Adaptación de la Novela Wanted de Kelly Elliott. Los nombres de los personajes originales fueron intercambiados por los de la saga Crepúsculo, Stefhenie Meyer. Dicha adaptación es sin fines de lucro y se reservan todos los derechos a ambas autoras.
Capítulo 25
Bella
Pongo mi móvil en la cama junto a mí. Demonios… Sólo tuve que oír su voz para sentir un dolor entre mis piernas. ¿Por qué tenía ese efecto en mí? ¡Era una locura! Argh… Todo este asunto de los amigos estaba empezando a apestar de verdad. Sabía que Gunner quería más, pero simplemente no estaba lista para renunciar a mi corazón de nuevo. Confiaba en él con mi vida, pero apenas le conocía todavía. Eso era lo que me asustaba demasiado. No podía llegar a depender de él como lo había hecho de Jefferson todos estos años. Necesitaba ponerme mis pantalones de chica grade y resolver mis problemas.
Hoy lo voy a ver, pensé y tuve que sonreír con ese simple pensamiento. Ya estaba preguntándome qué llevaría puesto. Siempre se veía tan malditamente bien cuando lo veía. Mierda, podría llevar una bolsa de papel y aún tendría buen aspecto. Hablando de buen aspecto… ¡Tenía que levantarme y ponerme en marcha!
¡Ep! ¡No podía creer que Jasper fuera a comprarme un coche! Encendí la ducha y me recogí el pelo en una cola de caballo. Después de cinco minutos, salí y fui hasta el armario. Me deshice la coleta y empecé a buscar algo que ponerme. ¡Mierda! En verdad necesitaba la ayuda de Ali para elegir algo. Justo entonces la oí en la puerta de mi habitación.
—Bueno… ¡Mírate, toda lista para empezar el día! —dijo mientras se acercaba y se sentaba en la cama. Ya estaba vestida con un par de pantalones cortos blancos y una camiseta azul marino sin mangas. Llevaba el pelo recogido en dos trenzas y un par de botas vaqueras.
—Mierda, Ali… ¿cómo combinas de esa manera? ¡Te ves adorable! En todo caso, ¿qué demonios estás haciendo levantada y vestida tan temprano? Te oí llegar anoche. ¿Por qué te fuiste del hospital? Jasper quería verte —dije mientras me sentaba junto a ella en la cama. Vi sus ojos iluminarse cuando mencioné que Jasper quería verla.
— ¿Por qué iba a querer verme? —preguntó, intentando parecer desinteresada.
—Creo que sólo quería hablar contigo, disculparse por todo. Dijo que había estado intentando llamarte, pero que no le devolvías las llamadas —dije mientras Ali cerraba los ojos brevemente antes de abrirlos otra vez.
—Lo siento por marcharme sin ti ayer, pero una vez que supe que estabas bien pensé que lo mejor sería irme. Acabé llamando a Embry para que volviera al hospital y me llevara a casa. Una vez que llegué fui con mi madre al club para jugar un partido de tenis y me encontré con Dimitri Reed, de la escuela. Hablamos un poco, me invitó a cenar, así que pensé en por qué no ir. Llegué a casa y luego me reuní con él en Hula Hut. Terminamos jugando un poco de billar y luego volví a casa. En realidad disfruté por una vez. Había olvidado lo buen chico que era —dijo Ali mientras miraba fijamente el suelo.
—Oh… eh… Dimitri no es el chico unos pocos años mayor que nosotras, quien jugaba al fútbol y pasaba el rato con Jasper y los demás, ¿verdad? —pregunté mientras me levantaba y empezaba a buscar algo que ponerme otra vez.
—Sí… ese. De cualquier forma, me llamó esta mañana y me preguntó si quería comer con él. Le dije que vería cuáles eran tus planes y lo llamaría.
—Oh, bueno… Jasper va a llevarme a comprar mi regalo de graduación hoy junto con Gunner.
Ali se sentó un poco más erguida. — ¿Sabes qué es lo que te va a comprar?
— ¡Sí, y no te lo vas a creer! ¡Yo apenas puedo! —dije mientras saltaba de arriba abajo.
Ali echó la cabeza hacia atrás y rió. —Bueno… ¿qué es, perra? ¡No me dejes así con la duda!
Me aclaré la garganta y la miré. — ¡Va comprarme un auto!
