivamente debo de dejar de hacer eso"
Suspiró resignada por quinta ocasión al recordar el día anterior y no pudo sino deprimirse más al ver la pila de libros que sus amigas ayudaran a conseguir hace un par de horas; las mismas amigas que, hace ese mismo par de horas la abandonaran en ese desolado lugar alejado de la mano de la adrenalina y la emoción.
"Vaya buenas amigas"
Pero a quien engañaba, habría hecho lo mismo y tal vez hasta durara menos que ellas; al menos entraron a la biblioteca a su lado para que no se sintiera una nerd, buscaron los mejores libros para comenzar a estudiar y antes de que concluyera la primera media hora, cada una había abandonado el recinto por diferentes razones; Twilight, quien fuera su más grande esperanza ni siquiera se encontraba en la ciudad al ser participante de un concurso de nerds en alguna ciudad remota y cuyo tema era difícil de pronunciar. Rarity, aunque estuvo igual de animada que Pinkie al momento de entrar a la biblioteca, huyó ante la gran cantidad de polvo que había en los libros y su cita semanal para "relajarse y ser consentida" en el spa que se encontraba en el centro de la ciudad. Pinkie Pie había olvidado que tendría que cuidar a los gemelos Cake ese día por encargo de los padres, Fluttershy tenía que acudir al hogar de mascotas abandonadas esa misma tarde y Applejack, la peor de todas, le había pedido perdón por que ese día tenía una cita con su novio y en palabras de ella: "ya he pospuesto nuestra salida por mucho tiempo, sería injusto volverlo a hacer"
¿Y ella? ¿No era una injusticia dejarla sola a merced de un examen de matemáticas que se acercaba día con día y que amenazaba con truncar sus sueños de convertirse en una deportista a nivel profesional? Parecía que su amistad sólo funcionó para ayudarle a buscar una torre de libros que se tambaleaba peligrosamente haciéndola pensar que en cualquier momento le caería encima y la sepultaría viva.
"Malvadas, egoístas, ingratas. Tanto que las he ayudado"
Volvió la mirada de nueva cuenta hacia el libro que descansaba frente a ella. Analizó por segunda ocasión el título y suspiró exasperada, ni siquiera sonaba remotamente atractivo para capturar la atención de alguien; ¿Quién sería lo suficientemente nerd para leer algo así por mero gusto? ¡Ja! Se imaginó a Twilight sin cejas por la combustión espontánea de estas al leer cosas así. Sacudió la cabeza instándose a concentrarse en la lectura y no pasaron más de treinta segundos cuando frunció el ceño al observar una hormiga avanzar campantemente por la mesa.
"¿Cómo harán las hormigas para llegar a estos lugares?"
—¡Hey Dash! —gritó alguien a su derecha.
Rainbow volteó la mirada hacia la ventana y no pudo evitar sonreír ante la vista del chico que la saludaba desde el exterior. Soarin se hallaba ahí, a unos metros de distancia saludándola con un gesto exagerado y cómico de su mano.
El ruido de la bibliotecaria al callarlos se escuchó a lo lejos haciéndoles sonreír. Rainbow se puso de pie y obedeciendo la silenciosa seña de su amigo se acercó a la ventana para sentarse en el alfeizar.
—¿Qué haces aquí? —preguntó ella sin borrar la sonrisa. —¿No se supone tenían practica hasta la tarde?
—Sí, pero me estaba preguntado ¿por qué no has asistido a los últimos entrenamientos?
—Oh bueno, eso… Eh estado algo ocupada.
—¿Tendrá algo que ver lo de tu examen de matemáticas para pasar el semestre?
—¡¿Qué?! —preguntó ella enojada; la red de chismes en la escuela era increíble. —Nada que ver… solo estoy dando unos repasos para las materias.
Soarin la observó sin creerle absolutamente una palabra. Dirigió su mirada a la torres de libros y en todos aquellos títulos las palabra "matemáticas" brillaba por su presencia. Volvió la mirada a la chica de cabello multicolor y le sonrió tentándola a volver a negar su pregunta.
