Hola a todos los lectores muchas gracias por sus comentarios en verdad me alegro de q les guste la historia, esta es una adaptación de la saga mythos academy de la autora Jennifer Estep, los personajes de naruto no me pertenece.


La Guerra Del Caos

El resto del día avanzó lentamente, especialmente por la clase de Mitología de la Profesora Kurenai. Me quedé mirando por la ventana, preguntándome si Inorealmente aparecería en mi dormitorio para ayudarme con la computadora de Kin si la Valquiria me dejaría esperando para delatarme con alguien…

—…Dada la terrible tragedia y el shock que todos habíamos experimentado, pensé que hablaríamos hoy sobre el Cuenco de Lágrimas y su importancia en la Guerra del Caos. —La suave voz de Kurenai cortó mis reflexiones.

Mi cabeza se tornó hacia ella.

¿Kurenai iba a hablar sobre el Cuenco?

¿El que había sido robado?

Realmente esto podría ser útil, en vez de las cosas habituales sobres las que hablaba sin cesar. Todo lo que hablaba era sobre Dioses, Diosas y chicos prodigios Guerreros que no terminaba de creer. Al menos, eso no lo hubiera creído antes de esta semana. El jurado todavía estaba en ello.

No era la única que de repente mostró más interés. Todo el mundo se enderezó y miró a la Profesora.

Kurenai nos dijo que miráramos en la página 379 de nuestros libros de Mitología. Pasé hasta llegar a la página, y allí estaba: una ilustración del Cuenco de Lágrimas, el mismo Cuenco que Kakashi me había mostrado en la biblioteca. Lucía tal y como lo recordaba. Redondo, oscuro, embotado, llano. No parecía gran cosa, ciertamente no como un Poderoso Artefacto por el que valía la pena matar.

—Loki siempre fue un Dios estafador, jugándole bromas a los otros Dioses y a los mortales, pero eventualmente, sus travesuras se volvieron malas, y sus trucos se volvieron crueles. Entre sus muchos crímenes, Loki fue responsable de la muerte de Balder, el Dios Nórdico de la luz. Loki engañó a otro Dios para que le arrojara a Balder una lanza de muérdago, que atravesó su corazón y lo mató —explicó Kurenai—. Como parte de su castigo por esto y sus otros crímenes, Loki fue encadenado debajo de una gran áspide, o serpiente, que

constantemente goteaba veneno sobre su rostro. Una forma muy ruda de tortura. Se suponía que Loki debía quedarse allí por toda la eternidad, encerrado para que nunca pudiera herir a alguien más. Pero, desde luego, engañó a Sigyn, su esposa, para que lo liberara, y escapó.

—Entonces, ¿dónde entra el Cuenco? —preguntó una chica en el salón.

Kurenai sonrió. —Paciencia, Matsuri. Estamos llegando. Ahora, el Cuenco que ven en sus libros es el que Sigyn utilizó para recolectar el veneno de la serpiente. A pesar de sus crímenes, Sigyn amaba demasiado a Loki, y ella sostuvo el Cuenco sobre su cabeza, capturando tanto veneno como pudo para evitar que goteara sobre su marido y lo quemara. Pero al estar allí, Sigyn también se expuso al veneno, el cual quemó gravemente sus manos y brazos.

Para mí, Sigyn era un poco... Loki fue quien logró matar a otro Dios, no ella. Debería haberlo dejado ser castigado; sin tratar de disminuir su dolor, sin dejarlo escapar, y sin herirse a sí misma en el proceso. O tal vez yo estaba sedienta de sangre desde que la policía nunca había capturado al conductor ebrio que se había estrellado contra el coche de mi madre. No me hubiera importado verlo, quienquiera que fuese, encadenado bajo una serpiente gigante con veneno, ácido, o lo que sea que goteara sobre su rostro.

—Cuando el Cuenco se llenó, Sigyn tuvo que vaciarlo, permitiendo que el veneno goteara libremente sobre el rostro de Loki, causándole un dolor inimaginable. Cuando Sigyn volvió con el Cuenco vacío, antes de que lo levantara una vez más, las lágrimas de Loki gotearon en él, mezclándose con el veneno. Es por eso que se llama Cuenco de Lágrimas —terminó la Profesora Kurenai.

Ella nos dijo que pasáramos la página. Había una ilustración mostrando una serpiente gigante enroscada alrededor de un árbol; su cabeza colgando hacia abajo, su boca abierta lo suficientemente amplia como para mostrar sus colmillos curvos, una gota de líquido colgando al final de cada uno de ellos.

