No se esperaban una continuación tan rápido, ¿verdad? Considerando todo lo que tardo a veces, es perfectamente normal. En vista de que me tarde demasiado en subir el capitulo anterior, me di a la tarea de subirles este capitulo lo mas rápido que pude. En lo personal, pienso que aquí se viene de los mejores momentos.

Sin nada mas que agregar, les dejo leer esperando disfruten tanto como yo lo hice al escribirlo.

Disclaimer: Yo no soy dueño de MLP:FiM, pero algunos personajes son de mi pertenencia. Sugerencias y criticas serán bien recidivas.

Summary: Porque ambos eran imperfectos, llenos de virtudes y sobretodo de defectos, que mostraban y ocultaban por igual. Pero al mismo tiempo, eran similares; unos perfectos incompatibles.

Perfectos incompatibles

"Mi corazón lo había guardado en una caja alejada y escondida durante años, para que nadie pudiera tocarlo jamás, y ella, sin planearlo y sin la mas mínima intención logró alcanzarlo, tocarlo y por una sola vez, hacerlo latir."

7.- Perfectos malentendidos.

Observó cómo su hermano mayor comenzó a caminar calle abajo alejándose de ella. No supo cual, pero tal vez fuera la sorpresa de su confesión o el impacto de la imagen de aquella pareja que compartía unas malteadas dentro de la cafetería, pero alguno de los dos sucesos le impidió dar un paso hacia uno u otro.

Frente a ella, cruzando la calle, Rainbow Dash y Soarin compartían unas bebidas mientras las sonrisas de ambos inundaban el ambiente y justo a su lado, a unos metros de ella, Big Macintosh avanzaba vaya a saber dios donde. ¿Qué debía hacer?

Sabía que su hermano mayor era alguien fuerte y decidido, algo taciturno pero duro como un manzano en lo que respectaba a sus objetivos. Él había dicho que estaba enamorado de Sunset Shimmer y sabía que, pese a todo el pasado de su otrora rival, su hermano tenía gran chance de acercársele y entablar una amistad que a futuro podría convertirse en algo más. Sin embargo, teniendo tantas posibilidades, ¿por qué se alejaba de ella con esa mirada cargada de tristeza?

No era tonta, Big Macintosh podía haberle dicho que tenía cosas que hacer, pero su mirada inundada de dolor le gritaba a leguas de distancia que quería estar solo y, pese a que ella no quería dejarlo, sabía que no había nadie mejor para tratar sus problemas que él mismo.

Big Macintosh era un chico en extremo fuerte, tanta física, moral o sentimentalmente. Lo había comprado miles de veces y aunque el creyera que no tenía muchas oportunidades de conquistar a su amiga pelirroja, ella daría todo de sí para ayudarle; así tuviera que amarrar a la susodicha a un poste para que fijara los ojos en su hermano.

Su querido hermano mayor estaba sufriendo por Sunset Shimmer, después de todo, ¿por qué otra razón su hermano estaría sufriendo?

Volvió la mirada hacia la cafetería y pudo observar como Rainbow Dash la saludaba desde adentro. Con gestos algo cómicos la invitaba a unírseles dentro y ella no pudo más que negar su invitación. Rainbow Dash era algo lenta en eso del romance y ella bien sabía que haría mal tercio en ese momento, sobre todo cuando Soarin necesitaba toda la ayuda del mundo para hacerle ver a la chica de cabello multicolor sus sentimientos.

Negó una vez más con la cabeza y haciendo un ademan de despedida les dio la espalda. El camino hacia su casa era más o menos largo, la caminata y charla amena con su hermano la habían distraído de todo el tramo que recorrió haciendo la idea de acompañar a Rainbow y su pareja a tomar algo refrescante, pero tan pronto la idea invadió su mente la desechó.

Además, tenía planes que comenzar a idear y aunque su lado cotilla estuviera picándole las costillas por saber todo acerca de esa cita, debía moderarse. Después de todo, los chismes no eran parte de ella.