Ali se levantó de un salto y chilló. — ¡¿Qué demonios?! ¿Un coche? ¿Va comprarte un maldito coche? ¡Oh, Dios mío! ¿Qué tipo de coche, o vas a elegirlo? ¿Hay un precio máximo? ¿Cómo demonios puede darse el lujo de comprarte uno?
Uf, esta chica… — ¡Ali, si tomas un respiro podré ponerte al corriente! —dije, riéndome.
—Oh, sí… lo siento… Voy a… Cuéntame… ¡Soy toda oídos! —dijo mientras volvía a sentarse en la cama, tratando claramente de mantenerse callada.
—Está bien, bueno… me dijo que tenía algún dinero ahorrado del trabajo y que este era mi regalo de graduación. Sí, voy a elegirlo y no… no me ha dicho un precio máximo… ¡Todavía! En realidad, esperaba que vinieras conmigo para ayudarme a elegirlo, pero si has hecho planes con Dimitri, está bien.
La sonrisa de Ali se desvaneció. Empezó a juguetear con su camiseta. ¿Eran lágrimas lo que veía en sus ojos? Cuando alzó la vista para volver a mirarme, una se deslizó por su rostro.
—Oh, Dios mío, Ali, ¿qué sucede? —pregunté mientras la atraía hacia mí y la abrazaba.
—Oh, Bella… quiero pero no creo que pueda ver a Jass, no hoy de cualquier modo. Me dejó un mensaje de voz esta mañana pidiéndome que por favor le devolviera la llamada y que dejara de actuar como un bebé. No sé por qué lo hice, pero lo llamé y no debí haberlo hecho, pero estaba tan enfadada porque me llamó bebé. Me contestó su correo de voz, así que le dejé un mensaje. —Empezó a llorar histéricamente.
Oh, no… — ¿Qué le dijiste, cariño?
Siguió sollozando y temblando. ¿Qué demonios?
—Ali… ¿Qué le dijiste? —le pregunté mientras la apartaba de mí para poder mirarla a la cara.
—Yo… sólo le dije… le dije que aceptaba su disculpa y que él tenía razón, que necesitaba crecer. Le dije que ya no tenía que preocuparse por mi virginidad porque… porque…
Oh, Dios mío… ya sabía hacia dónde se dirigía esto.
— ¡Ali, simplemente dime que le dijiste en el mensaje de voz! —le grité.
Comenzó a calmarse un poco. Tomó una respiración profunda y empezó a hablar otra vez.
—Le dije que no tenía que preocuparse más por mi virginidad porque la había perdido la noche anterior con Dimitri Reed.
No… ¡Oh, Dios, por favor, no!
Me sentí como si fuera a vomitar. Tuve que levantarme e ir al baño para salpicarme agua en el rostro. Estaba inclinada sobre el lavado mientras escuchaba a Ali llorar. Oh, Dios mío, ¿cómo había podido hacer eso? ¿Por qué lo haría? ¡Era incorrecto! Tomé una profunda respiración y volví a la habitación. Estaba tan enfadada con ella por hacer eso.
Ali levantó la mirada hacia mí con lágrimas corriendo por su rostro. — ¡De todas las malditas estupideces tenías que hacer esto! ¿Cómo has podido ser tan estúpida, Ali? ¡No tienes ni idea de lo decepcionada que estoy de ti ahora mismo! —Temblaba de pies a cabeza.
— ¡Espera! ¡Bella, espera! Déjame explicarte… —Ali se levantó de un salto y empezó a caminar hacia mí.
—No puedo creer que hayas dormido con un chico al que apenas conoces solo para vengarte de Jasper. ¿Qué está mal con ustedes dos, de cualquier modo? ¿Estar con otras personas los ayudará a resolver sus problemas? Es probable que sólo lo hayas arruinado todo, Ali… ¡Todo! —le grité.
—No, espera… Bella, por favor, déjame hablar —suplicó Ali.
Simplemente me quedé allí de pie, esperando que empezara a hablar. Nada de lo que fuera decirme iba a mejorar esto. Jasper debía estar probablemente devastado pensando que él había empujado a Ali a tener sexo con alguien.
Se limpió las lágrimas del rostro frenéticamente. — ¡No tuve sexo con Dimitri! Estaba tan enfadada y herida que todo lo que quería era herir a Jass a cambio. Sé que fue algo infantil… ¡Créeme que lo sé! Yo sólo… mierda, no sé en qué pensaba.