Loki estaba acobardado bajo la serpiente. El dibujo a pluma y tinta mostraba al Dios en completa agonía; su boca abierta en un grito silencioso, los músculos de su cuello y brazos abultados con el esfuerzo de tratar de liberarse de las Cadenas Mágicas que lo ataban. Sus rasgos eran borrosos en el dibujo, pero la mitad de su cara parecía estar derretida. Debido al veneno, supuse.

—Entonces, sabemos por qué Loki fue encadenado la primera vez… sus acciones resultaron en la muerte de otro Dios. ¿Pero por qué Loki fue encadenado por segunda vez varios siglos después? ¿Y por qué sigue encadenado incluso ahora? —preguntó la Profesora Kurenai.

—Porque él comenzó la Guerra del Caos —comenzó a decir Shikamaru frente a mí.

—Sí y no, Shikamaru —respondió la Profesora Kurenai—. Loki fue encadenado porque él era el Caos. Todos los Dioses tenían su propio lugar en el orden natural de las cosas. Loki era el Dios de las travesuras. Pero él quería más que sólo hacer bromas… quería gobernar sobre los otros Dioses. Sobre todo y todos; Dioses, mortales, y todas las criaturas en el medio. Loki era perspicaz y muy, muy astuto. Sabía que no podía derrocar a los otros Dioses él sólo. No tenía el poder para eso. Así que empezó a hablar con otros —Dioses, mortales, y todas las criaturas en el medio— susurrándoles cómo cambiarían las cosas, cómo "mejorarían" si él estaba a cargo. Pasó de ser un Dios de las travesuras a sembrar discordia, a colocar a las personas unas contra otras, a hacerles sentir deseos por el poder y a hacer cualquier cosa para conseguirlo… incluso matarse entre sí.

Tengo la sensación de que fue un poco más complicado que todo eso, que tal vezKurenai estaba embruteciéndolo para nuestras mentes adolescentes, pero obtuve la esencia de las cosas. Loki: malo. Otros Dioses: buenos.

—Eventualmente, Loki convenció a los demás para que lo siguieran, y creó su propio ejército de Dioses, Criaturas y Guerreros mortales. Les llamó los Akatsukis. Y cuando tuvo suficientes seguidores, cuando terminó de acumular suficiente energía, Loki salió de su escondite, se levantó con su ejército, y desafió a los otros Dioses, quienes se juntaron con sus propios Guerreros y criaturas para formar elColmillo blanco —continuó la Profesora Kurenai—. Entonces los Akatsukisl lucharon contra los miembros de Colmillo blanco, y el mundo se sumió en la Guerra del Caos. Hermano contra hermano, hermana contra hermana; familias fueron destruidas, sacrificadas, o peor. Se prolongó durante la mayor parte del siglo, y Loki estaba en la cúspide de la victoria cuando un Dios se atrevió a desafiarle en un combate individual.

¿Y quién era ese Dios?

Nike, la Diosa Griega de la Victoria.

De alguna manera, supe la respuesta incluso antes de que Kurenai dijera las palabras: —Nike, la Diosa Griega de la Victoria —finalizó—. Loki rió, pero accedió a la solicitud de Nike, que el ganador de la batalla también ganaría la guerra. Que quería decir que la Guerra de Caos se detendría o bien consumiría todo el mundo.

En este punto, todos estábamos al borde de nuestros asientos, incluso yo, Sakura Haruno, la chica Gitana que realmente no creía nada de esto. Todos querían escuchar cómo terminaba, cómo Loki era derrotado cuándo se perdió toda esperanza. Incluso si no era verdad, todavía eran una gran historia, tan buena como cualquier historieta que había guardado en mi dormitorio.

—Por supuesto, Loki pensó que iba a ganar —dijo Kurenai—. Se había vuelto extremadamente poderoso en ese momento, y ningún Dios, Guerrero, o criatura podía levantarse contra él. Pero olvidó una pequeña cosa… que Nike era la Diosa de la Victoria.

—¿Y qué? —preguntó un chico Vikingo detrás de mí—. ¿Qué importaba si era la Diosa de la Victoria si Loki tenía todo este poder?

Eso fue más o menos lo mismo que yo estaba pensando. Pero en lugar de estar molesta por la pregunta, la Profesora Kurenai le dio una sonrisa triunfal.

—Porque Nike es mucho más que sólo la Diosa de la Victoria, ella es la personificación de ella, el mayor espíritu. En la manera en la que todo Dios es la esencia de algo. Nike es la Victoria en sí misma, y además, ella nunca puede ser derrotada.