"Primero lo primero. Pedir ayuda." Se dijo a si misma sacando el celular de su bolsillo y tecleando uno de los tantos números que sabía de memoria. Pronto el sonido monocorde de una llamada en espera de ser contestada llegó hasta sus oídos.

"Aló" dijo la chillona voz de Rarity al otro lado del auricular.

—Rarity, necesito tu ayuda —dijo Applejack.

Rarity dejó salir una suave risa por el auricular. "Claro que si querida, ¿qué sucede?"

—Veras —dijo mientras un semáforo frente a ella cambiaba a rojo. Pensó un momento en la manera correcta de decirle aquello: "Rarity mi hermano está enamorado de una chica y necesito acercarlos para que sean novios" sería lo más sincero y correcto, pero ahora la idea de revelar aquel secreto tan importante para Big Mac se le hacía difícil.

—Sí, mira —continuó cuando el semáforo cambio a verde y comenzó a caminar. —Tengo un amigo que está enamorado de una chica pero él es algo tímido y esta triste porque cree no tener muchas posibilidades de acercársele.

Una nueva y corta risa se escuchó en el auricular y Applejack agudizo el oído. No sabía que era lo gracioso, su hermano estaba sufriendo un mal de amores y su amiga se burlaba.

"Applejack, tú tienes un novio, no necesitas mi consejo para ayudar a alguien más, querida"

—Pero tú eres la mejor en este campo Rarity —suplicó ella al pensar en su extraña pero increíble relación. —No soy el mejor ejemplo en estas cosas del romance, lo sabes.

"Parece que el amor está en el aire el día de hoy" dijo la voz risueña de Rarity, ignorándola, tras unos segundos. "Dashie pidió mi consejo hace no mucho tiempo, querida".

—Así que por eso esta con Soarin —murmuró la rubia. —Bueno, es algo que se veía venir tarde o temprano. Entonces —hizo una pausa. —¿Crees poder ayudarme con mi amigo?

"Claro que si querida. ¿Qué te parece si me cuentas todo con más detalles a las 7 en el café que está en el centro?"

Applejack sopesó las posibilidades. Estaría encerrada por más de una hora escuchando la interminable perorata de Rarity sin posibilidad de escapar pero, por otro lado recibiría los consejos de la mejor en el área y podría ayudar a su hermano. Además, como plus, se enteraría de la solicitud de Rainbow Dash; esa información sería una buena arma para burlarse en el futuro.

Suspiró antes de contestar. —Claro, te veré allá.

Colgó la llamada después de despedirse y se preguntó si lo que estaba haciendo era lo correcto. Su hermano había estado solo por mucho tiempo y nunca hizo nada para aliviar esa soledad. Ahora tenía la posibilidad para ayudarlo a conseguir a ese alguien especial.

Sonrió. Lo haría, ayudaría a su hermano a enamorar a Sunset Shimmer.

xXxXxXxXxXx

Sunset Shimmer se levantó de su cama como todos los días desde que ella misma había abandonado su antigua personalidad y forma de pensar. Desde el momento en que abrió los ojos supo que sería un día especial y como tal, intentó sonreír con su usual positivismo.

Con unas energías nada usuales en un estudiante de escuela media preparó su ropa, su calzado y su mochila con los útiles requeridos y salió de su casa rumbo a Canterlot High.

Apenas avanzó algunos metros cuando giró la mirada hacia lo que era su nuevo hogar en esa tierra de creaturas bípedas y curiosas extremidades llamadas manos. Decir que su comienzo fue fácil, incluso con toda su inteligencia seria mentir. Costó mucho trabajo conseguir un techo donde dormir y comida con la cual alimentarse, porque por muy diferente que fuera su cuerpo ahora, las necesidades básicas eran iguales. Se tuvo que valer de toda su inteligencia y astucia para poder conseguir todo aquello que consideraba valioso en ese entonces.