Rainbow suspiró. —Está bien, si, tiene que ver con el examen de matemáticas de la próxima semana.
Rainbow dirigió la mirada de los libros a su compañero y viceversa. No se hacía ilusiones con quien fuera uno de sus amigos, Soarin Dash era el capitán del equipo de futbol y también era uno de los mejores deportistas de la escuela, pero el hecho de que estuviera ahí junto a ella y que hubiera notado su desaparición la halagaba y le hacía tener una cálida sensación en el pecho que sin poder controlarlo subía a su rostro y le calentaba las mejillas.
—Oye, y hablando de otra cosa —comenzó a decir Soarin mientras desviaba la mirada a otro lado. —Creo que terminaremos temprano; ¿te gustaría ir a tomar algo? Digo, si gustas y cuando termines claro.
Rainbow tuvo que girar su cabeza para que él no viera el gran color rojo en sus mejillas. ¿De qué estaba hablando ahora? ¿Salir juntos? ¿Cómo una…cita? Esto no podía ser, era algo repentino y por mucho que desearía decir que si, tampoco podía descuidar sus estudios… por muy atractivo que fuera el chico.
—… no lo sé, aún tengo mucho que hacer —respondió indecisa aquel montón de libros que la esperaba.
Soarin a su lado, no pudo evitar parecer decepcionado con la respuesta y Rainbow lo notó. ¿Desde cuándo Soarin estaba tan interesado en salir con ella? Apenas y se hablaban con confianza en los partidos y ni siquiera hablaban fuera de estos, sólo unos escuetos saludos entre clases y en los pasillos y de ahí nada más.
Pero eso no evitaba que ese chico hubiera llamado su atención de una manera increíble. No solamente era un excelente deportista, sino que era muy amable y siempre estaba rodeado de gente, de amigos y gente que lo quería. Sin duda Soarin era un chico especial y tal vez fuera aquello especial lo que la hizo fijarse en él. Pero de ahí a pensar en algo mas era diferente; no estaba lista para pensar en esos temas y sinceramente, la idea de estar al lado de un chico haciendo o diciendo cosas cursis no le agradaba del todo, pero si tuviera que pensar en alguien para hacer todo eso, ese alguien seria Soarin.
—Bien… tal vez si fuera un rato.
Rainbow observó como la sonrisa del chico se expandía por todo su rostro y se sintió feliz por aquello. Pocas personas podían presumir de ser causantes de una sonrisa tan grande en la cara de Soarin y ser una de ellos la hacía sentirse especial.
—Eso es excelente, Rainbow —dijo el alejándose un poco de la ventana. —Déjame despedir a los chicos y regreso en un santiamén.
Ella lo observó alejarse a paso veloz con una sonrisa en los labios. Su corazón latía desbocado contra su pecho y sentía que si abría la boca podría gritar de júbilo. Soarin la había invitado a tomar algo… ¿eso era como una cita? No lo podía creer, era una cita, porque si lo era ¿no?
"¡Oh my gosh! ¡Oh my gosh! ¡Oh my gosh! ¡Oh my gosh!"
¿Que se supone debía hacer ahora? Obviamente actuaria normal, como ella era, pero se sentía nerviosa y aquellos pensamientos funestos donde hacia algo tonto y se avergonzaba frente a Soarin no dejaban de aparecer en su cabeza.
Los nervios la traicionaban y dejaban su mente en blanco. Sabía que debía ser ella misma, nunca cambiaría por un chico, pero ¿y si el esperaba que se portara más femenina? ¿o si él se avergonzaba por estar con una chica que parecía más chico que otra cosa?
Malditas fueran esas chicas que le dijeron marimacho. Debía buscar ayuda, alguien que supiera de estas cosas, alguien que ya tuviera experiencia en esto de las parejas y… ¿acaso dijo parejas? ¿ella quería ser pareja de Soarin? ¿novios?