Me quedé quieta durante un segundo, asimilando todo lo que acababa de decir. Sentí ganas de abofetearla hasta sacar todas esas ideas de su cabeza. — ¡Perra! No sé qué es peor. Que me hicieras creer que habías perdido tu virginidad o el hecho de que sólo quisieras herir a Jass con esto. ¿Cómo puedes hacer esto? ¡Estoy tan enfadada contigo ahora mismo que ni siquiera quiero hablarte! —le grité. Cogí mi celular para llamar a Jasper. Fue directo al buzón de voz.
» ¡Genial! El buzón de voz. Tienes que decirle la verdad —dije mientras la miraba, disgustada.
—No…
— ¿Qué quieres decir con no? No puedes hacer que Jasper piense que te acostaste con Dimitri sólo porque tus sentimientos están heridos. Te estás comportando igual que él la noche del sábado —dije mientras caminaba hasta mi armario. Tenía que vestirme y prepararme antes de que Jasper y Gunner llegaran.
—Creo que esto es lo mejor. Si Jass piensa que he seguido adelante, entonces será capaz de continuar también. Bella, está jodidamente claro que él nunca ha tenido ninguna intención de que las cosas pasaran de la amistad. De esta forma tal vez, de alguna manera, podamos volver a ser amigos en algún momento. Él puede salir con quien quiera… Tengo que seguir adelante y creo que Dimitri podría ser el chico que necesito para hacerlo —dijo mientras se acercaba a mi armario y sacaba un par de capris blancos y una camiseta negra sin mangas—. Tengo un par de zapatos negros y un cinturón que quedarían realmente lindos con esto.
Y sólo con eso… ella estaba siguiendo adelante.
— ¿De verdad crees que diciéndole a Jasper que tuviste sexo con otro chico anoche va a hacer que él simplemente… siga adelante? Ali, sé que Jasper siente algo por ti. ¿Por qué tú no…?
— ¡Dije que no! He acabado con todo esto; no voy a hablar sobre ello. Voy a traerte los zapatos y el cinturón y voy a salir para reunirme con mi madre para desayunar y luego voy a llamar a Dimitri. Saluda a Gunner de mi parte.
Se dio la vuelta y salió de la habitación. Cogí la camiseta y los pantalones y entré en el baño. Traté de hacer algo con mi pelo, pero nada me parecía bien, así que al final terminé recogiéndomelo en una cola de caballo. Me puse un poco de maquillaje y pasé los dedos por el collar de la margarita. Tuve que sonreír ante el recuerdo de nuestro primer beso. Buen Dios, ¿cómo podía desear besarle de nuevo tan desesperadamente? Sentir su cálido aliento en mi rostro, sus manos envolviéndose alrededor de mi cuerpo para acercarme más a él. Cerré los ojos y soñé con ese beso. Todo acerca él era perfecto. Él era perfecto… ¿pero realmente me quería? ¿Era yo lo suficientemente buena como para conservar a alguien como Gunner?
Sacudí la cabeza para aclarar mis pensamientos. Esta es la razón por la que necesitaba tiempo. Tenía que poner mis sentimientos y pensamientos en orden.
Aquí estaba yo, empujando a Ali hacia Jasper, cuando yo misma estaba tan malditamente asustada de admitir mis propios sentimientos por Gunner. Oí la puerta de la habitación cerrarse, así que fui a ver si Ali había vuelto. Había dejado un par de zapatos y un cinturón negros extendidos a
Miré el reloj. Estarían aquí en cualquier momento. Intenté llamar a Jasper otra vez… directo al buzón de voz. Después lo intenté con el teléfono de Gunner.
—Hola, cariño, ya estamos casi allí. —Dios mío, mi corazón dejó de latir durante un segundo cuando oí su voz. Nunca me cansaría de oírle llamarme cariño. Nunca.
—Vale, genial. Eh, he estado intentando llamar a Jasper. ¿Sabes si tiene el teléfono apagado? —pregunté.
—Sí, eh, sobre eso… tenemos que detenernos y comprarle uno nuevo. Él como que, bueno, como que rompió su teléfono antes, así que… es por eso que va directamente al buzón de voz.
—Ya veo… Supongo entonces que escuchó el mensaje de Ali.
—Oh, sí… —dijo Gunner en voz baja.