Engañó y actuó de una manera sublime; se aprovechó de la nobleza de buenas personas y con el apoyo del mismo colegio al que asistía se le brindó una beca de lo más increíble, consiguió una habitación que era pagada por el gobierno y los alimentos de igual manera; para los demás utensilios se las arregló de distintas maneras que en ese entonces, estaba convencida, eran necesarias, pero ahora, habiéndose reformado y aprendido la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto, sabía que había hecho mal.

No merecía nada de lo que tenía, todo fue conseguido a base de engaños y tretas que ahora no hacían sino avergonzarla hasta el fondo de su alma. Sin embargo, sabía que si admitía la verdad, todo le seria negado y le arrebatarían todo lo que tenía. Se sentía mal consigo misma y lo admitía, pero mientras no pudiera salvaguardarse por sí misma no podía revelar la verdad, no cuando pararía en la calle sin nada que comer y donde dormir.

Sabía que sus amigas no la abandonarían, sabia incluso que más de una la invitaría a vivir con ellas, pero no podía aceptarlo. Aun le quedaba un poco de orgullo y no quería importunar la vida de sus amadas amigas, no cuando ellas tenían sus propios problemas.

Mientras caminaba Sunset no pudo evitar lamentarse por su actuación hasta hace tiempo cuando gracias a sus nuevas amigas se reformó. Eso era algo que jamás se perdonaría aunque sus amigas ya la hubiera perdonado y, aunque ella les dijera que todo estaba bien, que ya todo estaba en el pasado, todo era sólo una mentira. Siempre podía notar algunas miradas de recelo, los intentos de algunos estudiantes de alejarse de ella y algún que otro comentario mordaz sobre su persona y, pese a todo, no los culpaba; tenían su derecho y ella misma había cosechado lo que cultivo con todas sus malas acciones.

Sin embargo, sabía también que poco a poco, paso a paso cada vez conocía más personas que lograban encontrar en ella algo más que la antigua Sunset Shimmer. Podía hacer amigos y demostrarles que ella había cambiado para mejor y que ahora era una buena persona.

Así que, cuando a lo lejos pudo observar los grandes portales del colegio sonrió con renovada energía. Hoy era un día especial, lo podía sentir y eso no haría sino mejorar su situación; ¿Quién sabe? Tal vez podría conseguir una nueva amiga.

—¡Sunset! —gritó alguien a su espalda.

Esta volteó la mirada para encontrarse con Applejack quien la saludaba desde lejos. Sunset devolvió el saludo de buen agrado y la esperó en su sitio hasta que llegara.

—Sunset, justo a quien quería encontrar —dijo Applejack al llegar junto a ella ganándose una mirada confundida de su amiga.

—Hola Applejack —saludó la pelirroja. —Oye, no te vez del todo bien —dijo después de observarla detenidamente y notar las grandes ojeras que se mostraban debajo de los ojos de su amiga. —Pareciera que no dormiste en toda la noche.

—Oh si, estuve pensando en algunas cosas…

Sunset la observó dudosa. Applejack no era de las que daban respuestas evasivas, de hecho, podía jurar que su rubia amiga era de las personas más directas y honestas que podían existir. Entonces ¿por qué tanto misterio?

Applejack no dijo más y comenzó a caminar rumbo al edificio seguida por Sunset. Se había mantenido despierta toda la noche planeando estrategias y planes para acercar a su hermano a su amiga pelirroja. Su hermano era muy serio pero Sunset había demostrado en los últimos meses que no le importaba ser amiga de nadie y no tenía reparos en tender su mano a quien necesitase ayuda. Eran opuestos en algunos aspectos pero como bien dijo su abuela, "los opuestos se atraen y los iguales se repelen", ellos dos bien podían formar una pareja y cuando tuvieran hijos aquellos pelirrojos de ojos verdes la llamarían tía y ella se divertiría mucho con sus sobrinos y…

—¿Applejack? —llamó Sunset a su lado. Desde hace algunos minutos su vaquera amiga había comenzado a sonreír sin razón alguna y a cada segundo su sonrisa creció hasta asustarla por lo levemente perturbadora que se veía. —¿Está todo bien?

