Adaptación de la Novela Wanted de Kelly Elliott. Los nombres de los personajes originales fueron intercambiados por los de la saga Crepúsculo, Stefhenie Meyer. Dicha adaptación es sin fines de lucro y se reservan todos los derechos a ambas autoras.
Prologo
Bella
Siete años de edad...
Me encontraba llorando contra la pared. Mami actuaba extraño de nuevo y eso me asustaba. Así es como actúa cuando bebe la cosa mala que Jefferson llama cerveza. Sólo quiero correr y escapar antes de que me vea de nuevo y grite. Dijo que iba a hacerme galletas y que iríamos al parque a jugar en los columpios. Me ponía feliz sólo con pensar en cuánto nos divertiríamos.
Mami ha estado enojada desde que su amigo llamó. Me dijo que no íbamos a ir al parque porque se sentía triste y necesitaba un trago.
—No te divertirías en el parque de todos modos, Bella. —Pero sabía que sí, porque amaba los columpios en la escuela. Desearía que Jasper estuviera en casa; mi estómago duele demasiado y tengo mucha hambre.
Entonces, gritó mi nombre—: ¡Bella! —Salté y rápidamente me sequé las lágrimas. Si me veía llorando, se enojaría conmigo otra vez. Me acerqué a ella muy despacio.
Se encontraba sentada en la mesa de la cocina con la cara entre las manos. — ¿Sí, mami?
Levantó la mirada hacia mí y frunció el ceño. Sé en quién está pensando cuando me mira de esa manera. Me dice todo el tiempo que tengo sus ojos. Jasper dice que mis ojos son como el azul del cielo.
Mami tiene el cabello castaño muy oscuro. Mi cabello es mucho más claro que el de mami. A Jasper le gusta cepillar mi cabello y siempre me dice lo bonita que soy y que soy una princesa. Dice que algún día, un príncipe vendrá y me salvará y me llevará lejos de este horrible lugar. Mami nunca me dice que soy bonita, sólo me dice que me parezco a papi. Odia a papi.
— Bella, Bella, Bella. —Dijo la L de una manera muy graciosa, como si tuviera problemas para decirla—. ¿Sabes que nunca serás querida? Nadie te amará jamás, así como yo nunca he sido amada. Ningún hombre te querrá realmente. Tienes que saber eso ahora. Me gustaría que alguien me hubiera dicho eso. Mierda, me habría ahorrado un montón de dolor.
Mami seguía hablando gracioso. ¿Ya no me quería?
—Mami, lo siento por lo que sea que hice. Por favor, no te enojes conmigo. ¡Por favor, quiéreme, mami! —grité. Sólo se puso a reír y luego puso la cabeza entre sus manos de nuevo y me dijo que saliera de su vista. Tenía una rara sensación en mi pecho y estómago. ¿Por qué me era tan difícil respirar? Me acerqué a la esquina de la cocina y me senté.
¿Cuándo llegará a casa Jasper? Sólo quiero a Jasper… necesito a Jasper.
—Nunca serás querida por nadie… recuerda eso, Bella, cariño. Recuérdalo…
Nueve años después...
Mike me había traído a mi pizzería favorita para mi cumpleaños número dieciséis. Me sentía tan emocionada. Llevábamos saliendo por cuatro meses y era tan dulce, sólo me besaba y nunca trataba de ir más lejos, algo que era muy agradable. Decía que amaba cuán inocente era.
Mientras esperábamos por nuestra pizza, me disculpé y fui al baño. Me hallaba de pie frente al lavabo cuando una chica con un hermoso cabello rubio se acercó. La reconocí de la escuela. Creo que cursaba en undécimo grado, como Mike.
Sonreí mientras se acercaba a mí, pero me dio una sonrisa triste a cambio.
—Bella Swan, ¿cierto?
—Sí, lo siento, te reconozco, pero no puedo recordar tu nombre.
—Está bien, realmente no esperaba que supieras quién soy, Bella. Mi nombre es Jessica.
Oh, había oído hablar de esta chica. Alice dijo que era fácil y que cada chico con un pene funcional la follaba.
—Bella, realmente me agradas. Me gusta cuán dulce y amable eres con todos. Me gustaría ser más como tú.
¿¡Qué!? ¿De dónde demonios viene esto?
—Eh, gracias, Jessica. Es muy dulce de tu parte decir eso.
—Bella, iré al grano. ¿Sabes dónde estuvo Mike anoche? Sólo pregunto porque creo que mereces la verdad.
Asentí. Tuve un mal presentimiento acerca de a dónde iba esto.
Las palabras de mi madre vinieron a mi cabeza.
Nunca serás querida por nadie…
—Sí, él estuvo, ehm, en un grupo de estudio en la casa de Eric.
Jessica parecía triste. Sus ojos se llenaron de lágrimas y alejó la mirada de mí.
—No estuvo allí, Bella.
— ¿Cómo lo sabes?
Bajó la cabeza y pude ver las lágrimas cayendo de sus ojos. Oh, santo infierno.
—Lo sé, porque anoche me folló en el asiento trasero de su coche.
Sólo me quedé allí… aturdida. No podía creerlo. No, esto no me estaba sucediendo. ¡Pensé que él era diferente!
Oh, Jesús… Me sentía como si estuviera a punto de vomitar.
— ¿Por qué me estás diciendo esto?
—No quería decirte, pero realmente me agradas y eres tan inocente y ese cabrón no merece tenerte en su brazo como un trofeo mientras va a tus espaldas y folla a todo con un coño. Lo siento, Bella. No era mi intención lastimarte. Espero que puedas perdonarme algún día.
Sacudí la cabeza para aclarar mis pensamientos. La miré directamente a los ojos y pude ver cuán apenada y avergonzada se sentía.
—Gracias por decirme, Jessica. Realmente lo aprecio.
Traté de recomponerme antes de girarme y salir del baño. Mientras caminaba de vuelta a la mesa en donde Mike se sentaba, tuvo el descaro de sonreír y guiñarme. Debía haber visto a Jessica salir del baño detrás de mí, porque su expresión cambió por un segundo.
Caminé hasta él y le di mi mejor sonrisa.
—Oye, Bella, ¿algo va, eh, mal?
—Nop… Sólo me di cuenta de algo, Mike.
Miró a su alrededor como si estuviera buscando a Jessica… o tal vez buscaba una salida.
—Ah, ¿qué es, Bells?
Alargué el brazo, tomé un trozo de pizza y le di un mordisco, luego miré su bonita camiseta blanca y sonreí.
— ¡Me di cuenta de que no eres más que un bastardo infiel! —Golpeé la pizza justo en su pecho y luego tomé su cerveza de raíz y la vertí en su cabeza.
Mientras me alejaba de Mike, hice una nota mental para hacer que Jasper pateara su trasero.
¡Nunca iba a salir con alguien de nuevo!
Espero que les guste! Issa!