—Cierto… Bueno, supongo que me reuniré con ustedes afuera. Ali aún podría estar aquí y ha dejado bastante claro que no quiere ver a Jass hoy.
Gunner dejó escapar una risa nerviosa. —Está bien, Bells, te vemos en unos tres minutos.
Colgué, cogí mi bolso y me dirigí hacia las escaleras. Efectivamente, Ali seguía en casa. La oí hablar por teléfono mientras caminaba hacia la puerta principal.
—Comer suena genial, Dimitri. ¿Quieres recogerme o debería reunirme contigo?
Tenía una horrible sensación en mi estómago. ¿Qué era esto? Asomé la cabeza en la biblioteca, donde Ali estaba sentada y me despedí de ella con la mano. Ella me sonrió, pero la sonrisa lucía perdida y poco sincera. Luego miró por la ventana hacia el exterior y su sonrisa se desvaneció rápidamente. Volvió a mirarme y pude ver las lágrimas construyéndose en sus ojos mientras intentaba dedicarme otra sonrisa y un saludo.
Mierda…
Tan pronto como salí, Gunner salió de la camioneta de Jasper de un salto y me ayudó a subirme al asiento delantero. Besó la palma de mi mano y su sonrisa se hizo más grande cuando vio el rubor que se extendía por mis mejillas. ¡Mierda! ¿Por qué tiene ese efecto sobre mí?
¡Despierta, Bella!
Me giré para mirar a Jasper, quien se inclinó y me dio un beso en la mejilla. Lo vi mirar más allá de mí, como si estuviera buscando a Ali justo detrás. Allí iba esa sensación de enfermedad otra vez.
— ¡Buenos días, cariño! —Dijo Jass mientras miraba por encima de mi hombro—. Eh, ¿dónde está Ali? Estaba seguro de que vendría contigo para elegir tu nuevo coche. —Siguió mirándome y luego volvió a mirar hacia la casa.
—Ella, eh, en verdad quería venir, pero ya había hecho planes para hoy —dije mientras intentaba buscar una forma de cambiar el tema de conversación antes de que me preguntara por sus planes.
Demasiado tarde…
—Oh, ¿de verdad? ¿Qué podría ser más importante que su mejor amiga consiga un coche? —dijo Jasper mientras miraba hacia la casa de Ali.
—Supongo que tenía planes para comer —dije con un encogimiento de hombros y volví a mirar a Gunner—. ¡Gunner, me alegro tanto de que vengas con nosotros!
— ¿Sabes qué clase de coche quieres, Bells? —Claramente él sabía que estaba intentando cambiar de conversación, pero Jasper no iba a dejarlo tan fácilmente.
— ¿Con quién tiene planes para comer? —preguntó antes de que pudiera responderle a Gunner.
Joder… ¿por qué yo? Maldita fuera Ali por ponerme en esta situación.
—Eh… con un viejo amigo de la escuela o algo —dije mientras levanta la mirada hacia Jasper, quien todavía miraba hacia la casa. Me giré y pude ver a Ali de pie en la ventana hablando por teléfono, probablemente aún con Dimitri.
— ¿Es Dimitri Reed? ¿Es él el viejo amigo de la escuela? —preguntó Jasper mientras se volvía para mirarme.
¡Dios, cuando volviera iba a darle una paliza a Alice! Su estúpido comportamiento infantil me había puesto en medio de todo esto… ¡Joder!
Miré a Jasper e hice la única cosa que podía hacer. —Sí, Jasper, va a comer con Dimitri Reed hoy. Supongo que se encontraron ayer en el club de campo.
— ¿Salió con él anoche?
—Eh… ella mencionó algo de eso. —Oh, por Jesucristo, por favor, Gunner, cambia de tema.
Justo entonces, Gunner se aclaró la garganta y Jasper pareció salir de un aturdimiento.
—Emmet llamó antes para ver si queríamos unirnos a él y a Rosalie para ir a Rebels esta noche. ¿Quieres ir? —me preguntó Gunner mientras Jasper empezaba a salir del camino de la casa de Ali.
¡Oh, Dios, si pudiera saltar a través de este asiento ahora mismo, plantaría mis labios sobre los suyos! Me di la vuelta y él me dedicó un guiño. Le sonreí en respuesta.
— ¡Me encantaría ir! Ali, Rosalie, Kate y yo fuimos una vez. ¿Vas a montar en el toro mecánico? —pregunté con una sonrisa y un guiño.