—Eh… claro, esta todo perfectamente —respondió Applejack recordando la pequeña charla que había tenido con su amiga el día anterior.

Como bien concertaron la plática (chisme en opinión de ella) cuando llegó Rarity la fulminó con la mirada por haber llegado algo tarde, sin embargo el enojo dio paso a la enorme curiosidad que sentía su amiga por el pedido de ayuda. Sin perder más tiempo colocó las cartas sobre la mesa, habló de la nueva faceta que había tenido su hermano y de su preocupación al notarlo tan solitario, por lo poco que lo conocía y sobre la confesión de Big Macintosh sobre su amor por Sunset Shimmer.

Su amiga la había escuchado hasta el final, sin comentar nada hasta que ella terminó. Cuando eso sucedió Rarity mostró él porque era una experta en estos temas; con una facilidad impresionante comenzó a relatar las posibles alternativas que tenían para juntar a "los protagonistas de una bella historia de amor" porque, en palabras de Rarity, Big Mac era un chico bien parecido, trabajador y educado, alguien que siempre ayudaba a quien lo necesitase y sobretodo, tenía un buen cuerpo que desperdiciaba al usar ropas holgadas; en resumen Big Macintosh era un excelente partido para cualquier chica.

Applejack se había sorprendido de lo dicho por la modista. Nunca jamás habría pensado que las chicas veían a su hermano con esas características y una vez más se deprimió un poco; ¿qué tanto desconocía de su hermano mayor?

Después de eso, la charla se había decantado a las estrategias, desde aquellas ideas de simplemente presentarlos hasta las descabelladas sobre encerrarlos juntos en algún salón del colegio. A fin de cuentas optaron por comenzar con algo lento, principalmente mostrarle a Sunset sobre la existencia de su hermano.

"Es ahora o nunca Applejack" pensó la rubia antes de comenzar con el plan. "Nunca has sido buena actuando, pero seguro puedes aparentar una conversación casual"

—Sunset —llamó la rubia.

Sunset giró a ver a su amiga y no requirió mucho tiempo para notar que había algo malo con su amiga. —¿Si? —preguntó observando que Applejack evitaba encontrar su mirada, cosa que jamás había hecho; ni siquiera cuando ella era mala y no se llevaban bien.

—Sé qué hace tiempo fuiste novia de Flash Sentry.

Sunset alzó una ceja dudosa; era la primera vez que alguna de sus amigas hablaba sobre ese tema en consideración suya. No es que aún le afectara, de hecho ya hace mucho tiempo el chico y ella habían quedado en buenos términos y eran compañeros.

—Sí, fue hace tiempo antes de convertirme en su amiga —respondió simplemente sin darle mucha importancia.

—Ya veo… —respondió evadiendo su mirada nuevamente. —¿Puedo preguntar, que fue lo que te atrajo de él?

Sunset la miro interrogante. ¿A qué venia aquella pregunta? Más bien, ¿desde cuándo Applejack le preguntaba por chicos teniendo novio? ¿Y si ella se había interesado en el chico de cabello azul? ¿Y si ella había terminado con su novio por un enamoramiento? Flash no era del todo un buen partido, no podía permitirle a su amiga terminar su bonita relación por una atracción por el guitarrista.

—…Applejack… —dijo mirándola a los ojos por primera vez. —¿A ti te gusta Flash? —soltó de repente.

Los ojos verdes de Applejack se abrieron en sorpresa y de nueva cuenta maldijo sus nulas habilidades de actuación.

—¡Claro que no! ¿Cómo se te ocurre eso?

—Lo siento, es que es la primera vez que me preguntas eso y te vi muy interesada. Pensé que tal vez podrías, no sé, sentir algo por él.

Applejack bufó negando con la cabeza. Eso se ganaba por andar con sus payasadas y no hablar con la verdad.