Kurenai paró, dejándonos a todos intentar abrazar nuestras mentes alrededor de esa extraña afirmación. Nike, la Diosa Guerrera patea traseros. Lo tengo.

—Pero Nike no estaba sin ayuda. Ella tomó su gran Espada de la Victoria para la batalla, junto a un escudo especial que le entregó uno de los reyes Espartanos. Y había otros Artefactos con los que los miembros del Panteón solían vencer a los Cosechadores. Con Nike siempre estaba un simple Guerrero, un guardia personal que mataba a todos esos en el camino de la Diosa para que ella pudiera alcanzar al indemne Loki. Loki, por supuesto, siendo embaucador como era, intentó asesinar a Nike antes de que ella pudiera alcanzarle en su batalla, pero el guardia de Nike evitó que eso ocurriera.

Kurenai paró un momento para tomar una respiración. Un sonrosado sonrojo coloreó sus mejillas bronceadas, y sus ojos Rojos brillaron. Esto era la mayor excitación y animación que había visto nunca de la Profesora. Debía disfrutar realmente hablar sobre esta batalla en particular. Seguramente estaba haciendo que lo viviera.

—Así que Loki y Nike lucharon una gran batalla. Y no estaban ellos dos solos, luchando. Todos sus seguidores estaban allí también. Los Akatsukis y miembros del Colmillo blanco. Algunos historiadores proclaman que la batalla duró días; otros dicen que fueron semanas. Pero cuando ella finalmente consiguió acercarse lo suficiente para golpear, Nike hizo lo que ningún otro Dios pudo hacer: derrotó a Loki.

Pasamos a la siguiente página en nuestros libros de texto, y había un dibujo a bolígrafo y tinta de Nike.

La Diosa se alzaba sobre un hombre en el suelo debajo de ella. Sus sandalias descansaban en su pecho, su espada contra su garganta. Un escudo redondo colgaba de su costado. Ella parecía orgullosa, fuerte, y de alguna manera seria al mismo tiempo. Incluso aunque era sólo un dibujo, había una fría, dureza, y terrible belleza en ella.

Su regia figura era un inhóspito contraste con el hombre a sus pies: Loki. Él parecía igual que en las otras ilustraciones. Su boca abierta en un grito enfadado, sus ojos estrechados como rendijas de serpiente, sus gestos derretidos retorcidos en algo oscuro, peligroso, y feo.

Durante un momento, la imagen osciló delante de mí, las figuras se movieron una y otra vez como si fueran reales, como si actualmente estuviera allí observando la batalla con mis propios ojos. Podía oler la sangre, sentir el espeso humo atascando mis pulmones, oí la maldición viciosa de Loki sonando en mis oídos…

Parpadeé. Los sentimientos desaparecieron, y una vez más estaba mirando una simple ilustración. Eso era un poco espeluznante. Me incliné hacia atrás alejándome del libro. De acuerdo, muy espeluznante.

—Después de la batalla, Nike y sus seguidores encadenaron a Loki una vez más, sellándole lejos de este mundo, el Reino Mortal, con la ayuda de los Artefactos que ellos y los Akatsukis habían creado. En estos días, Loki permanece encarcelado. Pero aún tiene sus seguidores, sus Akatsukis, gente, Dioses, y criaturas que quieren liberarle y zambullir al mundo en una segunda Guerra del Caos. Lo cual es el por qué todos ustedes están aquí.

La brillante mirada de Kurenai fue de estudiante a estudiante, cara a cara, hasta que miró a todos en la sala, incluida yo. —Todos ustedes son descendientes de los más magníficos Guerreros del Colmillo blanco, están aquí para aprender cómo controlar y aprovechar su Magia y habilidades de lucha para que puedan protegerse en el mundo de los Akatsukis y evitar que liberen a Loki y nos zambullan a todos en una Segunda Guerra del Caos…

La campana sonó, interrumpiendo el resto de la conferencia de Kurenai, pero ella había cautivado a la clase entera con su charla. Varios estudiantes parpadearon, sacudieron el hechizo de sus palabras, antes de alcanzar sus bolsas. Yo hice lo mismo.

Me puse de pie y había comenzado a dirigirme a la puerta con los otros cuandoKurenai me llamó.

—Sakura —dijo ella—. Espera un minuto, por favor.