Gunner echó la cabeza hacia atrás y soltó una carcajada. — ¡No! ¡Pero aquí Jass… puede montar esa cosa como si hubiera crecido en un maldito rodeo!
—Espera… ¿acabas de decir que Rosalie yEmmet van a ir? ¿Al igual que en… están juntos… como una pareja? —pregunté cuando me di cuenta de lo que Gunner acababa de decir.
Jasper y Gunner soltaron una carcajada.
— ¡SÍ… parece que tu pequeña amiga Rosalie dejó una fuerte impresión en Emmet! —dijo Jasper mientras subía y bajaba las cejas.
—Supongo que sí —dije mientras me reía con ellos.
—Por qué no te adelantas e invitas a Ali a venir esta noche también. Quizás a su amigo Dimitri le gustaría ir —dijo Jasper, derrochando sarcasmo.
—Oh, está bien, sí, le enviaré un mensaje. ¿A qué hora crees que iremos? —pregunté mientras me volvía a mirar a Gunner.
— ¿Qué tal si te recojo temprano y vamos a comer? Luego podemos reunirnos con todos allí. ¿Te parece bien, Jass? —preguntó Gunner dedicándome un guiño. Vi sus ojos descender y aterrizar sobre mi collar. Extendí la mano y lo toqué con mis dedos. Sus ojos se alzaron instantáneamente y capturaron los míos. Su sonrisa acababa de derretir mi corazón. Intenté no hacerlo, pero mis ojos se posaron sobre sus labios. Esos hermosos y suaves labios… Mierda… quería esos labios sobre los míos tan desesperadamente. Me pasé la lengua por mis labios ahora secos, y levanté la mirada para ver a Gunner.
Oh, Jesús… La sonrisa que había en su cara había sido remplazada por una mirada de pura lujuria. Sentí un estremecimiento recorrer todo mi cuerpo y mis mejillas calentarse inmediatamente. Él se inclinó hacia delante y acarició mi mejilla con su mano y me dedicó una de sus sonrisas torcidas. Volvió a echarse hacia atrás una vez que Jasper empezó a hablar.
Aún podía sentir el calor en mi cara en donde su mano había tocado mi piel.
—Suena como un plan. Nos encontraremos allí a las ocho y treinta. Ahora… Bella… ¿qué tipo de coche quieres? —dijo Jasper, mirándome con una enorme sonrisa en su cara.
—Bueno, ¿tengo que ajustarme a algún rango de precio?
Jasper se rió. —En realidad, no, simplemente no elijas ningún BMW, ¿está bien?
— ¡Está bien! Entonces, estoy pensando en algo que sea económico respecto al combustible.
Jasper y Gunner se rieron. —Estoy seguro de que lo estás, cariño —dijo Jasper con un guiño.
—Un Honda Accord si es algo que nos podemos permitir —dije mientras miraba la cara de Jasper.
—De algún modo, sabía lo que ibas a decir. Vamos a conseguirte un coche.
Nunca pensé que comprar un coche podría ser tan divertido. Terminé con un Honda Accord del 2013. Entre Jasper y Gunner, el pobre vendedor no tenía ninguna esperanza. Lo consiguieron por trescientos dólares menos y Jasper escribió un cheque por el importe total. Cuando vio mi expresión de sorpresa, me dijo que había apartado el dinero de la herencia de nuestra abuela y que había estado añadiéndole más durante los últimos tres años, además de lo que había ganado en inversiones.
Corrí a sus brazos y lo abracé. Estaría tan perdida sin él.
Iba de camino a recoger a Gunner en mi nuevo coche con Fearless de Taylor Swifts sonando a través de los altavoces. Esa canción me recordaba a lo que sentía cuando estaba con Gunner. Tuve que sonreír mientras cantaba. Había invitado a Ali a venir, pero dijo que había hecho otros planes con Dimitri y que tal vez en otro momento.
Llegué a la casa de Gunner. Estaba sentado en el pórtico delantero con su teléfono. Tan pronto como me vio, sonrió y debió de decirle que tenía que irse a quién fuera con el que estaba hablando. Se levantó de un salto y corrió hacia el coche. Bajé el volumen y aparqué. Se subió y se inclinó para darme un beso en la mejilla.
Rayos… allí iba ese dolor entre mis piernas del todo familiar…
Intenté con todas mis fuerzas no dejar escapar un gemido… ¡Por el amor de Dios, era solo un beso en la mejilla, Bella!