—Sunset, no es nada de lo que tú crees, pero —se detuvo pensando cual era la mejor manera de decirle a su amiga. —La verdad es…

—¡Chicas! —gritó una voz a los lejos. Ambas voltearon la mirada para encontrarse con Rarity que caminaba hacia ellas.

—Hola Rarity —saludaron ambas a la recién llegada.

—¿Qué hacen aquí paradas? Las clases ya van a comenzar —respondió empujándolas hacia dentro del edificio mientras le dirigía una mirada furiosa a su amiga rubia.

"Lo vi todo y eres pésima actriz" leyó Applejack en los labios de su amiga y no pudo, innegablemente, de darle la razón.

—Estábamos hablando sobre chicos Rarity…

—Las charlas después querida, ahora es tiempo de ir a clases.

Tanto Applejack como Sunset la miraron con sorpresa. La pelirroja preguntándose qué mosquito les había picado a sus amigas y la rubia quien era la pésima actriz.

Las clases corrieron como de costumbre, una tras otra mientras ella intentaba capturar tanta información como podía, sin embargo aquella pequeña conversación con sus amigas venía a su mente a cada momento y la actitud extraña de ellas no hacía sino acrecentar su curiosidad. Incluso podía apostar que Applejack le lanzaba miradas constantes que no sabía cómo traducir; era una actitud extraña y sinceramente apostaba toda su magia a que si Rarity estuviera en su salón, no sentiría una sino dos miradas en la nuca que le erizaban los vellos de la piel.

—Bien, esto ya es extraño —dijo Sunset al confrontar a su rubia amiga. —Primero estas toda nerviosa y después me preguntas sobre mi antigua relación con Flash; ¿qué está sucediendo?

Applejack se vio en una encrucijada. No había previsto que Sunset descubriera toda su mala actuación y la cuestionara tan directamente. ¿Dónde estaba Rarity cuando se le necesitaba?

—…¿de qué hablas? —Applejack esquivó su mirada una vez más lo que la hizo enfadar.

—De la mañana, de que parece no has dormido en toda la noche, de que estabas muy nerviosa y no has parado de mirarme en todas estas horas —dijo para levantar el rostro de la rubia y verla a los ojos. —Tú quieres decirme algo.

Applejack tragó saliva. Quería ayudar a su hermano, pero decirle la verdad a Sunset no haría sino asustarla y seguramente, de hacerlo, toda posibilidad de juntarla con su hermano se iría a la basura. Necesitaba distraerla con algo, cualquier cosa… lo que fuera.

—¡Eyy! —llamó Rainbow Dash al salir de su salón. —¿Qué hacen?

—Oh, Rainbow —suspiró Applejack aliviada. —Acompáñanos a la cafetería…

Y sin más la tomó de la mano y la llevó con ella dejando a Sunset con la palabra en la boca. Applejack volteó la mirada y pudo ver el ceño fruncido de su amiga pelirroja.

—Tú también Sunset, vamos —dijo Applejack a lo lejos.

Sunset la miro dudosa. A cada momento Applejack estaba más misteriosa y esquiva. No creía que fuera algo grave pero su amiga tenía algo y ese algo tenía que ver con ella. Lo averiguaría y le ayudaría en todo lo que pudiera, aunque Applejack no confiara del todo, haría lo que pudiera para demostrarle que era digna de su confianza.

Aceleró el paso y las alcanzó antes de llegar a la cafetería. Cuando entraron pudieron ver al resto de sus amigas que ya se encontraban en una mesa. Se dirigieron hacia ellas y después del saludo normal tomaron asiento. Sunset observó a Applejack quien participaba en la charla alegre, sabía que su problema no era grave así que ella también se tranquilizó un poco. Applejack se lo contaría cuando estuviera lista y ella estaría ahí para ayudarla.

—Chicas que bueno que llegan —dijo Rarity después de saludarlas. —Les contaba a las chicas sobre un chico de otro colegio me invitó a salir.