Hice lo que me pidió, hundiéndome en mi silla. Unos pocos de los otros chicos, incluyendo Shikamaru, me miraron, pensando que estaba en algún tipo de problema. Me preguntaba si Kurenai sabía que había entrado en el dormitorio de Kin robado su portátil. Eso era lo único que había hecho que podía meterme en un problema mayor. Pero ¿cómo podía saber Kurenai eso? No había ninguna manera de que pudiera, a menos que Ino Yamanaka me hubiera delatado.

La Profesora Kurenai enderezó unos pocos papeles en su pódium de madera, luego caminó y se posó en un escritorio delante de mí. —No hemos tenido oportunidad de hablar ayer, pero quería preguntar cómo estás, Sakura. Sé que lo qué ocurrió en la biblioteca... que encontrar el cuerpo de a kin fue una gran sorpresa para ti.

Así que ella no sabía que había entrado en la habitación de la Valquiria después de todo. Intenté no dejar que se mostrara el alivio. —Estoy bien, creo. Sólo intento... tratar con ello, a mi propia manera.

No la dije que mi propia manera involucraba romper, entrar, y chantajear. Hasta ahora. El día no había terminado aún.

La Profesora Kurenai me miró, sus ojos rubí suaves y amables. —Bueno, si quieres hablar de ello, o algo más, cualquier cosa, por favor quiero que sepas quesiempre estoy aquí para ti, Sakura.

Durante un momento, me pregunté por qué ella estaba tan preocupada por mí. Sí, era algo así como un testigo de asesinato, y supuse que Kurenai era sólo una buena persona de esa manera. Pero nunca había visto a la Profesora hasta el día que se había mostrado en la casa de mi Abuela y anunció que yo iría a Mythos. Ahora, parecía como si ella se estuviera tomando un especial interés en todo lo decía y hacía, dentro y fuera de clase.

—Um, de acuerdo. ¿Así que puedo irme ahora? —pregunté, cambiando en mi asiento—. Tengo una, eh, cita.

Kurenai sonrió. —Por supuesto. Sólo quería asegurarme que estabas bien. Sé que venir a Konoha este año ha sido un poco de ajuste para ti, Sakura.

Solté un tipo de bufido. Ella no tenía ni idea. Nadie la tenía.

Kurenai volvió al pódium. Me puse de pie, recogí mi mochila, y comencé a irme. Pero entonces pensé sobre algo que Kurenai había dicho durante la conferencia. Algo que me había estado molestando desde que había llegado a la Academia hacía dos meses.

—¿Profesora?

—¿Sí, Sakura? —dijo ella, girándose para mirarme.

—Si todo lo que dijo es cierto sobre que todos los chicos en Konoha son descendientes de todos esos grandes Guerreros, entonces, ¿por qué estoy aquí? No soy una Valquiria ni una Amazona o una Espartana o una Vikinga. No soy nada de eso después de todo. Sólo soy una Gitana. No hay grandes Guerreros en mi familia, al menos no que yo sepa.

Alguna emoción destelló en los ojos de Kurenai, pero no pude ver bastante ya quésus ojos su volvieron taciturnos por un momento. La Profesora me miró durante varios segundos antes de hablar otra vez.

—No todos en Konoha saldrán para ser un gran Guerrero —dijo Kurenai finalmente—. Algunos serán Curanderos, Estudiosos, o Profesores. Hay muchas maneras de luchar contra los Akatsukis, y no todos ellos se involucran usando una espada. Tú tienes tus propios dones, Sakura. Eres especial a tu manera. Estás aquí en Konoha para que podamos

enseñarte cómo tomar toda la ventaja de tus poderes, de tu Psicometría. Es un don bastante raro, ya sabes, tacto Mágico, además que tus ojos son muy especiales también.

¿Tacto Mágico? Y ¿mis Ojos?, Me pregunté qué quería decir Kurenai con eso, desde que nunca había oído que mi Psicometría fuera llamada así antes y además que tenían de especial mis ojos. Y yo, no sabía cuán raro era porque nadie me lo había dicho. Sólo era algo que podía hacer, algo que me hacía una Gitana, lo que fuera que realmente fuera. Todos parecían saberlo excepto yo.

Kurenai se giró de vuelta a sus papeles en su pódium, y me di cuenta que ella no iba a darme nada más que una respuesta así. Al menos, no hoy.

Así que tiré la mochila sobre mi hombro y dejé la clase, una vez más con más preguntas que respuestas sobre quién era, lo que podía hacer, y por qué estaba aquí en la Academia Konoha, un lugar donde tan obviamente no pertenecía.


Espero que les haya gustado el capi, review?.