Gunner y yo comimos en un pequeño restaurante mexicano en Hyde Park y luego nos dirigimos al centro de la ciudad, hacia Rebels. Pasamos la mayor parte de la noche hablando. Rosalie y Emmet sin duda se las arreglaban. Se pasaron prácticamente toda la noche el uno colgado del otro. Jasper parecía decepcionado de que Ali no estuviera allí, pero se recuperó y pasó la mayor parte de la noche bailando. Juro que cada vez que se sentaba, seis chicas se acercaban a él y le pedían que bailara con ellas. Intentó ser tan educado como pudo y bailó con la mayoría, pero a las once y treinta estaba agotado. Empezó a decaer.
Me sorprendió la cantidad de chicas que me ignoraban completamente y se sentaban con Gunner y le pedían bailar. Él las rechazó, incluso aunque le dije que no me importaba. Quiero decir, éramos sólo amigos… ¿verdad?
Entonces apareció ella.
Me di cuenta de que estaba charlando con Jasper al principio, pero la primera vez que se acercó Gunner la saludó. Su nombre era Tania. Por lo que podía decir, ella también debía estar especializándose en ingeniería arquitectónica. Pronto volvió su atención hacia Gunner. Él nos presentó y ella hizo todo lo posible para mantenerme fuera de la conversación.
—Así que tu nombre es Belen. Eres la hermana pequeña de Jass, ¿verdad? —me dijo Tania con una sonrisa falsa.
—Es Bella… y sí, soy la hermana de Jasper —le respondí con mi propia sonrisa llena de bravuconería.
—Gunner, no sabía que estabas saliendo con alguien, y mucho menos con la hermanita de Jass.
Gunner me miró. Sé que él esperaba que yo respondiera. Así que… siendo una idiota, respondí la pregunta por Gunner.
—Gunner y yo sólo somos amigos, Tania. No estamos saliendo. —Una sonrisa se extendió a través de su cara de aspecto plástico.
Eso era todo lo que la perra necesitó oír y se puso de pie de un salto y agarró el brazo de Gunner y tiró de él para levantarle.
— ¡Entonces, vamos a bailar! —dijo Tania mientras me sonreía.
Gunner iba a volver a sentarse. —Eh, en realidad no, estoy aquí con Bella, Tania y…
—Está bien… ve a bailar, Gunner, no estamos juntos, puedes bailar con alguien más. — ¿Qué demonios? Lo dije antes de que pudiera detenerme.
Gunner se giró y me miró. Vi el dolor en sus ojos y se limitó a sacudir la cabeza. Parecía enfadado.
¡Oh, Dios mío! Quise abofetearme por ser tan estúpida. Estoy segura de que acababa de enfadarle con todo eso de "solo somos amigos"
—Mira… ella quiere que bailes, Gun —dijo la perra de Tania mientras me guiñaba un ojo y caminaba con su brazo alrededor de Gunner.
Justo entonces Hot Tottie de Usher comenzó. ¿En serio? ¿Por qué esa canción de entre todas las canciones?
¡¿Por qué la vida me estaba sirviendo otro plato lleno de mierda?!
Simplemente me senté allí e intenté no verles bailar. Miré a Jasper, que estaba mirando a Gunner. Me miró y me dedicó una sonrisa débil. Bueno, mierda… eso sólo hizo que quisiera mirarles.
Santo infierno… Está chica estaba prácticamente follándose a Gunner y el muy bastardo le estaba devolviendo tanto como ella le daba, pero tenía los ojos cerrados por alguna razón.
Ella se dio la vuelta y puso su trasero contra su polla… luego miró hacia mí y se metió el dedo en la boca y lo chupó mientras empujaba su culo contra él aún más. Levantó la otra mano y se la pasó a Gunner por la cara y el costado. Él tenía las manos sobre sus caderas y se movía junto con ella.
Oh. Dios. Mío. Iba a vomitar.
Me puse de pie y caminé hacia Jasper. — ¿Puedes acompañarme hasta mi coche?
— ¿Te vas? ¿Qué pasa con Gunner? —Miré hacia la pista de baile.
—Parece que ha encontrado a alguien más para ir a casa.