Applejack le lanzó una mirada suspicaz y Rarity le sonrió en respuesta. El plan estaba en marcha.

—En lo personal, el chico me pareció atractivo —continuo. —Sin embargo no lo conocía del todo, necesito saber cómo es antes de dar un paso tan importante como entablar una relación.

Todas asintieron en respuesta ante su observación.

—A mí, por ejemplo, me agradan los chicos educados y refinados. Que sean cultos y sobre todo que sepan escuchar. Applejack, ¿qué fue lo que te atrajo de tu novio?

—¿Qué? —preguntó la recién nombrada. No se esperaba que fuera participe de la treta. —Ehmm… no se la verdad.

—¡Oh, sí! ¡Yo también quiero saber! —dijo Pinkie sin notar lo avergonzada que se encontraba su amiga.

—Bueno… —respondió ella esquivando las miradas de sus amigas. —Supongo que fue su siempre semblante tranquilo y la terquedad con la que siempre hace las cosas que él cree correctas… pero ¿y a ti Pinkie?

—¡A mí me gustaría que fuera superfiestero y muy alegre! —dijo la chica de cabello rosa. —¡Y que le gusten los dulces y que le guste hablar mucho y reír!

Todas sonrieron conociendo de antemano la respuesta. —¿Y tú querida? —preguntó de nuevo Rarity hacia Fluttershy que se sonrojo un poco al saberse en centro de atención.

—Oh cielos, yo no sabría… no he pensado eso en realidad.

—No te preocupes terroncito —calmó Applejack. —No tienes que responder.

—¡Vamos! Yo también quiero saber Fluttershy —dijo Rainbow.

—Rainbow, no podemos obligarla si no quiere —dijo Rarity. —Además, no necesitamos preguntarte querida, alguien me contó que estuviste en una cita con cierto deportista peliazul el día de ayer.

—¡¿Qué?! —Rainbow Dash se sonrojo y desvió su mirada. —¡No fue una cita!

—¿A no? ¿Entonces que fue?

—Pues… fue… ¡sólo fue un descanso de mis estudios! Necesitaba distraerme, me dolía la cabeza y Soarin apareció, sólo eso.

Rarity la observó suspicaz. No estaba segura sin Rainbow mentía del todo, pero ese misterio lo resolvería otro día. Ahora su interés estaba puesto en la única pelirroja del grupo.

—Está bien cariño. ¿Y tú Sunset? ¿Qué tipo de chicos te gustan?

Sunset se sorprendió cuando le dirigieron esa pregunta. Si era sincera consigo misma no lo sabía y la idea no había rondado su cabeza. Era cierto que había sido novia de Flash, pero no porque lo quisiera como su pony especial, sino que fue por elevar su ego y tener algo con el chico más popular del colegio.

—No lo había pensado en realidad —respondió sinceramente. —Mi primera relación no fue lo que debería haber sido.

Rarity se sintió mal por preguntar en ese momento. No había pensado que su amiga todavía se sentía mal hablando de su pasado.

—Oh lo siento querida, no era mi intención.

Sunset negó restándole importancia. La charla había terminado y el buen ánimo se había esfumado. Se recriminó su propia debilidad, debía haber contestado algo, lo que fuera para que ellas no se sintieran mal.

—Pero supongo que me gustan los chicos tranquilos y optimistas —dijo resuelta. Sus amigas la miraron y ella les sonrió. —Alguien que me brinde su amistad sin importarle mi pasado.

Applejack y Rarity sonrieron al mismo tiempo. No era mucha la información que habían obtenido, pero era un buen comienzo, les había dado algunas esperanzas.

~CONTINUARA~

¿Y bien? ¿Qué les pareció? De aqui en adelante es cuando comienza lo mejor, las confusiones, los dolores de cabeza y lo mejor, los sentimientos desbordantes de cada uno de los protagonistas.

Agradezco a aquellos que aun siguen la historia. Esto, a fin de cuentas, es para ustedes. Nos leeremos, cuidence ¿vale?

Atte. Aspros