¡¿Qué demonios estaba pasándole?¡
Tomó sus cabellos con desesperación sin saber que hacer a continuación. Odiaba sentirse así de confundida y ni siquiera estaba segura de que Soarin le gustara, pero aun así, se sentía nerviosa e idiota cuando estaba cerca de él… malditas hormonas adolescentes.
¡Rarity! Eso era, ella podría ayudarla en este tipo de cosas. Saco su celular y buscó entre los contactos. Con dedos temblorosos pulsó la tecla de llamada y esperó impacientemente ante el sonido de espera de la llamada.
Apenas se escuchó la voz de su amiga cuando ella colgó de repente. ¿Qué rayos pensaba ahora? ¿Pedirle ayuda a Rarity? ¡¿Acaso se había vuelto loca?! Rarity era la peor persona para pedirle consejo, no la quería escuchar diciéndole cosas como vestirse mejor, usar maquillaje, ¡usar vestido! Primero muerta antes que utilizar un vestido. Pero era la única opción, ninguna de las demás tenía gran experiencia en esos tópicos como su diseñadora amiga, claro Applejack tenía novio, pero los dos parecían un par de perdidos en eso, no eran buenos árboles para arrimarse.
Miró con terror su celular cuando este comenzó a timbrar en su mano. El nombre de Rarity titilaba en la pantalla y supo que esta no la dejaría de llamar hasta responder. Suspiro nuevamente resignada y contestó.
—Rarity, hola —dijo ella primero.
"Rainbow, querida. ¿Se puede saber la razón de tu llamada? Me colgaste apenas conteste cariño"
Ella paseo su mirada por todo el lugar, buscando alguna cosa con la que excusarse cuando la vio. A lo lejos, justo en la entrada, su vieja amiga Gilda caminaba por el pasillo hacia algún lugar.
—Disculpa… es que… Gilda
"¿Gilda? ¿Tú amiga? ¿Qué pasa con ella?
—Esto… ¿Cómo explicártelo?... Ella tiene un problema
"¿Problema? ¿Qué clase de problema?"
Rainbow golpeo su frente con la palma de su mano. Rarity no se tragaría la historia de que su amiga estaba enamorada de un chico, pero era la única opción, tenía que seguir el cuento para que al menos no fuera tan obvia la situación. Ojalá Gilda no se vaya a enterar.
—Un chico la invitó a salir y… al parecer no sabe qué hacer.
"¡Oh cariño, que lindo! ¿Está ahí en la biblioteca contigo? ¿Por qué no me habló ella? ¡Comunícame con ella!"
—Oh, es que ella está muy avergonzada para hablar —respondió mirando a todos lados para estar segura que nadie la escuchaba. —¡Vamos Gilda no seas tan tímida!
"¡Rainbow no seas así con tu amiga! Es obvio que este insegura, puede que sea su primera cita y no sabe qué hacer, es normal"
—Bueno, bueno, ya está bien. —hizo una pausa y luego preguntó. —Entonces… ¿Qué crees que debería hacer?
La pregunta había salido de sus labios con inusual curiosidad. Tal vez Rarity había caído o simplemente estaba siguiéndole la corriente pero no podía desaprovechar esa gran oportunidad. Debía seguir con el juego.
"Oh, bueno. Eso depende"
—¿De qué?
"¿Le gusta este chico? Si el chico en cuestión está enamorado de ella pero ella no siente nada por él, no sería correcto darle ilusiones, sin embargo, si ambos se gustan entonces no habría problema alguno"
Esa era la cuestión más importante. ¿Soarin le gustaba? Rayos, ni siquiera sabía eso; no estaba segura de nada. Soarin era un
—Ella no está segura.
"Bueno, tal vez sería correcto aceptar. Puede que algo nazca durante la cita."
—¿De verdad los crees? Err, digo, ¿tú crees que todo resulte bien?
"Eso dependerá de ellos Dashie; si entre ellos existe esa magia, entonces no hay nada de qué preocuparse, estarán juntos sin importar nada. Además, es muy probable que al chico le guste ella, después de todo, él la invitó"
Rarity tenía razón. No tenía por qué preocuparse, él la había invitado no ella a él. Entonces todo sería cuestión de actuar como siempre y ser ella misma, divertirse. Pero entonces, ¿por qué sentía esa pequeña molestia cuando pensaba en la ausencia de esa magia?