— Bella, solo está bailando, cariño, y tú le dijiste que lo hiciera. —Jasper volvió a mirar hacia la pista de baile. Le vi fruncir el ceño. Miré hacia atrás… todavía bailaban. Ahora ella se había dado la vuelta otra vez, pero Gunner aún tenía las manos sobre sus caderas y realmente se estaban moviendo. Gunner se encontraba de espaldas a mí ahora.
—Quiero irme… ahora —le grité a Jasper.
—Está bien, Bella, Jesús… —Jasper tomó mi mano y empezamos a irnos. Eché una última mirada hacia Gunner. Ni siquiera sabía que me iba. Sentí como si alguien hubiera exprimido mi corazón hasta sacarle la vida. Esta era la razón por la que no podía entregarle mi corazón a nadie otra vez. Si él de verdad me quisiera, no estaría bailando con una chica como si estuviera listo para follarla ahí mismo, en la pista de baile. Todo lo que podía oír era la voz de mi madre una y otra vez en mi cabeza.
Nunca serás querida por nadie…
Tan pronto como salimos del club, me detuve y respiré hondo. — Bella, no entiendo por qué estás tan enfadada. Le has dicho a Gunner que son sólo amigos. Le dijiste que bailara con Tania y luego te enfadas porque lo ha hecho.
— ¿Qué? —Sacudí la cabeza para aclarar mis pensamientos—. ¿No has visto cómo estaban bailando? ¡No has visto lo que yo he visto, porque para mí estaban prácticamente follando en la pista de baile! —le respondí a Jasper más alto de lo que quería.
—Oh, Dios mío, Bella… solo están bailando. ¡Todo el mundo baila así! ¡Deja de actuar de esta manera y decide qué quieres! ¿Quieres a Gunner como más que un amigo o no? Si lo haces, entonces vuelve allí dentro y dile a Tania que se largue… si no… entonces…
— ¿Entonces qué, Jasper? ¿Qué? Por favor, dime, porque tú eres un experto en este campo. —Jasper parecía aturdido.
—Tienes razón. Tengo que mantener la boca cerrada. Vamos a por tu coche.
Jasper me acompañó la corta distancia hasta mi coche en silencio. —Lo siento, Jasper, es solo que estoy tan asustada de los sentimientos que tengo por Gunner. No veo qué ve en mí cuando puede tener a cualquiera, a Tania o Irina —dije mientras una lágrima escapaba de mis ojos y rodaba por mi cara. Jasper la limpió.
— Bella, como te dije antes, cariño, eres exactamente lo que Gunner está buscando. Eres hermosa, inteligente y le haces feliz. No eres una de esas chicas que se iría a la cama con el primer chico atractivo que le presta atención. Tienes que dejar de escuchar las palabras de mamá que se reproducen en tu cabeza. Tú no eres mamá. Nunca lo serás. Tienes que dejar de apartarle. Él quiere estar contigo.
—Pues seguro que no lo parecía esta noche.
—Sé qué crees eso, Bella, pero cariño, tienes que verlo desde su punto de vista. Prácticamente le has empujado hacia ella esta noche. Por supuesto que va a intentar ponerte celosa porque ella es una zorra que ha estado detrás de Gunner durante tres años. Estoy seguro de que él estaba herido cuando le dijiste que fuera a bailar. Has cometido un error, Bells —dijo Jasper mientras alzaba mi barbilla para que le mirara.
»Sé lo que se siente al tomar una decisión estúpida. Por favor, habla con él cuando te llame, ¿de acuerdo?
Respiré hondo y traté de sonreír. —Sólo quiero ir a casa. Gracias por acompañarme hasta el coche, Jasper. Eres un gran hermano mayor. Te quiero —dije mientras me ponía de puntillas para darle un beso.
Se inclinó y me dio un abrazo. —Yo también te quiero, Bells… más de lo que nunca sabrás.
Me metí en el coche y vi a Jasper caminar de regreso hacia Rebels. Mis manos empezaron a temblar y todo lo que podía oír era la voz de mi madre diciéndome que terminaría sola como ella. Nunca sería lo suficientemente buena para mantener a alguien como Gunner Cullen feliz por mucho tiempo.
Salí del aparcamiento y empecé a conducir de regreso a casa de Ali. Seguía sin quitarme de encima esa sensación de malestar y ahora estaba de vuelta. Sentí las lágrimas rodar por mi rostro mientras tocaba el collar alrededor de mi cuello.
Nunca serás querida por nadie…
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