"¿Rainbow? ¿sigues ahí? ¿Rainbow?"
—¿Eh? ¡Ah, sí! Aquí sigo —hizo una pausa para pensar en lo siguiente que diría pero la risa de Rarity desde el otro lado de la línea la detuvo. —¿Qué es tan gracioso?
"Oh nada, nada. Es que no creí que alguien te invitara a salir tan pronto, Dashie"
—¿De qué hablas? —cuestionó ella mirando a todos lados, esperando encontrar a su amiga cerca descubriendo la farsa, mas sin embargo no había nadie cerca. ¿Cómo lo averiguó?
"Gilda acaba de pasar frente a mí. Dudo mucho que este contigo"
Oh cielos. Lo peor que podía pasar, sucedió. Rarity la había descubierto en el peor momento y seguramente al día siguiente sería el mejor chisme de la escuela. ¿Por qué tenía que pasar esto?
"Dashie tranquila, no me gusta que quisieras ocultármelo pero creo conocer la razón. No te preocupes de nada, estamos aquí para apoyarte y si tú necesitas nuestra ayuda, puedes pedirla. Para eso estamos las amigas, ¿no?"
—Sí, creo que si —respondió sonriendo. Tal vez había pensado mal de su amiga, Rarity podría ser muchas cosas pero no era una chismosa o al menos, no con sus amigas.
"Entonces… ¿puedo saber quién es ese chico?
—…¡No! —contestó ella azorada.
"Bien, sólo porque es una ocasión especial te dejara en paz, pero quiero que me cuentes todo con lujo de detalles después, ¿está bien? Y no creas que eh olvidado que deberías estar estudiando Rainbow."
—Tranquila, aún quedan cuatro días para el examen. Estoy segura que todo saldrá bien.
"Como dije, sólo por ser una ocasión especial Dashie. No podemos permitir que salgas mal en ese examen"
Rainbow sonrio y volteo la mirada hacia la puerta de la biblioteca donde Soarin llegaba. Al parecer habia tomado una ducha rápida y se había cambiado de ropa. De nuevo, los nervios la invadieron y aquel palpitar acelerado de su pecho volvió a subir a sus mejillas.
—Gracias Rarity… y gracias por los consejos; le diré a Gilda lo que dijiste.
Del otro lado de la línea Rarity sonrió enternecida. Rainbow era muy terca cuando hablaba de sus sentimientos. "Está bien, deséale suerte de mi parte. Hasta luego Dashie."
La línea se cortó y Rainbow alzó su mano llamando la atención del chico de cabello azulado. Enseguida guardó su celular y sus cosas en la pequeña mochila que cargaba y se dirigió a la salida con la sonrisa y un tierno sonrojo en sus mejillas.
No estaba segura si sentía algo por Soarin, pero admitía en el fondo, que ese chico le hacía sentir cosas que nadie más podía producir y eso, le agradaba en demasía.
Detrás de ella, la bibliotecaria miraba a la pareja salir con el ceño fruncido. Rainbow Dash había dejado todos los libros en la mesa, no los había acomodado como se supondría que debía hacer. Sonrió negando con la cabeza, la perdonaría por esta ocasión, después de todo, era una ocasión especial.
~CONTINUARA~
¿Y bien? ¿Que les parecio? Creo que para este momento ya estarán pensando en como continuara la historia, pero déjenme decirles que quiero meter algunas sorpresillas para la pareja principal; amo el drama y los celos y habrá mucho de ello aquí.
Miles de gracias a Filomental, Riuk-1234, Bronislaw, drake 12, GoFlutterGuy, clamax, Sunny, Kerix, Diox y alicornio ´Angelical. Muchas gracias por sus comentarios, de verdad hacen que quiera mejorar la historia para que no se decepcionen.
Ahora si, me despido. Nos leeremos luego, ¿vale? Cuidence mucho.
Atte. Aspros
